Troskos

Nota Personal: Sacando mi sorpresa de que salió publicado en un medio tan oficialista como El Argentino, quiero comentar que no soy trosko y no me llevo muy bien con todos los que conozco, son muy sectarios, hartantes, son los más revolucionarios y los que más cosas hacen, son los más obreros (aunque no hay mucho obrero ) y un largo etcétera. Tampoco me cae bien Tenembaum, periodista que como muchos se le cayó la careta. Peeero.. todo eso no quita que coincida con lo que dice la nota en su postura central (no algunos bocaditos que agrega).

Troskos

Troskos


Debido a una razón absolutamente fortuita y nada política, tengo cierta debilidad por Jorge Altamira. En marzo de 1989, yo acababa de lograr un ansiado pase a la sección política de Página 12. Me encomendaron que cubriera lo que ocurría en los partidos de izquierda. No parecía, a primera vista, una gran responsabilidad: envidiaba a los compañeros que escribían sobre radicalismo –el partido que se caía del poder– o sobre los militares –que producían una rebelión cada tres meses–, y más a los que contaban el peronismo, que se venía con todo. La izquierda era, apenas, un recuadrito de todo eso, un primer escalón. Sin embargo, tenía lo suyo. Porque el Partido Comunista se hacía añicos tras la caída del muro de Berlín, y muchos disidentes por primera vez contaban cosas que ocurrían adentro. El Movimiento al Socialismo, por su parte, lograba que Luis Zamora llegara a la Cámara de Diputados desde donde enfrentaría a George Bush a gritos y hacía congresos multitudinarios. Y el Partido Obrero lograba un insólito protagonismo porque el gobierno radical, sin una sola prueba –casi como ahora– lo acusaba de conspirar contra la democracia en medio de los saqueos que agitaban al país, como consecuencia de la hiperinflación, y un juez que se llamaba Larrambebere decidía detener al propio Altamira por sedicioso, y la policía cumplía la orden nada menos que en la Casa Rosada, a la vista de toda la prensa. El que daba conferencias para denunciar al PO como golpista no se llamaba Nilda Garré ni Aníbal Fernández ni era peronista: era el ministro radical Juan Carlos Pugliese.

Por ese entonces, Altamira era candidato a presidente. Sus discursos en los espacios gratuitos de televisión me daban mucha risa y eran muy comentados. “Que Richard Handley y el FMI se vayan a laburar”, gritaba Altamira a cámara. Handley era un rugbier que conducía el Citibank: un hombre clave de aquellos tiempos, poderosísimo, multimillonario, que sería artífice de algunas de las peores medidas de la década que siguió y armaría un pool de medios oficialistas –tal como ahora lo hacen otras personas–. Altamira lo provocaba con su histrionismo, aprovechaba esos minutos de aire gratuito para darse una panzada. Por entonces, me tocó entrevistarlo en la página destinada a los candidatos a presidente (era una democracia más abierta que la que se propone ahora porque los partidos chicos podían presentarse). Vagamente recuerdo que yo lo trataba con cierto cinismo y autosuficiencia y él se enojaba mucho. Pero lo más importante para mí es que el día que salió publicada, sonó un interno en la redacción, pidieron hablar conmigo y era el director del diario, Jorge Lanata –con quien hasta allí me había llevado pésimo– para felicitarme por la nota. Yo era un principiante, venía de un año y medio de remarla en condiciones adversas y esa nota, creo, fue un paso importante para mi carrera.

Unos años antes había conocido a otro militante del Partido Obrero que, al menos en la ciudad de La Plata, hacía ruido. Se llamaba Michelle Saubal. Era el único delegado del PO en el primer congreso de la Federación Universitaria de La Plata posterior al regreso de la democracia. Habría unos ciento veinte delegados: la mayoría radicales, muchos intransigentes y comunistas, algunos peronistas, un puñado de independientes. Y él solo los volvía locos a todos. No tenía ninguna posibilidad de ganar una sola votación. Pero los enloquecía. Recuerdo al jefe del bloque radical gritarle varias veces “golpista”, porque criticaba a Raúl Alfonsín. Más o menos como los tratan ahora. Saubal era mayor que el resto y mucho más formado. Años después me lo crucé en la Facultad de Psicología de la UBA. Seguía militando en el Partido Obrero. Preparamos una materia juntos. Saubal era lacaniano, ¡leía a Lacan en francés! Hablaba varios idiomas. Creo que había sido ingeniero. El otro día, en el set de Palabras más, palabras menos, le pregunté a Altamira si tenía noticias de él. “Sí, claro. Sigue siendo un militante. Acaba de escribir un artículo interesantísimo sobre los lacanianos de izquierda. Fue el hombre que preparó todo el sistema informático del partido. Hemos tenido nuestras discusiones porque, por momentos, es un hombre muy radicalizado”. Yo lo miraba con extrañeza: ¿cuánto más radicalizado que Altamira se puede ser? Está claro que se refería a un mundo con códigos que, desde afuera, son difíciles de entender. Ni mejor ni peor que tantos otros pequeños o grandes mundos que sólo se entienden, y a veces ni eso, si se pertenece a ellos.

El martes pasado tuve ocasión de conocer, durante unos minutos, a otro militante del Partido Obrero. Se llama Jorge Ospital y fue uno de los detenidos por el corte de las vías del Roca. Hace 26 años que Ospital es trotskista. Fue trabajador gráfico y en la última década labura como ferroviario. Apareció con una remera negra estampada con la imagen de Mariano Ferreyra. “Yo me hice trotskista porque encontré un programa para cambiar el país”, dijo. Yo lo miraba y me lo imaginaba armando comisiones internas y dando peleas contra los muchachos de José Pedraza. Debe ser una vida, cómo decirlo, difícil, arriesgada, temeraria. Sin apoyo de ningún gobierno, con el odio de la pesada, la vigilancia de empresas muy vinculadas a la mafia política y sindical. Quienes conocen el mundo gremial cuentan que hay muchos como él. Y son odiados por los caudillos del sindicalismo peronista. Enfrentarse a esos hombres no es sencillo. A Mariano Ferreyra le costó la vida, por ejemplo. Imaginaba a Ospital o a otros como él enseñándole a leer y escribir a Elsa Rodríguez, la mujer que aún lucha por salir del coma luego de la represión de la patota de Pedraza en Barracas.

Para un periodista socialdemócrata –o algo así– como el que escribe estas líneas, los troskos son tipos raros, sectarios, dogmáticos, intransigentes, con los que cuesta mucho convivir. Personajes casi borgianos, de otros tiempos, incapaces de entender que la realidad no cabe en ninguna teoría cerrada o que el capitalismo no va a explotar por sus contradicciones y, si lo hace, no va a ser precisamente una buena noticia. Pero, a estas alturas, quién sabe quién tiene razón, ¿no? Corre tanta agua bajo el puente que tampoco se puede juzgar a los demás como si uno fuera no sé qué cosa. Sobre todo si se trata de gente que entrega su vida a la lucha por ideas y no transa. En su defensa hay que decir que nunca fueron lopezrreguistas, ni mataron gente, ni opinaron que Videla era un general democrático, ni se confundieron con Menem o Rodríguez Saá, ni con la Alianza, ni con nadie. Y fueron perseguidos como los que más. O sea que, en un país de gente equivocada, no han cometido equivocaciones demasiado graves. Y si son un poco locos, en fin, hemos tenido cada uno al frente del país –Cavallo, por citar a uno de ellos, ¿se acuerdan?– que mejor no comparar.

Por eso resulta extraño que el canciller multimillonario del gobierno nacional y popular defienda a sindicalistas multimillonarios y levante el dedito en contra del PO, y haya jueces que libren órdenes de detención, y ministros ultraduhaldistas de toda la vida que los acusen de duhaldistas (!).
Extraño que cuando hay usuarios que queman trenes, para el Gobierno los culpables sean ellos, y cuando los maestros paran en Santa Cruz también y cuando saquean un negocio en Constitución, otra vez apelen al mismo recurso.

Que los acusen de incendiarios, sediciosos, saqueadores y hasta de promover atentados contra la casa de la familia Kirchner en Río Gallegos.

Y que nunca haya pruebas.

Parece un mecanismo clásico de gobiernos de derecha.

Pero quizá no sea este el caso.

A veces ocurre, apenas, que los vidrios polarizados de los autos último modelo nublan la vista de algunos funcionarios. Y así como en otros tiempos eligieron a Hermenegildo Sábat como enemigo, con la misma lógica ahora señalan a los tobas formoseños o a los militantes gremiales del Partido Obrero.

A veces, las personas hacemos cosas muy extrañas.

Fuente: http://www.elargentino.com/nota-120498-Troskos.html

16 comentarios - Troskos

@Voichej_Motul +2
tenembaun escribe en un diario ultra K? y en 23? y encima se la de periodista perseguido? que cara dura
@Taringera980 +1
Voichej_Motul dijo:tenembaun escribe en un diario ultra K? y en 23? y encima se la de periodista perseguido? que cara dura


Caraduras los UltraK que dicen que se vendio, pero les gusta cuando escribe en los diarios viciados del poder K pero no les gusta verlo en TN . . .
@favitox
uiero comentar que no soy trosko y no me llevo muy bien con todos los que conozco, son muy sectarios, hartantes, son los más revolucionarios y los que más cosas hacen, son los más obreros (aunque no hay mucho obrero ) y un largo etcétera

existen muy pocas personas capaces de criticar y al mismo tiempo reconocer las grandezas del trotskismo. Vos lo dijiste muy bien. Son los mas sectarios pero también los mas luchadores, revolucionarios y clasistas. Quizá se deba acaso al anclaje dogmático que en tiempos de retroceso general de la clase obrera surge como mecanismo de auto defensa y conservación ideológica.
Que bueno que exista gente que no polarice.
@alan_73 -1
Bueno por lo menos dice verdades que los troskista no apelamos a la violencia por ningún motivo. Y que nunca ampollamos a todos los ladrones. Y que el capitalismo no va a caer lo que va a pasar va a haber un nuevo gobierno mundial manejado por los bancos. Y nos van a tener pagando impuesto hasta por las flatulencias de las vacas.
@favitox
alan_73 dijo:Bueno por lo menos dice verdades que los troskista no apelamos a la violencia por ningún motivo. Y que nunca ampollamos a todos los ladrones. Y que el capitalismo no va a caer lo que va a pasar va a haber un nuevo gobierno mundial manejado por los bancos. Y nos van a tener pagando impuesto hasta por las flatulencias de las vacas.

y vos te llamas trotskista? falta lectura me parece.
@leandro_cipo
grimmjowjaggerjacks dijo:Ni ganas de leer, pero +10 por el avatar.


sos un "pendejo" o idiota... cm mas te guste...


yo si me lei toda la nota, aunque no me alla gustado lo que leia... pero en fin.. me informe !
de mi pasado, mi historia...
nomas para saber que paso en el pasado para entender el presente
@grimmjowjaggerjacks
leandro_cipo dijo:
grimmjowjaggerjacks dijo:Ni ganas de leer, pero +10 por el avatar.


sos un "pendejo" o idiota... cm mas te guste...


yo si me lei toda la nota, aunque no me alla gustado lo que leia... pero en fin.. me informe !
de mi pasado, mi historia...
nomas para saber que paso en el pasado para entender el presente


Coño, parece que el mundo cambió desde la última vez que miré este post: yo creía que uno podía decidir si leer algo o no, y darle los benditos 10 puntos a quien le diera la gana, tan sólo poque uno cree ser tan puto, zurdito y negro de mierda como dice el posteador que es. Pero parece que de entonces acá nombraron a un policía que va puteando al que haga cualquier cosa de las mencionadas.
Por suerte creo que todavía puedo mandar pa' casa de la mismísima pinga a cualquiera de esos policías.
leandro_cipo vete pa' casa de la pinga.
Buen día.
@Taringera980 +1
cba_gloriosa dijo:
Taringera980 dijo:
Voichej_Motul dijo:tenembaun escribe en un diario ultra K? y en 23? y encima se la de periodista perseguido? que cara dura


Caraduras los UltraK que dicen que se vendio, pero les gusta cuando escribe en los diarios viciados del poder K pero no les gusta verlo en TN . . .



lo lamento mucho por usted, pero intento analizar el contenido de su respuesta y no puedo llegar a ninguna conclusion, aunque sin embargo encuentro cada vez mas sentido a mi comentario: A los K solo les agrada el periodismo militante
Usted puede seguir con su cara de que algunos seguiremos pensando
@rosaluxemburgo
me parece que Tenembaum está un poquito confundido: se va a laburar para el monopolio, después escribe para un diario oficialista tirandole mierda al gobierno diciéndole que tiene mecanismos de derecha y después dice "quizá no sea este el caso". En qué quedamos querido? me parece que quiere quedar bien con todos $
@natancho
Los troskos nunca se equivocaron porque nunca tuvieron poder. Son soldaditos soñadores y tribuneros. Alguien dijo que es fácil ser opo, y tiene razón. Y también tiene razón la de arriba que dice que a los k les encanta el periodismo militante, simple y repetitivo.