Una de las posibles causas del llamado “Desastre ecológico global 2010”(nombre del informe que relata las millones de muertes de animales que se detectaron a escala global desde julio del año pasado), fue el bombardeo de rayos gamma que recibió la Tierra el 21 de junio del 2010, según explican los doctores del laboratorio Climatológico Sudamericano, Juan Minetti, Juan González y Darío Ovejero*.

Potentes rayos gamma que desestabilizan la biota se vislumbran como el factor más importante responsable de las muertes masivas, señala el informe que el Dr. Minetti proporcionó a La Gran Época. Poco tiempo después del impacto de los rayos señalados, en julio del 2010 se detectó una muerte masiva de animales, en particular peces, por lo que se presupone que este fenómeno actuó directamente o en conjunto con otros factores que dañan la vida terrestre, incluida a la vida del hombre.

Un 46% del total de animales muertos, entre los cuales se incluye la muerte del ser humano, fueron peces, y 15 millones de estos murieron entre Bolivia, Argentina y Estados Unidos, señala el estudio.

El 21 de junio de 2010, una explosión mas allá de nuestro sistema solar produjo rayos gamma y una luz tan potente que cegó por unos instantes el observatorio espacial de la NASA Swift, según describió la Universidad Estatal de Pensilvania. “La explosión fue tan fuerte que nuestro software de análisis se apagó”, cuenta Phil Evans, investigador del observatorio, quien agregó, “tantos fotones estaban bombardeando cada segundo que nuestro ordenador no estaba en grado de contarlos tan velozmente”.

Según los investigadores de Swift, fueron finalmente recuperados datos de 143 mil fotones en rayos X, “14 veces mas potente que la más potente fuente de rayos gamma en el cielo, una estrella de más de 500 mil años luz que tiene 10 mil fotones por segundo de intensidad”, señaló Phil Evans, refiriéndose a la explosión del 21 e junio 2010, según la Universidad Estatal de Pensilvania.

Las explosiones de estos rayos se citan además como posibles causas de extinción masiva de peces en el pasado terrestre. Por ejemplo, 444 millones de años atrás, en el período de la era terrestre Ordovícico, un 60% de las especies vivientes desapareció luego de la entrada de rayos gamma al planeta, según el estudio de Merlot y colaboradores en 2004.

Jessica Parra, del Departamento de Física de la Universidad Católica del Norte en Chile, mediante un detector de centelleo de NaI (Tl), detectó a nivel terrestre, en Santiago de Chile, la llegada desde el cielo, de rayos gamma en cantidades variables de hasta hasta 7 Megaelectrones Volt (valor máximo en sus sistemas de medición). No detectaron una relación significativa en el tiempo con el cambio climático, según se publica en la investigación.

Parra y sus colaboradores detectaron 3 días de altos niveles de rayos gamma y al mismo tiempo una significativa acción solar, lo que hacía presuponer una relación entre ambos factores. Sin embargo este fenómeno no se repitió en el tiempo que duró la investigación.

“Los rayos gama provenientes del espacio son, en su mayoría, absorbidos por la atmósfera terrestre y fotones energéticos interactúan en la atmósfera, produciendo cascadas electromagnéticas que consisten en electrones, positrones y rayos gama”, señaló la doctora Jessica Parra citada en el informe "Desastre ecológico global 2010".

En el año 2007 en Namibia, África, la Hight Energy Stereoscopic System ( Hess), también detectó la entrada de estos rayos en la Tierra y está estudiando los efectos que podrían tener en la biota terrestre, señala el Dr. Minetti.

Al parecer se sabe que los rayos gamma inducirían una reacción química en la atmósfera superior, convirtiendo el nitrógeno molecular en óxido de nitrógeno, que agota la capa de ozono lo suficiente como para exponer la superficie terrestre al daño de la radiación cósmica solar.

La acción de los rayos provenientes del espacio exterior perturbó de alguna manera la atmósfera y favoreció la acción dañina de otros factores como los efectos de los rayos solares, el cambio climático, las altas y bajas extremas de temperatura, contaminación , etc., que se declaran como causantes de la mayor cantidad de muertes masivas desde julio de 2010.


Antecedentes de la radiación gamma recibida el 21 de Junio de 2010
“La intensidad de estos rayos fue tan inesperada y sin precedentes” , dijo Nei Gehrels, investigador principal de Swift en el Goddard Space Flight Center, al referirse al tipo de explosión llamada GRB 100621A.

“Justo cuando pensábamos haber visto todo lo que las explosiones gamma podían emitir contra nosotros, esta explosión llegó a desafiar nuestros supuestos acerca de lo poderosas que pueden ser las emisiones d rayos X”.

Por su parte David Burrows decribe: “ Las explosiones de rayos gamma son de gran dimensión, la fuente de luz mas intensa que no hayamos jamás visto en rayos X a distancias cosmológicas”, afirma el profesor de Astronomía y Astrofisica de la Pen State University y director del instrumento para rayos X del telescopio Swift en Pensilvania.



*Juan Leónidas Minetti, Dr. del Laboratorio Climatológico Sudamericano (LCS), Dr. del Conicet y Universidad Nacional de Tucumán, Argentina.

Juan A. González, Dr. del Instituto de Ecología Miguel Lillo, Dr. del Laboratorio Climatológico Sudamericano, Argentina.

Darío P. Ovejero, Dr. del laboratorio Climatológico Sudamericano, Dr. del Dpto. de Geografía de la Universidad Nacional de Tucumán, Argentina.

Fuente
http://www.lagranepoca.com/stories/20110116/16362-los-rayos-gamma-podr%C3%ADan-ser-la-causa-de-las-muertes-masivas-en-el-mundo