Suiza, la nueva Sede Central de las prostitutas

El elevado nivel de vida atrae a muchas prostitutas extranjeras a Suiza.


Organizaciones no Gubernamentales ayudan y asesoran a prostitutas extranjeras en Suiza, un buen número de las cuales procede de Brasil.

Contrariamente a la creencia popular, muchas saben lo que les espera al salir de su país, pero incluso para regresar a sus hogares requieren ayuda. Reportaje de swissinfo.ch.

La realidad de la prostitución se exhibe en las calles, los bares y las esquinas, pero el cotidiano de esas vidas bajo contrato es cruel y a menudo difícil de enfrentar. Comúnmente conocidas como “mujeres de la vida fácil”, las prostitutas están expuestas a diversos dilemas que pueden resolver con la ayuda de esas organizaciones profesionales que las apoyan en los momentos difíciles.

Las personas que ejercen o que desean abandonar la prostitución y necesitan ayuda pueden acudir a grupos de apoyo y asesoramiento. En Suiza existen varias instituciones ad hoc. En Basilea se encuentra “Aliena”, que en latín significa desconocido, extranjero, que no tiene nombre.

Creada en 2001 por Compagna, empresa privada suiza que cuenta con otros dos servicios sociales, Aliena ofrece asesoramiento, información, asistencia individual, psicosocial y jurídica, en situaciones de crisis como violencia, embarazo, enfermedades, además de que también imparte clases de alemán. Una vez a la semana, la institución ofrece un almuerzo gratuito, un encuentro para que las participantes puedan aclarar sus preguntas y hablar sobre sus problemas.

En 2009 la entidad ofreció asesoría a 709 prostitutas o ex prostitutas. De ese total, el 61% era de América Latina (sobre todo de Brasil), 21% de Europa, 10% de África y 8% de Asia. Su edad oscilaba entre 18 y 55 años. La mayoría había ingresado al oficio por necesidad económica, pero entre sus integrantes había mujeres con un buen nivel de estudios. También había casos de mujeres de clase media, que requerían dinero porque no tenían trabajo ni ellas ni sus cónyuges.

Reconocimiento social

La institución ha recibido dos premios importantes: por integración e igualdad entre hombres y mujeres. Para Viky Eberhard, asesora de Aliena, estos premios contribuyen a legitimar a la organización suiza en un trabajo controvertido que puede ser criticado o despertar solidaridad. “Son también un reconocimiento y el impulso para continuar con más fuerza”, agrega.

Viky explica que el período de atención varía en cada caso. Algunas de las mujeres han vuelto a su país, otras han dejado la prostitución pero sienten aún la necesidad de hablar de sus problemas o plantear preguntas. “Están felices de tener su vida entre sus propias manos, de ser autónomas y desarrollar su autoestima. Nosotros las ayudamos en sus dificultades, pero queremos que sean autosuficientes”, añade.

La consejera subraya que el trabajo realizado por Aliena tiene como objetivo desarrollar alternativas a la prostitución, además de que ayuda a las personas dependientes del alcohol.

Con respecto a la población que atiende, la asesora de la institución admite que la mayoría son mujeres que vienen a conocer Suiza, sabiendo que pueden llegar a convertirse en prostitutas; sólo el 5% son engañados por empresarios o amigo que les aseguran que van a trabajar en bares como camareras o bailarinas. “La mayoría permanece en la prostitución. Nuestra tarea no es sacarles de ahí, sino ayudarles en las difícil situación en que se encuentran”.

Rescate

El Proyecto de Rescate, de Zúrich, fue diseñado por el brasileño Vicente Medeiros y su esposa Kátia, cuando vinieron a Europa para celebrar sus 25 años de matrimonio, en 2004. Narran que encontraron entonces a muchas mujeres en situación de miseria.

Volvieron más tarde ese mismo año por tres meses para estudiar el asunto y encontraron que muchas prostitutas querían cambiar de vida pero no podían porque no contaban con una estructura familiar y financiera en su país. Llegaron a la conclusión de que necesitaban algo más eficaz para un regreso seguro.

Después de dos años de investigación y trámites, en 2006 fue inaugurado en Brasil y en junio del mismo año, en Suiza, el Grupo de Rescate. Pero se consolidó apenas en 2007 cuando inició oficialmente sus operaciones.

En los dos primeros años, Rescate atendió a 55 personas. Actualmente tiene 49 casos en curso, incluido el de cuatro mujeres a punto de volver a casa. Vicente dice que administrativamente todo está en marcha, pero que el mayor reto del proyecto es de carácter financiero. Destaca, por otra parte, la buena relación de la organización con las autoridades diplomáticas brasileñas en Suiza.

La prostitución en Suiza

La práctica de la prostitución es legal en Suiza, y las mujeres tienen que registrarse ante las autoridades municipales y de salud. También tienen que hacer controles sanitarios periódicos.

El verano pasado, el Gobierno suizo aprobó una propuesta parlamentaria para aumentar la edad legal para ejercer la prostitución de 16 a 18 años.

La nueva legislación entró en vigor el 1 de julio de 2010, y alinea las leyes del país con una convención del Consejo de Europa, que protege a los niños menores de 18 años de explotación y abuso sexual.

Luz Roja en Berna, durante la Eurocopa 2008






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