Algunas frases de Einstein y Nietzsche :)



Algunas frases de Einstein y de Nietzsche.


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Frases de Einstein.

Algunas


1. Cada día sabemos más y entendemos menos.


2. El amor por la fuerza nada vale, la fuerza sin amor es energía gastada en vano.


3. El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad.


4. Es un milagro que la curiosidad sobreviva a la educación reglada.


5. Creo en el Dios de Spinoza, que nos revela una armonía de todos los seres vivos. No creo en un Dios que se ocupe del destino y las acciones de los seres humanos.


6. En el pensamiento científico siempre están presentes elementos de poesía. La ciencia y la música actual exigen de un proceso de pensamiento homogéneo.


7. Cada uno obra no sólo por una coacción exterior, sino también por una necesidad interior.


8. La belleza no mira, sólo es mirada.


9. La mayoría de las ideas fundamentales de la ciencia son esencialmente sencillas y, por regla general pueden ser expresadas en un lenguaje comprensible para todos.


10. Juventud, ¿sabes que la tuya no es la primera generación que anhela una vida plena de belleza y libertad?

de


11. Al principio todos los pensamientos pertenecen al amor. Después, todo el amor pertenece a los pensamientos.


12. El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir.


13. ¿Qué sabe el pez del agua donde nada toda su vida?.


14. Hay dos maneras de vivir su vida: una como si nada es un milagro, la otra es como si todo es un milagro.


15. Debe evitarse hablar a los jóvenes del éxito como si se tratase del principal objetivo en la vida. La razón más importante para trabajar en la escuela y en la vida es el placer de trabajar, el placer de su resultado y el conocimiento del valor del resultado.


16. No guardes nunca en la cabeza aquello que te quepa en un bolsillo.


17. Cuando me preguntaron sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica yo sugerí la mejor de todas: La paz.


18. Los ideales que iluminan mi camino y una y otra vez me han dado coraje para enfrentar la vida con alegría han sido: la amabilidad, la belleza y la verdad.


19. No se como será la tercera guerra mundial, sólo se que la cuarta será con piedras y palos.


20. Si tu intención es describir la verdad, hazlo con sencillez y la elegancia déjasela al sastre.

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21. El azar no existe; Dios no juega a los dados.


22. No intente convertirse en un hombre de éxito, sino más bien intente convertirse en un hombre de principios.


23. Los ideales que han iluminado mi camino y una y otra vez me han infundido valor para enfrentarme a la vida. Han sido la bondad, la belleza y la verdad.


24. Mi ideal político es el democrático. Cada uno debe ser respetado como persona y nadie debe ser divinizado.


25. Para castigarme por mi desacato a la autoridad, el destino me hizo a mí mismo autoridad.


26. Si no chocamos contra la razón nunca llegaremos a nada.


27. Los que dicen que es imposible no deberían molestar a los que lo están haciendo.


28. El problema del hombre no está en la bomba atómica, sino en su corazón.


29. La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa.


30. El verdadero valor de un ser humano puede hallarse en el grado hasta el cual ha conseguido liberarse de sí mismo.


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31. Solamente una vida dedicada a los demás merece ser vivida.


32. Tendremos el destino que nos hayamos merecido.


33. La única manera de educar es dando un ejemplo, a veces un ejemplo espantoso.


34. El mundo no está amenazado por las malas personas sino por aquellos que permiten la maldad.


35. La mayoría de las ideas fundamentales la ciencia son esencialmente sencillas y, por regla general pueden ser expresadas en un lenguaje comprensible para todos.

36. Intenta no volverte un hombre de éxito, sino volverte un hombre de valor.


37. Los conceptos y principios fundamentales de la ciencia son invenciones libres del espíritu humano.


38. El valor del producto se halla en la producción.


39. Dios es sofisticado, pero no malévolo.


40. Tengo una pregunta que a veces me tortura: estoy loco yo o los locos son los demás.



Algunas frases de Einstein y Nietzsche :)

41. No creo, en el sentido filosófico del término, en la libertad del hombre.


42. No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto.


43. Tuve la fortuna de topar con libros que no eran demasiado puntillosos con el rigor lógico, pero que en cambio hacían resaltar con claridad las ideas principales.


44. La mujer, está donde le corresponde. Millones de años de evolución no se han equivocado, pues la naturaleza tiene la capacidad de corregir sus propios defectos.


45. Todo lo que se puede contar no siempre cuenta; todo lo que cuenta no siempre se puede contar.


46. Educación es lo que queda después de olvidar lo que se ha aprendido en la escuela.


47. ¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.


48. Caracteriza, en mi opinión, a nuestra época la perfección de medios y la confusión de fines.


49. Estoy absolutamente convencido que ninguna riqueza del mundo puede ayudar a que progrese la humanidad. El mundo necesita paz permanente y buena voluntad perdurable.



Frases de Nietzsche.


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Algunas


1. La boca puede mentir, pero la mueca que se hace en ese momento revela, sin embargo, la verdad.


2. El matrimonio acaba muchas locuras cortas con una larga estupidez.


3. Sin música la vida sería un error.


4. El amor y el odio no son ciegos, sino que están cegados por el fuego que llevan dentro.


5. El camino a todas las cosas grandes pasa por el silencio.


6. La esperanza es un estimulante vital muy superior a la suerte.


7. Creo que los animales ven en el hombre un ser igual a ellos que ha perdido de forma extraordinariamente peligrosa el sano intelecto animal, es decir, que ven en él al animal irracional, al animal que ríe, al animal que llora, al animal infeliz.


8. Una mala conciencia se cura más fácilmente que una mala reputación.


9. Las personas que brindan su plena confianza creen por ello tener derecho a la nuestra. es un error de razonamiento: los dones no dan derecho.


10. Subiendo a las alturas los adelantas; pero cuanto más subas, más pequeño te verán los envidiosos. El que vuela más alto es el más odiado.


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11. El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.


12. Nadie aprende, nadie aspira, nadie enseña a soportar la soledad.


13. Quien con monstruos lucha cuide de convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.


14. No es la fuerza, sino la perseverancia de los altos sentimientos la que hace a los hombres superiores.


15.La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano.


16. Sin arte la vida sería un error.


17. El sexo es una trampa de la naturaleza para no extinguirse.


18. El destino de los hombres está hecho de momentos felices - toda la vida los tiene -, pero no de épocas felices.


19. Lo que hacemos no es nunca comprendido, y siempre es acogido sólo por los elogios o por la Critica.


20. Llegamos a amar nuestro deseo, y no al objeto de ese deseo.


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21. La esperanza es, en verdad, el peor de los males, porque prolonga las torturas de los hombres.


22. Poca gratitud se tiene por el maestro cuando se continúa siendo siempre alumno.


23. Mucho tienen que hacer los padres para compensar el hecho de tener hijos.


24. La valía de un hombre se mide por la cuantía de soledad que le es posible soportar.


25. La teoría de la reencarnación es el punto de partida de la historia del hombre.


26. Negar a Dios será la única forma de salvar el mundo.


27. El pensador sabe considerar las cosas más sencillas de lo que son.


28. ¿Es el hombre sólo un fallo de Dios, o Dios sólo un fallo del hombre?


29. Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos.


30. Entre los particulares la locura es poco frecuente, entre los grupos, partidos, pueblos y épocas, la regla.


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31. Dios ha muerto. Parece que lo mataron los hombres.


32. Siempre hay un poco de locura en el amor, pero siempre hay un poco de razón en la locura.


33. La demencia en el individuo es algo raro; en los grupos, en los partidos, en los pueblos, en las épocas, es la regla.


34. Sólo después de instituida la ley se puede hablar de "justicia" y de "injusticia".


35. El hombre temeroso no sabe lo que es estar solo: detrás de su silla hay siempre un enemigo.


36. La verdad es que amamos la vida, no porque estemos acostumbrados a ella, sino porque estamos acostumbrados al amor.


37. Los pensamientos son las sombras de nuestros sentimientos.


38. Los parientes de un suicida siempre toman a mal que éste no decidiera continuar viviendo en atención a la dignidad de familiar.


39. ¿Cuánta verdad puede soportar un espíritu y a cuánta verdad se puede enfrentar? ...Eso se convirtió cada vez más para mí en la verdadera medida del valor.


40. Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado.



Algunas frases de Einstein y Nietzsche :)


41. Lo que me anonada no es que me hayas mentido, son que en lo sucesivo no podré creerte.


42. Nada os pertenece en propiedad más que vuestros sueños.


43. La buena memoria a veces es un obstáculo al buen pensamiento.


44. Ser independiente es cosa de una pequeña minoría, es el privilegio de los fuertes.


45. No es are pequeño el de dormir: para llegar a dominarlo hay que pasarse todo el día despierto.


46. ¿Qué dosis de verdad puede soportar un hombre?


47. El hombre sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligado a inventar la risa.


48. A lomos de todos las paradojas se cabalga hacia todas las verdades.


49. Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los "cómos".


50. Cuando el hombre se pone a reír a carcajadas, supera a todos los animales en vulgaridad.


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51. La palabra más soez y la carta más grosera son mejores, son más educadas que el silencio.


52. No se odia mientras se menosprecia. No se odia más que a un igual o a un superior.


53. Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal.


54. Lo que es muy difícil de comprender por los hombres es su ignorancia con respecto a ellos mismos.


55. La edad de casarse llega mucho antes que la de quererse.


56. "Yo" y "mí" dialogan con demasiada asiduidad.


57. La sencillez y naturalidad son el supremo y último fin de la cultura.


58. La potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor que es capaz de utilizar.


59. Cuando me encuentro con una criatura, encuentro la voluntad del poder.


60. ¿No es la vida cien veces demasiado breve para aburrirnos?

Albert Einstein (Ulm, Alemania, 14 de marzo de 1879 – Princeton, Estados Unidos, 18 de abril de 1955) fue un físico de origen alemán, nacionalizado posteriormente suizo y estadounidense. Está considerado como el científico más importante del siglo XX, además de ser el más conocido.

En 1905, cuando era un joven físico desconocido y estaba empleado en la Oficina de Patentes de Berna, en Suiza, publicó su teoría de la relatividad especial. En ella incorporó, en un marco teórico simple, fundamentado en postulados físicos sencillos, conceptos y fenómenos estudiados anteriormente por Henri Poincaré y por Hendrik Lorentz.

Probablemente, la ecuación más conocida de la física a nivel popular, es la expresión matemática de la equivalencia masa-energía, E=mc², deducida por él como una consecuencia lógica de esta teoría. Ese mismo año publicó otros trabajos que sentarían algunas de las bases de la física estadística y la mecánica cuántica.

En 1915 presentó la teoría de la relatividad general, en la que reformuló por completo el concepto de gravedad. Una de las consecuencias fue el surgimiento del estudio científico del origen y evolución del Universo por la rama de la física denominada cosmología. En 1919, cuando las observaciones británicas de un eclipse solar confirmaron sus predicciones acerca de la curvatura de la luz, fue idolatrado por la prensa. Einstein se convirtió en un icono popular de la ciencia mundialmente famoso, un privilegio al alcance de muy pocos científicos.

Por sus explicaciones sobre el efecto fotoeléctrico y sus numerosas contribuciones a la física teórica, en 1921 obtuvo el Premio Nobel de Física y no por la Teoría de la Relatividad, pues el científico a quien se encomendó la tarea de evaluarla, no la entendió, y temieron correr el riesgo de que posteriormente se demostrase que fuese errónea. En esa época era aún considerada un tanto controvertida por parte de muchos científicos.

Ante el ascenso del nazismo en diciembre de 1932, el científico abandonó Alemania con destino a Estados Unidos, donde impartió docencia en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton. Se nacionalizó estadounidense en 1940. Durante sus últimos años trabajó por integrar en una misma teoría la fuerza gravitatoria y la electromagnética.

El 17 de abril de 1955, Albert Einstein experimentó una hemorragia interna causada por la ruptura de un aneurisma de la aorta abdominal, que anteriormente había sido reforzada quirúrgicamente por el Dr. Rudolph Nissen en 1948. Tomó el borrador de un discurso que estaba preparando para una aparición en televisión para conmemorar el séptimo aniversario del Estado de Israel con él al hospital, pero no vivió lo suficiente para completarlo.

Einstein rechazó la cirugía, diciendo: "Quiero irme cuando quiero. Es de mal gusto prolongar artificialmente la vida. He hecho mi parte, es hora de irse. Yo lo haré con elegancia." Murió en el Hospital de Princeton (Nueva Jersey) a primera hora del 18 de abril de 1955 a la edad de 76 años. Los restos de Einstein fueron incinerados y sus cenizas fueron esparcidas por los terrenos del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton. Durante la autopsia, el patólogo del Hospital de Princeton, Thomas Stoltz Harvey extrajo el cerebro de Einstein para conservarlo, sin el permiso de su familia, con la esperanza de que la neurociencia del futuro fuera capaz de descubrir lo que hizo a Einstein ser tan inteligente.

Aunque es considerado el «padre de la bomba atómica», abogó en sus escritos por el pacifismo, el socialismo y el sionismo. Fue proclamado como el «personaje del siglo XX» y como el más preeminente científico por la célebre revista Time.


Algunas


Creencias religiosas:

Einstein distingue tres estilos que suelen entremezclarse en la práctica de la religión. El primero está motivado por el miedo y la mala comprensión de la causalidad y, por tanto, tiende a inventar seres sobrenaturales. El segundo es social y moral, motivado por el deseo de apoyo y amor. Ambos tienen un concepto antropomórfico de Dios. El tercero –que Einstein considera el más maduro–, está motivado por un profundo sentido de asombro y misterio.

Einstein creía en «un Dios que se revela en la armonía de todo lo que existe, no en un Dios que se interesa en el destino y las acciones del hombre». Deseaba conocer «cómo Dios había creado el mundo». En algún momento resumió sus creencias religiosas de la manera siguiente: «Mi religión consiste en una humilde admiración del ilimitado espíritu superior que se revela en los más pequeños detalles que podemos percibir con nuestra frágil y débil mente».

La más bella y profunda emoción que nos es dado sentir es la sensación de lo místico. Ella es la que genera toda verdadera ciencia. El hombre que desconoce esa emoción, que es incapaz de maravillarse y sentir el encanto y el asombro, está prácticamente muerto. Saber que aquello que para nosotros es impenetrable realmente existe, que se manifiesta como la más alta sabiduría y la más radiante belleza, sobre la cual nuestras embotadas facultades sólo pueden comprender en sus formas más primitivas. Ese conocimiento, esa sensación, es la verdadera religión.

En cierta ocasión, en una reunión, se le preguntó a Einstein si creía o no en un Dios a lo que respondió: «Creo en el Dios de Spinoza, que es idéntico al orden matemático del Universo».

Una cita más larga de Einstein aparece en Science, Philosophy, and Religion, A Symposium (Simposio de ciencia, filosofía y religión), publicado por la Conferencia de Ciencia, Filosofía y Religión en su Relación con la Forma de Vida Democrática:

Cuanto más imbuido esté un hombre en la ordenada regularidad de los eventos, más firme será su convicción de que no hay lugar —del lado de esta ordenada regularidad— para una causa de naturaleza distinta. Para ese hombre, ni las reglas humanas ni las "reglas divinas" existirán como causas independientes de los eventos naturales. De seguro, la ciencia nunca podrá refutar la doctrina de un Dios que interfiere en eventos naturales, porque esa doctrina puede siempre refugiarse en que el conocimiento científico no puede posar el pie en ese tema. Pero estoy convencido de que tal comportamiento de parte de las personas religiosas no solamente es inadecuado sino también fatal. Una doctrina que se mantiene no en la luz clara sino en la oscuridad, que ya ha causado un daño incalculable al progreso humano, necesariamente perderá su efecto en la humanidad. En su lucha por el bien ético, las personas religiosas deberían renunciar a la doctrina de la existencia de Dios, esto es, renunciar a la fuente del miedo y la esperanza, que en el pasado puso un gran poder en manos de los sacerdotes. En su labor, deben apoyarse en aquellas fuerzas que son capaces de cultivar el bien, la verdad y la belleza en la misma humanidad. Esto es de seguro, una tarea más difícil pero incomparablemente más meritoria y admirable.

En una carta fechada en marzo de 1954, que fue incluida en el libro Albert Einstein: su lado humano (en inglés), editado por Helen Dukas y Banesh Hoffman y publicada por Princeton University Press, Einstein dice:

Por supuesto era una mentira lo que se ha leído acerca de mis convicciones religiosas; una mentira que es repetida sistemáticamente. No creo en un Dios personal y no lo he negado nunca sino que lo he expresado claramente.

Si hay algo en mí que pueda ser llamado religioso es la ilimitada admiración por la estructura del mundo, hasta donde nuestra ciencia puede revelarla.

La carta al filósofo Eric Gutkind, del 3 de enero de ese mismo año, subastada en mayo del año 200823 , deja al parecer las cosas más claras, de ser posible, y aunque sólo sirva para animar el debate, conviene conocerla. Dice Einstein:

La palabra dios para mí no es más que la expresión y producto de las debilidades humanas, la Biblia, una colección de honorables pero aún primitivas leyendas que sin embargo son bastante infantiles. Ninguna interpretación, sin importar cuán sutil sea, puede (para mí) cambiar esto...



Friedrich Wilhelm Nietzsche


(Röcken, cerca de Lützen, 15 de octubre de 1844 – Weimar, 25 de agosto de 1900) fue un filósofo, poeta, músico y filólogo alemán, considerado uno de los pensadores modernos más influyentes del siglo XIX.

Realizó una crítica exhaustiva de la cultura, la religión y la filosofía occidental, mediante la deconstrucción de los conceptos que las integran, basada en el análisis de las actitudes morales (positivas y negativas) hacia la vida. Este trabajo afectó profundamente generaciones posteriores de teólogos, filósofos, sociólogos, psicólogos, poetas, novelistas y dramaturgos.

Meditó sobre las consecuencias del triunfo del secularismo de la Ilustración, expresada en su observación «Dios ha muerto», de una manera que determinó la agenda de muchos de los intelectuales más célebres después de su muerte.

Si bien hay quienes sostienen que la característica definitoria de Nietzsche no es tanto la temática que trataba sino el estilo y la sutileza con que lo hacía, fue un autor que introdujo, como ningún otro, una cosmovisión que ha reorganizado el pensamiento del siglo XX, en autores tales como Michel Foucault, Jacques Derrida, Martin Heidegger o Deleuze entre otros.

Nietzsche recibió amplio reconocimiento durante la segunda mitad del siglo XX como una figura significativa en la filosofía moderna. Su influencia fue particularmente notoria en los filósofos existencialistas, críticos, fenomenológicos, postestructuralistas y postmodernos.

Es considerado uno de los tres «Maestros de la sospecha» (según la conocida expresión de Paul Ricoeur), junto a Karl Marx y Sigmund Freud.

de



Hundimiento mental y muerte (1889–1900)

El 6 de enero de 1889, Burckhardt mostró la carta que recibió de Nietzsche a Overbeck. El siguiente día Overbeck recibió una carta reveladora semejante, y decidió que Nietzsche debería volver a Basilea. Overbeck viajó a Turín y trajo a Nietzsche a una clínica psiquiátrica en Basilea.
Por ese tiempo, Nietzsche estaba enteramente sumergido en la locura, y su madre Franziska decidió llevarlo a una clínica en Jena bajo la dirección de Otto Binswanger. Desde noviembre de 1889 a febrero de 1890, Julius Langben intentó curar a Nietzsche, sentenciando que los métodos del doctor eran ineficaces para curar su condición. Langbehn asumió más y más control sobre Nietzsche. En marzo de 1890, Franziska sacó a Nietzsche de la clínica, y en mayo de 1890 lo llevó a su casa en Naumburgo.
Durante este proceso, Overbeck y Gast contemplaban la idea de qué hacer con el trabajo no publicado de Nietzsche.

En enero de 1889 se pusieron a planear la salida de El crepúsculo de los ídolos, por esa época ya impreso y atado. En febrero, ordenaron una edición privada de 50 copias de Nietzsche Contra Wagner, pero el publicista C. G. Nauman en secreto imprimió 100. Overbeck y Gast decidieron publicar con reservas El Anticristo y Ecce homo debido a su contenido más radical.

En 1893, Elisabeth Nietzsche volvió de Paraguay después del suicidio de su marido. Leyó y estudió los trabajos de Nietzsche, y pieza por pieza tomó control sobre ellos y su publicación. Overbeck fue paulatinamente relegado al ostracismo, y Gast finalmente cooperó. Después de la muerte de Franziska en 1897, Nietzsche vivió en Weimar, donde fue cuidado por Elisabeth, quien permitió a la gente visitar a su poco comunicativo hermano.
El 25 de agosto de 1900, Nietzsche murió después de contraer neumonía.

La causa del hundimiento de Nietzsche ha sido un tema de especulación y origen incierto. Un frecuente y temprano diagnóstico era una infección de sífilis, sin embargo, algunos de los síntomas de Nietzsche eran inconsistentes con los típicos casos de sífilis. Otro diagnóstico era una forma de cáncer cerebral.


Los escritos de Nietzsche han sido interpretados de diversas maneras, e incluso existen casos en los que Nietzsche es citado para sustentar visiones contradictorias.

Por ejemplo, Nietzsche era popular entre el ala izquierdista de la Alemania de 1890, pero unas décadas después, durante la Primera Guerra Mundial, muchos le vieron como la raíz del ala derecha del militarismo alemán. Tengamos en cuenta que es más factible que la derecha acepte las máximas nietzscheanas anticompasivas, belicosas y aristocráticas, en tanto las doctrinas igualitarias como el comunismo —con la excepción de la belicosidad y fórmulas anticompasivas aplicadas en el régimen comunista soviético— y la democracia fueron despreciadas por él.

Otro ejemplo se establece en la época del «Caso Dreyfus». La derecha antisemita francesa elevó la acusación a judíos e intelectuales de izquierdas que defendían a Alfred Dreyfus de ser nietzscheanos. Los conservadores alemanes quisieron censurar los trabajos de Nietzsche ante el peligro de subversión en 1894-1895, mientras que la Alemania nazi lo utilizó como excusa intelectual para promover su idea de la resurrección de la cultura alemana y de la identidad nacional.

Muchos alemanes leyeron Así habló Zaratustra y se vieron influenciados por el llamamiento de Nietzsche del individualismo ilimitado y al desarrollo de la propia personalidad.

Durante el interbellum, muchos fragmentos del trabajo de Nietzsche fueron apropiados por los nazis, principalmente por Alfred Bäumler en La voluntad de poder. Durante el periodo de dominio nazi, las obras de Nietzsche fueron muy estudiadas en los colegios y universidades alemanas. Los nazis creyeron ver en Nietzsche a uno de los padres fundadores. Incorporaron la ideología y el pensamiento sobre el poder dentro de su propia filosofía política. Expresiones como La voluntad de poder fueron relacionadas con el
nazismo y proclamadas como paradigma del movimiento.

Sin embargo, existen muy pocas, si acaso alguna, similitudes entre Nietzsche y el Nazismo. En múltiples pasajes a lo largo de sus obras, Nietzsche defiende ardorosamente a los judíos, y expresa su rabia contra la lenta pero imparable corriente antisemita en Alemania, personificada dolorosamente en su propia familia a través de la figura de su hermana, que adoptó fervientemente el ideario racista, influenciada por su marido, para el cual no escatimó el filósofo todo tipo de improperios en muchas de sus cartas.

Uno de los más importantes estudiosos de Nietzsche fue el reconocido filósofo alemán Martin Heidegger. Éste fue durante unos meses Rector de la Universidad de Friburgo —renunció mucho antes de terminar su período—, donde realiza su famoso, por lo polémico, Discurso de Rectorado, en el cual aparecen ideas nacionalistas, que algunos, han interpretado como un discurso en favor del nuevo Führer, por ese entonces, Adolf Hitler.

Si bien es cierto que el pensamiento nietzscheano fue «utilizado» por el nazismo, hay que señalar que sus líderes desvirtuaron cualquier relación ideológica que pudiera haber existido entre Nietzsche y el nazismo. No así el caso de Mussolini en Italia, el cual realiza el salto ideológico del socialismo marxista al fascismo, tras verse influenciado entre otros pensadores por Nietzsche, haciendo en sus discursos un uso más correcto de la teoría «contradictoria» y «vitalista» del filósofo.


Fin