"El Boca de hoy no es el mismo de antes", reconoció Bianchi El DT dijo que el equipo perdió solidez; no confirmó ni a Palermo ni a Guillermo para el desquite con Palmeiras.
No fue un resultado más. El empate con Palmeiras en la primera final de la Copa Libertadores golpeó a Boca y a su conductor, Carlos Bianchi. El DT demostró que, más allá de planificar todo, hay imprevistos que lo dejan sin reacción. Ahora sabe que en Brasil todos deberán redoblar esfuerzos para quedarse con el trofeo continental. Bianchi, igual, habló de lo que vivió su equipo en la Bombonera y de la revancha del miércoles próximo.
-¿Por qué se vio tan condicionada la actitud de Boca? ¿Por qué no tuvo mentalidad ganadora?
-El rival fue otro. Jugamos contra el campeón de América, que sabe manejar los tiempos y que es digno de respetar. El partido fue muy cortado y Boca no pudo hacer su juego. Por un momento parecía que se estaba jugando a la mancha.
-¿Qué fue lo que hicieron mal?
-No pudimos llegar a presionar en terreno de Palmeiras. El medio campo de ellos con Sampaio, Galeano, Alex y Rogerio es de primer nivel. El adversario tuvo mucho de responsabilidad para que nosotros no podamos jugar como pretendíamos.
-La gente todavía le reclama la inclusión de Palermo y el mellizo Guillermo desde el arranque...
-No están para jugar 90 minutos, así de simple. A lo sumo para 45 o 90 minutos en el caso de Martín, como lo hizo ante Colón, pero después le costó mucho recuperarse. Había que equilibrar las fuerzas físicas. Si Guillermo arrancaba contra el lateral Junior no hubiera terminado el partido. El entró cuando Junior y Nenem ya tenían 45 minutos de desgaste. Además, pienso que Giménez jugó muy bien.
-¿Habló con los jugadores para levantarles el ánimo?
-Lo primero que les dije fue que descansen para estar bien preparados para lo que viene.
-¿Cuál es el mensaje que le da al hincha de Boca?
-A la gente le digo que es lógico que tenga confianza en este equipo. Este grupo venía de salir 15º y pasó a ser bicampeón, a llegar a una final de Copa Libertadores. Comprendo que la gente se fue golpeada, pero no debe perder la confianza. De la noche a la mañana no se le puede sacar el respaldo a este equipo.
-¿En Palmeiras fue clave la experiencia de sus jugadores?
-No, Palmeiras sacó el empate porque golpeó en los momentos justos. Por eso digo que tal vez estamos jugando contra el mejor equipo que hay en América.
-¿Cree que Boca mereció mejor suerte en el resultado?
-No, ningún equipo fue superior al otro. El empate es lógico.
-En 1994, en Liniers, la gente se fue igual que hoy. Vélez le había ganado a San Pablo por 1 a 0 y los hinchas pensaron que "no alcanzaría". ¿La situación es igual?
-En los últimos años este equipo hizo cosas interesantes y respondió cuando quizá menos lo esperaba el hincha de Boca. Yo no escuché insultos ni nada por el estilo. Seguro que venían a la cancha con la intención de ganar, pero no está todo perdido.
-¿Buen planteo de Palmeiras o mal rendimiento de Boca?
-El empate fue por muchas cosas. Ninguno fue superior al otro, no hubo muchas situaciones de gol, pero sí varios tantos. También se cortó el juego continuamente y eso no favorece a un equipo que quiere atacar, sino al que defiende porque se reubica y cae siempre bien parado.
-¿Qué le dijo al árbitro Méndez ni bien terminó el partido?
-Lo único fue que de la televisión me dijeron que fue penal a Samuel en un centro, pero ya es tarde. Yo no me olvido del que dirigió en el Morumbí con Vélez, también era uruguayo: Filipi. Cobró un penal a los 25 minutos de juego y nos expulsó a un jugador a los 15 del segundo tiempo, ¡Qué vamos a hacer!
-Palmeiras demostró de visitante que la mejor defensa es el ataque. ¿Qué hará Boca en San Pablo?
-Recuerdo que una vez Boca fue al ataque en Palmeiras y no le fue nada bien... (N. de R. Bianchi se refiere a Palmeiras 6 v. Boca 1, cuando César Luis Menotti era el técnico, por la Libertadores 94). Yo conozco todos los puntos fuertes y los débiles de Boca. Y sé cómo debo parar al equipo en una circunstancia como ésta. Después hay que ver cómo llegamos. Palmeiras cuenta con sus jugadores al ciento por ciento. Boca no...
-¿Entonces?
-El Boca de hoy no es el mismo de antes. Sé los puntos fuertes, los débiles y sé que pagamos cuando nos equivocamos. Entonces voy a tratar de poner un equipo que esté preparado para correr sobre todo o para estar en el nivel del ritmo que va a imponer Palmeiras. Si ellos pueden, nosotros también. Guardamos todas nuestras posibilidades para la revancha.
-¿Por qué Boca perdió la solidez defensiva?
-Es un problema de concentración.
-¿Guillermo y Palermo llegarán bien a la revancha?
-En una semana no se encuentra el perfecto estado físico. No sé si van a jugar.
Por Christian Leblebidjian
De nuestra Redacción
Antecedentes
Frustración con Olimpia, en 1979
Los antecedentes de la última final de la Copa Libertadores que protagonizó la entidad de la Ribera frente a Olimpia, de Paraguay, en 1979, no juegan a favor. En aquella ocasión, el equipo que dirigía Juan Carlos Lorenzo igualó 0 a 0 como local y en el desquite, disputado en Asunción, Olimpia se impuso por 2 a 0, con lo cual impidió que Boca se consagrara tricampeón.
Bianchi, ganador en San Pablo
Cuando Carlos Bianchi consiguió la Copa Libertadores con Vélez, en 1994, su equipo definió la final con el último campeón, San Pablo, y, tras perder por 1 a 0, lo derrotó en el estadio Morumbí por 5 a 4, en definición por penales. En ese mismo escenario, Boca disputará la revancha con Palmeiras el miércoles próximo. El Virrey quiere repetir la historia.
El historial en contra
Boca se enfrentó con Palmeiras en cinco oportunidades, de las cuales consiguió una victoria, dos empates y dos derrotas. La única vez que el club xeneize venció a los brasileños fue por 2 a 0, en la Bombonera, por la Copa Libertadores de 1994, con goles de Alberto Acosta y Alejandro Giuntini. En Brasil, cayó por 6 a 1 (1994) y por 3 a 1 (Copa Mercosur 1998).
Las estadísticas en favor
Está es la novena final que juegan los argentinos y los brasileños por la Copa Libertadores. Por ahora, los equipos de nuestro país se imponen por 5 a 3. Boca jugó dos finales con los brasileños: frente a Santos, en 1963, donde perdió ambos partidos (3-2 y 2-1); y ante Cruzeiro, en 1976, donde consiguió el título al vencerlo por penales (5-4) en el tercer encuentro.
Palmeiras, invencible como local
El equipo brasileño ganó los seis partidos que disputó este año como local y busca retirarse invicto frente a Boca. Derrotó 4 a 0 a The Strongest, de Bolivia; 4 a 1 a El Nacional, de Ecuador; 3 a 0 a Juventude, de Brasil; 3 a 1 a Peñarol, de Uruguay; 3 a 2 a Atlas, de México; y 3 a 2 a Corinthians. En total señaló 20 goles y le convirtieron 6 tantos.
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