mi segundo post de poemas tentadores

Ven con tu fuego por mi cuerpo

Ruge frente a mi sol, enciende mi tormento y lacera mi piel ausente de tus alas.
Intenta volar hacia mi frente donde espera un desierto de líneas embriagadas
para que deposites tus besos. No te detengas, sigue la ruta que divide a mi pecho,
enciende las huellas de tu paso mientras deliro y me empino en un rumor de extrañas formas
donde me desconozco.

Ven en tu fuego por mi fuego, así, con tus senos sueltos, incandescentes como dos brazas,
yo las reanimaré soplando suavemente en los misterios extraviados de los pulmones
que deambulan desafiantes en mi cerebro. Besaré tus alas, resbalando sobre tu espalda,
como una gota de lluvia dulce hasta perderme entre tus nalgas.

Abre una hoguera distinta, mi lengua espera la llamada, succión de rabia volcánica,
labios condenados por herejes....Se la inquisición, sin piedad espántame a los infiernos
de tu cuerpo, desármame en sus rincones, que mi péndulo oscile feroz y desvista
en espasmos cenizas blancas y espesas como la esperma de los cirios.

Ruge frente a mi sol, llega y cabalga mi senda honda, ánclate hasta el delirio,
dejaré que recrees una antorcha, que seas hecatombe, pronóstico certero
de tormentas profanas, dejaré que amanezcas ardiendo en mi cintura
cuando la noche se esfume y las estrellas ensordezcan en tus gritos.

sin el rostro del delirio

Lento será mi viaje sin mirar a tus ojos, tu cuello el comienzo de mi odisea,
milagro profetizado en mi voz sin ecos. Me envuelves, me atas y respondo,
no demoro los instantes de tenerte y poseer tu rabia, de ser tu domador
y rendirte al chasquido resbaladizo del látigo de mi lengua.

Sin tu rostro del delirio conquisto un mundo de tempestades,
sin esfumarme en tu cara preciosa, hundida entre las olas blancas
levantadas en los límites abordables de mis sábanas. Te estrujo, tu cabello
es un abanico reclamando un escape de tu espalda, tus manos guerreras poseídas
por el vicio ,ladronas de piel, prensas torturantes en los espasmos conducidos
por el roce entre mis piernas.

Lento será mi viaje y profunda la llegada a los confines más alejados
de tu concha jugosa, cuando la abras para mi empuje, burbujeante,
sobre una línea vertical en perfecta simetría originando desordenes.
Será la luz en una noche interminable, la envidia de los astros aún no descubiertos,
el llanto de la luna llena cada vez que muerda sin herir, la punta azucarada de tus senos.

Dejaré mi rastro inevitablemente, deshojaré un manojo de tulipanes amarillos,
para lucirlos en el colchón cuando asome la mañana. Mi santo y seña,
mi derrumbe triunfal frente al embiste incontrolable de tus caderas:

Mi rayo fugaz
en la mitad
de cuerpo
de tormentas.

Al norte de tus piernas

Al norte de tus piernas tengo una casa
Donde pongo a calentar mi cuerpo
Y mueren las distintas estaciones de los inviernos.

Abierta esta la puerta que un día cerraste a la multitud.

Te conozco y la noche pasa alborotando
Los huesos del sol, la distancia se evapora
Cuando se encuentran nuestros labios blandos.
Hace tiempo que ensayamos una aventura de salivas,
Lenguas perdidas en los insomnios del deseo,
Muslos perforados en las puntas pasionales de las agujas,
Derrames incongruentes en los salientes dilatados de tu sexo.

Al norte de tus piernas desplegadas auroras
Me recuerdan que un siglo es un segundo,
Que el fuego es la llama sin quemar de los quejidos,
Que un naufragio es respirar con los ojos cerrados.

He husmeado los límites de la locura
Con todos los salientes de mi cuerpo,
He sido el dorso de la tempestad juntando besos de veranos
Desde tus hombros hasta los talones.

Al norte de tus piernas he descubierto fósiles de pantanos,
Y aún prolongo hundimientos…

Torrentes de nata se suicidan,
Morir es el golpe horizontal
Propulsado por las caderas.

Sensaciones

Expresión indefinida de tu rostro,
cimientes decapitadas en los umbrales del grito,
antojos de volar, labios palpitantes, desesperados quejidos,
prolongados en mi lengua desde la fuga húmeda
en tu pozo de manantiales espesos.

He diseñado un círculo de saliva
en la parte más alta donde se ancla tu clítoris,
allí palpita el delirio, se fugan mis dientes
al desnudo de un ensueño remoto
succionando la incoherencia.

Te detienes y tiemblas en esta noche sin frío,
sabes que existo aunque tus ojos son dos paredes
perdidas en una dimensión que amanece en mi garganta.

Mi boca te conecta con el mundo giratorio del delirio,
saltas en espirales, abierta, indefensa pero feliz,
sacudes mis sábanas, estrujas la piel de mi cuello
acelerando la llegada del vacío, ese momento de terremoto
que en pocos segundos retuerce los huesos
y deja en penumbras el alma:

Tu orgasmo.



Te quiero disfrutar

Cuando te ví
supe que eras para mi
Cuando te sorprendí
me encanto tu risa
cuando te bese
no podía separar mi boca
cuando te tuve en mis brazos
vi que te tenia loca
cuando tuviste tu orgasmo
te sentí como mia
y cuando repetiste
ya no podia para
me encantaba mirarte
ver como te tocabas
sentirme dentro de ti
notarte tan excitada
cuando te tengo
te vivo
cuando no te tengo
te sueño
y aunque no es lo mismo
voy a ir a por ti
para no soñar tanto
porque ya mas, no aguanto
y te quiero disfrutar

Por la mañana

Abres los ojos aun medio dormida
con el sabor de unos besos
en tu memoria todavia
con el calor de otro cuerpo
que al tuyo se pegaba y apretaba
aunque ahora se ha ido
aun queda el rastro en tu cama
del cuerpo que a tu lado se encontró
Momentos sublimes de pasion
ardiente, fogosa y desatada
sentimiento de adoración
cuando como una diosa, fuiste tratada
espasmos recientes aun te acompañan
tu cuerpo aun caliente, se mueve en la cama
desnuda, saciada, y algo indolente
recorres despacio cada rincon
donde antes unos labios, dejaron su rastro
saliva, salada, que aun te acompaña
sabana arrugada fuera de su lugar
la ropa esparcidaa por toda la habitacion
tu sexo, latiendo, vuelve a humedecerse
con solo el recuerdo de lo que ocurrió
tus dedos en un leve roce, recorren
cada parte de tu cuerpo que el toco
una sonrisa, se dibuja en tu cara
y buscas el movil, como una exhalación
marcas su numero y esperas impaciente
descuelgan, sonries y hablas..
“Hola, soy yo…”

Y te mojo

un suave rastro húmedo
surca la piel que te cubre
mi lengua te ha recorrido
por cada milimetro de ti
entre placeres callados
te has movido y sentido
y me has regalado, todo tu deseo
he bebido de ti
goloso y satiscfecho
de tus intimos flujos
me he saciado por el momento
pero no es suficiente,
y tu relajada y gozosa
te vuelves hacia mi
adivino tu pensamiento
y me tumbo boca arriba
tu mano se dirige directa
a mi sexo enhiesto y lo tomas
y siento
una oleada de intenso placer
tu mano me toma, se mueve
tu boca lo besa y me come
y yo ya me siento loco
por que ahora seras tu quien tome
de dentro de mi, mi miel
gimo, grito, y te como a besos
hasta ese instante en que me suelto
me derramo sin control
y te mojo..

Cercanía

Y no se porque será,
pero en cuanto te siento
me transtorna tu presencia
y me lleno de deseo

No es tu aroma, ni tus besos
ni las sonrisas que veo
ni la belleza de tu cuerpo,
Eres tu, toda tu, entera

llenas mi pensamiento,
mis manos ansían tocarte
desnudarte en un momento
y entregarme a ti, poseído

hacer que tiembles y goces
acariciar cada recoveco,
cada pliegue de tu piel
olerte, saborearte, sentirte

si, es tanto el deseo
que no puedo reprimirlo
ni quiero, solo espero ese dia
que no acaba de llegar

en el que me pierda y te pierdas
en una locura soñada, y caliente
de cuerpos fundidos en uno
sin que el tiempo pase..

Tu mano en mi fuego

Tu mano en mi fuego, secreto que escondo del mundo
nacido en los cristales, premio a mi desnudez cuando erecto
me afinco en todas las estaciones de tus delirios.
Misterio mío, senda rescatada de los años en las distancias obligadas
de la ausencia. Encendí tus ojos una mañana de mayo y mostré mi pecho
cuando en silencio bajaste por mi vientre haciéndome vibrar en la llegada
de tus labios tibios.

Nació la llama, tu boca profetizaba cenizas en lentos vaivenes
robando mis fuerzas. Supliqué en tu lengua, imploré en tus dientes
ladrones de mis suspiros, un segundo para respirar y no morir
de tantos placeres desconocidos. Fui tuyo como el pasto a las yeguas,
como un pez atrapado en las redes de un sabio marinero.

Me deje llevar como el polvo impotente en los dominios del viento...
Y tu mano en mi fuego, garra eterna, anillo gigante dividiendo
en dos mitades a mi sexo.
Una para aguantar su vertical entrega,
otra para adsorber la nata densa
que guardo dentro...

Tu mano en mi fuego:

Y yo temblando,
y tu lamiendo.

Proximamente mas