Cromañon: un antes y un despues

primero que todo pido perdon por los numeros e irregularidades en el texto (cierta informacion fue tomada de Wikipedia


Cromañon: Bs As
Cromañon: un antes y un despues



link: http://www.youtube.com/watch?v=x5jj1kxHlSw


REPUBLICA cromañon

República Cromañón era un establecimiento donde se realizaban conciertos y eventos. Se encontraba ubicado en la calle Bartolomé Mitre 3060/3066/3070, en el barrio de Balvanera de la Ciudad de Buenos Aires. El lugar era administrado por Omar Chabán, y había sido inaugurado el 12 de abril de 20043 con un recital de la misma banda que tocaría el día del incendio: Callejeros. Chabán fue una figura muy importante para el desarrollo del rock argentino de finales del siglo XX, ya que dos lugares emblemáticos4 del under de la época, Café Einstein (que funcionó durante la primera mitad de la década de 1980) y Cemento, eran de su propiedad.
"En todas estas semanas de autocríticas más o menos reflexivas, el mundo del rock se olvidó de mencionar que los antros de Chabán representaban, en efecto, una especie de alternativa al circuito de espacios civilizados que creció en los últimos tres o cuatro años: Obras concesionado por Pop Art, El Teatro, La Trastienda, etcétera. Esa falta de control que prevalecía en Cromañón y Cemento, de algún modo, les permitía a los artistas imponer sus reglas: por ejemplo, la contratación de patovicas5 que no maltrataran a la gente. Las bandas nos sentíamos cómodas en Cemento y en Cromañón. No reparábamos en otras cosas, dice Toti, de Jóvenes Pordioseros. Antes había que pasar por Cemento para ser alguien en el under. Y ahora tenías que hacerte fuerte en Cromañón, es la verdad. ¿Por qué no lo dice nadie? Porque nadie quiere quedar pegado."
Pablo Plotkin, revista Rolling Stone.6
La propiedad donde se encontraba República Cromañón no pertenecía a Chabán, sino a una empresa llamada Nueva Zarelux SA, radicada en la ciudad uruguaya de Montevideo.7 Debido a una investigación de la Inspección General de Justicia a pedido de la jueza a cargo de la causa, se descubrió que esta empresa había comprado este predio, y del Central Park Hotel ubicado en Jean Jaures 51, y a cuyo estacionamiento conducían dos de las salidas del local, en 1998 por 708 mil dólares a la empresa National Uranums Corp.7 Ésta última, radicada en las Islas Vírgenes, lo había comprado en 1994 por 2,2 millones de dólares.7
Nueva Zarelux SA fue creada el 4 de junio de 1997, y los socios fundadores son Herry Luis Vivas San Martín y María Dora Velázquez. Una investigación del diario Brecha de Uruguay entrevistó a Vivas, quien declaró que el Estudio Cukier & Cukier, radicado en Montevideo, le pagó para aparecer como socio en el estatuto.7 Vivas era un jubilado uruguayo que realiza trabajos de pintura y mantenimiento, mientras que Velázquez era una ama de casa.7
La empresa Lagarto S.A. era la locataria del lugar, y cedía la explotación a diferentes personas.8 De esta forma funcionaron República Cromañón y, anteriormente, otro local de baile: El Reventón. Según la declaración de Rafael Levy, Chabán tenía un contrato de locación.9 Un testigo señaló a Levy como el verdadero propietario del lugar, por lo que fue citado a declarar10 y luego procesado por el delito de estrago doloso seguido de muerte,11 juicio que se realizaría en 2010.12


El incendio


El 30 de diciembre de 2004 se presentaba en República Cromañón el grupo Callejeros, que ya había tocado en el lugar meses antes en la inauguración del local.3 El incendio comenzó aproximadamente a las 22 horas con 50 minutos, después de que uno de los asistentes al espectáculo encendiera un elemento de pirotecnia, cuyos proyectiles incandescentes impactaron en una media sombra, una especie de tela de plástico inflamable, que a su vez apoyaba sobre guata recubierta por planchas de poliuretano.2
Al notar el incendio, los espectadores comenzaron a evacuar el lugar. Sin embargo, esta evacuación no se realizó en forma normal por diversos motivos: la cantidad de personas que concurrieron al recital era mucho mayor que la capacidad del local, una de las salidas se encontraba cerrada con un candado y alambres, los gases tóxicos producto de los materiales inflamables asfixiaron rápidamente a muchas personas y el corte de luz producido al comenzar el incendio.13
Muchos de los que lograron salir del lugar volvieron a ingresar para rescatar a las personas que todavía se encontraban en el interior del edificio.3 Pese a sus esfuerzos, en el incendio y en los días subsiguientes murieron 193 personas y al menos 1432 resultaron heridas;2 incluso familiares de integrantes de la banda. Fallecieron varios niños, y varios medios de información declararon que había una guardería en el baño de damas,14 lo que fue desmentido por testigos.15 Los mismos informaron que el día de la tragedia sólo se encontraba habilitado el baño de damas, y que sus pequeñas dimensiones imposibilitaban que allí funcionara la supuesta guardería.15
Casi todos los decesos se produjeron por la inhalación de diferentes gases (principalmente monóxido de carbono y ácido cianhídrico), excepto uno producido por una compresión toracoabdominal.2 Durante el operativo de socorro participaron 46 ambulancias, encargadas de trasladar a las víctimas hacia alguno de los 24 hospitales públicos u 11 clínicas privadas.3 Las personas contratadas por los organizadores para brindar primeros auxilios no contaban con la preparación requerida, ya que no fueron contratados profesionales para disminuir los costos.16




Materiales inflamables


La espuma de poliuretano, al entrar en combustión, genera cianuro de hidrógeno (ácido cianhídrico), dióxido y monóxido de carbono; mientras que el aislamiento de celulosa produce dióxido y monóxido de carbono.17 La media sombra originó dióxido y monóxido de carbono y acroleína,17 aumentando la cantidad de humo y goteando sobre los asistentes ocasionándoles quemaduras.2 Según un informe del Instituto Nacional de Tecnología Industrial, el volumen de ácido cianhídrico, con el local lleno, alcanzaba las 255 ppm, siendo el nivel letal para ratas de laboratorio de 150 a 220 ppm.17
El foco de incendio comenzó en una superficie de unos 20 o 30 centímetros, pero comenzó a expandirse rápidamente debido a la presencia de la guata.2 El material del techo comenzó a quemarse y a liberar gases tóxicos, la temperatura alcanzó los 400 °C y la combustión terminó una vez que se había consumido todo el material.2 Al disminuir la temperatura, el humo tóxico comenzó a descender y comenzó a ser aspirado por las personas que se encontraban en el lugar.2 El humo a altas temperaturas produce edema pulmonar y tapiza las mucosas formando una capa impermeable al oxígeno, algo que afectó a muchas de las víctimas del incendio.2

Capacidad del local y salida de emergencia

El local se encontraba habilitado para dichos espectáculos con una capacidad de hasta 1.031 personas;13 sin embargo el recuento del público era bastante mayor a dicha cifra.13 En la causa judicial se asegura que ingresaron al menos 4.500 personas, ya que se habían vendido las 3.500 entradas disponibles y se calculó la existencia de 1.000 personas que ingresaron sin la misma.13 Según el fallo,
"En suma, es evidente pues que esta cantidad abrumadora de concurrentes acreditada, tuvo una influencia decisiva en la configuración concreta del supuesto de hecho analizado, dado que atentó contra la evacuación del local y permitió que los asistentes se vieran expuestos a los gases nocivos producto de la combustión, es decir, al peligro común que comporta un incendio típico".13
Para agravar la situación, las salidas presentaban irregularidades, lo que dificultó la evacuación.13 El local contaba con una entrada principal compuesta por dos portones y una salida de emergencia ubicada a la derecha de la entrada principal.13 Ambas daban a un hall donde se encontraban las boleterías, y desde allí se accedía al salón principal, donde se encontraba el escenario, a través de seis puertas tipo "cine".13 Hacia el lado izquierdo del escenario se encontraba una salida alternativa que comunicaba el salón con la salida del estacionamiento de un hotel vecino, el cual pertenecía a los mismos dueños de Cromañón.13
La salida de emergencia se encontraba obstaculizada por la presencia de vallas, algo que dificultó la evacuación. La entrada principal también dificultó la salida, debido a su propia estructura:
"En consecuencia, es dable concluir que fue la propia estructura de las puertas cine, es decir, la circunstancia de que ese corredor de salida se encontrara dividido por seis puertas con sus respectivos marcos y hojas lo que dificultó la salida de una cantidad de personas considerable que pretendían con desesperación hacerlo simultáneamente, más allá de si estuvieran cerradas o abiertas".13
Esta salida alternativa se componía de un portón que poseía dos hojas con un tamaño de 2,5 metros de ancho por 3,6 metros de alto.13 La misma al momento del incendio se encontraba cerrada con un candado y ataduras de alambre, a pesar de que contaba en su parte superior con un cartel que indicaba que se trataba de una salida habilitada.13 La puerta fue abierta por los bomberos una vez que llegaron al lugar, minutos después de iniciado el incendio.13 Según la habilitación esa puerta no debía estar clausurada:
"Conforme se desprende de la plancheta de habilitación del local –ver fs. 350 del legajo de la Pericia de Arquitectura-, '…el local posee una salida alternativa, la que se activa exclusivamente en caso de producirse un siniestro, permitiendo la evacuación del público concurrente por un corredor que sirve en casos normales para la entrada y salida de vehículos…'".18

Habilitación

El establecimiento se encontraba habilitado como local de baile clase C en forma autónoma, no como anexo de otro establecimiento. Según el inciso "d" del artículo 10.2.3 del Código de Habilitaciones y Verificaciones19 de la ciudad, se prohíbe a este tipo de locales la comunicación con otros establecimientos, lo que no sucedía ya que la puerta que se encontraba detrás del escenario y la puerta alternativa daban al estacionamiento de un hotel.
Además, la Certificación de Bomberos de República Cromañón se encontraba vencida.20 La Superintendencia de Bomberos es la encargada de expedir la habilitación del sistema contra incendios del local, algo que se había hecho por última vez en noviembre de 2003 y por un período de un año. Por lo tanto, dicha habilitación había caducado y el local debió haber sido clausurado. Asimismo, de los quince matafuegos existentes en el lugar diez se encontraban despresurizados.
Existía además el pago de soborno a un oficial de la Policía Federal Argentina para que brinden seguridad en la puerta del lugar y para que no se realizaran contravenciones debido a las irregularidades existentes en el local. Entre las contravenciones existentes se incluía la superación de la capacidad habilitada, la venta de alcohol, la obstrucción de las salidas y la omisión de recaudos durante la organización y seguridad (que permitió el ingreso de pirotecnia). Durante los recitales que brindó Callejeros Raúl Villarreal, por orden de Chabán, le pagó al Subcomisario Carlos Rubén Díaz 300 pesos argentinos por jornada.

Pirotecnia

La utilización de bengalas y otro tipo de pirotecnia, tanto en espacios abiertos como cerrados, era común en los recitales del llamado rock suburbano o rock chabón.22 La pirotecnia llegó a convertirse en parte del folclore y de la estética de esa música, un ritual dentro del propio recital.22 Estas prácticas nunca fueron completamente desalentadas por los artistas. El Indio Solari, uno de los principales referentes, refleja el fenómeno:
"En referencia a las bengalas y demás, digamos que la cultura rock tiene eso, también: no es una cultura progresista, de todo prolijito. Ahora les recomendamos a los chicos que no vayan con pirotecnia al show (…) Pero, en definitiva, a mí me cuesta mucho renegar del folklore de las bengalas y las banderas del rock. Creo que el rock es eso. Yo tengo la imagen de ‘Juguetes perdidos’ en River, entrando a cantar con todo eso y… ¡Guau! No es sopa. Yo no quiero renegar definitivamente de todo eso. Aunque, desde ya, en este momento tiene que primar el respeto y el cuidado. (…) [La pirotecnia] Dejó un acento, una marca estética en casi todo lo que llamamos rock nacional, que por algo es diferente del rock belga, del rock japonés o de cualquier otro".
Los miembros de Callejeros tampoco actuaban activamente para desalentar esas prácticas, en el fallo del juicio oral se expresó:
"Sí hemos podido extraer una conclusión: que la banda toleraba el uso de pirotecnia. Ello así, pues su empleo en los recitales fue siempre una constante y nada serio se hizo para evitar que esa práctica cesara definitivamente"
En una entrevista realizada días antes del incendio, en el que se simulaba haber concluido los tres recitales ya que la misma iba a emitirse en una fecha posterior, el baterista expresó
"Hubo muchísima bengala. La verdad que fue la frutilla de la torta".
El cacheo durante la entrada al recital fue selectivo e ineficiente, por lo tanto se produjo el ingreso de material pirotécnico.13 El fallo indica que Diego Argañaraz, el manager del grupo, permitía el ingreso de pirotecnia por parte de ciertos grupos de fans:
"La pirotecnia no podía faltar en un recital de 'Callejeros', y él era el encargado de seleccionar quien o quienes la ingresarían".
Sin embargo, antes de que comience el recital del 30 de diciembre, tanto Chabán como Fontanet advirtieron al público que no encendieran bengalas, ya que se había usado pirotecnia durante la presentación del grupo soporte, Ojos Locos.13 Según testigos, Chabán declaró:
"No sean pelotudos. No tiren bengalas. Acá hay 6000 personas y no quiero que pase lo de Paraguay.28 Si alguien prende algo nos morimos todos".
El uso de pirotecnia ya había causado focos de incendio en el local. El 1 de mayo de 2004, durante un recital de Jóvenes Pordioseros, un principio de incendio causó la evacuación de todos los espectadores y debió ser extinguido por el personal de seguridad.6 El 25 de diciembre, pocos días antes de la tragedia, se produjo otro foco durante un recital de La 25, que también logró ser sofocado.


POST CROMAÑON: testimonio


una sobreviviente de la tragedia de Cromañón dijo ante el tribunal oral que "una mujer rubia" arrojó la noche del siniestro, desde la planta alta del local y en dirección al público, "unos palitos" que parecían bengalas sin encender.



La testigo Miriam, quien perdió a su marido y a un hijo de 14 años de edad en la tragedia, no alcanzó a describir con precisión a "la mujer rubia", pero reconoció que estaba en un sector destinado a invitados VIP y familiares de la banda Callejeros.

"Una mujer rubia, de pelo corto, teñida, con mucho busto, que arrojaba cosas, unos palitos al público, yo deduzco que eran bengalas", explicó la testigo a lo largo de su relato, cuando el fiscal Jorge López Lecube le pidió mayores precisiones.

Para los familiares de las víctimas, esa mujer descripta por Miriam sería Susana Fontanet, la madre de Patricio Santos "Pato" Fontanet, el líder de Callejeros.

En una causa paralela a Cromañón se investigó si la madre de Fontanet había ingresado pirotecnia al recital de la tragedia y a otros anteriores, e incluso se produjeron denuncias cruzadas, ya que un seguidor de la banda que realizó aquella afirmación terminó querellado por presunto "falso testimonio".

Ese testigo, identificado en el expediente como "Emiliano Palacio", finalmente fue sobreseido por el juez Mariano Scotto, aclarando que no podía descartar que sus afirmaciones fueran ciertas.

De hecho, una de las principales acusaciones contra Callejeros es que desde su entorno se alentaba el uso de pirotecnia, lo que los integrantes de la banda niegan sistemáticamente.

Por otra parte, otro testigo, Juan, de 25 años, contradijo su declaración con lo que había relatado el día siguiente de la tragedia en la comisaría séptima de once, lo que fue leído en la audiencia.

Juan sostuvo que cuando ingresó a Cromañón no fue revisado, cuando en su declaración señala que sí y de manera exhaustiva, y que le pagó 10 pesos al ex jefe de seguridad del local, Raúl Villareal, lo que no figura en lo que declaró en la Comisaría, al igual que diferencias sobre la hora en que llegó a Cromañón.

Para los familiares de las víctimas que asisten al juicio hubo una deliberada intención de cambiar la declaración del testigo, ya que los responsables de esa dependencia policial están siendo juzgados por el supuesto cobro de coimas para no controlar el local. El testigo relató que sólo tenía 10 pesos para la entrada y que le dio ese dinero a Villareal, que lo dejó ingresar y que no fue cacheado. "Me agarró la plata y me hizo pasar", declaró Juan, y dijo que supo que esa persona era Villarreal porque lo reconoció en los días siguientes a través de los noticieros.

El testigo afirmó que Villareal estaba parado solo en la puerta de Cromañón y no le dio ningún ticket para ingresar a cambio del dinero, sino que lo hizo entrar directamente.

También dijo que delante suyo entraron otras personas y cree que lo hicieron con el mismo mecanismo, pero no lo pudo asegurar.

Juan también declaró que en la puerta del local había otra persona vendiendo entradas y sólo lo identificó como un hombre con muletas.

Un testigo dijo que también vio a un hombre con muletas y lo identificó como Lorenzo "Lolo" Bussi, el ex jefe de seguridad del grupo Callejeros.

La testigo Miriam recordó con detalles las circunstancias de aquella noche, pues era la primera vez que concurría a un recital de esas características, y dijo estar atemorizada por lo que ocurría dentro de Cromañón: "el lugar era patético", sostuvo.

Situada junto con su familia en el primer escalón de una escalera, a la derecha del escenario, la mujer recordó cuando "la mujer rubia 'arrojaba los palitos' al público que estaba en la planta baja, y dedujo 'por su forma y tamaño', que se trataba de bengalas.

Tras ese testimonio compareció otro sobreviviente, Jorge, quien concurrió aquella noche a la discoteca junto con su novia, quien logró salir con vida, y un amigo que murió en la tragedia.

Jorge evocó que previo al recital de Callejeros, cuando por los parlantes sonaba música de cortina -entre ellas "Ji jiji", de Los Redondos de Ricota- el público "encendía pirotecnia, bengalas y también candelas".

Asimismo, rescató la actitud de Omar Chabán en su advertencia previa a la tragedia: "Nos avisó, pero la gente no le dio bolilla".

Cuando todo pasó, Jorge recordó haberle comentado a su novia, en alusión a Chabán: "Pobre el 'chaboncito' que estaba hablando, no sabía si había salido vivo de allí".

SINCERAMENTE todos recordaremos la tragedia de cromañon, no es un echo para recordar... para mas info+ visita http://dsc.discovery.com/


cromañon





link: http://www.youtube.com/watch?v=VSq967PbjpE


SIETE AÑOS

"Siete años después el viento triste de la tarde,
con su ceniza de sueños, pretende inútilmente
cubrir la memoria de aquellos que desde su patria,
de almendros y jazmínes, asoman por los altos muros
de la pena y el olvido, para susurrarnos al oído,
con sus voces mudas de aves ausentes,
las palabras que usa el amor para blindar el corazón.
Y alentar a las espadas que defienden sus derechos
en la aviesa lid, donde contienden en singular cruzada
Justicia y venalidad".

Manuel de La Flor
Papá de Silvia de La Flor.




saludos a todos aquellos que de su vida se tomaron un par de segunditos para analizar esta tragedia de punta a punta, su opinion puede ser como sea pero no es un post de debate...

11 comentarios - Cromañon: un antes y un despues

@_1nc_j0n1_
Por fin va a decir la verdad el que escribe en los diarios ♫
@soiiraton
Toda la fuerza a sus seres querido, es estas fechas de recuerdo. Muy buen post , te doy mis +10 de la semana , y recomendado
@Mattslife
todavia nose , le hicieron algo al que encendio la bengala?
@Kuchyose
Mattslife dijo:todavia nose , le hicieron algo al que encendio la bengala?

No esta muerto el salame ese??
@Kuchyose
bordanah dijo:
Kuchyose dijo:
Mattslife dijo:todavia nose , le hicieron algo al que encendio la bengala?

No esta muerto el salame ese??


ESTAN EN JUICIO LOS CALLEJEROS...

Esta vivo o no el de la bengala??