Los camellos son fuente de mitos populares. Es cierto que pueden sobrevivir durante semanas sin agua, ni comida. Pero a pesar de que la creencia popular lo dice así, la joroba de los camellos no está llena de agua, sino de grasa.

Algo que caracteriza a los camellos son sus inmensos labios, no aptos para besadores empedernidos. Esos amplios y curtidos labios les permiten lidiar con las espinas de casi cualquier planta del desierto, o sea que puede comer casi cualquier cosa. Obviamente las plantas son escasas en el desierto, y es por eso que los camellos están preparados especialmente para superar la escasez, y aprovechar a fondo cuando lo que encuentren.

¿De qué se alimentan los camellos en el desierto?

El sistema digestivo de un camello lo ayuda a exprimir al máximo todo lo que pueda de las comidas infrecuentes. Esto lo hace digiriendo varias veces la comida en las tres cámaras que tiene su estómago. Y también están preparados a absorber al máximo la humedad de las plantas que comen, para así conseguir agua.

Luego todo eso que comen, lo almacenan en forma de grasaen su joroba. Puede acumular hasta 36 kilos de grasas sobre sus lomos. Después, a medida que el camello va consumiendo esas grasas, si es que no consigue alimentos, la joroba se va achicando, incluso cae la piel suelta a un costado si han consumido toda la grasa.

Por eso es difícil ver a un camello bebé con joroba, recién comienzan a acumular cuando ingieren comidas sólidas. Luego, tan sólo con volver a comer, una buena noche de sueño, y la joroba estará otra vez erguida.

Por lo tanto no es recomendable invitar a un camello a cenar, ya que puede llegar a tomar 75 litros de agua de una vez, sin contar que va a comerse todo lo que tenga a la mano sin parar.

Fuente,
http://www.livescience.com/mysteries/071113-llm-camels-eat.html