Una de las cuatro grandes discográficas, EMI, recientemente adquirida por un grupo británico de capital riesgo, se desmarca del resto de la industria y afirma que cortará la financiación de las asociaciones como las tristemente famosas IFPI o RIAA, que se supone representan los intereses de dichas empresas contra la mal llamada “piratería” (noticia original en REUTERS - gracias, Guillermo).
Durante los últimos años, las cuatro grandes discográficas han aportado alrededor de 132 millones de dólares anuales a la financiación de la absurda tarea de perseguir a sus usuarios, una estrategia que lejos de proporcionarles algún tipo de beneficio, ha redundado en un constante incremento de este tipo de actividades y una imagen mucho peor de las mismas. La nueva estrategia, al igual que la eliminación de los sistemas de restricción digital de derechos, parece centrarse en la búsqueda creativa de nuevos modelos de negocio vinculados a la música, en lugar de hacerlo en la persecución de los usuarios. La noticia parece ir en la misma dirección que las recientes declaraciones de Edgar Bronfman, principal ejecutivo de Warner, quien recientemente comentó que las empresas discográficas habían cometido un grave error al iniciar una batalla contra los usuarios.
5 comentarios
yo tengo como 20gb de musica!