Evangélicos en favor del matrimonio gay

EVANGELICOS A FAVOR DEL MATRIMONIO GAY DENUNCIARON QUE NO PUDIERON HABLAR EN EL SENADO
“Acto de censura y discriminación”
La Federación Argentina de Iglesias Evangélicas denunció que la senadora Liliana Negre, presidenta de la comisión que debate el cambio del Código Civil, no le permitió hacer pública en ese ámbito su postura a favor del proyecto.
Por Soledad Vallejos
Pese a las garantías de pluralidad que se esmeró en declamar la senadora Liliana Teresita Negre de Alonso, no todos los sectores que tenían intenciones de opinar en el Congreso sobre la ampliación del matrimonio civil pudieron hacerlo. Así lo denunció la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE), en una carta enviada a todos los senadores. Lo confirmó a este diario Carlos Valle, uno de los pastores evangélicos favorables al proyecto que, en la tarde del martes, día de la última reunión porteña previa al dictamen, se acercaron al Congreso para preguntar por qué los “habían borrado de la lista de expositores en el Senado”. Sólo tras mucha insistencia lograron ingresar a la audiencia pública y, tras otro tanto, hablar con Negre, quien, sin embargo, no les habilitó la palabra. Por ello, Valle denunció haber sido víctima de “un acto de censura y discriminación religiosa”.
La FAIE es la misma entidad que, en mayo, había tomado distancia públicamente de las asociaciones fundamentalistas organizadoras de la marcha “Un mensaje de los niños: queremos papá y mamá”. Por tener opiniones propias, la FAIE había hecho llegar a Negre una carta donde manifestó su intención de exponer ante la Comisión de Legislación General. Lo mismo habían hecho otros representantes religiosos, mayormente favorables al proyecto en debate. Cuando supieron que de esa lista sólo el rabino Daniel Goldman sería convocado, la FAIE intentó “hablar con la senadora Negre de Alonso para saber qué había pasado, pero no fue posible”. Por eso, Valle y Alan Aldrid, presidente de IELU (Iglesias Evangélicas Luteranas Unidas), se acercaron al Congreso el martes, fecha designada para representantes religiosos.
Una vez allí, la secretaria dijo a Valle que hablaría con Negre pero que la lista de participantes estaba ya cerrada. “Alcanzó nuestra carta a la senadora, y ella anotó, hizo como que nos ponía en la lista, pero no dijo nada. Nos quedamos hasta el final, pero no pudimos hablar.”
–¿Les explicaron por qué?
–Nos dijeron que la senadora tenía que viajar. Sólo alcancé a hablar brevemente con ella y decirle que estaba muy dolido porque había hecho un acto de discriminación religiosa. “Ha dejado afuera a unas comunidades que son las más antiguas de Argentina. No hemos tenido oportunidad de hablar”, le dije. Negre decía que no dependía de ella, sino de los senadores de la comisión, pero como le dije: ella es senadora y presidenta de la comisión; es su responsabilidad. “Usted habla de apertura, de no discriminar y lo primero que hace es discriminar.” “No se sienta discriminado”, me dijo, pero los hechos hablan más que las palabras. El martes estuvo el pastor de Aciera (Rubén Proietti, vinculado con la diputada Cynthia Hotton y el macrista Santiago de Estrada), y pudo hablar más de 35 minutos. No quiero ser suspicaz, pero es raro, muy raro.
Por otra parte, a última hora de ayer, se conoció que el tucumano Sergio Mansilla había renunciado a la comisión; lo reemplaza la jujeña Liliana Fellner. Los cambios llegan a pocos días de que se vote el dictamen.
Respeto y dignidad
Por Carlos Valle *
La sexualidad humana, expresión vital de la persona, está íntimamente vinculada con lo afectivo, lo placentero y con las relaciones interpersonales. Su comprensión está modelada por todos los procesos de cambio cultural, social, religioso y científico. Su historia, que ha mostrado cambios drásticos en los últimos tiempos, está marcada por intransigencias, discriminaciones y contradicciones.
Desde que el emperador Constantino en el siglo IV adoptó el cristianismo como religión oficial, la llamada “cultura de la cristiandad” ha marcado la historia de Occidente. La concepción de una sociedad organizada por una particular y cerrada visión religiosa se prolongó por muchos siglos pero, poco a poco, se fue desmantelando por los reiterados cuestionamientos que fueron abriendo paso al desarrollo de la libertad religiosa, la tolerancia, a nuevas comprensiones del mundo y de la vida. Este proceso dio lugar a un creciente escepticismo religioso.
Esa religiosidad cristiana ha impuesto sobre la sociedad una férrea marca de control sobre la sexualidad humana. La limitación de la relación sexual en el matrimonio a la procreación, el desprecio del placer en las relaciones sexuales y el rechazo a toda manifestación de diversidad sexual fueron algunos de los postulados con los que se impuso y ejerció poder y dominación sobre la intimidad de las personas.
Hoy sabemos que ya no es posible imponer una comprensión única de la vida y de la sociedad. Las culturas y las religiones están seriamente afectadas por los cambios experimentados en el mundo y, en ese contexto, se ha relativizado su autoridad. Las verdades absolutas han dejado su lugar a posturas más modestas y tolerantes. Los desafíos de esta nueva era ponen de manifiesto que vivimos en una sociedad cada vez más pluralista en términos sociales, culturales, religiosos y étnicos.
La fe religiosa no puede imponerse. La gente recibe, selecciona e interpreta desde su propia óptica social y cultural, y sospecha cada vez más de las imposiciones autoritarias y dogmáticas.
La tendencia de varias confesiones religiosas sobre la homosexualidad ha sido la de estimar su posición como la única válida. En ese sentido, el uso tradicional que se ha hecho de la Biblia como fuente de autoridad indiscutida ha tendido a abusar de los breves textos que hacen referencia a la conducta homosexual aunque, en realidad, la Biblia no aborda la problemática de la homosexualidad como tal. Por otra parte, en la Biblia no se señala que Jesús haya hecho alusión alguna al tema, por el contrario, sí hay alusiones directas al tema de la infidelidad. La centralidad del respeto y la dignidad de todos los seres humanos están en el corazón de la fe cristiana. Una fe que se basa en el amor de Dios para todos los seres humanos sin distingos, que llama a amar a los demás seres humanos como a uno mismo. De esa manera, erradica la discriminación y la exclusión.
El concepto de matrimonio es una construcción social. Varía según la sociedad a la que nos referimos. En algunas, por ejemplo, se reconocen matrimonios monogámicos y, en otras, poligámicos. La base del matrimonio muda considerablemente según la sociedad de la que se trate, ya sea acentuando el amor romántico o el matrimonio por arreglo entre familias. En algunos lugares del mundo se prohibió el casamiento entre blancos y negros o entre blancos y asiáticos. Los derechos de las mujeres fueron cambiando hasta obtener igualdad legal. El divorcio vincular ha sido aceptado alrededor del mundo.
Algunas confesiones religiosas sostienen que el matrimonio es una institución sagrada que impone ciertas reglas a los contrayentes. En general, ceremonias o contratos matrimoniales –religiosos o no– involucran una serie de deberes y derechos, tales como el cuidado y la protección.
Sin embargo, el matrimonio religioso, no importa el carácter que se le otorgue, no tiene el mismo significado que el civil. El civil es un contrato social con repercusiones de variado tipo, pero sin consecuencias religiosas que lo determinen. Los fundamentos y requerimientos de un casamiento religioso deben resguardase para los creyentes, pero no corresponde imponerlos a la sociedad toda.
La convivencia en una sociedad pluralista sólo es posible cuando se preservan el respeto y la dignidad de todos los seres humanos. Para este fin, el Estado debe procurar que los derechos sean ejercidos sin ningún tipo de discriminación. Y esto es parte de nuestra propia historia.
El pedido de la modificación legal que permita a los homosexuales que lo deseen ejercer sus derechos como las parejas heterosexuales debería encuadrarse en el marco de esta sociedad plural, que busca preservar la libertad y la dignidad de todos.
* Pastor de la Iglesia Metodista argentina, ex presidente de la Asociación Mundial para las Comunicaciones Cristianas. Texto que el religioso no pudo leer en la comisión del Senado que debate el matrimonio gay.
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9 comentarios
Espero no te dediques a borrar comentarios molestos si querés ganar seriedad.
DTB
Mmmmm dejenme con esta minita.....
osea. que si naturalmente te agreden, respondes con golpes, defecas donde se te da la gana, no comes alimentos que no sean de origen natural, no consumis medicamentos, el auto no es natural, a un albino hay que matarlo, es natural ser infiel,es natural no hacerse cargo, es natural el hurno robo en animales, es natural la violencia, es natural comer con la mano, es natural tirars eun pedo cuando se me canta porque es un gas natural, es natural que un cuerpo pueda enfermarse, es natural que pueda tener miopía, es natural tener sexo promiscuo y sin cuidarse
Seamos sinceros, los homosexuales existen desde hace muchísimos años, y es lo que yo determino el tercer sexo. Son personas como yo, como vos, como tu madre, padre o hermano y que poseen las mismas necesidades como vos (alimentación, vestimenta, recreación) por lo tanto somos iguales.
Si se comienza con la oposición al matrimonio gay se está comenzando a discriminar a un sector de la población, en este caso la misma Iglesia se esta contradiciendo (no somos todos iguales?) y aca también quiero hacer una opinión y creo que para poder decidir si es viable o no la unión la Iglesia no se tendría que entrometer. Seamos sinceros, en la Argentina la religión Católica no es la única que existe, cada vez mas hay budistas, judíos y demás que tienen derecho a opinar ya que conforman nuestra sociedad. O acaso la Iglesia es un Imperio que contraataca??? ups me olvidaba... también son los que tienen a la mayor cantidad de abusadores de menores pero el Papa ya pidió perdón así que borrón y cuenta nueva (sarcasmo). Ups! el matrimonio tiene como fin la procreación... O sea, no se pueden casar un hombre y una mujer de 70 años que a su edad ya no son fértiles??? o si son jovenes y uno de ellos es estéril tampoco??? Caramba, otra contradicción.
Yo pienso en más que la unión el estar contento por ser matrimonio que es un gran paso, veamosló también del punto de vista legal con un ejemplo, tenemos una pareja homosexual y uno de ellos fallece por una enfermedad o accidente, que sucede con la herencia??? la pareja no la recibe???
En definitiva hay mucha más tela para cortar de lo que se dice realmente yq eu aún no se están vieno todas las esquinas del cubo. Y quiero dar tambien mi opinón con respecto a la adopción, lo cual no me parece malo, que mejor que tener dos madres, sería el doble e mimo y caricias. Pero en esto soy consciente de una cosa, el amor de un padre y de una madre no es transferible, es indiscutible que dos mujeres pueden cuidar muy bien a un hijo, pero se pierde la crianza paterna que nos ayuda, como a mi que mi viejo me enseño a beber, a ser padre, los juegos rudos; y lo mismo si son dos padres, falta ese amor de madre que es una sensibilidad muy diferente. La gente se opone diciendo que produce un daño en el crecimiento, aprendizaje y orientación del niño, pero se olvidan de los pequeños que nacieron con padres o alcohólicos, drogadictos, ladrones, asesinos, traficantes, prostitutas... Tal vez es un mejor ambiente siempre y cuando sea un hombre y una mujer.
Simplemente es mi opinión y como somo seres que razonamos hay quienes esten de acuerdo y en contra, en ambos casos me parece perfecto, es lo que nos hace unicos.
tiene mas photoshop que la mierda