Día del oyente - 7 de Marzo

:: 7 de Marzo Día del oyente radiofonico

:: El Día del Oyente


:: En el 2002 se me ocurrió crear “El Día del Oyente”. Empecé a investigar y comprobé que no existía. Fue entonces que en el programa de radio que conducía (Eclipse Nocturno) propuse inventar “ese acontecimiento” con la ayuda de mis radioescuchas. La propuesta que salió al aire fue: “Toda mi audiencia tenía que llamar a las radios de Buenos Aires y afirmar que el 7 de marzo era el Día Internacional del Oyente”

:: La cuestión es que muchos programas antes del 7 de marzo salieron al aire diciendo que en esa fecha se festejaba el “Día del Oyente”. Llegado el día todas las grandes emisoras de radio festejaron junto a sus radioescuchas (La 100, FM Hit, Rock and Pop, X4, Radio Disney, La Mega, etc). La idea fue un éxito total.

:: Luego, escribo una carta a ARGENTORES para solicitar asesoramiento y Mabel Loisi, Presidente de la Comisión de Radio, me contesta manifestando que “la idea de que el 7 de Marzo se pueda celebrarse el Día del Oyente, es muy buena, porque es el oyente el protagonista y destinatario de nuestro trabajo. No existen antecedentes, a saber, de esta idea, por lo que sugiero eleve la documentación a las Autoridades del Congreso de la Nación, para que se legalice oficialmente la originalidad de tal iniciativa que este Consejo Profesional de Radio, considera de muy buena autoría…”.

:: Desde el 2002 estoy intentando que el Congreso de la Nación sancione la Ley para que el 7 de Marzo sea el “Día del Oyente”.

¿Qué dice el libro “Días de radio” sobre el oyente?

:: “Hay oyentes de todo tipo: aburridos, interesantes, indignantes, emotivos, violentos, tiernos, débiles, provocativos, informativos y opinadores. La gente se comunica con las radios para protestar, para animarse a comprometerse, para amenazar desde las sombras, para denunciar, para alcanzar algún protagonismo, para decir algo que tiene muchas ganas de decir. Así, como cada radio tiene su propia hinchada, cada programa tiene su elenco estable de llamadores. Las radios basan una considerable parte de su contenido en la opinión de desconocidos que, a cambio de un segundo de posteridad, aceptaron ceder sus apellidos y pasaron a ser señoras y señores del anonimato. La periodista Dionisia Fontán recuerda que casi todas las oyentes que se comunicaban al programa “Aquí está su pedido”, de radio Libertad, a mediados de los años 50, tenían sobrenombres: “Chiche, Chochi, Pirucha, Chela, etc”. “Hable ahora que el aire es suyo”, avisa Oscar Gómez Castañón en “Tiempos modernos”, por Continental, y les levanta las barreras a Lucy de Almagro, Susana de Montserrat o Álvaro de Lanús, motivados por algo que acaban de escuchar en el programa o en su calidad de involuntarios corresponsales pasando una información o dando una opinión propia. “La gente llama y ese llamado le está dando identidad. Aunque sea por un minuto le permite participar y le ofrece un lugar que no le da el consejo vecinal, el concejal o el gobernador. Se siente escuchada, reconocida, y salvo que haga una imputación demasiado grave sabe que no será censurado, que su mensaje irá al aire tal como lo envió”, explica Castañón. Un relevamiento realizado por la revista La Maga en abril de 1994 permitió verificar que cada una de las radios de Buenos Aires recibe entre 30 y 50 llamados por hora y que la mayoría de ellos se refieren a reclamos por servicios públicos incumplidos y por respuestas diversas que los organismos oficiales y empresas privadas no dan. Con mucha frecuencia, las denuncias de índole vecinal sobre maltrato a jubilados, niños, marginados o lo que sea, originan que la producción envíe móviles para ampliarlas. Los 300 llamados que recibía el programa de Santo Biasatti, “Contacto directo”, de lunes a viernes en Rivadavia, se duplicaban los sábados. Es estimulante oír a los oyentes cuando opinan sobre causas comunitarias, pero hay muchos que hablan solo para escucharse mencionados o, sencillamente, para pedir un tema musical. Otra forma en que se hacen presentes, es por medio de cartas o e-mails”.

:: Más información a tener en cuenta sobre el oyente:

:: El primer programa de radio a cargo del oyente

::Una asociación civil sin fines de lucro “Ensueños”, constituida por oyentes, se hizo cargo de un programa (Sueño de una noche de Belgrano) que se emitía en radio Belgrano. El mismo se inició los primeros días de marzo de 1984. La carencia de apoyo publicitario lo iba a llevar primero a la reducción de una hora en su tiempo habitual y seguramente, más tarde, a la desaparición definitiva. Esto no ocurrió gracias a la intervención decidida de la audiencia que coparticipó en la propiedad del horario. Los conductores del ciclo fueron Jorge Dorio (Periodista) y Martín Caparrós (Escritor). El aporte que realizaban los oyentes: El centenar de contribuyentes aportaban unos 200 pesos mensuales cada uno, aunque la cifra no era fija. El grupo -cuyas edades oscilaban entre los 15 y los 84 años- estaba integrado por estudiantes secundarios y universitarios (de todo el país) pero también por empleados de comercio y bancarios, por pequeños propietarios y dos obreros metalúrgicos.

:: Una radio con club de oyentes: FM Palermo (94.7)

:: El director artístico de la emisora en la década del 90, César Bayarsky, contó que desde enero de 1994 se comenzó a estudiar la posibilidad de armar un club de oyentes: “Hicimos un estudio que se basó en encuestas a la audiencia de la emisora sobre qué servicios querían tener de la radio. Ellos pedían que les enviáramos la revista de la radio a sus casas y decían que querían participar en reuniones de oyentes. En un año se asociaron más de 3.,500 personas”. Luego, cada tres meses se realizaban encuestas en las que también se les preguntaba sobre la programación y, de esta forma, se les podían dar más servicios. “El objetivo era que la radio se transforme en un medio que da servicio de todo tipo y de esa forma agradecerles a los oyentes por su participación”, concluyó el director.

:: Programas de radio con club de oyentes:

:: La Asociación sin Anestesia

:: Cuando a principios de 1986 los oyentes se enteraron que Sin Anestesia, el programa que conducía Eduardo Aliveti estaba a punto de levantarse, empezaron a llamar espontáneamente a la radio para armar una cadena telefónica con el fin de coordinar alguna acción que evitara el fin del ciclo. Una asamblea resolvió juntar firmas y llevarlas hasta la Casa de Gobierno. Más de 3.000 personas marcharon a la Plaza de Mayo pero no pudieron cambiar la decisión.

:: Programa: “Con algunas cosas claras”, Rock and Pop

:: Cuando el ciclo, que entonces salía por la Rock and Pop, había comenzado a tener problemas de financiación, los oyentes hicieron una cadena telefónica y convocaron a una reunión en la cual se decidió abrir una cuenta bancaria para sostener el programa. Después la actividad creció y se realizó un ciclo de conferencias que duró un año y medio. El conductor del programa, Gustavo López, explica que el club siguió cuando pasaron a La Red. “Los socios armaron carpetas para presentar al programa en distintas emisoras”. Además se organizaron mesas redondas, reuniones y fiestas de fin de año.

:: Programa: “La linterna”, Radio del Plata

:: El club de oyentes del programa que conducía Laura Ubfal, se lanzó con una Kermés del Espectáculo. Nueve oyentes ayudaron a Ubfal con la organización. “Lo pensé como un servicio y como lugar de encuentros y solidaridad entre los oyentes”, explica la periodista.

:rograma: “Contacto directo”, Rivadavia

:: Según la productora ejecutiva del ciclo, María de las Nieves Buitrago, los insistentes llamados de los oyentes para aportar datos y también para pedir datos que les permita resolver pequeños problemas cotidianos, llevó a los responsables del programa a crear un club. Hasta 1995 había 30.000 socios. “Cualquier tipo de problema que ellos tienen sabemos cómo ubicarlos y qué servicios les podemos brindar”, contó Buitrago.

:: Programa: “Te escucho”, varias emisoras

:: En 1990 Luisa Delfino inicia lo que cinco años después calificó con orgullo “el primer programa con salida terapéutica”. Hoy volvió con su clásico programa en Radio del Plata. En los primeros 5 años el programa recibió unas 60 mil llamadas de oyentes (a razón de 50 diarias, mil mensuales) que “sienten pánico, diversas fobias o soledad” y lo expresan al aire. A partir de una pregunta ya clásica de la conductora -”¿Cómo te va la vida?”- la gente habla sin límite de tiempo. A principio de marzo de 1991 un joven con SIDA que se hizo conocer -y querer, asegura Delfino- entre la audiencia, salió por primera vez al aire y durante un año relató las alternativas de su enfermedad, con mejorías y recaídas. Hasta que un día llamó para despedirse porque sentía muy cercana la muerte y a las 48 horas un familiar avisó que había fallecido. Aquella noche, atacada por un exceso de llanto, Delfino no pudo seguir con el programa.

:: La soledad del oyente

:: Oscar Cerasuolo, Continental, reflexionó en 1993 acerca de la soledad de los oyentes: “En nuestro país hay por lo menos cuatro millones de personas solas, mujeres y hombres”. Ese mismo año publicó el libro Cartas a la radio, una recopilación de cartas de los oyentes, como la siguiente: “Si supone que siempre lo estoy escuchando, está en lo cierto. Pero nunca me animaré a llamarlo ni nunca lo iré a ver porque no quiero conocerlo personalmente. Lo que me gusta es seguir imaginándomelo, porque así es perfecto”. Marcelo Simón se casó con una oyente. Susana Moncayo faltaba a la escuela para escucharlo por la radio. Finalmente, el locutor y la cantante de ópera del Colón se conocieron, se casaron y ahora tienen un hijo.

:: Más oyentes Movilizados

:: La privatización de la frecuencia AM 710 de Radio Municipal generó que en marzo de 1995 más de medio millar de sus oyentes participaran de un abrazo a la emisora. En muchas ocasiones los oyentes pusieron mucho más que la oreja. Quique Pesoa cuenta que en 1995, desde dos de sus programas (Club 103 y La oreja por radio Rivadavia), organizó en marzo cinco reuniones de oyentes a las que denominó “mingas”, una tradición pueblerina que consiste en que los domingos los parientes y amigos se reúnen en la casa de alguien para ayudarlo a completar el techo de su casa o a levantar una pared. “La primera se realizó el primer domingo de marzo -cuenta Pesoa- ocurrió en un boliche de San Telmo y fueron 700 oyentes. A la última asistieron 12 mil”. En la década del 80 el oyente de Radio Belgrano era muy fiel cada vez que la emisora o algún integrante de su elenco eran atacados. Con un alto sentido de la participación se movilizaron cuando en 1989 el nuevo director, Horacio Frega, levantó algunos de los ciclos que habían empezado en la democracia, como Ciudadanas. En ese mismo año seguidoras del programa Eva y sus hermanas, que la actriz Graciela Dufau hacía con las periodistas Laura Ubfal y Moira Soto, se manifestaron públicamente en contra de la decisión de Radio Nacional de sacarlo de la programación.

:: Fuentes consultadas:

Diario clarín: 10 de septiembre de 1984/ La Maga: septiembre de 1993/ La Maga: 13 de septiembre de 1995/ Días de Radio: Cuarta edición, febrero de 1996.

:: Más datos a tener en cuenta:

:: Los llamados telefónicos de los oyentes los impuso Hugo Guerrero Marthineitz en la década del 60. Hoy en día, para las AM los oyentes no solo son fundamentales para sumar audiencia, sino que ellos enriquecen a los servicios informativos de cada emisora con varios datos que ninguna agencia de noticias puede llegar a cubrir (robos, accidentes en la vía pública, incendios, denuncias, etc). La 950, AM 950, hoy basa toda su programación en función a lo que el oyente pide. El lunes 12 y martes 13 de junio de este año, cuando cumplieron 90 días al aire, realizaron dos programas especiales “Tu opinión nos importa” conducido por Moria Casán y el gerente de programación Jorge Santo. En él los oyentes opinaban sobre la radio y realizaban pedidos para cada programa. La mayoría de los programas de AM y otros tantos de FM, realizan segmentos con los mensajes telefónicos de los oyentes, los cuales contestan las consignas o dejan su opinión de algún tema en especial. Casi el 90 por ciento de los programas realizados en la trasnoche, tanto en AM como en FM, se nutren de los llamados telefónicos de los oyentes. En las FM hay varios programas que sin el aporte de los oyentes no existirían, ya que se basan en los llamados telefónicos: Perros de la calle (Metro), Basta de todo (Metro), Los 40 principales (FM Hit), etc. Los programas de ranking de todas las FM los construyen los oyentes, ya que ellos son los que votan los temas.

:: Por qué el 7 de marzo:

:: En el verano de 2001 realizaba un programa de radio llamado “Eclipse Nocturno” (lunes a sábado de 0 a 6 AM, FM 104.5 Olivos). A fines de febrero le informé a la audiencia que la primer semana de marzo finalizaría el programa, ya que comenzaba el ciclo lectivo escolar y, fundamentalmente, porque el presupuesto financiero era muy bajo y faltaba un apoyo publicitario. Al instante los oyentes comenzaron a llamar a la emisora pidiendo que no se levantara el programa, pero la dirección de la FM Instituto no respondió favorablemente. Luego, en la supuesta última semana los radio escucha propusieron realizar un fondo para pagar el espacio radial y el 7 de marzo de 2001 “Eclipse Nocturno” continuó con el programa pero cambiando el horario (lunes a viernes de 19 a 22). En julio del mismo año, por problemas con la emisora, decido finalizar el programa prometiendo volver en el verano en la trasnoche.

:: En diciembre regreso con el programa en otra emisora (Signos 97.3), y es en esta temporada que decido agradecer a todos los oyentes de alguna forma. Pensé que no existía “el día del oyente”, me pongo a investigar y confirmo mi teoría.

:: En la investigación encuentro varias coincidencias con el programa “Sueño de una noche de Belgrano”:

1. Los oyentes se hicieron cargo de la financiación del programa.

2. El ciclo comenzó los primeros días de marzo.

3. El público oscilaban entre los 15 y los 60 años.

:: Además, como en otros programas, se formó el club de oyentes de Eclipse Nocturno, donde todos los viernes después del programa nos juntábamos con el público en el Paseo de la Costa (Vicente López) para charlar e intercambiar opiniones.

:: Después de una votación con la audiencia, se decidió que ese día iba a ser el 7 de marzo, ya que en el mes de marzo pasaron varios acontecimientos. El joven que tenía sida y relató su último año de vida en el programa de Luisa Delfino, comenzó en el mes de marzo. En el año 1984 “Sueño de una noche de Belgrano” comenzó en marzo y fue el primer programa de radio a cargo de los oyentes y “Eclipse Nocturno” comenzó un 7 de marzo financiado por los oyentes.

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