Fanatismo religioso y ateo

Advertencia: Expediente escéptico. No apto para fanáticos.

Fanatismo religioso y ateo

En el nombre de Dios muchos hombres han cometido los más cruentos crímenes, injusticias y atrocidades.

Son de sobra conocidos hechos como las Cruzadas, la tortura en la Inquisición o la persecución y quema de brujas y herejes entre los siglos XV y XVII.

La Inquisición fue establecida en 1184 mediante la bula del papa Lucio III, Ad abolendam, como medio para acabar con la herejía cátara. Gracias a este texto surgió el Tribunal de la Santa Inquisición y del Santo Oficio. Y entre 1209 y 1244 se desarrolló la Cruzada Albigense por iniciativa del papa Inocencio III que desembocó en la persecución y extinción de los cátaros.

La Inquisición realizó más de 50.000 ejecuciones durante su actividad y la mayoría de las víctimas fueron mujeres. Respecto a la herejía y la brujería, dos versículos bíblicos en especial, dejan clara la influencia que tuvieron sobre aquella época de oscurantismo:

A los hechiceros no los dejarás con vida.
Éxodo, 22:18.



Así, pues, extermina todos los pueblos que YHVH, tu Dios, pondrá en tus manos. No tengas piedad de ellos, ni sirvas a sus dioses para que ellos no sean la causa de tu ruina.
Deuteronomio, 7:16.


En 1431 fue quemada en la hoguera Juana de Arco, acusada de herejía y de tener visiones inspiradas por el Diablo.

El papa Inocencio VIII promulga en 1484 la bula Summis desiderantes, por la cual se reconoce la existencia de la brujería y se le condena.

En 1486 los dominicos Heinrich Kramer y Jacob Sprenger confeccionan el Malleus Maleficarum ("Martillo de las Brujas", un manual que describe y establece todo lo que necesita un cazador de brujas para reconocerlas, y que dio inicio a la persecución de todo aquel acusado de tener un pacto con el Diablo. Brujas, súcubos, íncubos y hombres lobo, componen la mitología del texto.

En el Renacimiento algunos pensadores como Miguel Servet (1511-1553) y Giordano Bruno (1548-1600), fueron ejecutados por disentir de la ortodoxia, y el juicio de Galileo Galilei (1564-1642) bien puede ser visto hoy como algo extremista, aún cuando era el propio Galileo quien sugería que la Biblia debía ser cambiada, por considerar apresuradamente como hechos, hipótesis no comprobadas aún y que además no supo explicar correctamente.

cruzadas

La libertad de culto y la libertad de pensamiento eran conceptos inexistentes en ese entonces. Todos los pueblos que no profesaban el cristianismo eran vistos forzosamente como adoradores del Diablo y aún los propios cristianos que mostraban ciertas conductas extrañas eran señalados como sospechosos. Pueblos paganos como los celtas, germanos, griegos, romanos, egipcios y nativos americanos, o incluso monoteístas como judíos y musulmanes, fueron víctimas frecuentes de esta intolerancia religiosa. No puede olvidarse tampoco la destrucción de innumerables textos no cristianos como los pertenecientes a las culturas escandinava, griega y romana o los códices mayas destruidos por órdenes de Fray Diego de Landa en 1562.

En 1692, el fanatismo puritano de Salem hizo que la paranoia, la histeria colectiva y la intolerancia, llevara a la muerte a 25 personas inocentes acusadas de brujería. Con acusaciones y testimonios falsos, confesiones extraídas mediante tortura, una profunda superstición, la sugestión, además de la ingesta accidental de un hongo tóxico (el cornezuelo del centeno o ergot) fue posible llevar a la horca a estos 25, entre los que se encontraba un ministro.

religiosos

Ya en tiempos actuales, resalta el nombre de George W. Bush, quien en nombre de Dios llamó a hacer una "guerra santa contra el terrorismo y el fundamentalismo musulmán", llamado que desembocó en una injusta invasión a Afganistán y a Irak y el retiro de varias libertades a su propia nación. El pretexto era de "salvarlos de la tiranía", de "llevarles la democracia" y de "prevenir un ataque de armas de destrucción masiva" (armas que jamás se hallaron), pero el verdadero objetivo era adueñarse del petróleo de esas naciones, con el bono adicional de establecer bases militares que amenazan con un futuro ataque contra su mayor enemigo: Irán (país que tampoco tiene armas nucleares).

De forma que estos supuestos representantes de Dios en la Tierra afirmaban luchar contra el mal pero terminaron siendo parte del propio mal que querían combatir.

Aunque esta breve descripción del fanatismo religioso se enfoca exclusivamente a los crímenes cometidos por el judeocristianismo, lo cierto es que forma parte importante de uno de los argumentos mayormente presentados por los antirreligiosos para fundamentar su oposición a toda religión. Sin embargo, éstos suelen olvidar que no sólo en el nombre de Dios se han cometido los más brutales crímenes. El Reinado del Terror de Maximilien de Robespierre o la Revolución Rusa, no requirieron de un Dios para llevarse a cabo y en muchos casos fue la lucha contra Dios parte de las ideas que los inspiró.

Entre 1793 y 1794 el Reinado del Terror de la denominada "Ilustración" produjo de 35.000 a 40.000 muertes y las cifras más conservadoras estiman que el número de guillotinados oscila entre las 11.000 y 14.000.

En 1918, los ateos bolcheviques de Lenin masacraron sin piedad a la familia Romanov.

El régimen de Stalin (1922-1953) dejó un número de muertos que oscila entre los 20 y los 60 millones.

Durante la Guerra Civil Española (1936-1939) los comunistas y anarquistas ejecutaron a más de 7.000 monjas y sacerdotes.

En 1945, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el comisario soviético judío Ilya Ehrenburg ordenó a sus soldados ateos, violar masiva y repetidamente a más de 2.000.000 de mujeres alemanas de las cuales cerca del 10% fueron asesinadas.

¡Maten! ¡Maten!... ¡Usen la fuerza y rompan el orgullo racial de esas mujeres alemanas! ¡Tómenlas como su botín de guerra! A medida que avancen, maten, nobles soldados del Ejército Rojo.

En 1949, los ateos maoístas invadieron Tíbet, destruyendo miles de monasterios y templos budistas y asesinando cerca de un millón de tibetanos incluyendo monjes, gente caracterizada por su gran bondad y pacifismo. Un conflicto que desembocó en la pérdida de la soberanía del Tíbet y en el exilio del actual Dalai Lama. Y entre 1975 y 1979, los Jemeres Rojos, partidarios de Mao Tse Tung, asesinaron de entre dos y tres millones de personas, lo que se conoce hoy como el genocidio camboyano.

Ateos

No es coincidencia que la ideología más nociva de la historia, haya sido una que reclama poseer una base científica, a pesar de que no la tiene. El Manifiesto Comunista del hebreo Karl Marx, un texto cuya brevedad es indirectamente proporcional al daño que ha causado a la humanidad, ha dejado en su haber algo más de 116 millones de muertos alrededor del mundo, sin hablar de la miseria económica y el retroceso intelectual de muchos pueblos e individuos.

Ahora bien, la religión es una creación humana, y puesto que los humanos cometen errores (errare humanum est), la religión no está exenta de producir errores. Pero, en todo caso, no son estos errores doctrinales los que conducen a la injusticia y a la barbarie, hay que tomar en cuenta también que detrás de cada doctrina existe una institución humana que la dirige, igualmente imperfecta.

Las consecuencias adversas de las creencias son producto del fanatismo, no de la religión en sí, y cualquier doctrina o ideología, ya sea religiosa o filosófica es susceptible a ser manipulada por intereses políticos, si bien a diferencia de religiones como el taoísmo, el budismo, el mazdeísmo, el shintoísmo y los paganismos indoeuropeos especialmente, el fanatismo y la intolerancia son parte esencial e inseparable de las doctrinas abrahámicas.

La Inquisición era precisamente, más que otra cosa, una institución que velaba por los intereses políticos de la Iglesia, la cual, siendo la mayor autoridad de la época y que tenía bajo su control a media Europa, es lógico que su tarea fuera la de extinguir "brotes" de doctrinas religiosas ajenas a la religión dominante. Todo se reduce a un programa político pseudo-religioso.

Ninguna de las atrocidades históricas cometidas por la Iglesia se derivó de un deseo místico de unión con Dios (religare) todas se derivaron del abuso del poder, la codicia, la corrupción y el deseo egoísta de imponer la ideología propia sobre los demás.

Las instituciones religiosas son nocivas cuando se vuelven ambiciosas de poder político, no por su sustrato de misticismo. Cuando se habla de todo el mal que han causado al mundo los conflictos religiosos, pareciera que son más culpables por ser, precisamente, religiosos. La ciencia también genera conflictos con la ética o el medio ambiente y no por ello la ciencia es vista como un enemigo. Pero cuando la razón moderna destruye al mundo con su eficiencia, allí la crítica no se aplica con la misma implacabilidad y ferocidad.

Cierto es que las religiones deben admitir que su camino no es mejor que cualquier otro y el pensamiento crítico puede y debe promover este hecho no sólo a los creyentes laicos, sino también a los clérigos y líderes religiosos para que puedan elevar su conciencia si realmente desean hacer un beneficio a la humanidad. Las religiones que hoy tienen más seguidores tienen que dejar a un lado esa presuntuosidad que desafortunadamente desarrollaron con el paso del tiempo mientras sus representantes se asentaban cómodamente, permitiendo que se percibieran las ideas religiosas como cosas carentes de significado.

Es necesario distinguir, por tanto, entre lo que es la religión; sus doctrinas, sus fundamentos, y lo que son las instituciones humanas que dicen representar a la religión. Los aspectos negativos de las religiones no son universales, es decir, no se pueden aplicar a todas las religiones, ni tampoco son inherentes a la religión, sino más bien derivan de su deformación; de una interpretación equivocada de la propia doctrina, interpretaciones que, en muchos casos, provoca cismas y divisiones sociales en lugar de unidad.

En cambio, no se puede decir lo mismo de ideologías como el marxismo-comunismo, cuyos resultados negativos están directamente relacionados con su esencia doctrinal y derivan directamente de su puesta en práctica. La maldad provocada por esta doctrina es inherente a ella, no importando qué institución humana la dirija.

Ateísmo

Las quemas de brujas, al menos en Occidente, son cosa del pasado, pero en pleno siglo XXI, contra lo que viene pregonando la "modernidad" y la "democracia", algunos "progresistas" intentan imponer a los demás su ideología dotándola de una apariencia científica y de pensamiento crítico.

Se les llama "fanáticos" o "dogmáticos" generalmente a quienes afirman que su religión o conjunto de creencias es la única verdad; a aquellos que no reconocen la validez de otras interpretaciones sobre lo sagrado o que incluso rechazan las evidencias que el estudio científico ha brindado sobre los diversos aspectos de la realidad. Creacionistas y evangelistas que toman el relato del Génesis al pie de la letra y que rechazan las evidencias de la evolución de las especies, son ejemplos de ellos.

Pero esta misma actitud es sin duda equivalente a la de algunos ateos que con la misma convicción afirman que sólo su postura es la válida.

El ateísmo (del griego αθεος (atheós); a-, "sin", "no" y theos, "dios" es la doctrina que considera que no existe un Dios o un conjunto de dioses, en otras palabras, es la no creencia en Dios o en los dioses. Hay muchas razones y argumentos muy válidos por los cuales un ateo no acepta la idea de los dioses, pero la principal es porque no existe una evidencia científica de su existencia real.

A partir de esto, sostienen que postular la existencia de semejantes entes sin evidencias es equivalente a postular la existencia de "unicornios rosas invisibles" o de "spaghettis voladores"; entes cuya existencia no es falsable, es decir, entes de los que, al igual que Dios, no es posible comprobar su inexistencia, por lo que su existencia también es perfectamente posible y no choca con la razón. Así que, dicen, no tiene sentido considerar la existencia de tales entes.

Fanatismo

La aplicación de este pensamiento crítico es muy importante en la ciencia —y sólo en la ciencia— ya que de otro modo surgirían por todas partes hipótesis muy lógicas y perfectamente posibles pero empíricamente inútiles. Sin embargo, en la religión las cosas son muy distintas, porque la religión se comunica con un lenguaje distinto al científico y el criterio que usa se basa sólo en el significado trascendente que puede otorgar la existencia de dichos entes a la conciencia humana.

Por otro lado, como sostiene el ateo y anarquista francés del siglo XIX, Sébastien Faure, también hay dos maneras de tratar la cuestión sobre la existencia o no existencia de Dios:

La primera consiste en la especulación filosófica y teológica, es decir, en el esfuerzo racional y lógico del pensamiento para determinar si la idea de Dios no es contraria a la luz natural de la razón, en sus aspectos tanto de los fenómenos naturales como de los fenómenos morales o éticos (sociales). En esta labor se han interesado muchos grandes pensadores como Santo Tomás de Aquino, René Descartes, Immanuel Kant, etc. Y aunque puede pensarse ingenuamente que Dios es sólo una cuestión de fe, puesto que contra la apelación a la fe, el argumento racional y la evidencia son inútiles, lo cierto es que la fe es tan sólo un medio que poseen los no estudiosos para confiar en la veracidad de la especulación filosófica de acuerdo con la doctrina profesada.
La segunda consiste en la evidencia, ya sea a favor o en contra, que podría otorgar eventualmente el avance científico, particularmente de las ciencias naturales como la física. Por ejemplo, en los últimos años la cosmología moderna ha rozado con hipótesis científicas que no se diferencian mucho de las ideas más impersonales que puede haber de Dios.

Existen varios tipos de ateos, desde los que respetan las creencias de los demás y evitan discutir sobre temas religiosos, hasta los que atacan a las religiones sin consideración por considerarlas como un mal del mundo.

Para los últimos, tal como decía el muy execrable Karl Marx, "la religión es el opio del pueblo", en su concepción, la religión no tiene ningún valor para el desarrollo humano sino que es un producto de los poderosos para la manipulación social; para el "adormecimiento" de las masas. Algunos ateos no niegan que el hombre sea un ser espiritual, pero intentan desvincular cualquier fenómeno espiritual con la religión y pretenden establecer y difundir un conflicto imaginario entre la religión y la ciencia con el fin de que aquella sea gradualmente abandonada y considerada sólo como una curiosidad histórica y del todo opuesta al desarrollo intelectual humano.

De hecho, cuando los fundamentalistas antirreligiosos arremeten contra las ideas religiosas, apelando al sentido común y al empirismo, generalmente demuestran una gran carencia de conocimientos sobre humanidades. De esto hace patente una recurrente y popular frase ateísta, que circula por la red, y que expresa su opinión sobre el cristianismo:

La creencia de que un zombie judío cósmico que es su propio padre puede hacerte vivir para siempre si tú simbólicamente te comes su carne y le dices telepáticamente que le aceptas como tu maestro para que él pueda eliminar de tu alma las fuerzas del mal que están presentes en el mundo porque una mujer-costilla fue convencida por una serpiente parlante para comer de un árbol mágico... Sí, tiene todo el sentido.

Con esa clase de expresiones, es legítimo preguntarse si el ateísmo es en realidad una postura compatible con la ciencia.

Los ateos tienen razón en que los creyentes no deberían negarse a considerar posibles explicaciones científicas sólo porque insisten en interpretar sus textos sagrados más literalmente de las intenciones de su autor. Pero cuando un ateo insiste en que algún suceso descrito en un texto sagrado no pudo suceder real o históricamente, porque, o bien no hay evidencias, o bien simplemente contradice las leyes de la Naturaleza, en realidad está dirigiendo su discurso hacia una confusión sustancial en cuanto al objeto de la religión.

La crítica del discurso materialista-positivista a la religión, que proviene principalmente de Ludwig Feuerbach, Karl Marx, Auguste Comte y Sigmund Freud, parte siempre de la interpretación literal de los mitos y textos sagrados, ignorando por completo el sentido simbólico y la metáfora como recursos literarios para dotarle su carácter estético, que al fin y al cabo, es parte de aquello que le da un significado y un alto valor creativo. Tampoco es coincidencia que Marx pensara lo mismo de la religión que del arte al que consideraba algo inútil y digno de hacer desaparecer.

Siguiendo este punto, un artista puede decir, por ejemplo: "El amanecer es el sublime nacimiento del día", mientras que un científico le responde: "No, el amanecer es el fenómeno en el cual el Sol aparenta ascender por el horizonte terrestre". Estas afirmaciones pueden parecer contradictorias a su lectura superficial, pero ambas son perfectamente ciertas o válidas. La contradicción superficial desaparece en el momento mismo en el que comprendemos que un enunciado artístico maneja un lenguaje totalmente diferente a otro enunciado meramente descriptivo. Lo mismo sucede con las aparentes contradicciones entre los enunciados religiosos y científicos.

Lo malo del arte es que a veces se lo malinterpreta, y quienes descubren científicamente que el mundo no está sostenido por elefantes o tortugas, se sienten engañados y comienzan a atacar a los creadores de esa historia pensando que su "ignorancia primitiva" no les permitió comprender las verdaderas causas de los fenómenos naturales o bien que su intención era engañarles, cuando realmente las razones han sido otras. Los mitos no son malinterpretaciones infantiles de los fenómenos naturales, se trata de representaciones poéticas de las realidades de la conciencia y de la existencia.

Por otra parte, tanto el ateísmo como el materialismo-positivismo tienden a tomar a la religión como su objeto de crítica, más que de estudio. No está mal que exista la sana crítica a la religión, y ésta no debe ser vista como una intolerancia. En cambio, sí es intolerancia el luchar por la desaparición de las religiones por considerarlas invariablemente como perjudiciales para la humanidad, aún cuando los aspectos negativos de ellas son completamente aislados y perfectamente superables por medio del diálogo y la tolerancia religiosa.

Una verdadera crítica puede ser de dos tipos:

La interna, que señala errores sustanciales de la doctrina por medio de la ya mencionada especulación filosófica.

La externa, cuyo objeto no es el dogma religioso sino que intenta señalar abusos o mentiras de los representantes religiosos y las consecuencias negativas de una interpretación literal de los textos sagrados por parte del creyente.

Si todos los aducidos críticos de las religiones partieran de estas bases, no habría ningún problema, pero el caso es que existen muchos que se dicen críticos y lo único que hacen es ridiculizar, difamar y hacer burla como en el caso de las famosas caricaturas de Mahoma. En verdad, cualquiera puede ridiculizar un dogma o un rito religioso, y cualquiera puede creer en él ciegamente, eso es muy fácil, pero pocos pueden entenderlos y conocer el verdadero significado que representa mediante sus símbolos: En esto consiste el verdadero reto del estudioso. Lo realmente importante de los símbolos religiosos, entonces, no es creer en ellos, sino comprenderlos. Ya después de hacerlo se puede optar por aceptar la verdad que transmiten.

Agredir verbal o gráficamente no está prohibido por la libre expresión, pero es igual de lamentable y vergonzoso como cuando algunos religiosos consideran la crítica equivalente a una difamación, y como ejemplo de esto, tenemos el muy sonado caso de algunos lobbies de poder judíos que no dudan nunca en calificar de "antisemita" o "racista" a todo aquel que les critica. La libre expresión también debe ser respetuosa y constructiva, y tanto escudarse en el victimismo, en ofensas y difamaciones inventadas, como defenderse en la libertad de expresión para agredir recurriendo a ataques personales no tiene nada de criticismo y ningún valor en un debate.

Cientificismo

Desafortunadamente, en el mundo de la ciencia han aparecido ya los nuevos censores, una especie de "nueva inquisición", cosa que va naturalmente contra el espíritu de la ciencia, que presume de no tener dogmas:

La ciencia no pretende ser ni absoluta, ni autoritaria, ni dogmática. Todas las ideas, hipótesis, teorías; todo el conocimiento científico está sujeto a revisión, a estudio y a modificación.
Método científico.

La realidad de esta "nueva inquisición" puede ser constatada incluso en uno de los casos actuales más extremos de intolerancia de las ideas: la triste prohibición legal, en algunos países de Europa (!), bajo pena de hasta diez años de prisión a personas, así sean historiadores o químicos, que cuestionen ciertos mitos históricos que la historia política y oficial ha establecido como verdad inmutable o que incluso expresen una simple opinión que los contradiga. El libre pensamiento, opinión, expresión e investigación se han visto vulnerados una vez más por el establishment sociopolítico, lo políticamente correcto y por el prejuicio hacia ideas que chocan con nuestra acostumbrada forma de comprender la realidad .

Pero en el caso que nos concierne ahora, las cosas no son tan lamentables, aunque sí igualmente preocupantes. Telmo Pievani en Creación sin Dios, califica en tono victimista como un "caballo de Troya del creacionismo" a cualquier idea que osara cuestionar la interpretación darwinista de la biología evolutiva.

gemeres rojos

La evolución biológica es un hecho demostrado con sólidas bases empíricas, lo cuestionable es que no se admita una teoría que prescinda de la filosofía materialista para su explicación. El cientificismo es precisamente la ideología que sólo admite a la ciencia -sobre todo las ciencias factuales- como única vía posible para conocer y explicar la realidad, y al materialismo como la única vía posible para el desarrollo de la ciencia. El darwinismo es la explicación cientificista de la Teoría de la evolución.

Los cientificistas no pueden distinguir entre ciencia y materialismo, para ellos, ciencia y materialismo son inseparables, inherentes y partes de una misma cosa.

Cuando un científico ataca una teoría no materialista calificándola como religión, se desprende que siendo religión no puede ser ciencia, y que por lo tanto, ambas posturas no están niveladas en los mismos términos, por lo que el asunto queda resuelto fácilmente y no se le toma en serio. Pero todo esto se hace desde la premisa de que el materialismo es la única filosofía que puede regir a la ciencia. Para estos científicos materialistas, no importa que la ciencia no materialista cumpla con el método científico: si no es materialista, entonces es religión… y entonces no es ciencia.

Entre otros aclamados fundamentalistas seculares y extremistas antirreligiosos que poseen renombre científico y gozan de cierta autoridad académica, podemos citar a los ya clásicos "cuatro jinetes" ("the four horsemen": Richard Dawkins, Daniel Dennett, Christopher Hitchens y Sam Harris.

Fanatismo religioso y ateo

Estos cuatro autores son expertos en encontrar cada aspecto de malignidad hecha en el nombre de Dios. Sus textos resultan muy informativos en caso de que el lector nunca haya estudiado historia en el colegio. Pero lo que nunca se leerá en ellos, ni por azar, es el más remoto intento de encontrar cualquier cosa buena que la religión haya hecho.

Eso no es ciencia, y ni siquiera filosofía, son sólo opiniones personales arrogantes. No son simples críticos de la religión, son activistas; militantes; su interés de desvirtuar a las religiones como vías válidas de la espiritualidad humana es mucho mayor que el interés de buscar la verdad.

Y a pesar de que el entonces representante del catolicismo, el papa Juan Pablo II haya pedido siete veces perdón por los pecados de la Iglesia y haya reconocido los errores del pasado, los antirreligiosos no admiten sus disculpas, su sed de venganza y su prepotencia están demasiado infladas.

Estos intelectuales reputados, hombres de ciencia y filosofía, pierden demasiado tiempo y esfuerzo demostrando que la religión… no es científica… Como si los religiosos pensaran que en realidad lo fuese. Apelan al racionalismo en un ámbito que no es de su competencia, es decir, aplican principios científicos en fenómenos que no son científicos. Y a pesar de que hacen pensar al incauto y profano que deben saber mucho sobre religión, la verdad no es así. Su ignorancia sobre el tema es abrumadora.

Dawkins es un prestigioso teórico de biología evolutiva, Harris es un filósofo con un doctorado en neurociencia. Dennett es un filósofo de la ciencia distinguido y Hitchens es un escritor y periodista.

Dawkins revoluciona las teorías evolutivas proponiendo al gen como la unidad de competencia evolutiva. No es la especie, ni el individuo, es el gen: el "gen egoísta". A partir de ahí surgen muchas teorías que han resultado bastante coherentes. Pero Dawkins tiene una faceta de "evangelización atea" tal como la llama el filósofo John N. Gray. Dawkins es incluso conocido como "el papa de los ateos", y esto no es una exageración, sus ensayos antirreligiosos tienen el objetivo de lograr una conversión masiva de creyentes a ateos. Por lo tanto, es necesario separar el trabajo de Dawkins en dos aspectos y no atribuir o asociar la seriedad de uno de sus trabajos al otro. La rigurosidad del método científico y la falsabilidad se pierden cuando Dawkins se deja llevar por la inflexible retórica del fanático.

cruzadas

Dawkins es un experto en biología, no en religión. Entre los verdaderos expertos en religión podemos citar a Max Müller, James Frazer, Mircea Eliade, Joseph Campbell, Carl G. Jung, Károly Kerényi, Antoine Faivre o René Guénon, por mencionar a los más influyentes. Es absurdo que por ejemplo, un experto en Artes proclame teorías de Física que estén en desacuerdo fundamental con lo que dicen los expertos en Física. Citar a Dawkins como autoridad en religión es tan ridículo como citar a un evangélico creacionista como autoridad en Evolucionismo. Esto no significa, por supuesto, que un biólogo ateo no pueda ser también experto en religión o en alguna de sus ramas, de hecho, los ateos frecuentemente demuestran poseer más conocimientos sobre religión que los propios creyentes quienes generalmente sólo se basan en apelaciones a la fe, lo que suele terminar con las discusiones. Pero también es cierto que los ateos expertos en el tema no se dedican a destruir a las religiones, las culturas y las tradiciones, sino a estudiarlas y comprenderlas.

De modo que la reputación e importancia de los estudios de Dawkins en biología no deben confundirse con sus opiniones sobre religión en una tentadora recurrencia a la autoridad y al prestigio, mismos en los que el ateísmo ha visto su salvación. Mientras que el trabajo científico de Dawkins es riguroso, probablemente acertado y sin duda enormemente influyente, la verdad es que muchas de sus opiniones sobre la religión son desacertadas.

La más grave es que adjudica prácticamente todos los conflictos humanos a las diferencias religiosas. El prólogo de su "best-seller" The God Delusion, dice provocativamente: "Imagínense un mundo sin religiones. ¿En un mundo sin religión habría habido un 11 de septiembre?" La idea es engañosa, pues no es necesario un dios para que existan atrocidades como el atentado del 11 de septiembre, y el comunismo es una elocuente evidencia de ello. Además el aspecto religioso del atentado es sólo secundario y en realidad se trata de un fenómeno político.

Según Dawkins la certeza de la Teoría de la evolución, bien entendida, es incompatible con una postura teísta, o sea que, según él, la Teoría de la evolución refuta científicamente a Dios o a la hipótesis de una Primera Causa identificable con la idea de Dios. Se podría responder a ello que la ciencia, bien entendida, es incompatible con la arrogancia del ateísmo; el ateísmo ya ha concluido que esa "cosa" a la que llaman Dios no existe y no puede existir. La ciencia es humilde, abierta a las posibilidades y no debería admitir ningún tipo de dogmatismos y el agnosticismo podría ser una buena opción para no caer en ellos si se es realmente científico y si se desea realmente emprender una búsqueda de la verdad. De hecho, la mayoría de los científicos se declaran como agnósticos.

Otra de las ilusiones tanto del ateísmo como del cientificismo materialista, es su constante insistencia en que están completamente desvinculados de compromisos de fe.

La fe no es algo que tienen unas personas y otras no. Tampoco es algo opuesto a la razón. Puede parecerlo, pero no lo es de modo fundamental. La fe es una facultad inherente del ser humano que ha surgido por la misma selección natural que irónicamente el ateísmo utiliza para desvirtuarla. El ser humano necesita de la fe para emprender un camino en cualquier dirección y para poder continuar ante el desaliento. Grandes invenciones y descubrimientos científicos no habrían tenido lugar de no ser por la fe de los hombres que creían en su logro.

Los ateos tienen fe en que Dios no existe, aunque lo nieguen categóricamente arguyendo a menudo que "ser ateo significa no tener fe en nada", esto no significa que el ateísmo sea otra "religión", por supuesto, pero si no tuvieran fe en su proposición "Dios no existe", entonces invariablemente eso implica que ellos 'saben' que Dios no existe, y si 'saben' que no existe entonces ya han demostrado su no existencia, aunque luego caigan en torpes contradicciones aseverando la falsedad de que "no es posible demostrar proposiciones negativas".

Los cientificistas tienen fe en que eventualmente encontrarán una teoría materialista que pueda eliminar la hipótesis Dios del campo de las conjeturas plausibles o necesarias, pero por ahora la evidencia experimental ha sido bastante desalentadora. Hasta ahora sólo hay hipótesis que pueden explicar un posible Universo sin una fuerza, energía o mecanismo cósmico identificable con las ideas que, desde la más remota antigüedad, diversas culturas han tenido de Dios, pero requieren de una mucha mayor fe que la propia creencia en Dios, y no serán demostradas hasta que no cumplan con las debidas evidencias que requiere el pretendido rigor científico.

Propagadores del ateísmo, como el químico inglés Peter Atkins y el español Antonio López Campillo, afirman con una fe tan ciega como la del más devoto de los creyentes en la resurrección de Cristo, que la Teoría del Big-Bang, es decir, la teoría científica de la creación del Universo, le resta importancia al papel de Dios. Esta elucubración se explica sencillamente porque para ellos, tanto el espacio-tiempo, como la materia-energía, siempre han existido (panteísmo), pero simplemente se han transformado, y el Big-Bang tuvo que haber comenzado en algún momento de esa escala de tiempo, algo que filosóficamente ya ha sido refutado por Kant:

El Universo no puede ser ilimitado en el pasado, pues eso significaría que deben haber ocurrido un número infinito de sucesos o una sucesión infinita de estados del mundo. Pero puesto que el infinito no puede alcanzarse nunca por "síntesis sucesivas", la hipótesis de un Universo eterno tiene que ser falsa. Por el contrario, si el Universo llegó a existir en algún instante particular en el tiempo, entonces debe haber habido un tiempo antes de que existiera (Tiempo vacío o singularidad primigenia).

Contrariamente al "panteísmo ateo", los cosmólogos de hoy afirman de manera unánime que el tiempo y la materia surgieron con el Big-Bang, lo que coincide notablemente con una idea de san Agustín quien afirmó hace ya siglos que el mundo fue hecho, no en un tiempo, sino simlutáneamente con el tiempo. Aunque san Agustín estaba interesado más en la Teología que en la Física, reconocía que el tiempo es en sí mismo parte del Universo (parte de la Creación), el Universo contiene al tiempo y al espacio, a la materia y a la energía, por lo que no tiene ningún sentido hablar de un "tiempo antes" de la Creación, "antes" del Big-Bang.

Y como afirma el respetado físico y divulgador de la ciencia Paul Davies, las leyes físicas y naturales son tan incuestionables para los científicos como lo es Dios para los creyentes, pero hasta ahora nadie ha querido preguntarse de dónde provienen esas leyes, ni por qué son como son. Si existe algo tan abstracto e inmaterial como lo es el "conjunto de leyes naturales", ¿por qué debe rechazarse la hipótesis de una fuerza o causa última identificable con Dios? Un Dios quizás, no sobrenatural y personal como el Dios bíblico, el Dios del monoteísmo abrahámico, donde sus atributos humanos han sido añadidos por una cultura y una tradición específicas, sino un Dios natural e impersonal (o transpersonal); sin imagen ni forma añadidas.

Pero en cualquier caso, y al decir del existencialismo pesimista, la vida parece no tener ningún sentido y la muerte es inevitable. Desde el punto de vista cientificista, la existencia parece ser completamente absurda. Pero para los religiosos, sus creencias se basan en la necesidad de buscar y encontrar ese sentido a la vida. Es esta vida, y no ninguna posterior, lo que hace necesaria una explicación trascendente de la existencia.

religiosos

El hombre es religioso por naturaleza, y los nuevos estudios neurológicos lo demuestran. Es la necesidad que tiene el hombre desde que es hombre, de que la vida tenga una finalidad, un propósito designado por un Orden Universal. Y si en nuestra soberbia nos jactamos como seres "racionales", cual máquinas, y anulamos de un tajo esa condición innata e inherente que hemos desarrollado de forma natural a lo largo de milenios de historia evolutiva, que no nos sorprendan, pues, los conflictos internos de la psique que pronto habremos de desatar por atentar, no contra Dios, sino contra la Naturaleza.

Esa intolerancia religiosa que ha motivado tantos daños en el pasado, es la misma que profesan hoy los activistas antirreligiosos. Ellos se han declarado opuestos al fanatismo y a la intolerancia, pero no se percatan de que en realidad, y aunque parezca lo contrario, ambas posturas son lo mismo y parten exactamente del mismo modo de pensar, la única diferencia, quizás, es que los fanáticos ateos no tienen dioses.

Comentarios Destacados

@james9000552 +5
tal vez haya un dios, tal vez no,pero mientran se matan los fanaticos,yo vivo mi vida con honestidad y tranquilamente

22 comentarios - Fanatismo religioso y ateo

@james9000552 +5
tal vez haya un dios, tal vez no,pero mientran se matan los fanaticos,yo vivo mi vida con honestidad y tranquilamente
@elcotess
Que pena... pense que seria un buen post , imparcial , pero solo vi propaganda anticomunista.
A lo mejor el proximo post lo puedas hacer con la intención verdadera de informar sin animo de promover ninguna ideología. Un abrazo.
@james9000552 +1
elcotess dijo:Que pena... pense que seria un buen post , imparcial , pero solo vi propaganda anticomunista.
A lo mejor el proximo post lo puedas hacer con la intención verdadera de informar sin animo de promover ninguna ideología. Un abrazo.


tal vez deberias hacer uno tu

saludos..
@raya06
al final no entendí: estás a favor y en contra o todo lo contrario?
p.d. siempre habrá pelotudos
@Racaid +2
A los hechiceros no los dejarás con vida.
Éxodo, 22:18.


La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)
No dejarás con vida a la hechicera.

La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)
"No dejarás con vida a la hechicera.

Reina Valera Gómez (© 2010)
No dejarás que viva la hechicera.

Reina Valera (1909)
A la hechicera no dejarás que viva.

Sagradas Escrituras (1569)
A la hechicera no darás la vida.

me parece que esta fuera de contexto, de que version sacaste eso?

Así, pues, extermina todos los pueblos que YHVH, tu Dios, pondrá en tus manos. No tengas piedad de ellos, ni sirvas a sus dioses para que ellos no sean la causa de tu ruina.
Deuteronomio, 7:16.


7:15 Y quitará Jehová de ti toda enfermedad; y todas las malas plagas de Egipto, que tú conoces, no las pondrá sobre ti, antes las pondrá sobre todos los que te aborrecieren.
7:16 Y consumirás a todos los pueblos que te da Jehová tu Dios; no los perdonará tu ojo, ni servirás a sus dioses, porque te será tropiezo. Deuteronomio 11. 13-17
7:17 Si dijeres en tu corazón: Estas naciones son mucho más numerosas que yo; ¿cómo las podré exterminar?
7:18 no tengas temor de ellas; acuérdate bien de lo que hizo Jehová tu Dios con Faraón y con todo Egipto;
7:19 de las grandes pruebas que vieron tus ojos, y de las señales y milagros, y de la mano poderosa y el brazo extendido con que Jehová tu Dios te sacó; así hará Jehová tu Dios con todos los pueblos de cuya presencia tú temieres.

Me parece que se refiere a algun pueblo de egipto , podrias poner el contexto entero
@Makoshi -2
tu post no es mas que copiar y pegar, aburrido....
@81367 +3
a la gente no le gusta saber lo que no quiere saber
@magnichenzo +2
A ver por donde empezar?? La primera desepcion del post es que es un copy-paste, por otro lado estas cifras:

"Entre 1793 y 1794 el Reinado del Terror de la denominada "Ilustración" produjo de 35.000 a 40.000 muertes y las cifras más conservadoras estiman que el número de guillotinados oscila entre las 11.000 y 14.000.

En 1918, los ateos bolcheviques de Lenin masacraron sin piedad a la familia Romanov.

El régimen de Stalin (1922-1953) dejó un número de muertos que oscila entre los 20 y los 60 millones.

Durante la Guerra Civil Española (1936-1939) los comunistas y anarquistas ejecutaron a más de 7.000 monjas y sacerdotes.

En 1945, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el comisario soviético judío Ilya Ehrenburg ordenó a sus soldados ateos, violar masiva y repetidamente a más de 2.000.000 de mujeres alemanas de las cuales cerca del 10% fueron asesinadas.

¡Maten! ¡Maten!... ¡Usen la fuerza y rompan el orgullo racial de esas mujeres alemanas! ¡Tómenlas como su botín de guerra! A medida que avancen, maten, nobles soldados del Ejército Rojo."

Estan basadas en hechos historicos que nada tienen que ver con religión, el hecho de que algunos de los involucrados en tales eventos fueran o no religiosos o ateos, no implica que dicha ideologia sea la responseble de tales muertes, estoy de acuerdo con ELCOTESS, esta basado en dar una mala imagen del comunismo, y que obviamente tiene un trasfondo político y no religioso.
@JacquesAL
james9000552 dijo:tal vez haya un dios, tal vez no,pero mientran se matan los fanaticos,yo vivo mi vida con honestidad y tranquilamente

Claro!
Mientras se matan entre fanáticos religiososo y fanáticos ateos (los cuales también existen) creo que es apenas poco de lo que podemos hacer, vivir con valores, después veamos si nos gusta la religión.
@Enano3355
Me cago en dios, eso no es fanatismo es sensatez, hombre nohay fanatismo ateo, está lo que se contrapone al extremismo religioso ¿Qué más quieren con Hutaree, AlQeda y diversas formas de terrorismo?
@Varg87
Dioses? mejor hacer como Epicuro...
@ifng74
LA MERA VERDAD ES LOS QUE HAN COMETIDO GENOCIDIOS EN NOMBRE DE DIOS, LO QUE MENOS TIENEN ES A DIOS, Y SOLO USAN LA MASCARA DE UN "BUEN CRISTIANO" PARA LIGRAR OBJETIVOS DE PODER PERO NADA RELIGIOSOS.

LA VERDAD ES QUE TODO GENOCIDIO ES COMETIDO POR GENTE ENEMIGA DE LAS LEYES DE DIOS, GENTE SATANICA Y ATEA, QUE LES VALIO UN PEPINO LAS LEYES DE AMAR AL PROJIMO, PORQUE SIMPLE Y SENCILLAMENTE NUNCA CREYERON EN UN DIOS.
@asdskaskmdkm
es un genio Richard Dawkins igual que William Bill Maher, si podés buscar un video de ellos hablando sobre religión dale un vistazo
@el-viagra
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