Aca les dejo otro cuento que escribi la otra noche, este es de terror, espero que se meen encima, aunque no creo, no mete mucho miedo jaja




A dónde van los muertos cuando llueve


Me escapaba de esa fiesta porque había empezado a convertirse en una reunión indeseada, como las interminables colas de banco que venia sufriendo últimamente, donde nadie se conoce con nadie y todos esperan impacientes irse para hacer algo más.

Cuento Corto de Terror

Venia teniendo desde hacia varios días una rara sensación de que la desgracia me perseguía, una especie de maldición que había caído sobre mi la ultima vez que estuve en el pabellón psiquiátrico visitando a Pepe, mi amigo de la infancia. No había querido verlo como lo encontré esa última vez... encerrado en esa habitación fría de paredes enmohecidas y oscuras con la única luz de un pequeño ventiluz de día y una lamparita de 40 watts de noche.

En esa última visita había quedado 5 minutos solo en el pasillo del pabellón esperando que la enfermera volviese para abrir la puerta de seguridad que separaba el mundo de los cuerdos de esta cárcel de enfermos mentales empobrecidos.

horror

Esos 5 minutos en soledad ahí fueron escalofriantes; me encontraba parado justo enfrente de una habitación que daba en diagonal a la de Pepe, desde donde me encontraba podía ver algunos detalles, paredes un poco mas sucias y viejas que las de Pepe, y lo que parecía ser una sombra o una mancha contra la pared.

Corto

Una especie de morbo me llevo sin darme cuenta hasta el umbral de esa celda. Al observar detenidamente descubrí que la suciedad en las paredes era sangre y los rayones eran rajuñasos profundos en el revoque despintado, provocados seguramente por un enfermo en algún ataque de locura... supuse que la sangre seca sería de las uñas arrancadas al arañar la pared con la insana fuerza de una persona en esa condición...

... y la mirada de esa mujer desde dentro de la celda, y yo no tuve reacción...

Sus ojos negros se clavaban en mis ojos y llegaban a lo profundo de mi inconciente... como un animal frente a su presa, a punto de abalanzársele...


Solo el ruido de un cerrojo y un comentario de la enfermera lograron recuperarme de mi parálisis y salí muy apurado de ese pasillo... esa fue la última vez que pise aquel lugar.


Esa extraña paranoia dentro de mí se incrementaba día a día, y esa noche de lluvia era más fuerte que nunca. El miedo no me ayudaba para nada en esas circunstancias: el apuro por irme del cumpleaños era tal que me olvide de que afuera llovía torrencialmente y yo estaba sin auto; pedir un taxi y esperarlo dentro de la casa hubiese sido lo sensato, pero una vez mas, el apuro por huir de esa insoportable reunión me empujo a la noche oscura, saltando charcos solo por la calle, buscando sin suerte algún taxi que me llevara a casa.

terror

A las 2 cuadras de caminar por la acera mojada ya me encontraba empapado en agua fría; poco a poco penetraba mi vieja campera de gabardina q usaba por costumbre y porque me daba la sensación q hacia juego conmigo. Cuando pude parar y refugiarme de la lluvia bajo un toldo de lona verde pardo empecé a llamar a las remiserias. Pero no había caso, a esa hora se hacía difícil conseguir un remis y la lluvia aumentaba su intensidad a cada momento.

Apenas pude tranquilizarme y observar un momento, me di cuenta q me encontraba solo en esa calle, la noche oscurecida por la tormenta y las luces de neon de los comercios reflejándose sobre el asfalto mojado provocaban una sensación de extraña calma pero no de tranquilidad... era una calma mas bien parecida al ojo de un huracán, calma q se tornaba mas tenebrosa por la ausencia total de personas y vehículos circulando por el lugar... esa calma fría, húmeda y oscura de la noche me hizo recordar por un instante a una pesadilla recurrente que tenia de chico, donde perdía control de mi, una fuerza invisible me levantaba por los aires y me llevaba por las calles oscuras mientras me invadían espectros horripilantes...
de chico ese sueño me asustaba mucho pero hacía muchos años q había dejado de padecerlo...

Cuando quise volver a llamar a una remisería la sensación de intranquilidad aumentó: no tenía señal, y en el preciso momento en que guardaba el celular en mi bolsillo izquierdo, me di cuenta que el asfalto ya no reflejaba las luces de los carteles... de hecho, no reflejaba nada. Estaba totalmente negro, como si se hubiese secado de repente... pero estaba húmedo, la lluvia chorreaba por las vidrieras, los cordones se inundaban de agua q traían arrastrando basura de cuadras y cuadras... no entendí bien por qué no había reflejo, pero tampoco le di demasiada importancia.

Respire profundo para tranquilizarme, pero no pude evitar que el agua que chorreaba por mi cara entrara por la nariz y se depositase directamente en mis vías respiratorias... a esa altura mis sospechas sobre la desgracia que estaba por caer sobre mi se empezaban a confirmar: me encontraba solo en una calle oscura, atrapado por la incesante lluvia helada q a esa altura había penetrado todos los recovecos de mi cuerpo... tosiendo por el agua q había entrado a mis pulmones y sin señales de poder encontrar un remis o algo q me saque de ahí...

La tormenta contrariamente a amainarse, se torno mas fuerte y se le sumaron truenos y relámpagos... hubiese sido un lindo espectáculo para verlo desde la comodidad de mi cama y al abrigo de unas frazadas, pero estaba lejos del confort de mi hogar...

cuento

En medio de ese espectáculo de relámpagos q podía observar claramente desde donde estaba parado, vi algo q me acompañara el resto de mi vida cada vez que me vaya a dormir: esa pesadilla que sufría de chico, esa fuerza sobrenatural que me arrastraba por lo aires mientras me invadían espectros paralizándome del espanto, esa pesadilla q pensé ya había quedado en los feos recuerdos de mi infancia... volvió a mi pero esta ves como espectador: por los cielos oscuros y tormentosos vi con perfecta claridad la figura de un niño aterrorizado recorriendo el cielo, atravesando la tormenta como si fuese yo en mis sueños... como si estuviese viéndome a mi en aquella pesadilla. Pero no era yo, la figura era de un niño de contextura pequeña y de cabellos rubios entrecortados, flameando en una aureola brillante y en su un rostro marcadas muecas de espanto...

Esa figura espectral de un niño recorriendo la tormenta duro no mas de 10 segundos, hasta q se perdió en el cielo oscuro... pero mi parálisis duro un poco mas, no se bien cuanto, pero fueron varios minutos... cuando recobre la cordura y baje un poco la mirada, pude advertir q había vuelto el brillo de las luces a reflejarse en el asfalto húmedo... la tormenta había empezado a desaparecer, y por fin pude recuperar la señal del celular y llamar a un taxi...


Después de una larga noche de sueño, pude levantarme mas tranquilo intentando olvidar lo que había visto la noche anterior, me senté a desayunar y en las primeras hojas del diario leí algo q invadió de escalofríos todo mi cuerpo: la noche anterior, en horas de la tormenta, un niño de la misma edad q la figura espectral, había muerto degollado por una vieja, una paciente q había sido confinada al encierro en un psiquiátrico hacia 2 años por padecer de un caso extremo de esquizofrenia...

La noticia q a todo el mundo había conmovido, a mi me causo un particular sensación de espanto, y aunque no lo asumir concientemente, sabia bien que ese espectro q había visto la noche anterior era de aquel niño, y esa sensación de horror que llevaba en su rostro era la misma que llevan las almas que son condenadas al martirio eterno en el infierno...




Igual que en el otro cuentito que escribi, me gustaría recibir su crítica sincera! Un saludo y gracias por leerlo.


Mi otro cuento, que publique hace unos días, en este post:

http://www.taringa.net/posts/offtopic/1361070/Cuento-Corto-y-facil-de-leer.html