Me encantan las historias de gente diferente, ésas personas que por alguna razón rompen el molde y terminan haciendo algo genial. Si la historia además incluye locura es instantáneamente un clásico. Esta es la historia de un tipo, como cualquier otro, pero que en su tiempo libre se puso como meta construir su propio reactor nuclear en el sótano de su casa.
David Hahn es uno de ésos pseudocientíficos que a pesar de no tener ningún grado académico pasan bastante tiempo estudiando y leyendo por su cuenta, razón por la cual terminan coleccionando una gran cantidad de conocimientos. De hecho, el haber ganado una medalla al mérito cuando era Boy Scout, a causa de su investigación en energía atómica, le ganó el apodo de “Radioactive Boy Scout”. Por lo que tras años y años de estudiar química y física en el sótano de su casa fue amasando una cantidad de conocimientos considerable. Conocimientos que utilizaba para realizar simples experimentos, de los cuales la gran mayoría se relacionaban con explosivos. Pero David fue aburriéndose de sus experimentos menores y comenzó a considerar la posibilidad de ganar dinero vendiendo combustible, para esto visualizó la construcción de un reactor de cría. Meta difícil, ya que para conseguirlo primero necesitaba gran cantidad de materiales radiactivos. Por lo que sigilosamente empezó a robar todo tipo de electrodomésticos y extraer, por ejemplo, el Tritio de las miras telescópicas; el Radio de los relojes e incluso el Torio de varias linternas. Sin embargo, la mayor parte de su material provino de un cargamento robado de pilas de Litio, las cuales utilizó para obtener cenizas de Torio utilizando un mechero a llama. Gradualmente Hahn se dio cuenta de que necesitaba ayuda, pero cómo la conseguiría sin delatarse a sí mismo resultó ser un problema. Esto lo superó personificando a un científico Británico en varias cartas enviadas a profesores de universidades Estadounidenses, los cuales le creyeron su mentira plenamente.
Desgraciadamente, el día que intentó poner su reactor en marcha, todo salió mal y su fallido reactor comenzó a inundar su ciudad con niveles tóxicos de radioactividad, por lo que el FBI la NRC y la Agencia de Protección del Medioambiente se hicieron presentes inmediatamente y al ver el “mini reactor” de Hahn, como menciono uno de los oficiales de la NRC, “casi colapsamos de los nervios al verlo”.

Reactor de cria
A grosso modo un reactor de cría es un reactor nuclear donde los neutrones, más allá de utilizarse en la producción de reacciones nucleares y consecuentemente el desprendimiento de energía, también son utilizados para transformar isótopos no combustibles en isótopos de alto rendimiento. Hahn quería utilizarlo para esto último