"Soy una vedette atípica: no tengo un novio futbolista

En el Bailando por un sueño , hace mucho pero muc h o tiempo, había una vez… baile. Y las galas contaban con talentos de la talla de Laura Fidalgo o Valeria Archimó, y hasta Paula Robles. Quien danzaba como si estuviera enyesado del cuello hasta los pies, pasaba vergüenza. Y escuchaba, cabizbajo, las críticas lapidarias de un jurado cuyos integrantes no se peleaban entre ellos, sin motivo alguno.

Todo aquello quedó atrás. Hoy, ShowMatch es el show de Marcelo Tinelli, y así, en el match termina ganando: cada vez hace más rating. Hasta que un día Adabel Guerrero (¿32? Aunque sus años son un misterio tan grande como la edad de Mirtha Legrand) regresó a la pista de Ideas del Sur. Y el Bailando fue consecuente con su nombre, y volvió a ser, al menos por una noche, lo que duró el reemplazo de la vedette por Sofía Zamolo, el de antes. “¡Me encantó estar de nuevo!”, confiesa la ahora morocha.

¿Hacía falta una bailarina de tu nivel en ShowMatch?
–No sé… Pero la gente en la calle me comenta que le gustaría ver más baile y menos acting. Sí, podés ver a alguien gracioso como la Mole Moli, aunque no se mueva tan bien. Pero si ya hay varios que bailan mal, a mí, como bailarina, me aburre.

¿Te venía aburriendo el certamen?
–Y… en el baile, sí. Pero me divierte todo el acting que hace Marcelo, como con la Coki.

–Como recibiste un puntaje alto del jurado, ni siquiera entraste en polémica con alguno de ellos.
–Sí, ¡pero no era mi intención! En la medida de lo posible, prefiero brillar por el baile y no por el escándalo.

Hace unas semanas entraste a Carnaval de Estrellas. ¿Ya firmaste para el verano?
–Estamos en eso. Y si bien no puedo decir nada hasta que no firme, lo más probable es que sí. En estos días escucho ofertas. Muchas las filtra Martín, mi novio, que en este momento me está representando: él sabe lo que quiero. Todas las propuestas son muy buenas porque me llaman para ser primera vedette. Igual, me imagino seguir con Comba, porque estoy muy cómoda, me encariñé con todos, y nos llevamos bárbaro.

Y en una obra de Comba, te alejás de las polémicas…
–¡Sí! Eso también influye un montón. A Comba no le gustan las polémicas, y la gente que trabaja con él se caracteriza por ser talentosa y tener perfil bajo, antes que por el escándalo. Hace poquito dije dos palabras (se refiere a un entredicho con Mónica Farro), y Comba me dijo: “No te vas a andar peleando, eh…”

¿No extrañás tener una pelea mediática?
–Sí, a veces se extraña… Pero si te peleás con alguien, tenés que ir a Intrusos, a Infama, al otro programa, y al otro, ¡y se te va todo el día! En cambio, prefiero aprovechar el tiempo para tomar clases de canto, danza, teatro, de esto y de lo otro. Es más productivo seguir aprendiendo que pelearme con alguna chiruza.

No te peleás en el teatro, no discutís con el jurado, y no salís con un futbolista: sos una vedette…
–(Interrumpe) ¡Atípica! A la larga, al público no le gusta mucho tanto puterío. Y por ahí, los productores no te contratan porque no les gusta una chica quilombera. Por eso, cuido mi perfil.

¿Podés llegar a descartar una propuesta para no trabajar con alguna colega?
–Sí… Aunque este año no fue el caso. Hay chicas con las cuales trataría de no compartir elenco. Pero… trabajo es trabajo, y hay que laburar