Dialogo entre una madre y su hijo (no dejen de leerlo)



—¡Qué camino largo! ¿Madre, dónde vas?


—A buscar, mi niño, tu felicidad.


—Madre, tendré frío cuando baje el sol.




—No, porque mi pecho te dará calor.


—Pero . . . ¡Es que me asusto de la oscuridad!


—No temas, mis ojos dos faros serán.


—¡Ay!, que los guijarros herirán mis pies.


—Nunca. Con mis uñas los arrancaré.


—Cuando sienta hambre, ¿quién la saciará?


—Toda madre encuentra, pare su hijo, pan.


—¿Y si no hallas agua cuando tenga sed?


—Sangre de mis venas te daré a beber.


—Cuando el sueño llegue, ¿donde he de dormir?


—Nido de mis brazos haré para ti.


—Madre, yo quisiera jugar con el sol.


—Córtame las trenzas, que doradas son.




—Y ¿si te pidiera flores de coral?


—Bajaré a buscarlas al fondo del mar.


—Madre, si ando mucho, me cansaré al fin.


—No, porque mis piernas andarán por ti.


—¿Y si al fin no encuentras mi felicidad?



—Será que en el mundo pare ti no está.



—Entonces, mi niño, cargaré tu cruz, pare que a lo menos, no la lleves tú



Disfruta a tu madre en todo momento si no la tienes recuerda esos momentos de felicidad.

amor