“Y la mula tuvo cría”



La mula de los Castaño amamanta a diario a su cría que tiene apenas días de vida.

Y la mula tuvo cría



Es un caso insólito que ocurrió en Santiago del Estero. Profesionales y paisanos no salen de su asombro. Existen contados casos en todo el mundo porque se trata de un animal infértil.

En Los Telares (Santiago del Estero) y alrededores todos hablan de lo mismo: La mula de los Castaño parió una cría.
“Es cosa de mandinga”, dicen algunos, aunque otros lo consideran absolutamente imposible porque se trata de un animal híbrido y por lo tanto infértil, producto del apareamiento de dos especies distintas. Cierto o no, el mulito corretea por el corral de la familia de Mario Genaro Castaño, del paraje Las Cruces, donde es amamantado por la mula que habían comprado a mediados del año pasado. Acompañado por personal de la Seccional 39 de Los Telares, un periodista de El Liberal llegó al paraje de Salavina, donde casi de inmediato quedaron sorprendidos por lo que tenían frente a sus ojos: en el corral una mula, y junto a ella una cría de pocos días. Mario (39), todavía conmovido por lo vivido con su mula, contó: “Hace seis meses compramos la mula de unos seis años de vida a una familia del paraje El Simbolar para realizar los trabajos rurales con la zorra, acarreando leña. Cuando llegó la mula estaba delgada, pero con el tiempo fue engordando y nosotros suponíamos que estaba descuidada y que aquí había engordado, pero no fue así. Con el tiempo mi madre empezó a desconfiar de por qué estaba tan gorda, pero nunca hubiera imaginado que estaría preñada porque nunca habíamos visto nada así y menos que justo a nosotros por primera vez nos iba a pasar”. “Hace más de una semana –prosiguió- había desaparecido la mula de la zona de la represa, donde iba a tomar agua con los otros animales. Durante dos días no la observábamos y nos llamó la atención. Mi hermano Roberto, al salir a buscarla, la encontró de repente muy flaquita y rebelde y cuando uno se acercaba se ponía loca”. Siguió: “Después de un arduo trabajo, logramos agarrarla y nos encontramos que tenía la ubre lastimada, como si habría dado de mamar. Mi hermano, preocupado por esta situación, pensó que quizás la había picado una víbora o algo y nos fuimos a buscar a un chango amigo para que la vacune. Cuando la volteamos a la mula para vacunar, nos dimos con la sorpresa que le salió leche de su ubre. No encontramos una explicación, porque nunca había visto esto y no era normal”.

Después dijo: “Decidimos atar a la mula y empezó a brincar, se puso como loca. Junto a mi hermano y los amigos salimos a buscar por la zona porque todo indicaba que la mula había dado cría o había malogrado. Para sorpresa, a unos quinientos metros al norte de nuestra casa mi hermano se encontró con una mulita de días”.


fuente: http://losperrosprimero.com.ar/noticias/mulamama/