Algunas Leyendas Urbanas

Hola niños, luego de la catarsis de anoche segui buscando algo que me resulte interesante compartir con uds y encontre esto, seguramente algunos ya las deben conocer. Pero los que no, disfrutenlas. A mi me gustaron.

Pasen, Lean, Disfruten, Comenten y vivan la vida sin joder a los demas. Saludos.



Exhibición impúdica

Una pareja de recién casados decidió ir a Jamaica en viaje de novios.

Los dos primeros días que pasaron allí alguien entró en su habitación. Pero no se llevaron nada. Ni dinero ni ninguna otra cosa. De manera que se olvidaron del incidente. Se imaginaron que el ladrón debió verse sorprendido, nada más entrar, por su regreso. El resto de la luna de miel lo pasaron en grande. Pasaron horas en la playa, nadaron, navegaron por el océano… Todo era perfecto.

Y volvieron a casa. Más o menos una semana después fueron a recoger las fotos del viaje. Y mientras estaban mirando las fotos, con vistas a la playa, las puestas del sol y las olas, se encontraron entre ellas una de un nativo rastafari en el cuarto de baño de su habitación. Tenía los pantalones bajados y estaba vuelto de espaldas, y cuando la pareja lo estudió más detenidamente descubrieron que aquel tipo tenía el cepillo de dientes de la mujer metido en el único sitio de Jamaica donde nunca luce el sol.


Los dos autoestopistas

Un representante viajaba en su coche de Seattle a Spokane a última hora del día y se dio cuenta de que se iba quedando dormido. Tomó la decisión de recoger a un autoestopista para que le mantuviera despierto. Apenas rebasó Vantage vio a un hombre con el dedo extendido.

Nada más subir el hombre al coche, el representante temió haber cometido un error. El hombre era cuarentón, iba sin afeitar y mal vestido, apenas hablaba y empezó a mirar por el coche como si buscara algo que mereciera la pena robar.

El hombre decidió recoger a otro autoestopista, con la esperanza de ganar algo de seguridad. Antes de llegar al pueblo de George vio a otro hombre que hacía dedo y le recogió.

El nuevo pasajero era un joven de aspecto limpio que parecía dirigirse a la universidad. Este último se sentó en el asiento trasero, detrás del primer pasajero. Sin embargo, el alivio del conductor duró poco, porque tan pronto como el coche entró de nuevo en la autopista , el joven sacó una pistola y le ordenó que se detuviera.

Cuando el coche aparcó en el arcén, el joven obligó a los otros dos a apearse con una señal de la pistola.

Al hacer aquel gesto la pistola dejó de apuntarles y el pasajero del asiento delantero se lanzó sobre el de atrás y dejó al joven ladrón inconsciente de un certero derechazo. El hombre mayor se guardó la pistola y le sacó la cartera al aspirante de ladrón.

- Cuarenta dólares –informó al representante-. Veinte para ti y veinte para mí.

- No, gracias –respondió el representante, feliz de haberse librado del robo. El mayor se encogió de hombros; ahora se mostraba comunicativo y charlatá.

- Es nuevo en el negocio –dijo refiriéndose al joven-. Tiene que aprender que una pistola no es un puntero. Yo llevo veinte años en el negocio. Ya no cometo errores estúpidos.

Ante la mirada horrorizada del viajante, el hombre soltó una carcajada.

Ah, hoy no trabajo. Sólo voy a Spokane de visita.

El ladrón herido

Mientras su marido está en el trabajo, una ama de casa calienta leche para tomar un café y entonces ve que una mano entra por la puerta con la intención de abrir el cerrojo de la puerta por entro. La mujer coge el cazo de la leche hirviendo, cruza el vestíbulo a la carrera y la vierte sobre la mano del intruso.

Muy agitada, espera unos minutos y se va a casa de la vecina en busca de consuelo. En casa de la vecina se encuentra con el marido de ésta vendándose una mano quemada.


Submarinista chamuscado en un incendio forestal

En un pequeño pueblo de la provincia de Zamora, cercano al Parque Natural de Las Arribes, se declaró el pasado verano un incendio forestal de ciertas proporciones, que amenazaba con destruir todos los recursos naturales de la zona.

Para evitar tamaño desastre ecológico, se movilizaron todos los medios técnicos y efectivos humanos disponibles para situaciones de emergencia, empleando en las labores de extinción a más de cien voluntarios residentes en la zona, cuarenta bomberos profesionales, ocho motobombas, cinco helicópteros y un gran hidroavión.

Se emplearon cuatro días en controlar el incendio, y dos más en sofocarlo completamente, tras los cuales un equipo de técnicos se desplazó al lugar con el objetivo de evaluar los daños para declarar zona catastrófica a la comarca y recibir ayudas gubernamentales para su recuperación. Hasta ahí todo normal, pero la sorpresa de los técnicos fue mayúscula cuando, al llegar al paraje conocido como la Tranca del Lobo, uno de los de más difícil acceso, encontraron el cadáver de un submarinista chamuscado y completamente equipado para la práctica de su deporte.

Nadie podía dar crédito a lo que veían sus ojos, ya que la playa más cercana está a más de doscientos kilómetros, y la única explicación plausible que se les ocurrió fue que el hidroavión, al acudir al mar a llenar sus depósitos de agua para luego vaciarlos encima del incendio, absorbiera en la maniobra a un incauto submarinista que se encontraba practicando pesca submarina a escasa profundidad. El caso nunca llegó a aclararse completamente.

Clase de urología

El siguiente relato sucedió en la Facultad de Medicina de Santiago de Chile, haciéndonos ver hasta dónde pueden llegar ciertas prácticas educativas cuyo fin es impresionar al alumno.

El profesor de la clase de Urología repartió muestras de orina a todos sus alumnos y el se quedó con una. A continuación, el profesor sumerge su dedo en la orina y ante el asombro de toda la clase introduce el dedo en la boca y empieza explicar tras una breve reflexión que el paciente tiene los niveles de azucar bajos, colesterol alto, etc.

Entonces invita a los estudiantes que sigan su ejemplo, y amenaza con suspenderlos si no hacen lo que el ha hecho. Algunos, aunque con falta de ganas, deciden hacerlo por miedo al suspenso.

El profesor entonces se dirige a los estudiantes que han hecho la prueba y les dice: "Aunque orgulloso de mi capacidad de convicción, debo comunicarles que deberían saber que la cualidad más importante para un futuro médico es la observación... Si ustedes hubieran sido observadores, se habrían dado cuenta que no lamí el mismo dedo que sumergí en la muestra de orina... Así que, sintiéndolo mucho, todos aquellos que hayan probado la orina, están suspendidos."



Salio todo de aca : http://www.rincondelcurioso.com/

Ah! y para el que este aburrido y tenga ganas de romper las pelotas puede denunciar este post por copy/paste.

Saludos Capote49

5 comentarios - Algunas Leyendas Urbanas

@matiassak
me has asustado

era broma
@matiassak
hay algunas historias que te ponen los pelos de punta!
@xixiro
Estan buenisimas!!! Gran moraleja no? de todas
@xixiro
Cuando lei la del submarinista me vino a la mente lo del incendio intencional del Delta y la paradoja de la triste comparacion no? se pusieron todos los recursos tecnicos y humanos disponibles para sofocar el incendio. jajajaja. que ispa de mierda los dirigentes q tenemos. por favor!!!