Criticas - Duro de Matar 4 - Estreno del Día

ESTRENO DE "DURO DE MATAR 4"
CRITICAS DE LOS PRINCIPALES DIARIOS


Duro de matar 4.0 ( Live Free or Die Hard, Estados Unidos/2007). Dirección: Len Wiseman. Con Bruce Willis, Timothy Olyphant, Justin Long, Maggie Q, Cliff Curtis, Jonathan Sadowski, Kevin Smith y Mary Elizabeth Winstead. Guión: Mark Bomback. Fotografía: Simon Duggan. Música: Marco Beltrami. Edición: Nicolas De Toth. Diseño de producción: Patrick Tatopoulos. Distribuidora: 20th. Century Fox. Duración: 129 minutos. Para mayores de 13 años.

CLARIN: BUENA

Héroe como los de antes

Criticas - Duro de Matar 4 - Estreno del Día

John McClane ha regresado. Para satisfacción de los fanáticos de Duro de matar, Bruce Willis se ha vuelto a calzar las ropas de su personaje más celebrado y retorna con una película, la cuarta, que está a la altura de la saga. Si bien no alcanza el nivel de la original y mejor, al menos se recupera de una tercera parte que había sido fallida.

El filme de Len Wiseman (que había hecho las insípidas Inframundo) arranca de manera promisoria, entregando una tensión y un clima realista que no logrará sostenerse hasta el final pero que, al menos, otorga al filme una hora y pico de certero impacto. Un grupo "terrorista" ha empezado a infiltrarse en los sistemas informáticos de los Estados Unidos y, a su vez, a destruir los hogares de un grupo de hackers que, sin quererlo, los ayudaron a quebrarlo.

McClane es enviado a la casa de Matt, uno de estos hackers (Justin Long) para llevarlo a ser interrogado. Al llegar descubre que un grupo armado trata de asesinarlo y termina rescatándolo en una secuencia de acción impactante e intensa que es la mejor de la película.

McClane deberá llevarlo a Washington mientras los sistemas de seguridad siguen cayendo. Los atacantes cortan el tránsito, hacen derrumbar la Bolsa y amenazan con más. Y a la vez deben asesinar al chico, el único que sabe los secretos de su complejo programa. McClane deberá luchar en dos frentes: proteger al chico y tratar de evitar una catástrofe aún mayor.

No hay duda de que Wiseman y su equipo tienen la habilidad y el pulso para montar impactantes escenas de acción. Y el guión es lo suficientemente plausible como para que los personajes y sus desventuras sean creíbles. El problema, aquí, es que si de algo habla Duro de matar 4.0 es de la necesidad de contar con héroes clásicos, de enfrentar los jugueteos virtuales con el realismo de gente que vive y trabaja y que, como McClane, todavía le pone el cuerpo (y no sólo los dedos) a las situaciones.

Pero la película es una construcción tan virtual e imposible que no sólo resulta contradictoria sino que, a la larga, se hace difícil tomársela en serio.

Wiseman trabaja en un territorio más apto para superhéroes. McClane es habilidoso y rápido, pero no posee ningún poder especial. Y las situaciones de las que sale (como un enfrentamiento en un túnel o una explosión de gas) son tan poco probables que de a poco el manto de "realismo" que gozaba la historia -o el que tuvo la primera Duro de matar- se desvanece por completo en el aire.

Tampoco eso arruinará la experiencia. El filme es un derroche de adrenalina que los fanáticos del género agradecerán más allá de que algunas escenas les resulten increíbles. Para resolver ese "problema" está el rostro curtido de Willis, que mitad dentro de la película y mitad mirando de reojo al público, parece pedirnos que lo acompañemos en la aventura y que tampoco nos tomemos el asunto demasiado en serio.

Diego Lerer
dlerer@clarin.com


http://www.clarin.com/diario/2007/08/16/espectaculos/c-01201.htm


LA NACION: MUY BUENA

El tiempo le sienta bien a Willis

Bruce Willis

Entre los varios méritos que ostenta Duro de matar 4.0 hay uno que sobresale particularmente en medio de la cada vez más extendida tendencia de los estudios de Hollywood a producir una secuela tras otra: esta cuarta entrega de la popular y muy eficaz serie de acción encabezada desde 1988 por Bruce Willis está a la altura de las tres anteriores. Y este simple logro, que debería ser la norma, alcanza casi la dimensión de proeza entre tantas continuaciones que parecen concebidas con desgano, como si fueran conducidas en piloto automático.

Algunos podrán cuestionarle a este muy meritorio trabajo de Len Wiseman (un director que apenas tenía en su filmografía dos entregas de la mediocre saga vampírica Inframundo ) algunas mínimas concesiones o podrán reivindicar con mayor énfasis los hallazgos de las tres primeras partes dirigidas por el talentoso John McTiernan y por Renny Harlin, pero Duro de matar 4.0 tiene todo lo que un producto de estas características necesita para (re)conquistar a un público exigente y a estas alturas muy curtido en estas lides: ritmo trepidante, solidez en el manejo de la tensión y el suspenso, escenas espectaculares y, por supuesto, un héroe de acción como Willis, que, a los 52 años, sigue siendo capaz de sostener con simpatía, credibilidad, potencia física y humor a su ya mítico detective John McClane.

Como ocurre hoy con Clint Eastwood o con Harrison Ford y, hasta hace poco, con el ahora líder político Arnold Schwarzenegger, la veteranía de Willis no sólo no es una carencia, sino que constituye un plus humorístico para su papel, ya que la autoparodia y la ironía se convierten en aliados del experimentado McClane.

Tras su excelente trabajo en el policial 16 calles junto con el actor negro Mos Def, Willis recupera en Duro de matar 4.0 el concepto de la buddy-movie , o sea, las desventuras de dos seres absolutamente opuestos entre sí, pero que terminan no sólo entendiéndose, sino también complementándose.

En este caso, la contraparte de McClane es Matthew (Justin Long), un joven hacker que debe ayudarlo a combatir a una poderosa (y despiadada) organización de expertos en nuevas tecnologías capaz de jaquear la seguridad de los Estados Unidos y sembrar el caos infiltrando los sitios del FBI, del control de tránsito, de las redes de transporte de energía, de las corporaciones mediáticas, de los holdings de comunicación, del sistema financiero, etc.

A nivel formal, la película ofrece un look clásico, que a estas alturas quiere decir casi old-fashioned , sustentándose más en el trabajo prodigioso de los dobles de riesgo y no tanto en la pirotecnia de los efectos generados por computadora, que aquí, a contramano de la tendencia actual que propugna un despliegue incesante y casi obsceno de alardes técnicos, tienen un uso cuidado, limitado y funcional.

Duro de matar 4.0 es una película contundente y efímera, que quizá no deje demasiado sedimento más allá de la adrenalina que propone y de esa satisfacción primaria e inmediata que ofrece. Pero lo hace con los recursos nobles y genuinos del buen cine de acción y con el carisma incombustible de un Bruce Willis al que -como ocurre con los verdaderamente grandes- el paso del tiempo le sienta muy bien.

Diego Batlle

http://buscador.lanacion.com.ar/Nota.asp?nota_id=934833&high=duro



PAGINA 12: 9 puntos

Seso, humor y adrenalina en estado puro

duro de matar 4

A diferencia de otro regreso de un viejo pesado (Stallone en Rocky Balboa), no hay rastros de decadencia en la reencarnación de John McClane. Desde que aparece, partiendo de una trompada la ventanilla de un auto, da la sensación de que no pasó más de una década, sino menos de un día.

¿Hacía cuánto tiempo que Hollywood no producía una película de acción como esta cuarta parte de Duro de matar? Tienta suponer que desde hace casi 20 años, cuando el detective John McClane hizo su aparición en la primera Duro de matar, si no fuera porque después de ésa vinieron la segunda y tercera Arma mortal, Contracara, la segunda y tercera Misión: Imposible y Terminator 3. Como sea, desde el minuto cero hasta el 130 Duro de matar 4.0 mantiene el acelerador apretado y no para de subir la apuesta, llevando al espectador no a un momento de éxtasis sino a varios, uno detrás de otro. Siempre y cuando el espectador sea capaz de extasiarse con gente colgada de ascensores, autos disparados como misiles tierra–aire y tipos en musculosa, sucios, sudorosos y llenos de marcas y cicatrices. Nada de lo cual les impide cerrar cada escena con los más secos epigramas cómicos. Es que ésta no es una de acción descerebrada, al estilo Transformers, sino una de acción inteligente, al
estilo... Duro de matar.

Pasaron doce años desde Duro de matar, la venganza, y en todo ese tiempo Bruce Willis se mantuvo calvo y en línea. Pero pasó los 50. A diferencia de otro regreso reciente de un viejo pesado (Stallone en Rocky Balboa), no hay rastros de decadencia en la reencarnación de John McClane. Desde que aparece, partiendo de una trompada la ventanilla de un auto y levantando al chofer del cuello, da la sensación de que no pasó más de una década desde la última vez, sino menos de un día. Pero el tiempo transcurrió, y así se ocupa de recordarlo el hecho de que en ese auto está sentada su hija Lucy, que ya tiene más de 20 (Mary Elizabeth Winstead), junto a un chico a punto de besarla. Poner música de Creedence en la casetera y comportarse, en relación con la tecnología de punta, como cualquier tipo de su edad, confirman que McClane es “un reloj con agujas en plena era
digital”, como lo torea el cibergenio Matt Farrell (Justin Long). Farrell será el compañero de McClane en esta nueva carrera contra reloj, tratando de detener un nuevo Armagedón después de aquel del 2001. El día elegido para ello: el 4 de julio de 2007, claro.

Pero esta vez la conspiración es interna y los terroristas no tienen pinta de árabes. Si hay una asiática, un francés y un italiano entre ellos es porque el internacionalismo terrorista es una tradición de la saga. Pero el tipo que desde su centro de operaciones provoca enormes accidentes de tráfico, le corta la luz y el gas a medio país y amenaza con un colapso generalizado resulta ser un ex empleado del FBI buscando vengarse de que no le dieron bolilla cuando previno lo del 11 de septiembre. Aunque tal vez el verdadero motivo sea, signo de los tiempos, mucho más pragmático que ése. Es verdad que el villano, Thomas Gabriel (el lindito de Timothy Oliphant) no transmite esa sensación de mono con navaja que todo archienemigo de una película como ésta debería transmitir. Pero hay, por suerte, otros monos con navaja, garantizando la justa dosis de locura adrenalínica. No son otros que el héroe, el guionista y el director, todos ellos dispuestos a tirarse de un auto disparado a más de 100 km por hora. Así lo hace literalmente McClane y, en sentido figurado, Mark Bomback (guionista de apellido justo) y Len Wiseman, que después del infracine de ambas Inframundo se reinventa a sí mismo con mucho seso, nervio y músculo.

Todo funciona como un motor a explosión en Duro de matar 4.0. Funciona la relación de opuestos asociados entre McClane y Farrell, porque el pibe es tan irónico como el héroe y porque el actor que lo encarna, Justin Long, es de esos que no necesitan hacerse los simpáticos para serlo. Funciona la relación padre-hija, porque el eco de otro secuestro familiar (el de la esposa del detective, en la primera Duro de matar) le permite trascender el cliché de la reconciliación-tras-el-rescate.

Funciona la intriga en sí, por lo bien dosificadas que están la información y las sorpresas. Funciona la hongkonesa Maggie Q, brazo derecho del villano, porque es tan metálicamente linda como lo que la rodea. Y ni qué hablar de cómo funciona la acción, que suma cerca de media docena de escenas de absoluta antología, en las que desde el guionista hasta el último doble parecen haberse propuesto superar todo lo conocido. Y lo lograron. Véanse si no el auto que esquivan McClane y Farrell en medio de una autopista, disparado desde el fondo del cuadro hacia el medio mismo de la lente; el otro auto que McClane lanza contra un helicóptero enemigo, gracias a una bomba que explota en la décima de segundo justa; el apagón en un túnel, que deja al espectador tan a ciegas como al héroe, y el combate entre un
camión y un jet Harrier. Por sobre todas ellas, el mayor tour de force de la película, esa gloriosa pelea a brazo partido entre McClane y Maggie Q, a bordo de un auto colgado de un ascensor y a punto de caerse. Pero además están el imperdible montaje de discursos presidenciales que dicen lo que nunca quisieron decir, el villano que cita a Lenin, el cibergurú de Kevin Smith y, sobre todo, ese ¡Yippie Ki Yay! que aúlla Willis. Y que expresa, mejor que cualquier crítica o nota periodística, la sensación de que Duro de matar 4.0 deja en el espectador capaz de aunar seso, humor y adrenalina. Como lo hace la propia película.

Por Horacio Bernades

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/5-7302-2007-08-16.html


INFOBAE: cri cri (no le pagaron al crítico)
Duro de Matar 4.0
jajajja, perdon.

13 comentarios - Criticas - Duro de Matar 4 - Estreno del Día

@CASIO +3
Yippy-Ki-Yay, motherfucker!!!
@murta -6
La vi el otro día...es malísima! SI hubiera ido al cine pedía que me devolvieran la guita, pero gracias a T! la vi sin poner un centavo. T!...satisfacción grarantizada y gratis!!!
@masaplus +4
yo la vi ayer esta muy buena
@Klown +3
Esta buena, pero las mejores son las de antes.
@eltirry +3
aguante john McClane.. un groso !! muy buena la peli... la recomiendo
@elchinosm +3
jajaja el 11 de septiembre un poroto al lado de lo q rompe McClane en la peli jaja un groso



yo la vi en el colectivo volviendo de cordoba a santa fe...piolas los locos de la empresa ehh seguro los choferes son taringueros jaja



muy buena...yo le doy 5quintines!
@sergito -3
coincido a pleno con murta..Es un bodrio infernal..la vi antes del estreno,un mes atras.Tengo que pensar que realmente las criticas estan compradas..La mas decorosa es la de clarin..pero el resto...ponerle muy buena????Bue...
@AndresBauer +1
a murta no le gustan las de accion se ve...esta la rompe, y para klown debo decir que la unica que supera a esta 4° es la primera...la 2° esta muy buena pero la 4 me gusto mas y la 3° bue...un error lo comete cualquiera
@darkt +2
Esta buena la pelicula, no es ahhhhhhhhh que peliculon, pero esta buena.
@nacho85 +1
para un poco si vas a ver \"duro de matar\" q esperas?, que se queden sentados filosofando de la vida?? es obvio que va a hacer mierda todo.
@giramode +2
es exelenteeeee!!!!!! fuckers
@polo27 +2
es muy buena