El punto G, ¿otro mito?


Una vez conocí a un tipo que me dijo que su primo tenía un tío cuyo vecino decía que alguien supo cómo encontrarlo. Hay gente con suerte. ¿Por qué un punto y no una línea? ¿Por qué no un círculo con extensión considerable? ¿Y un triángulo? Incluso una barra estrellada tendría su gracia. Ese esquivo punto que tanto ha divulgado Beverley Whipple, podría no existir, lo cual se convertiría en motivo de satisfacción para exploradores y exploradas que sucumbieron en el vano intento.




Vamos a dejarnos de tonterías, el verdadero superman es el que lo encuentra todo. Curioso que Google sea un buscador y comience por G.

Siempre vendrá alguien con la ilusión es lo último que se pierde. Cierto. Buscar, por el mero hecho e buscar, ya es satisfacción para muchas personas. Esto me hace pensar que los físicos son seres cansados de indagar las coordenadas espaciales del punto G -tal vez la G sea de gili- y que se dedican a menesteres más sencillos, aunque no necesariamente más amenos, como buscar el bosón de Higgs. El bosón de Higgs está dando alegrías precisamente porque todavía no se ha visto.

Buscar es bonito, sí señor. Leer es buscar, por eso entre mis lectores hay lectores empedernidos de todo tipo de libros. He recibido maravillosas recomendaciones literarias gracias a este blog. Cuando buscamos, estamos vivos, no nos conformamos con lo que tenemos. Pero no todos estamos preparados para la búsqueda, algunos quieren la recompensa inmediata, la meta, el resultado inminente, la solución ya. Esos son los llamados infelices.