Luis Fabian Artime .. Un Grande!


Luis Fabian Artime .. Un Grande!


belgrano


Ficha Personal

Fecha de Nacimiento: 15 de diciembre de 1965
Lugar de nacimiento: Ramos Mejía, Prov. de Buenos Aires
Posición en la cancha: Centrodelantero
Debut: 19 de enero de 1986 en Ferro Carril Oeste. Hizo el gol con el que Ferro ganó 1-0 a Deportivo Español
Trayectoria:
Ferro Carril Oeste (inferiores hasta 1989)
Independiente (1989 a 1992)
Belgrano de Córdoba (1992 a 1993)
San Lorenzo de Almagro (1992 a 1993)
Belgrano de Córdoba (1993 a 1999)
Tigre (1999)
Belgrano de Córdoba (1999)



La primera canchita, su primer equipo


La primera canchita, su primer equipo

La cancha ubicada al frente de su casa, ganó en popularidad porque con los restos de una chatarra, su tío fabricó unos arcos de hierro, que eran la locura de los chicos. El campito se convirtió así, en el mejor potrero de Moreno, que fue querido y cuidado por muchos padres. ¡Como no lo iban a cuidar, si en otros potreros, los travesaños de los arcos, volaban con cualquier pelotazo!. Eran árboles puestos en orqueta. Eso simplemente es una prueba de esfuerzo y dedicación.

El primer equipo nació - coincidentemente - con la compra de un juego de camisetas de piqué, en la feria de Moreno. Se parecía al Santos de Brasil, pero sin Pelé. Además, lo diferenciaban dos franjas de color rojo y verde en la camiseta, mientras que los pantalones y las medias eran totalmente blancos.

Habían muchos pibes en la manzana. Así, se crearon dos equipos: la primera división, donde jugaban los chicos de mayor edad y la tercera, conformada por los más pequeños. Allí, sobresalía Luciano, uno de los primos del "Luifa" que cumplía, por ser uno de los mayores, la tarea de guiarlo. Se transformó en el técnico del conjunto menor.

En un grupo numeroso, es fácil cosechar amigos. El "Luifa" los tuvo, pero muchos de ellos, al casarse, decidieron emigrar. Daniel, un vecino al que llamaban Mafalda, era el primero que tocaba el timbre de su casa para ir a jugar.



Promovido a Primera División

Cada integrante del cuerpo técnico de Ferro cumplía su función. Ellos entendieron que Luis Fabián Artime tenía todas las características para ser un delantero importante, por eso, el papel que cumplió el profesor Luis Bonini fue fundamental. El lo formó físicamente y Griguol lo ubicó de número nueve. Debido a que Ferro debió afrontar en 1985, el campeonato local y la Copa Libertadores , fueron promovidos algunos juveniles a la primera división. Así, debutó con diecinueve años de edad, el marplatense Gustavo Acosta, además de Gargini y "el Gallego" González, que se sumaron a Crocco, Noremberg y Oscar Acosta, delanteros ya consagrados.

El "Luifa" vivió nuevas sensaciones al ser promovido. Tuvo una gran motivación, tal vez la primera de su carrera deportiva, al tener un lugar en el banco de suplentes. Comenzó a codearse con las figuras del momento, sumó experiencias que otros le trasmitían y que él compartía bien de cerca y hasta llegó a escuchar una voz que le decía: "tranquilo pibe, la hora del debut se aproxima". Faltaba sólo un detalle: debía estar preparado.

Así, fue un integrante más del banco de sustitutos en los partidos en que Ferro enfrentó a Chacarita, Racing de Córdoba y Vélez Sársfield, cuando la primera parte de la temporada 1985-86 llegaba a su fin.



Su llegada a Independiente

El 15 de agosto de 1989, "el Luifa" daría su primer paso importante en su carrera profesional. Después de jugar en Ferro Carril Oeste durante cuatro temporadas, se transformó en jugador rojo, luego de cerrar una compleja operación, desechando así, ofrecimientos de Suiza, España y de Gimnasia y Esgrima de La Plata.

El delantero apoyado por un grupo de empresarios, adquirió su pase a la entidad verdolaga en noventa mil dólares. En condición de libre, en la sede de Avellaneda, el presidente Pedro Iso y los directivos Atilio Rubén Di Pace, Roberto Callisti y Claudio Espósito acordaron con su padre Luis Artime y Daniel Onega, el ingreso a Independiente.

El centrodelantero firmó su contrato, en el que además de recibir sueldos, premios y prima, se estableció que en caso de una futura transferencia, percibirá el importe total de su pase (noventa mil dólares) más el cincuenta por ciento de la operación. Se inscribía así, un nuevo capítulo en la historia profesional de Luis Fabián Artime, que lograba cumplir su gran sueño.



La llegada a Córdoba

Luis Fabián Artime debió dejar Independiente, luego de dos años y medio, al ver que no tendría más oportunidades. A decir verdad, los entrenadores no le dieron la continuidad necesaria para transformarse en un gran goleador. Sobran los ejemplos. Con Jorge Solari, algo así como un tío para él, logró convertir dos goles en un partido y al domingo siguiente, para sorpresa de muchos, no estuvo en el equipo titular. En la última parte del ciclo Bochini-Fren los simpatizantes pedían por él, pero los entrenadores no lo tuvieron en cuenta y con José Omar Pastoriza pasó algo parecido. Convirtió cinco goles en seis fechas y tres en una gira de cuatro partidos, pero paulatinamente esos registros quedaron en el olvido. Fue sorpresivo porque "el Pato" cuando firmó contrato con Boca, se mostró sorprendido por sus actuaciones y cuando lo tuvo, se decidió por otros delanteros.

Luis, su padre, jugó un papel fundamental en el destino del "Luifa". Tres instituciones pretendían los servicios del goleador, pero a la hora de la decisión final, prevaleció su opinión: "Siempre le dije que el fútbol se maneja con circunstancias y que tenía que seguir luchando, peleando, porque este deporte es complicado. Al enterarme del interés de Belgrano, fui claro: elegí Córdoba, porque Belgrano es un equipo grande".



luifa


El debut

El 23 de febrero de 1992, no será una fecha más en la vida de Luis Fabián Artime. El destino quiso que sea Ferro, la institución que lo vio nacer futbolísticamente, el rival de Belgrano, en el partido que marcó el debut oficial del delantero con la casaca celeste.

Los simpatizantes habían creado una gran expectativa en torno a su nueva incorporación, deseando que con el correr de los partidos, se transformara en figura y en goleador. En el juego disputado en Caballito, los locales, se impusieron por dos a uno, aprovechando todos los errores de la última línea del conjunto cordobés. El "Luifa" comenzó a sentir como propia la casaca número nueve, sabía que de él dependía la titularidad en el equipo.

En ese momento, no se vivía el mejor clima en la institución. El entrenador Carlos Biasutto puso a consideración de los dirigentes su trabajo y manifestó su interés de abandonar el cargo si eran derrotados por el Deportivo Español. En la cancha de Belgrano, Artime se presentó por primera vez ante su público, en un juego que no le dio demasiadas oportunidades para crear situaciones con peligro de gol. El delantero ante grabadores y micrófonos detuvo la ansiedad, refiriéndose exclusivamente a su presente.

"Estoy en la plenitud de lo que un centrodelantero necesita para jugar en el fútbol actual. Combiné velocidad y potencia pero me faltan, sobre todo, un par de situaciones de gol por partido para poder concretar al menos uno. No aparezco cuando no tengo esas oportunidades porque no soy un "Beto" Acosta que puede subsistir sólo y deja en el camino a tres o cuatro adversarios a los manotazos".

Falló Artime al igual que su equipo, derrotado nuevamente. Esta vez, ante el Deportivo Español por uno a cero. En la intimidad, el técnico le confirmó a Artime, su alejamiento de la institución, en una decisión meditada e irreversible. El "Luifa", le respondió: Carlos, me voy con usted. Yo no puedo continuar en este club, porque fue usted quién confió en mí como nunca. ¡No, Luifa!. Vos te quedas. En este club, a pesar de que ahora las cosas no te salgan, serás figura. Luego del transpié, Carlos Biasutto dejó vacante el puesto de entrenador, ocupado interinamente por José Trignani.

Mientras la dirigencia acordaba con Victorio Nicolás Cocco el contrato que lo ligaba como entrenador, el equipo se presentaba en Corrientes. Nuevamente los celestes fueron derrotados, pero se advirtió una mejoría en lo futbolístico, sobre todo por lo realizado en el complemento. Ganó el Deportivo Mandiyú por uno a cero, sólo porque la fortuna lo acompañó. Un espectacular remate del "Luifa" se estrelló en el travesaño.



Un clásico especial

En el Estadio Córdoba, el clásico cordobés vivió una nueva edición, el 19 de abril de 1992. Se jugaba la novena fecha del torneo Clausura y por vez primera, "el Luifa" tenía la oportunidad de jugar ante Talleres.

Luis Fabián Artime se había consagrado siete días antes y en ese partido, fue la gran figura. Hizo un gol, se fue lesionado y cuando se retiró, recibió una tremenda ovación de parte de su parcialidad.

"Volví a vivir. Yo sabía que iba a llegar, si siempre trabajé para esto.Y lo que me pasó hoy no se vive todos los domingos, nunca me pasó. Es espectacular. Acá hay una provincia detrás de un equipo, sólo se puede comparar con Boca-River. Y Belgrano es Boca, la mitad más uno, un sentimiento. ¿La verdad?, ¡Me quedaría a vivir!. Nunca me pasó esto", decía emocionado el goleador.

Desde la tribuna se escuchó una sola voz: "Olé...olé...olé...olé... Luifa... Luifa". Desde ese momento, todos querían la camiseta número nueve del proclamado ídolo, que no terminaba de reflejar toda su alegría.

"Esto es lo más grande que me pasó en mi carrera. Después de tantas amarguras, una buena. Hace dos meses y medio que estoy en Belgrano y en los primeros ocho partidos no metí ningún gol; sin embargo, me bancaron. La clave es la continuidad. En Independiente no tuve las oportunidades que tuvieron otros muchachos y cuando jugue hice goles, debo tener un promedio bárbaro. Bochini debió pagar el pato, eso es sabido; pero el problema de Independiente no está en el técnico ni en los jugadores. En este momento me acuerdo de Carlos Biasutto. El me trajo y cuando se tuvo que ir me dijo: ¡Vos... vas a triunfar!", recuerda "el Luifa".

Belgrano ganó por dos a uno porque supo controlar el partido y cuando fue Talleres el encargado de llevar la iniciativa, lo hizo con desorden. Allí estuvo la clave. Para el nuevo ídolo pirata, la definición llegó a los setenta y siete minutos, cuando con un derechazo bajó venció al golero Domínguez.

"Belgrano es esto, sentimiento. Esto no se vive todos los días. Mirá que yo jugué con veinte tipos en la tribuna. Ahora, vas a ver, no nos van a dejar llegar al hotel", remarcaba el goleador.

El conjunto de Victorio Nicolás Cocco demostró solidez. Los resultados lo acompañaron. Ante San Lorenzo, como local, igualó en un gol; luego, sumó una importante victoria por uno a cero ante Argentinos Juniors, en condición de visitante, para empatar dos juegos que, en los papeles previos aparecían como accesibles. Uno a uno con Platense y cero a cero con Quilmes. En todos los partidos, "el Luifa" jugó de manera aceptable, pero no pudo convertir goles. La preocupación mayor se vivió el 23 de mayo, cuando Unión sorprendió en Córdoba y logró derrotar a Belgrano por dos a cero. Pumpido se transformó en la figura, porque fue exigido permanentemente por Artime, el delantero más peligroso del conjunto cordobés.

Para recuperar protagonismo y sumar al menos un punto, Cocco dispuso un equipo con un solo delantero para enfrentar en Rosario a Central. Grave error. Se perdió por uno a cero y Luis Fabián Artime, por vez primera suplente, debió ingresar a los sesenta minutos en reemplazo de Víctor Heredia. Trabajó bien el mediocampo celeste, pero no tenía peso ofensivo. Nada pudo hacer "el Luifa" para cambiar la historia.



Vuelta a casa

Belgrano recuperó a su ídolo. Luis Fabián Artime, para muchos, retornaba al club como el gran triunfador, luego de alejarse por los inconvenientes mantenidos con el entrenador Fernando Areán. Sin embargo, "el Luifa" no sacó provecho de esta situación. Se puso el equipo al hombro cuando fue necesario, convirtió goles importantes, luchó, peleó y no permitió ser estafado moral y económicamente.

Se alejó para ver un nuevo Belgrano en lo deportivo y en lo institucional. Volvió, triunfó, se convirtió en el máximo goleador en la historia del club y debió afrontar, con dignidad, el descenso de categoría.

Todo esto forma parte de la historia personal del "Luifa", pero también constituye la historia de Belgrano. Que al fin de cuentas, es prácticamente lo mismo. Artime es sinónimo de Belgrano, aquí y en cualquier parte del país. Es símbolo e identidad.

Por ello, en este capítulo, Luis Fabián Artime comparte más que nunca su historia personal, con la historia celeste, para revivir quizás, una etapa triste del club, no para buscar culpables, sino con la intención de evitar errores en el futuro.



Un nuevo clásico ante Talleres

Los plazos se acortaban y Belgrano necesitaba el ritmo de la competencia. En el Estadio Córdoba se puso en juego la Copa Municipalidad de Córdoba, entre Talleres y Belgrano. Ganaron los celestes por dos a cero. Ambos goles fueron conseguidos por "el Luifa". La euforia nuevamente lo invadió. Con el trofeo en su poder, transmitía su emoción.

"Aquí dice (señalaba el trofeo) Copa Municipalidad de Córdoba. Iban a ser dos partidos, pero me parece que no vamos a dar la revancha. El 10 de marzo empezamos algo muy difícil, donde nos jugamos muchas cosas. Arriesgamos lesionarnos, no estar, como le pasó a Iribarren por meter como metió, por jugarse como se jugó; con un "Lute" Oste como lo vi hoy, saliendo a toda la punta y así se te hace muy fácil.

El equipo ha mejorado un ciento por ciento. Ojalá que sirva para sacar adelante a esta gran institución, que todos saben lo mucho que la queremos. A veces sufriendo, pero transpirando siempre la camiseta", decía eufórico luego de la coronación.

La alegría que vivían los jugadores y los simpatizantes celestes que prolongaban su racha triunfal sobre Talleres. En la otra popular, todos los insultos tenían un destinatario especial: Luis Fabián Artime.

"Yo soy un agradecido de la gente. ¡Enemistado!... puede ser. No sé si es el término correcto. La gente que no me quiere, es la gente que me ve vestir la camiseta contraria a la que quieren ellos. El ejemplo más claro es la gente de Talleres. ¡Ellos no me quieren!. O me quieren y porque me quieren, me odian. O eso que te dicen: ¡Te odian tanto que en el fondo te quieren!. Yo escuchaba a muchos hinchas de Talleres decirme que quisieran verme en el equipo de ellos, pero estoy y me siento identificado tanto con la casaca celeste. A ellos les molesta, por cierto, que les haya hecho muchos goles a Talleres. Muy poca gente en el fútbol argentino puede vivir lo que a mí me ha tocado vivir. Cuando agarraba la pelota, la mitad me aplaudía. Es algo que hay que vivirlo y sentirlo. Yo lamento mucho que a lo mejor, gran parte de la provincia no me quiera, pero a mí lo que me importa es que la otra mitad me quiera", remarcaba "el Luifa".



El debut en el "Nacional B"

Belgrano asumió el torneo de la Primera "B Nacional", con un solo objetivo: el ascenso directo. El técnico Jorge Marchetta entendió que su proyecto era sólido y que con pocos refuerzos, tendría el equipo que todo entrenador desea. Entendía que por cada línea, necesitaba un referente. Y en Belgrano, los jugadores símbolos estaban. En defensa, Federico Bessone; en el medio, Adrián Avalos y en el ataque, Luis Fabián Artime; eran pilares fundamentales.

Al plantel llegaron como refuerzos el arquero Bernardo Ragg, los volantes Horacio García, Hernán Manrique, Adrián Alvarez y el delantero Cristian Carnero. Belgrano formó un plantel con jerarquía, para recuperar sólo en un año el sitial perdido. Con esa premisa, arrancó la zona clasificatoria del Interior, que muchos definieron como accesible.

Su primer rival fue Olimpo de Bahía Blanca en el Estadio Córdoba. En los papeles previos, era un modesto oponente; en la práctica, los bahíenses se transformaron en un adversario complicado que tuvo más la pelota, ante un Belgrano que sólo demostró la suma de sus individualidades.

Así, los celestes resignaron protagonismo, pero Luis Fabián Artime agregó a su juego agresivo, una gran dosis de amor propio, para cambiar la historia. En tiempo de descuento, el zaguero Juárez jugó el balón con la mano en su área y el juez, sin dudar, sancionó el penal.

La gente desató la alegría. Artime acomodó el esférico y con tranquilidad ejecutó un remate fortísimo para derrotar al arquero Sarti. Después, no hubo tiempo para más. Belgrano sin jugar bien, sumó sus primeros tres puntos.

Luego, en Mar del Plata, el equipo de Marchetta daría vuelta un partido complicado ante Aldosivi, para imponerse por tres a uno.



El ascenso a Primera división

Todos se preguntaban si Belgrano podía ser el candidato, después del impacto de la derrota ante Talleres. Nadie dudaba en responder, menos aún los jugadores.

"En Alberdi, los hinchas celestes deben estar tranquilos. Nosotros somos invencibles como locales, y afuera, en condición de visitantes, somos Belgrano. No existe en la divisional, un equipo con más historia que este club y dentro de los otros planteles, jugadores con el honor y el compromiso que tenemos nosotros de no defraudar a nuestros seguidores. Córdoba este año, tendrá dos equipos en primera", sentenciaba Artime.

El Luifa sabía que de acuerdo al rival y al esquema de trabajo, podía ser titular o no. El 8 de julio, arrancó con la camiseta número nueve en la espalda. Puso ganas, corrió y creó algunas situaciones, pero cuando la prioridad fue mantener el empate en un gol ante Banfield, debió dejar su lugar a otro símbolo del plantel, el uruguayo Luis Ernesto Sosa.

En la revancha, el entrenador entendió que la obligación y la necesidad eran del visitante. Por ello, Sosa reemplazó a Artime. Pero cuando Belgrano debió asegurar la victoria, el entrenador llevó a cabo lo hablado tácticamente. Su decisión fue la correcta. El Luifa, aportó toda la fuerza en los últimos veinticinco minutos.

"Si el técnico entiende que debo ser suplente y le reditúo así cuando entro, no tengo problemas de estar en el banco", le dijo a un periodista de campo. Y "el Luifa" cumplió. A tres minutos del final, con un derechazo bajo y cruzado, tras proteger el balón y engañar a sus marcadores, con un giro completo, Artime venció a Rubén Areso, para marcar el gol de la clasificación. A otra cosa, Belgrano ya tenía su segunda oportunidad.

"Confié en el equipo por completo. Se dio el partido esperado, más allá de que la gente estaba angustiada, pero hice el gol y aseguramos la clasificación. Había que pasar a Banfield y después esperar cualquier rival. Será Aldosivi. Ojo con ellos. Tiene un plantel experimentado y un técnico que sabe más que todos nosotros juntos. Superamos una nueva etapa para estar más cerca de primera. Se lo quiero dedicar a la gente. Es una mención especial para ellos, porque hoy se jugaba la final de la Copa del Mundo, entre Francia y Brasil, y ellos decidieron estar en esta final. Hoy no levantamos la Copa , pero le levantamos el corazón y le dimos la posibilidad de soñar nuevamente con el ascenso. Que la hinchada esté tranquila. Haremos lo imposible por volver a Primera División, porque además de los grandes, jugaremos nuevamente el clásico con Talleres, para poner las cosas en su lugar ", afirmaba "el Luifa".

El ídolo máximo de Belgrano acompañó a Cristian Carnero, como delantero en ambas finales, pero debió dejar su lugar, cuando promediaba la etapa final, al volante Horacio García.

En Mar del Plata, la historia volvió a repetirse. Empate en un gol. En Córdoba, los simpatizantes ganaron la calle y comenzaron a preparar la fiesta. El partido final fue el domingo 19 de julio de 1998. Para "el Luifa" fue una fecha y un momento histórico. Una vez consumada la victoria por tres a uno, el goleador hizo oír nuevamente su voz.

"Fue esta la coronación a un año de trabajo durísimo. Con mucho laburo. Un año donde viví momentos gratos y otros no tanto. Donde jugué y debí esperar una oportunidad. Un año, donde la vida me dio lo más hermoso, mi hijo Iván y para completar las alegrías, el ascenso con Belgrano. Por eso y por la alegría de la gente estoy muy feliz.

Este ascenso es para esta Comisión Directiva que me bancó y nos bancó a muerte. Este ascenso es para ellos, para la gente y para los jugadores. Entre esas tres partes, logramos el regreso a Primera División. Cuando se hacen bien las cosas, podemos vivir momentos como este. Hoy no hicimos mucho con Carnero. Aporté la habilitación para su gol y nada más. Fue Aldosivi un difícil y digno rival. Claro, muchos hablarán de una posible infracción en el gol, pero si años atrás, Maradona hizo un gol con la mano en un Mundial, como 'el Luifa' no va a tener derecho a poner el lomo para llevarse la pelota, si dejo mi alma por este club.

Hoy le dimos la alegría más grande a la gente, de eso estoy seguro. No se olviden que no ascendimos contra Talleres, sólo por un penal, después de haber ganado una final, así que ellos deben cuidarse porque ahora lo vamos a enganchar.

Pero más allá de esta alegría, le dedico el ascenso a la familia celeste que nos siguió en Banfield, el día de la final de la Copa del Mundo, colmó 'el Gigante' de Alberdi y después, a nuestras familias, que son las que sufren. A mi esposa, a mi hijo y a mi viejo, que seguro que hoy se comió todas las uñas en la platea.

Ahora festejamos, pero dentro de un rato estaremos en Alberdi, festejando en nuestra cancha, porque la emoción de dar la vuelta con nuestra gente es lo más grande que nos puede pasar. Estoy seguro que vamos a festejar mucho", exclamaba un eufórico Artime.



artime


Artime máximo goleador del fútbol peruano

La empresa Telefónica del Perú auspició los campeonatos, premiando con mil dólares por tanto señalado al artillero de la temporada. El goleador oficial de la Liga Peruana , edición 2002, fue "el Luifa" Artime quién convirtió 24 goles, uno más que su compatriota Luis Bonnet del Sporting Cristal; mientras que tercero finalizaron: el argentino nacionalizado peruano Sergio Ibarra, de Alianza Lima y Germán Carty, de Cienciano con 21.

Consultado por los periodistas peruanos sobre el premio, Artime declaró que "es una alegría inmensa ser el máximo goleador del torneo. Es el premio al esfuerzo y al trabajo, pero debo reconocer el aporte de todos mis compañeros. Gracias a ellos, que crearon las situaciones de gol, yo pude convertir, por eso sería injusto y egoísta llevarme el premio sólo. Diez mil dólares los voy a repartir con mis compañeros", comentó Artime una vez finalizado el partido ante Universitario.

Con el cierre de la temporada, el vínculo entre Melgar y Artime, llegó a su final. El entrenador, afirmó que "No tendré en cuenta a Artime para la próxima temporada, ya que si bien ha sido el máximo goleador, nosotros necesitamos tener futbolistas jóvenes en nuestro equipo, que pueden hacer igual o mejor su trabajo.". En tanto, "el Luifa", tenía otra aspiración. Descansar, disfrutar del éxito de haber sido figura y goleador de una Liga, en su primera temporada en el extranjero. Cuando los peruanos le consultaban sobre su futuro, decía que “el contrato con Melgar era hasta fin de año. Me siento muy cómodo, pero uno siempre quiere más, quiere crecer y si otro equipo me presenta una oferta mejor, no tendré problemas en irme. Quiero jugar hasta un día me levante y no tengas ganas de ir a entrenar. Y si decido eso, se lo diré primero a mi esposa Marina Suñé, con la que tengo dos hijos: Iván y Rodrigo”. Claro "el Luifa" en sus conceptos.

Sólo faltaba una llamada a su celular, para comenzar a planificar su sueño: el retorno a Belgrano. Terminar su carrera con la camiseta celeste. Los simpatizantes "Piratas" siempre se lo pidieron, el siempre lo añoró y nunca lo ocultó. En Perú, ante una entrevista concedida al periodista Víctor Zaferson Mendoza, del Bocón, un medio deportivo gráfico, cuando era consultado por lo que significaba Belgrano para él, declaró: "Es lo máximo que me tocó vestir como camiseta, sin menospreciar la de Melgar. La que usaría toda mi vida es la del Belgrano de Córdoba. Tengo los más lindos recuerdos. ¡Es lo más grande de la Argentina. De chico fui hincha de Boca, pero cuando llegué a Belgrano nunca dejé de ser hincha de este gran club. Ahora que le tocó descender, siento que yo hubiera hubiera descendido junto a ellos", opinaba Artime.

Desde Córdoba, luego de la paupérrima campaña de Belgrano, último en el Torneo Apertura del Nacional B, en cuanto a la tabla de los promedios del descenso, comenzó a sonar el nombre de Artime como posible refuerzo.

Si bien la dupla técnica Jorge Guyón - Luis Sosa, solicitó un delantero para reforzar el plantel, los primeros nombres sugeridos fueron los de Juan Leguizamón, Sergio Comba, Daniel Giménez y Sebastián Coria, de River, Huracán, Godoy Cruz y San Martín de Mendoza, respectivamente. En tanto, Norberto Castaños, presidente de la firma Córdoba Celeste, gerenciadora del club Belgrano, fue el primero en alentar el retorno del goleador histórico del club. Y fue el primero en iniciar los contactos con "el Luifa", para conocer sus pretensiones económicas, único escollo a superar, para que la negociación no fracase, ya que lo consideró "un hombre de la casa, tiene gol, los hinchas lo quieren y nosotros también. Además, aquí puede tener su partido de despedida".

Artime, después de consagrarse goleador en el Perú, afirmaba desde Arequipa que "yo soy libre de decidir cuál será mi destino. Quiero ir a Belgrano, claro que debemos llegar a un acuerdo económico, porque yo defiendo mis derechos, aunque en Belgrano jugué tres años gratis. Me debían cuatro años de prima en dólares. Me lo pesificaron y me dieron, junto a Sosa, un plan de 18 cuotas para cobrarlo.

Amo a Belgrano, antes de irme, cuando provocaron un alejamiento forzoso a Tigre, dije que el club quebraría, hoy digo: fue así. Si Castaños, Bustos y Manzanares, no se hacían cargo, nos remataban la cancha. Son el salvavidas de un club que estaba al borde de la desaparición", declaraba Artime .



El esperado regreso

Cuando muchos lo daban por acabado, Artime debió luchar demasiado para demostrar que, después de veinte años de carrera profesional, seguía vigente. Tal vez, tuvo la fortuna de encontrar el apoyo de los entrenadores Carlos Griguol y Carlos Biasutto, ambos amigos personales de su familia y ligados íntimamente al desarrollo futbolístico del Luifa. Mientras Griguol lo hizo debutar en Primera División, Biasutto fue quién lo guió en Córdoba, para que se transformara en el ídolo de la parcialidad celeste. Curiosamente, estos entrenadores tuvieron mucho que ver en la recuperación del goleador, en lo que sería su última etapa como futbolista. En Gimnasia lo cobijó, mientras se mantuvo en el cargo, Carlos Timoteo Griguol. Cuando tuvo que abandonar el club, porque Carlos Ramacciotti, el mismo técnico que le cerró las puertas en Belgrano repitió su actitud en el equipo tripero, apareció Carlos Biasutto, para llevarlo a Perú. Y la historia volvió a repetirse. Los resultados no lo acompañaron al entrenador que debió renunciar, al igual que cuando estuvo en Belgrano. Esa vez, le dijo: "Luifa, usted triunfará aquí". Y Artime se transformó en el ídolo y máximo goleador celeste. En Perú, la gente aprendió a gritar: "Olé... olé... olé... Luifá... Luifá" y Luis Fabián, se transformó en el goleador del Torneo. Pero su cabeza y su corazón, estaban en Alberdi.

Existieron un par de contactos entre los gerenciadores del club y Artime. El delantero, con respecto a lo que cobraba en Perú, bajó sus pretensiones en un cincuenta por ciento, pesificando sus ingresos. El gerenciador de Córdoba Celeste, Norberto Castaños, rápidamente aceptó la propuesta. Sueldo, alquiler de una vivienda y el cincuenta por ciento de la recaudación de un partido de despedida, fueron los puntos principales del contrato.

Artime llegó a Córdoba, firmó el nuevo vínculo y volvió al primer amor. El 7 de enero comenzó a trabajar bajo las órdenes de la dupla técnica integrada por Jorge Guyón y Osvaldo Sosa

El viernes 31 de enero, "el Luifa" volvió oficialmente a vestir la casaca celeste, en el que será su último ciclo como futbolista profesional. La cinta de capitán, la casaca número 9 que lo consagró y sus dos hijos: Iván y Rodrigo, así, ingresó a la cancha. El estadio vibraba. Una sola voz coreaba su nombre: ¡Luifa, Luifa!... Emocionado se sacó un par de fotos y comenzó a trotar lentamente. En frente, Juventud Antoniana de Salta, el rival de la primera fecha del Clausura del Nacional B 2003.

Arrancó el partido y a los ocho minutos, bajó una pelota que el arquero José Valdiviezo sacó con esfuerzo. Fue un llamado de atención, porque "el Luifa" estaba allí, en su hábitat: el área rival. Diez minutos después, y luego de una serie de rebotes, estableció la apertura del marcador, para el delirio de sus seguidores. Lentamente, con su movilidad por el frente de ataque, arrastrando las marcas y creando espacios, se transformó en la figura del partido. Pero aún faltaría lo mejor: a tres minutos del final, con un certero cabezazo estableció el dos a cero definitivo.

Después "el Celeste" caería como visitante ante la Comisión de Actividades Infantiles, por 2 a 1; pero volvería a la victoria, derrotando como local a San Martín de San Juan por uno a cero. A los nueve minutos del segundo tiempo, "el Luifa" recibió el balón, superó a su marca y cuando todos esperaban el fortísimo remate del goleador, le "colgó" el esférico ante la desesperada salida del arquero. Un gol que valió tres nuevos puntos.

Volvió a lo grande, a lo Artime. Porque la camiseta lo transforma, porque la gente lo motiva, porque ama Alberdi, porque en muchos casos, suple con inteligencia la falta de habilidad. Porque así es Artime: "De Corazón celeste".



Consideraciones Finales

Luis Fabián Artime, el máximo goleador de Belgrano en los torneos de AFA y el ídolo indiscutido de la parcialidad, es y será un jugador querido y odiado por muchos. En Córdoba muchos se mufaron de él, cuando la parcialidad de Talleres, a modo de ofensa, gritaba: "Luifa... Luifa". Frente a los micrófonos, no dudó en afirmar: "Eso es hermoso. Hoy descubrí con ese aliento que soy el único futbolista del país al cual lo alientan todos los hinchas, sin distinción de camisetas. Por algo será, que me quieren incluso hasta los de Talleres".

Fue el único futbolista de Córdoba que desafió a un barra brava que intentó pedirle dinero: "Nunca te ví en la cancha, gritando por Belgrano. No vivirás ni de mí, ni del club. Yo me la juego por el club y me la banco con cualquiera", le increpó.

Denunció públicamente que Belgrano desaparecería del fútbol grande, por culpa de algunos dirigentes. Se automarginó del plantel y su actitud sirvió, incluso, para definir una elección de autoridades dentro de Belgrano. Volvió y lo hizo con gloria.

Aceptó críticas, pero cuestionó a quiénes intentaron hacerlo de mala fe.

El Luifa, por estas y por muchas otras razones, mantendrá de por vida su convicción, sus valores y su amor por lo que hace. Por ello, esta no será sú última página. Tiene mucho por entregarle a Belgrano, pero el tiempo acorta los plazos y el retiro, como lo soñó, será con la casaca número nueve. Ese día, todos aplaudiremos y él, seguramente, se retirará con los ojos llenos de lágrimas. En la tribuna estará su padre y junto a él, Iván y Rodrigo, sus hijos, tomándolos del pantalón, como estirando la última esperanza: ¡Papá, vení... quédate un ratito más!.

Cuando el jugador sea leyenda y su recuerdo perdure en el tiempo, seguirá ligado al club. Tal vez como entrenador, tal vez como dirigente... tal vez, su nombre sirva para rebautizar el estadio. Así es y será Luis Fabián Artime: De Corazón Celeste.


Luis Fabian Artime .. Un Grande!

Repasando su campaña, sobre todo sus goles, surgen curiosidades para tener en cuenta. Aquí toda la trayectoria de Luis Fabián Artime.

• Jugando para otros equipos nunca le convirtió goles a Belgrano.

• Hasta el noveno gol convertido, Artime había vencido a Pedro Catalano, arquero del Deportivo Español, en cuatro ocasiones, lo que representa casi el cincuenta por ciento de sus anotaciones.

• Los arqueros más representativos que tuvo como compañero en Belgrano fueron: Serrano, Cancelarich, Labarre y Ragg. A ellos, en algún momento de su carrera futbolística, cuando debió enfrentarlos, logró convertirle goles.

• De los 27 equipos a los que venció en primera división, sólo a siete, le convirtió un gol: Güemes de Santiago del Estero, Ferro, Instituto, Vélez, Huracán, Unión, Quilmes, Los Andes y Almagro.

• En las canchas de nuestra ciudad donde jugó alguna vez, sólo en el Estadio Miguel Sancho de Racing de Nueva Italia, no pudo convertir goles.

• Con el gol anotado contra Banfield en el último partido del Clausura 1996, transformó en el máximo goleador celeste en los torneos organizados por Afa. Suma 86.

• Dieciocho arqueros internacionales fueron víctimas de sus goles. Artime le convirtió tantos a Goycochea, Scoponi, Roa, Burgos, Comizzo, Cancelarich, Falcioni, Cristante, González, Bonano, Islas y Cavallero, todos ellos, alguna vez jugaron o integraron la selección argentina. Además, venció a los extranjeros Chilavert, Ruíz Díaz, Navarro Montoya, Velázquez, Morales y Córdoba.

• En el Apertura'92, anotó goles en cinco partidos consecutivos. En ese lapso, convirtió seis tantos. Newell's, Gimnasia, San Martín de Tucumán en dos ocasiones, Racing y Platense, fueron sus víctimas.

• En el Clausura' 93, a pesar de la poca efectividad de Belgrano, con tres goles se transformó en el goleador del equipo.

• En cuatro oportunidades convirtió más de un gol en primera división. Señaló dos, ante Estudiantes y Gimnasia, ambos de La Plata , San Martín de Tucumán y Colón de Santa Fe.

• Ocho veces su equipo pudo ganar por uno a cero, con un gol convertido por él. Jugando para Ferro en dos oportunidades ante el Deportivo Español y para Belgrano, ante Racing, Boca, Argentinos Juniors, Talleres de Córdoba, Unión y Almagro.

• En su primera temporada en el Nacional "B", Artime anotó en tres ocasiones más de un gol, igualando así, el registro que tenía en primera división. Señaló dos ante Aldosivi de Mar del Plata, Central Córdoba de Rosario y Almagro.

• Dos veces Belgrano ganó por uno a cero con gol del "Luifa". Fue ante Olimpo de Bahía Blanca y ante Talleres, su clásico rival.

• A cuatro equipos le convirtió por partida doble. Olimpo de Bahía Blanca, Atlético Rafaela y Almagro recibieron goles, tanto de local como de visitante, mientras que Gimnasia y Tiro de Salta, fue derrotado por Artime sólo como local en partidos por el campeonato y el octogonal.

• Sólo en el mes de mayo de 1997, Artime no pudo anotar goles en el Nacional "B" 1996-97.

• En Santa Fe, el 16 de mayo de 1999, en la derrota por 2 a 1 ante Colón, su tanto se transformó en el gol mil de Belgrano en torneos organizados por la AFA.



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Luis Fabian Artime .. Un Grande!


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20 comentarios - Luis Fabian Artime .. Un Grande!

@Zippo87
viva aca cerca de casa el luifa
@Ddiegazo
Es de aca de mi zona el Luifa, Luis padre tiene los negocios aca a dos cuadras de mi casa, BUENA GENTE.

El Luifa fue un grande para el Pirata. Felicitaciones por este muy buen post!
@lukitascba
IDOLOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO



+10
@aguila81
muy bueno el post, un merecido homenaje al luifa, saludos
@zeze38
43 años y nunca vio a \"su equipo\" campeon.



yo tengo 20 y ya lo vi campeon al mio..



patetico
@lukitascba
Como se puede ser de Talleres y que te de lacara para hablar?
@yoyoma
Falta un dato

este tipo estuvo robando un tiempo acá en La Plata.

Dominguez, Muñoz y la puta madre que los pario por traer toda esa caterva de cordobeses, refugiados, burros y viejos...
@leopato19
zeze38 .. comprate una vida ... inutil





el luifa gran goleador

terrible, 86 goles en belgrano

dificilisimo eso

prq en clubes mas grande es mas facil llegar a meter goles..



luifa sos grozo...sabelo
@j4in4
te dejo todos los puntos que tengo EL LUIFA ES UN IDOLO!!
@12345GUS
EN Q POTRETO JUGO????