Tecnología para la producción de viviendas sociales

El proyecto de transferencia de tecnología para la producción de viviendas sociales hace hincapié en el desarollo local y el cuidado del medio ambiente.

Tecnología para la producción de viviendas sociales


El Centro Experimental de la Vivienda Económica (CEVE), instituto del Conicet y de la Asociación de la Vivienda Económica (AVE), está desarrollando un proyecto de transferencia de tecnología para la producción de viviendas sociales, haciendo hincapié en el desarrollo local y la integración de los diferentes actores participantes.

Se incorpora, además, el cuidado del medio ambiente a partir de la utilización de insumos en la producción de componentes de construcción que incorporan técnicas de reciclado y optimización de recursos naturales.

Los titulares del proyecto son los arquitectos Aurelio Ferrero y Dante Pipa, ambos investigadores del Conicet en el CEVE. Ellos explican que el proyecto incorpora aspectos económicos, socioproductivos, constructivos, espaciales y de gestión.

Se proponen llevar adelante tres innovadoras ideas, una relativa a las tecnologías de construcción, otra al diseño para la densificación del uso del suelo urbano y la vivienda progresiva, y la tercera a los modelos de gestión y producción.

“Estas ideas son económicamente viables y competitivas en el mercado, lo que quedó demostrado cuando se ejecutaron 315 viviendas con este sistema para las familias afectadas por las inundaciones del Paraná, en 1998”, explican los investigadores.

Contribuciones concretas

En relación a las tecnologías de construcción, el proyecto propondrá el sistema constructivo UMA, que plantea una estructura productiva combinada de proveedores locales, es decir, la fabricación de componentes estructurales en microempresas de producción y montaje de la vivienda en obra, articulando de este modo un sistema industrializado estructural con un sistema abierto de cerramientos, con máximo aprovechamiento de recursos locales, tecnología ampliamente validada en más de 1300 viviendas construidas.

El proyecto propone además, la convergencia de otros desarrollos tecnológicos del CEVE: cerramientos verticales de ladrillos ecológicos producidos a partir del reciclado del PET (polietilen-tereftalato), cielorrasos termo aislantes (placas prensadas de cáscara de maní con resina ureica), paneles de madera, aberturas modulares de concreto y artefactos sanitarios optimizadores y economizadores de agua a través de dispositivos de reciclado y pulverizado.

Diversos emprendimientos han comenzado a utilizar estas tecnologías, siendo este proyecto la oportunidad de llevar esta producción a una escala de mayor envergadura.

En lo relativo al diseño de parcelas se trabajará la construcción de dos viviendas por cada lote que tenga un frente mínimo de diez o doce metros (subdividible en lotes de 5 ó 6). Esto se debe a que el valor de la tierra en todo el país se ha duplicado, probablemente a consecuencia de aumentos en la demanda de tierra urbana producto del incremento de inversores. Esto ha perjudicado sensiblemente el acceso a los costos de tierras urbanas y periurbanas para planes sociales de vivienda.

Para el diseño de viviendas se propone el concepto de progresividad a través de una provisión inicial de volumen habitable (vivienda cáscara) en contraposición con la idea de superficie habitable, facilitando inversiones en etapas posteriores.

Por último, se propone como modelo de gestión un procedimiento de articulación local entre municipios, familias beneficiarias de las viviendas y emprendimientos productivos concurrentes, en el marco del desarrollo local y con integración de objetivos.

Todo el proyecto, además, suma una propuesta de difusión del producto, estableciendo modelos de desarrollo local que incidan en las políticas públicas, a nivel nacional, provincial y municipal.

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