QUIERE CONVERTIR SU OBESIDAD EN ARTE

Isabel Lambert pesa 105 kilos y ha sido incapaz de adelgazar tras acudir a numerosos dietistas y seguir incontables regímenes. “La última dieta era la que más prometía porque consistía en comer todas las alcachofas que quisiera, pero en mi pueblo no hay tanta producción y pronto se agotaron las existencias”, se lamenta la mujer. Harta de luchar por lo imposible, ahora ha decidido dedicarse al mundo de la ópera “para convertir mi problema en un arte”. Aún no sabe si lo suyo es ser soprano, mezzosoprano o contralto, pero asegura que “me decantaré por lo que requiera más chicha”.

Juan Cepeda, responsable de la Orquesta Sinfónica de Madrid, afirma que “Isabel no es la primera gorda que viene interesándose por la ópera. Muy cerca de nuestro edificio, en la misma calle Barquillo, hay un restaurante de esos de comida guarra y muchas salen de allí dándolo todo por perdido. Entonces ven un cartel de alguna de nuestras óperas y entran aquí como en un santuario”. Cepeda advierte que “la motivación de esas mujeres se va disipando al poco tiempo, especialmente cuando se acaban las chocolatinas de la máquina expendedora que hay en la entrada”.

Isabel está convencida de que puede llegar a convertirse en una gran cantante de ópera e incluso espera innovar “poniendo de moda lo de cantar con la boca llena, que total, como se canta siempre en latín o en italiano nadie entiende nada nunca”.

Decide dedicarse a la ópera tras fracasar con varias dietas

http://www.elmundotoday.com/2010/03/decide-dedicarse-a-la-opera-tras-fracasar-con-varias-dietas/