Nuevo 'corralito' en Argentina



En el país se está viviendo una situación realmente nueva pero que recuerda mucho al famoso 'corralito' de 2001: falta dinero impreso
Cuando las reservas del Banco Central en Argentina están en uno de sus picos más altos, cuando los bancos presentan sus balances con sus resultados más jugosos, cuando las entidades financieras tienen excedentes de dinero disponibles para prestar... Falta dinero impreso.

Para ser bien claro, la situación económica y financiera es perfecta, solamente que el Banco Central no imprimió la cantidad de dinero necesario para el movimiento diario de la sociedad.

En el año 2001 no había reservas, los bancos no tenían con qué responder a los reclamos de sus clientes y hubo que implementar el famoso corralito por el cual el dinero quedaba retenido en los bancos. Solamente se podían hacer extracciones de hasta 250 pesos por semana y la crisis social era generalizada. Hoy, la situación social es muy distinta y nos encontramos ante otro tipo de corralito pues lo que falta es pura y simplemente billetes de papel impreso. De momento se han puesto muchas excusas: que si los equipos de la Casa de la Moneda son obsoletos, que si parte de los equipos están rotos, que era la primera vez se salió a contratar imprentas en el extranjero (en este caso Brasil) pero se atrasaron con la entrega… Ahora, se espera que muy pronto lleguen los famosos billetes brasileños pero eso nos trae otro problema: la calidad del billete es distinta y la imagen del billete no es exactamente la misma que la del billete impreso en Argentina. Los vivos de siempre se harán su negocio con la falsificación o haciendo creer que los billetes correctos son falsos.

La realidad es que todo esto se debe a un mal manejo del inventario del producto “dinero” llevado adelante por el Banco Central y por una pésima administración de la Casa de la Moneda, que nos colocó en esta situación crítica.

Se puede hacer uso del dinero "plástico" (tarjetas) o de las transferencias bancarias, pero tienen un costo muy elevado que deben absorber tanto el comerciante como su cliente encareciendo todas las operaciones. Eso sin mencionar que la economía se mueve con dinero efectivo y esto está llevando a una crisis de paralización del pequeño comercio.

Esperemos que haya una solución pronto y que luego se den a conocer los nombres de los responsables y las sanciones que les aplicarán para terminar con el flagelo de que la incapacidad en los lugares neurálgicos de un Gobierno quede siempre impune.

fuente:http://www.lavanguardia.es/lectores-corresponsales/20101217/54085294428/nuevo-corralito-en-argentina.html