Estiman que hay un 40% de sobreprecio

Cuando en los primeros días del mes asoma el recibo de las expensas por debajo de la puerta, son muchos los vecinos que se quejan porque son caras y poco transparentes. Por semana, las asociaciones de consumidores reciben más de una docena de denuncias. Y en los Centros de Gestión y Participación del Gobierno porteño se triplicó en dos años la cantidad de mediaciones realizadas entre vecinos y administradores.

En la Capital se calcula que hay unos 100.000 edificios de cinco o más pisos, en los que vive el 70% de los porteños. Según la asociación de consumidores que asesora consorcios, ADEPROH, existe una sobrefacturación en las expensas del 40%, sobre todo en los gastos de reparaciones y mantenimiento.

María Ramos (30) vive desde hace siete años en un edificio de Almagro de diez departamentos y hasta hace unos meses pagaba $ 100 de expensas por un dos ambientes de 35 metros cuadrados. En abril, participó en una asamblea donde se decidió exigirle al administrador bajar las expensas. "Analizamos punto por punto la liquidación para ver qué gastos se podían economizar. Encontramos, por ejemplo, que de computación y fotocopias se gastaban 55 pesos por mes. Y pedimos que se bajara porque nos parecía exagerado", contó María a Clarín. En adelante —y a partir de otros rubros que lograron disminuir— comenzó a pagar $ 80 por mes.

Para no pagar sobreprecios y prevenir abusos, los entes de consumidores y las organizaciones de propietarios e inquilinos recomiendan controlar las expensas de cerca. Y proponen pequeñas estrategias que pueden ayudar a bajar su costo. Las expensas, según estimaciones de Defensa del Consumidor, representan entre el 5 y el 10 % del ingreso familiar.

Algunos precios que se manejan en el mercado pueden servir para comparar gastos y negociar mejores condiciones en los servicios de mantenimiento y administración del consorcio. Se recomienda:

LEER EL REGLAMENTO DE COPROPIEDAD. En la Asociación Consumidores Argentinos aconsejan, como primera medida, leer el reglamento de copropiedad y administración, que establece los derechos y obligaciones de los habitantes y del administrador. "Son muy pocos los que lo leen. En él, por ejemplo, se establece qué tipo de gastos cubren las expensas", explica la titular de la asociación, Patricia Vaca Narvaja. El 85% de los consorcistas tiene poco o ningún conocimiento sobre el reglamento, según una encuesta de Laniado y asociados, auditores de consorcios.

PARTICIPAR EN LAS ASAMBLEAS. Por falta de tiempo o de interés, son pocos los vecinos que van a las asambleas. Es lo que el presidente de la Asociación Inmobiliaria de Edificios de Rentas y Horizontal (AIERH) llama "culpabilidad oculta". Diego Romeo afirma: "La mayoría se queja después de que se realizó la reunión". La encuesta de Laniado señala que sólo el 29% participa en la toma de decisiones.

RECLAMAR CLARIDAD EN LAS LIQUIDACIONES. El administrador debe brindar un detalle de lo que se gastó en cada rubro, acompañado por el número de factura y el nombre del proveedor. Se aconseja pedir una copia de los contratos del servicio de seguridad, TV por cable y abonos en general para verificar los precios.

CONTROLAR LOS GASTOS FIJOS. Sobre todo, los honorarios del administrador (debe adjuntar su factura con sus datos personales y tributarios porque es un proveedor más del edificio); los abonos de servicios comunes (como mantenimiento de ascensores y limpieza del tanque de agua) y los aportes de los encargados: conviene pagarlos mediante débito automático para evitar los intereses por pagar fuera de término y, en el peor de los casos, intimaciones al consorcio por la deuda acumulada.

PRESTAR ATENCION A LOS GASTOS DE MANTENIMIENTO. Lo mejor es programar las obras y realizar las necesarias. Es importante vigilar los trabajos que se hacen en los departamentos con la contratación de personal y la compra de materiales. Los propietarios deben firmar la conformidad del arreglo, sin dejar de verificar el monto en letra y números. Los edificios con más de 30 años de antigüedad generan más reparaciones y gastos de mantenimiento "sobre todo porque las cañerías son viejas", explica Osvaldo Loisi, presidente de Liga de Consorcistas.

VIGILAR EL GASTO DE LOS PRODUCTOS DE LIMPIEZA. En este rubro se suele facturar de más. Un dato para agendar: según ADEPROH la asociación que asesora consorcios, (mil bolsas de residuos salen $ 120 y duran 6 meses en un edificio de 60 departamentos. Sin embargo, hay administradores que pasan hasta $ 300.

SUPERVISAR LA ADMINISTRACION. Se puede hacer de dos formas. A través de una auditoría para revisar las cuentas: cuesta entre 2 y 3 pesos por departamento y por mes. O formando un consejo de administración, un grupo de al menos tres propietarios que represente a todo el edificio. Este consejo, en lugar de convocar a una asamblea ante cada problema, puede resolverlo y mantener un contacto fluido con el administrador. Además, el consejo puede proponer trabajos, convocar a asambleas y canalizar inquietudes.

BUSCAR Y RECOMENDAR PROVEEDORES. Cada vecino puede acercar al administrador o al consejo de administración distintos presupuestos para comparar precios antes de hacer una reparación. Además, por su profesión u oficio, cada vecino puede ser una fuente de consulta. Marta Oliva, presidenta de ADEPROH, recomienda priorizar los proveedores del barrio porque "garantizan rapidez y, entre vecinos, es más fácil hacer el reclamo".

PONER LA CUENTA BANCARIA A NOMBRE DEL CONSORCIO. Oliva aconseja que la cuenta bancaria esté a nombre del consorcio y no del administrador. INFORMAR LA LISTA DE MOROSOS. En un edificio con muchos morosos, las expensas aumentan porque los gastos se deben cubrir entre menos. En las liquidaciones se debe informar cuánto debe cada uno. Y en las asambleas hay que dar a conocer el estado de los juicios iniciados.

FUENTE: b]http://www.clarin.com/diario/2001/06/09/s-05015.htm[/b]