Antes de fin de año se anunciarán las primeras escrituraciones de parcelas en asentamientos del sur. Se les exigirá a los beneficiarios el pago de ABL. Podrán vender y comprar como en cualquier barrio.





Macri hará propietarios a los vecinos de las villas



Si los estrategas detrás de los anuncios del Gobierno se permitieran emular el eslogan de un conocido banco privado, tranquilamente podrían bautizar esta iniciativa como “creadora de dueños”.

La atractiva paradoja entre el mundo privado y el público ayuda a introducir el espíritu de uno de los anuncios más importantes que hará Macri antes de fin de año, de cara al adelantamiento de las elecciones comunales: planea entregar las primeras escrituras en la villa 19 para que los vecinos de ese barrio se conviertan en los dueños del terreno donde viven y acreedores legales de sus casas. Podrán vender, comprar y comenzarán a tributar impuestos como los demás vecinos de la Ciudad.

El Gobierno cree que la paulatina entrega de títulos de propiedad es la única forma de avanzar con la urbanización de los barrios más pobres. El jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, confirma la esencia de la movida: “Al darles la escritura los convertís en ciudadanos y el sentido de propiedad va a hacer que la gente tienda a mejorar y fortalecer su propia casa”, adelanta.

El anuncio se encuadra en los avances del programa de Regularización y Ordenamiento del Suelo Urbano –Prosur Hábitat– que encara el Gobierno en las villas que descansan sobre suelo porteño, como Piletones, Villa 20, 1-11-14, 3, 6, 17, 19 y 21-14. Otras como la 31 y 31 bis, poseen un régimen particular de urbanización y además se erigen sobre suelo nacional, por lo que inicialmente no serán parte de este plan.

En el Gobierno, además, reconocen que de esta forma se le transferirá indirectamente entre US$ 30 y US$ 40 mil dólares a cada beneficiario, que es lo que, calculan, vale hoy una casa en muchas villas porteñas. O mucho más.

“Estamos avanzado con esto porque es necesario para urbanizar, pero como se necesita mucho trabajo, nunca nadie lo quiso hacer”, se entusiasma Larreta, quien se reúne con Macri y los técnicos que recorren el barrio cada dos semanas sólo por este tema. En el Gobierno creen que la medida será una de las más progresistas que encaró la gestión PRO desde que está en el poder.

La primera entrega masiva de escrituras se realizará en los primeros seis meses de 2011: comenzarán con 900 hogares en la Villa 19 y unos 1.200 en Piletones. Como mínimo, buscan completar el 50% de las entregas antes de mitad de año, pero las primeras manzanas escrituradas se anunciarán antes de que termine 2010. Omar Abboud, presidente del Instituto de Vivienda porteño (IVC), analizó el por qué de esta decisión: “Es imposible pensar en reemplazar las casas por un barrio de departamentos, así que esta es la única posibilidad para integrarlos a la Ciudad”, explicó y aclaró: “La idea es que también ellos tengan una dirección para dar si quieren buscar trabajo, y queremos que sean dueños de su tierra”.

Para que este proyecto se haga efectivo en todas sus dimensiones, es necesario que una ley que presentaron hace veinte días los diputados PRO Enzo Pagani, y Cristian Ritondo –presidente del bloque– avance en las comisiones de la Legislatura porteña. La norma genera una excepción en el Código de Planeamiento Urbano (que regula cómo edificar en la Ciudad) para que las villas puedan ser parceladas de forma especial sin respetar la norma urbana que rige en todos los demás barrios. “La ley además ayuda a que el jefe de Gobierno pueda generar los mecanismo necesarios para escriturar las casas sin ajustarse a la cuadrícula general. Macri después deberá presentar un plan específico sobre cómo hará el loteo en cada villa”, adelanta Pagani.

El mecanismo. Desde que comenzó la gestión, los técnicos de la Corporación Sur recorren las villas porteñas y organizan talleres de “planificación participativa” para coordinar y consensuar con los vecinos cómo avanzar con la urbanización. “Se trabaja manzana por manzana, hogar por hogar”, especifican. En estos días definen con cada familia cómo establecer los límites exactos de cada parcela que será escriturada y quién será el titular de esa propiedad. Una vez que se entreguen los títulos, se deben seguir una serie de pasos administrativos para que la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) estime el monto que cada familia deberá tributar en concepto de impuesto de Alumbrado, Barrido y Limpieza. “Para nosotros es un sueño porque vamos a tener nuestro hogar y nuestra casa. Los vecinos están contentos y colaboran mucho con las mediciones de los terrenos”, se alegra Margarita Barrientos, que desde hace 14 años sostiene un comedor comunitario en Piletones que alimenta a 1500 personas por día. Y comparte su lectura de lo que está por acontecer: “Queremos empezar a pagar los impuestos como todos, porque vamos a poder ejercer nuestros derechos como todas las personas”.



La 31 queda fuera del plan

Inicialmente, la Villa 31 y 31 Bis quedarán fuera de esta iniciativa porque se emplazan sobre tierras nacionales, administradas por el Organismo Nacional de Administración de Bienes (Onabe). Pero Macri busca que, con el tiempo, sean transferidas a la Ciudad y puedan aplicar a este programa para que cada vecino tenga su propia parcela. ¿El objetivo? Además de avanzar con el plan de urbanización, la idea de fondo es que el mercado termine “comiéndosela” por lo atractivo para los inversores de las tierras sobre las que se erige. “Esta iniciativa fomenta a que aparezcan desarrolladores inmobiliarios que hagan negocios con la pobreza”, se queja Facundo Di Filippo, ex legislador porteño y autor de la ley que hoy sienta los parámetros para avanzar con la urbanización de la Villa 31 y Bis. Pero para Martín Ocampo, legislador PRO, se trata de algo positivo: “La ley va a ayudar a que en los barrios de emergencia los flamantes dueños de sus casas puedan venderlas si lo desean, como sucede en cualquier otro barrio de la Ciudad”.



fuente: http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0529/articulo.php?art=25890&ed=0529