REGIONES | Prostitución infantil en Tolima

Niñas venden su cuerpo por dos dólares

# Las menores que se prostituyen con camioneros tienen entre 12 a 15 años
# Utilizan casas en las carreteras para realizar el acto sexual
# Durante el fin de semana se incrementa la actividad


Niñas venden su cuerpo por dos dólares



Buscan hombres, en su mayoría camioneros. Son como otras chicas de su edad. La única diferencia es que venden su cuerpo por tan sólo cinco mil pesos (2.5 dólares) en las carreteras del sur de Colombia.

Las autoridades hablan de jóvenes aproximadamente entre 12 y 15 años que se venden a conductores de camiones que transitan por la vía que de Ibagué, Tolima, conduce hacia Neiva, un tramo bastante transitado por vehículos y turistas.

Sólo basta con sacar su mano, mostrar sus voluptuosas piernas y desnudar tímidamente su pecho para que los carros reduzcan la velocidad y ellas, sin pudor, ofrecer sus servicios a los hombres del volante.

"Sexo normal: 5 mil pesos. Lo demás tiene precios adicionales", confiesa Natacha, 13 años, séptimo de secundaria y una vida promisoria en el modelaje.

El final de la chica y el conductor: una camuflada residencia que figura como restaurante, cancha de tejo y que sirve de celestina para encuentros sexuales infantiles los sábados y domingos, días donde el negocio del placer cobra mayor fuerza.

La madre de Natacha no tiene idea de sus andanzas. Si lo sabe la saca a la calle. La joven lo hace para ponerse sobre su cuerpo vestidos de moda que la hacen ver hermosa, distinta de las demás jovencitas de su colegio.

Sin embargo, lo que llama su trabajo no es fácil. Se expone a que la descubra su familia y la sorprenda la Policía que se moviliza por las carreteras en busca de accidentes y chicas que se esconden y salen al paso de los carros. "No lo hago todos los días. Es cuando necesito", dice la joven.

"La zona tiene mucha afluencia de turistas, es un tramo de mucho peligro y se está utilizando para que niños sean explotados sexualmente", denuncia Martha Rengifo Rodríguez, directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en Ibagué.

Camilo Delgado, ex director de Justicia de Ibagué, puso el dedo en la yaga y en varios consejos de seguridad con la Policía denunció que las adolescentes cobran entre 5 y 10 mil pesos. La cifra de las víctimas no las tiene porque es difícil identificarlas.

"Conocemos de niñas de 12 años que salen a la variante a pedirles dinero a los camioneros", dice Delgado quien durante 2009 recibió 10 denuncias de prostitución infantil sobre el tramo vial.

Aunque la Alcaldía de Ibagué y la Policía buscan atacar la situación, es difícil. Las niñas prostituidas reparten sus teléfonos y si les toca no vuelven a las calles y desde sus casas, tiendas y hasta colegios pueden manejar su clandestino negocio.

"Unas salen a las carreteras y ruegan amor. Algunas casas de la carretera las prestan para que pasen el rato sexual", narra a ELMUNDO.es una fuente oficial de la Policía que pide reserva de su identidad. Y afirma que las chicas no son tan visibles, salen en las noches, son de escasos recursos económicos y buscan a otras niñas para que sigan sus pasos.

La Gobernación del Tolima toma medidas y exige a hoteleros, vigilantes taxistas, camioneros, dueños de discotecas y demás no prestarse para el juego de las chicas.

Germán Sánchez, secretario de Industria y Comercio del Tolima, cree que lo importante es concienciar para que denuncien. El problema es que el placer pueda más.








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