La pesquisa logró hallar un sms en el teléfono celular de la novia del imputado que lo sindican como el autor de los crímenes. “te amo, perdón por mi locura, no se que me pasó, algo me posionó, ahora no me queda otra”, señala el mensaje.
Otra prueba sindica a Gastón Gregorio como el autor del asesinato de su hermano Matías y su cuñada Rocio Castillo en un hecho ocurrido en la madrugada del 28 de noviembre en una vivienda del barrio San Benito. Un mensaje de texto hallado en el teléfono celular de su novia complicó aún más su situación. Por otra parte el juez Mario Algre a cargo del Juzgado de Instrucción N4 rechazó el planteo de nulidad que había solicitado la defensa respecto al testimonio brindados por los policías que hallaron a Gastón semidesnudo en la zona del río Paraná, donde el mismo habría confesado que mató a la pareja de novios.
Gabriela Meyer, novia de Gastón. Relató que el domingo 28 de noviembre a las 4.28 recibió un mensaje de texto en su teléfono móvil de parte de su novio, que decía, "te amo, perdón por mi locura, no se que me pasó, algo me posionó, ahora no me queda otra".
La querella entiende que se trataba de la confesión del homicidio, de su conciencia atormentada por la consumación de la muerte acaecida, reclamando paz y su deseo de quitarse la vida por el sentimiento de culpa que lo acosaba.
Por otra parte del informe médico psiquiátrico realizado a Gastón Gregorio surge que no presenta signos, ni síntomas de alienación mental (demencia).
También complican al acusado, las declaraciones de los empleados de la cervecería Quilmes donde fue hallado deambulando en ropa interior por calle Garay próximo de Astilleros.
Al preguntarle que hacía por el lugar, de acuerdo a esos testimonios, el joven respondió "llamen a la policía porque soy un asesino".
Minutos después arriban a la zona cuatro policías que en sus declaraciones señalaron que Gastón les contó "mate a mi hermano y a mi cuñada…, en mi casa de la calle Alberdi 2224…, los maté con un cuchillo que tiré con una billetera en la parte trasera de la casa"
El elemento punzo cortante empleado en los homicidios fue hallado en el lugar indicado por el imputado, sobre la vereda de la calle Madariaga 572, junto al cual se encontraba la billetera del acusado.
En tanto se aguarda que se agreguen al expediente las pruebas periciales respecto a los restos de sangre hallados en el lugar de los hechos, en los distintos elementos secuestrados y en los cuerpos de las víctimas y del imputado, además de pericias informáticas.
Respecto al planteo de nulidad de las declaraciones realizadas por los efectivos en sede policial efectuada por los abogados de Gastón, fueron rechazados por el juez que interviene en la causa.

El caso
El salvaje crimen de Matías Gregorio de 16 años y Rocío Castillo de 17 se produjo en la mañana del domingo 28 de noviembre en una vivienda ubicada en la calle Alberdi al 2.200 del barrio San Benito. Según las primeras investigaciones, César Gastón Gregorio, hermano de Matías, violentó la puerta del dormitorio donde descansaba la pareja y armado con un cuchillo le asestó más de cinco puñaladas a cada uno. El chico fue hallado en un pasillo en medio de un charco de sangre. En tanto Rocío fue asesinada en la cama. De acuerdo a la autopsia practicada a los cuerpos ambos intentaron defenderse.
Tras la matanza, el homicida salió por el fondo de la casa, cruzó por la vivienda de un vecino y se dirigió a la costa del Río Paraná. En el camino se deshizo del arma empleada en el homicidio, un cuchillo carnicero. Horas después fue hallado en la zona de Astilleros Corrientes. Fue detenido cuando pretendía suicidarse. Según la pesquisa el joven habría confesado a empleados de seguridad de una empresa del barrio Quilmes que llamarán a la Policía porque en su casa habían matado al hermano y su cuñada.
La causa se tramita en el Juzgado de Instrucción N4 a cargo del doctor Mario Alegre. La investigación es encabeza por el fiscal de instrucción N1, doctor Buenaventura Duarte junto a efectivos de la Comisaría Segunda.
Los abogados Daro Esquivel y Joaquín Meabe asumieron la defensa del imputado. En tanto los padres de Rocío contrataron al abogado Jorge Boumpadre. Como abogados querellantes por parte de la familia Gregorio se encuentran los abogados Juan Julián Selles y Yazmín Carlen.