Estimada señorita:
Son de tal magnitud mis deseos de for-
malizar mis relaciones cun Ud. que gozo en comu-
nicarla a toas horas del dia, que daría mi po-
bre corazon,perturbado ante una joven tan be-
lla, por dar gusto a mis grandes y poderosos co-
nocimientos que se ven atravesados por agui-
jones. He sido informado de que usted es tan pu-
ra, asi como amable,modesta, simpatica y boni-
ta, que espero que no ponga resistencia a mi na-
tural carisma, mi gallarda presencia y mi gar-
bo, que es capas de destrozar el mas fuerte co-
razon, que sienta tan solo un leve y minimo cari-
ño. Esperando a unirnos sentimientos y pre-
ferentemente sin mas demora, permitame acompa-
ñarla a la hora y sitio que Ud. tenga por gusto.

Un admirador

Cuando lo lei por primera vez lo encontré cursi e inaguantable. Pero tiene un truco: Lee una linea si, una linea no y veras que pasa.





Estimada señorita: Desearía con todo mi ser co-
rresponder al afecto que usted me brinda y prote-
gerla como yo creo que se merece por ser la pu-
reza hecha mujer. A vuestro lado me lleva la ru-
ta mas hermosa que he conocido, es grande el pe-
sar cuando estamos lejos, pero saber le convie-
ne que yo tengo bien guardado para usted un tro-
feo. Mi pertinaz soltería, que entregaré con go-
zo realmente inmenso, yo quiero obtener, su con-
sentimiento para visitarla, para aumentar mi di-
cha para cubrirla de besos y llegar a sus te-
soros mas preciados. En todo esto resumo las me-
tas que siempre he deseado. Pero también su or-
denada forma de vida es digna de todo respe-
to merece mi profunda admiración. Por eso co-
nocernos íntimamente y nuestras vidas entrete-
ger cuanto antes es lo mejor para nosotros dos.
Apasionado y hondamente la quiero a Usted jo-
ven hermosa, como es natural yo deseo proce-
der con toda prontitud y eficacia a fin de pre-
sentarla luego al altar de la Iglesia y no enga-
ñarla vilmente, pues pienso que es Usted la más pu-
ra y el modelo inevitable de mujer buena y cas-
ta que pueda haber existido.
Asimismo, deseo depositar en Usted todo el se-
creto de mi alma e impedir que mis venas se que-
men con ardiente pasión y después de haber for-
malizado nuestras relaciones y haber comu-
nicado a su madrecita y hermanitas, quedaría mi ver-
dadera pasión correspondida al fin de que la ha-
ga muy feliz ante tanta emoción.
La verdad le digo que el más afortunado cu-
pído, mirándonos con tan ardiente anhe-
lo, envidiaría nuestra dicha pues créame que el co-
nocer la felicidad matrimonial que desea toda mu-
jer es lo más importante de la vida

jajaja en este pasa lo mismo es muy bueno!!!