"Un poema escrito por un ateo"

Cuanto le he rezado
¡anda!,¡dime, cuanto!
¡cuanto le he llamado!
¡cuanto lo he esperado!.

Y aun suplicando,
descuchó oraciones,
provocando el llanto
de mi tiempo huérfano.

Si no pedía alagos
ni pedia regalos
que pedía tan poco
que debiera dármelo.

Mas seguí rezando
aun siendo en vano
me mostré constante
muchos largos años.

Sin respuesta a nada
aún siendo un niño,
y que no era malo,
lo que suplicaba.

Mucho preguntaba,
di mi fe a ciegas,
como nene que era,
ellos me engañaron.


Mas cesé mis ruegos,
ya no más plegarias
se rompió ese hilo
de ilusiones vanas.


Y mi vida pasa
sin dios o diablo
me perdí en mentiras
de esas alimañas.


De esos malos hombres,
con tan buenas caras.
que me acomplejaron,
tras su vil sotana.

Me quedé vacío,
tras perder un hermano,
me sentí ateo,
nadie me escuchaba.


Ese hueco tan notado,
¡que sabrás tu cuanto!
que murío mi Dios
y murió mi hermano.

Más perdido tanto,
ya no creo en nada.