una opinión sobre este panqueque al que muchos consideran el modelo del periodista.

"Víctor Hugo Morales es un farsante", dice su ex compañero Diego Bonadeo
30 de Agosto de 2010 |

Diego Bonadeo es una suerte de periodista ermitaño. Abuelo de varios nietos, sostiene que la “abuelidad” es el mejor estado del ser humano y que lo que más disfruta es pasar el tiempo con los hijos de sus hijos. Su casa de La Lucila da cuenta de ello. En la entrada, una bicicleta con rueditas obstruye el paso y en su hogar del living un juego de palos de golf de juguete se mezcla con los leños. De vez en cuando sale de su cueva, deja por algunos minutos su rol de abuelo e irrumpe en los medios para hablar de fútbol, política, periodismo y Víctor Hugo Morales.

Sí, Víctor Hugo Morales, el periodista y relator con quien compartió la mítica mesa de “Sport80” en radio Mitre, pero a quien hoy considera su enemigo, es otro de los temas ineludibles para Bonadeo. “Es un farsante, yo lo desprecio”, sentencia en diálogo con Perfil.com. Afirma que es un farsante ya que ahora critica a Clarín y “la estafa de las AFJP”, pero tuvo durante muchos años “la Maxima emoción del partido”, que no era otra cosa que una publicidad de la AFJP. “Víctor Hugo Morales es curiosamente el portavoz radial de este gobierno, que haces menos de dos años, decía cosas como estas”, dice y saca de su bolsillo un papel con anotaciones manuscritas. “Me las anoté porque realmente vale la pena”.

“En una publicación que se llamaba Alternativa periodística, número 6, diciembre de 2008-enero de 2009, decía Víctor Hugo Morales, el Oráculo de Cardona, tal como yo lo bauticé, subido a un púlpito como siempre, el paladín de la ética decía: ‘Este es un gobierno muy agresivo hacia el periodismo, con una actitud muy vigilante hacia los periodistas lo cual no es bueno’. De este gobierno”, afirma mirando a cámara.

“‘El multimedio que va y viene en su relación con el Gobierno, significa que no es bueno. Ellos son generadores de relaciones bastantes tortuosas con el poder’. Hablando del multimedio, no creo que el multimedio sea Veintitrés y Tiempo Argentino, debe ser Clarín. ‘Te doy tanto, me das tanto’. Ah, plan canje Víctor Hugo, Oráculo de Cardona. Que grande lo tuyo. ¿Cómo? No es que son prístinos los del Gobierno. No es que el único hijo de puta es Magnetto”, lanza.

Y continúa con su lectura de las frases de Víctor Hugo Morales: “‘Las tapas de los diarios vos no sabes si son el fruto de la verdad de las noticias o una negociación entre el poder y los medios en cuestión’. Esto decía el Oráculo de Cardona, no hace diez años, hace menos de dos años. Un farsante”, se enoja.

¿Por qué cree que Víctor Hugo cambió de parecer en su relación con el Gobierno?
-Y debe haber cientos de miles de razones.

-Está insinuando que hay…
-Cientos de miles de razones debe haber. No insunuo nada, digo que debe haber ciento de miles de razones.

-¿Que opinión tiene de que se lo considere uno de los referentes del periodismo?
-Lo que pasa es que en “678” acusan de desinformación al multimedio, lo que es verdad. De parte del multimedio, de parte de Jorge Fontevecchia que es el dueño de esto donde estamos hablando ahora, es verdad que hay desinformación. Pero no hablan de la desinformación de ellos. De la cosa absolutamente selectiva. Por ejemplo, no dijeron ni una palabra, y están vinculados al deporte de alguna manera, del envío de barrabravas del Gobierno a Sudáfrica, con la guita nuestra. A mí me habían llamado de “Tiempo Argentino” para escribir. Yo le dije: “Escúcheme, yo no soy un chico K como ustedes”. Responden: “No, acá somos plurales”. Escribí una nota sobre ese tema, no me la publicaron. Antes había escrito otra nota sobre la locura de los televisores cuando todo el mundo compraba televisores antes del Mundial, sí la publicaron. Esta no la publicaron. Esos son los pluralistas del Gobierno de Kirchner, de sus operadores, de los muchachos de Szpolski.

-¿Por qué esa relación tan tensa con Morales?
-No es tensa, yo lo desprecio.

-Y se lo ha dicho…
-No.

-Pero usted sabe que el sabe…
-Y me imagino que lo sabrá, pero no creo que le intereses demasiado.

-Nunca le planteo tomarse un café.
-¿Cómo? Él a mí o yo a él.

-Él a usted.
-No, no.

-Y a usted no le interesa.
-Yo te digo, con la única persona de mis enemigos que yo estaría en disposición para discutir es con Fernando Niembro, porque es al único que yo le reconozco entidad. ¿¡Cómo voy a discutir con Paenza!?

-Trabajó igual con varios de ellos…
-Sí, alguna vez sí. Ahí me di cuenta cómo eran.

-¿Cómo fue esa época? ¿Eran malos compañeros de trabajo?
-Yo creí que eran otra cosa. Porque, aunque no parece, soy bastante ingenuo.

-¿Lo desilusionaron de alguna manera?
-Y nosotros inventamos “Sport80” viejo, que fue una bisagra en el periodismo de fútbol en la Argentina en radio. Le peleamos la hegemonía al gordo Muñoz, a “La Oral Deportiva”. Con Niembro y con Araujo y Negro Eguía, y con Néstor Ibarra, y con Lujambio. Era otra época. Ellos aparentaban ser otra cosa de lo que eran, o capaz que la vida los cambio. /perfil.com

Fuente: Contexto- San Martín de Tucumán