Un ocaso anunciado: en el mundo ya se consume más bife uruguayo que argentino




La carne con sello nacional pierde posiciones en el ranking global y, poco a poco, se convierte en una "sombra". El mes pasado, el país vecino exportó un 30% más que la Argentina, que actualmente padece las consecuencias de un "cerrojo" que busca forzar una caída de precios en el mercado interno







Se consume mas carne uruguaya que argentina

El mundo es testigo, una vez más, de cómo el intervencionismo en el mercado ganadero impacta en los negocios internacionales.





En efecto, desde que el Gobierno ordenó retacear los permisos de exportación de carne, allá a principios del mes de marzo, el “bife” argentino fue quedando cada vez más lejos de las góndolas de los mercados globales.

Únicamente se están autorizando los cortes premium, que cruzan las fronteras bajo el régimen de la Hilton, un cupo que permite el envío de carne vacuna al mercado europeo sin aranceles.

El problema, según alertan los empresarios del sector, es que ni siquiera este compromiso se llegaría a respetar en un 100%, y quedarían en el camino unas 8.000 toneladas sin poder colocarse, que equivalen a negocios perdidos por más de u$s100 millones.

Y esto tiene sus consecuencias: con las exportaciones semibloqueadas, la faena cayó abruptamente. Y esto se tradujo en una menor actividad en general.

Según datos de la Cámara de Industria del Comercio de la Carne (CICCRA), actualmente, hay cerca de 40 frigoríficos que casi no están operando o directamente bajaron momentáneamente las persianas. Mientras tanto, gran parte de la industria está trabajando muy por debajo de su capacidad instalada.

Esto generó que haya, de acuerdo a la cámara, más de 10.000 empleados afectados. Los mismos fueron suspendidos o se les adelantaron las vacaciones.

Frente a esto, la Mesa de Enlace se prepara para realizar el primer paro del año. El mismo tendrá lugar entre el jueves y viernes e incluirá un cese de comercialización, es decir que los productores no enviarán hacienda al mercado de Liniers, como muestra de “solidaridad” hacia los empleados de la industria.

¿Cómo se llegó a esto? La “novela” del ocaso del bife argentino comenzó años atrás cuando, en el marco de la anterior administración, se expandieron los controles de precios para evitar una aceleración de la inflación.

Si bien la lupa del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, se posó en todo tipo de rubros –desde productos de higiene hasta indumentaria, lo cierto es que los alimentos captaron toda su atención. Y la carne no quedó exenta.

Con una baja en los precios, sumado a la histórica sequía, los ganaderos comenzaron a optar por liquidar vientres, es decir, las hembras que le permitían a la Argentina mantener su stock.

En otras palabras, se hipotecó el futuro: de hecho, en apenas tres años se perdieron 10 millones de animales, de acuerdo a las estadísticas del Senasa.





Uruguay


Sin embargo, esta merma tuvo su “contraefecto”: en 2009, cuando la falta de oferta se empezó a notar y mejoró el clima, volvió a ser negocio retener animales. Así, los productores que apenas unos meses atrás mandaban su capital al matadero, ahora prefieren guardar y esperar buenos precios.

En síntesis: este comportamiento llegó a las carnicerías en forma de aumentos de precios, la oferta de carne no mejoró y Moreno, convencido de que había que forzar una baja en los valores, terminó cerrando las exportaciones.

En diálogo con este medio, Miguel Schiariti, presidente de Ciccra, aseguró que “la situación continúa igual. No están dejando exportar prácticamente nada, salvo Cuota Hilton”.

El ocaso del bife
Para comprender el alcance de las medidas tendientes a desalentar las ventas al mundo, cabe destacar que, según datos del IPCVA:

Entre enero y marzo de 2009 se exportaron 137.000 toneladas equivalentes res con hueso.

En el mismo período de 2010, los envíos cayeron hasta las 95.400 toneladas. Esto implicó un desplome de un 30% en comparación con el año anterior.

Como contrapartida, un país como Uruguay, que posee 11,8 millones de cabezas de ganado, exactamente 40 millones menos que la Argentina, hoy está ganando más mercados a fuerza de reglas de juego claras.

En efecto, durante el primer trimestre del año, las exportaciones del “uruguayan beef” alcanzaron las 98.500 toneladas, es decir, un 3% más que lo alcanzado por la competencia argentina.

Sin embargo, si se considera marzo, cuando el cierre de las fronteras comenzó a afectar el negocio, el país vecino realizó un 30% más de ventas en volúmenes.
Y todo hace indicar que este mes, la situación será mucho más dramática y Uruguay logrará sacarle más terreno.

En efecto, según un relevamiento del IPCVA, “durante los primeros diez días de abril, se concretaron exportaciones de carne vacuna fresca y procesada por un volumen inferior a mil toneladas equivalente res con hueso”.

Este número, en la industria, significa prácticamente nada. Hay que tener en cuenta que, en cualquier mes del 2009, en ese lapso de tiempo fácilmente se superaban las 15.000 toneladas (15 veces más)

“La proyección de ventas externas de carne vacuna para abril de 2010 se ubica significativamente por debajo de los volúmenes embarcados durante los primeros tres meses del año de mantenerse las actuales condiciones sobre la operatoria de exportación de carne vacuna”, alertaron desde el IPCVA.

Como contrapartida, en Uruguay esperan un excelente mes de abril.

En diálogo con iProfesional.com desde Montevideo, Rafael Tardáguila, de la consultora Blasina & Tardáguila, aseguró que “la faena viene a muy buen ritmo y estamos por encima del año pasado. Esto permitió que en el primer trimestre las exportaciones crecieran un 7% y apostamos a que en abril se profundice esto, porque esperamos más actividad en los frigoríficos”.

En otras palabras, fuera del Mercosur, el mundo consume hoy más carne uruguaya que argentina.

A la hora de señalar las diferencias por las cuales un país con 40 millones de animales menos logra sostener un sistema funcionando y sin restricciones, los expertos aclaran que uno de los factores fundamentales es que, mientras que la Argentina dedica cerca del 80% de su producción al mercado interno, en Uruguay, según Tardáguila, “tres de cada cuatro kilos que se producen van al mercado externo”, dado que son menos habitantes y consumen menos carne.

Es decir, mientras que para la Argentina el mercado prioritario son sus propios consumidores, para el país vecino, el negocio está fronteras afuera.

Más allá de esto, el experto aclaró que también influyen las políticas para el sector: “Acá no hay ningún tipo de intervención. Tratamos de mantener las reglas estables en el tiempo”.

Y si bien explicó que, por el stock que maneja el país vecino, no es posible reemplazar las miles de toneladas que no se pueden exportar desde la Argentina, sí recalcó que hubo negocios puntuales de importadores que se volcaron por la carne uruguaya.

“Algunos clientes que antes compraban en la Argentina, estuvieron visitando frigoríficos en nuestro país”, destacó Tardáguila.

Un acuerdo, muchas dudas
En este contexto, lo que preocupa a los empresarios locales es qué sucederá con la industria frigorífica el resto del año.

Sucede que este lunes, frigoríficos exportadores alcanzaron un acuerdo con la Secretaría de Comercio, que se comprometió a liberar unas 20.000 toneladas mensuales a cambio de que cada empresa garantice el abastecimiento de cortes a precios populares para los consumidores.

Esto implica que aquel frigorífico que no garantice carne para consumo interno, no podrá salir al exterior. De confirmarse, esto sepulta normativas escritas -que ya carecen de valor-, como la del “encaje”, que obligaba a frigoríficos a tener en sus cámaras una proporción de carne determinada por cada tonelada que exportaban.

El “pacto de paz” se firmaría el lunes de la semana próximo y en el lapso de 24 horas estaría vigente.

iProfesional.com trató de confirmar esta información a través del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC –que nuclea a los grandes jugadores de la industria- pero en la entidad se mostraron desconcertados con la noticia.

Si bien este acuerdo traería un respiro a la industria, parte del sector lo mira con desconfianza. No es para menos, en el último encuentro entre la Mesa de Enlace y el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, quedó flotando el compromiso de que se autorizarían en 2010 exportaciones por 400.000 toneladas.

Sin embargo, si a partir de mayo entran en vigencia estas 20.000 toneladas mensuales, los expertos estiman, considerando también las exportaciones de los cuatro primeros meses, que apenas se llegaría a 290.000 toneladas, es decir, 110 mil toneladas menos que lo prometido por el ministro al campo.

Al respecto, Pedro Apaolaza, presidente de Carbap, se quejó de que “estos niveles que se manejan están muy lejos de lo que se acordó con la Mesa de Enlace”.

Por su parte, el titular de una entidad que pidió mantener su nombre en reserva, aseguró que “si avanza este acuerdo, claramente es una derrota del campo, pero también de Domínguez”.

Además, en el plano internacional, de prosperar el acuerdo, significaría que la Argentina “tiraría la toalla” ante Uruguay, mucho antes de que finalice el año.

Sucede que el país vecino el año pasado envío al mundo unas 370.000 toneladas. Y, dado que se espera un crecimiento del 5% para este año, sus exportaciones se acercarán a las 390.000 toneladas.

De este modo, los frigoríficos uruguayos estarían en condiciones de enviar al exterior unas 100.000 toneladas más que los argentinos (que cerrarían en 290.000 tn).

Una luz amarilla cruzando el charco
Sin embargo, los expertos aseguran que esta situación volverá a la “normalidad” en el mediano plazo.

Sucede que, así como la Argentina perdió stock, Uruguay enfrenta una situación similar, lo que complica las perspectivas a futuro.

“Acá también se está viendo una competencia entre agricultura y ganadería. Esto, sumado a la sequía que experimentó el sector, hace prever que en 2011 tengamos 10,8 M de animales, 1 M menos que ahora”, disparó Tardáguila.

“Esto seguramente va a impactar en las exportaciones uruguayas. Y, como se espera una puja por la carne entre los frigoríficos exportadores, también habrá una suba de precios”, recalcó.

Sin embargo, aseguró que “nadie piensa en intervenir el mercado. Como mucho, lo que puede suceder es que el Gobierno acuerde con el sector privado que se garantice asado barato para los consumidores, dado que el asado no tiene muchos mercados en el exterior”.

Como contrapartida, Schiariti destacó que “en 2011 la situación va a ser mejor para la Argentina. Si un productor guarda una ternera que nació hoy, a los 18 meses ese animal está listo para parir otro. Así se va a recomponer el stock. Básicamente porque suponen que en ese período puede haber un verdadero cambio en las políticas ganaderas”.







Fuente:http://comex.iprofesional.com/notas/97774-Un-ocaso-anunciado-en-el-mundo-ya-se-consume-mas-bife-uruguayo-que-argentino.html