El inicio con el Segundo Testamento.

En una época de feróz crisis política, influido por su madre quien era cristiana, el Emperador de Roma Constantino, hizo poner en el escudo de sus soldados las dos primeras letras del nombre de Cristo, después de ganar en una sangrienta batalla contra Magencio, Constantino se hizo creyente. La crisis desbordaba y Constantino queria la unidad en su imperio, convocó entonces en el año 325 a un concilio de obispos en Nicea. En el concilio de Nicea asistió solo una minoría, aproximadamente unos 300, pero sirvió para conformar un nuevo texto sagrado a medida de las necesidades de Constantino, en el "Nuevo Testamento" se seleccionaron los textos conforme al "Cannon de Muratori", sólo cuatro de los evangelios quedaron y los otros fueron rechazados, incluso el del mismo Pedro, quien es su fanatismo por Jesus, le atribuía milagros poco creibles. Por otro lado, la facción derrotada fué la de los Arrianistas, quienes creían en Jesús más humano, contra el credo propuesto por Anastacio de que Jesús era la encarnación de Dios. Como no podía ser de otra manera, después del Concilio de Calcedonia del año 381, el Arrianismo fue definitivamente condenado y considerado como herejía y sus seguidores perseguidos. En 391 se divide el Imperio Romano.

Acá van los 5 peores crímenes en contra de la humanidad. Hechos reales, comprobados y archivados. La única responsable: la Iglesia Católica.

5. La falta de liderazgo en Rwanda

Se les acusa, con pruebas y justa razón, de haber incitado el odio racial en contra de los Tutsi (mayoría no católica). También se sabe que las parroquias no ayudaron a la gente que arrancaba de los machetes de los asesinos, tampoco refugiaron ni escondieron a las familias multiraciales con problemas. Incluso se dio que ciertas capillas ofrecieron albergar y esconder a los Tutsi y luego, una vez repletas de gente, se les avisó a los Hutu (la minoría poderosa de Rwanda) para que mataran a todos los que estaban encerrados en las iglesias. Hay muchísimos testimonios y una enormidad de fotos de miles y miles de cuerpos que se encontraron dentro de las parroquias con la puertas selladas. De Iglesia protectora… nada!

4. La Persecución al pueblo Judío

Desde principios de la historia (como la conocemos) la rivalidad católica/judía ha sido clara. Desde los maltratos y matanzas en el Imperio Romano hasta el Holocausto. Esta pelea desde que la Iglesia Católica culpa a los Judíos de entregar a Cristo a los Romanos para que se acabara su popularidad (todos vimos aquella película). Lo peor, quizás, es la presencia de la Iglesia durante el Holocausto: su protección a los Nazis y su esfuerzo por cultivar el odio antisemita. Y claro, también el hacer la vista gorda a todas las atrocidades cometidas por los nazis. De nuevo… de iglesia protectora y que somos todos hermanos: CUECK!

3. La Edad Media completa

A parte de las matanzas y asesinatos de aquella época, nadie puede tener 5 siglos de oscuridad cultural como aquellos! Imposible pensar una época más tétrica: los esclavos eran torturados por sus “dueños”, todos reales y católicos, la mafia entre la iglesia y los estados (realeza en aquella época), el derecho a “servirse” a la novia en su noche de bodas. ¡Todo eso sumado! Y no me digan que los curas fueron los responsables de mantener los libros vivos y la lectura y las bibliotecas. ¡No jodan, esta fue una mierda de época en la que vivir… y ya está!

2. La Inquisición

Atrévete a cuestionar alguna de nuestras creencias y te quemamos en la hoguera. Así se simple. Grande maestros científicos fueron quemados u obligados a cambiar sus tesis y leyes científicas, porque el Papa estaba asustado de que el conocimiento era ahora democrático y habían algunos que demostraron que los siglos y siglos de ignorancia cristiana no daban para más. Sin contar la enormidad de prostitutas que mataron (una lástima para la humanidad) sólo por el echo de ser putas. Si a Ud. le gusta tirar antes del matrimonio… la quemamos y le decimos a toda su familia que está conectada con el diablo. ¡Súper buena tu iglesia!

1. Exterminio de los Indígenas en América Latina

Algunos dicen que esto es culpa de España, pero eso es ser boludo. El rey (La Reina Isabel en éste caso) era “enviada especial” de Dios mismo, respaldado por la Iglesia. Y no nos olvidemos que gran parte del esfuerzo era “mostrar la fe” y colonizar con la Cruz de Cristo a los indiecitos que daban vuelta por Latinoamérica. Es imposible cuantificar la cantidad de muertos, pero es un hecho que es la matanza más grande de la historia. Sin contar el robo, la presión cultural, la coerción a la libertad y las violaciones a las mujeres. Sin todo eso, sigue siendo la peor matanza de la historia humana. Gran título para que tengan impreso en las paredes del Vaticano, nuestros queridos curas mayores.

Los Papacidios

La historia de los papacidios y asesinatos en la poderosa Iglesia católica es extensa, más allá de los crímenes de la Iglesia contra la humanidad, dentro de la misma hay también una larga historia de disputas y asesinatos por lograr el poder.

Ya en el 556, Pelagio I había matado al papa Virgilio por corrupto.
Juan VIII quién fundó la primera marina real con barcos propulsados por remeros esclavos y mató a infinidad de sarracenos como "animales salvajes", en 707 un pariente que aspiraba a sucederlo en el cargo lo envenenó y lo remató a martillazos.

A Benedicto IV en 903 lo mataron en medio de una refriega entre partidarios y enemigos del difunto papa Formoso, unos agentes de Berengar de Friuli, rey de Italia. Y a Juan X lo depusieron en 928, lo encarcelaron en Castel Sant'Angelo y lo asfixiaron con un cojín por instigaciones de Marozia, la hija de Teodora la Vieja, que había sido su amante y la que lo elevó del obispado de Ravena al papado.

Esteban VIII murió en 931, le cortaron las orejas y nariz por andar conspirando contra Alberico II a quien le debía el puesto. A Benedicto V, que huyó a Constantinopla con lo que no se alcanzó a llevar Juan XII del tesoro de San Pedro, a su regreso a Roma León VIII le desgarró las vestiduras, le arrancó las insignias papales y el báculo y tras hacerlo arrodillar le rompió la cabeza a baculazos. No murió, sin embargo el marido de una de las mujeres vejadas por él lo mató con más de 100 puñaladas.

Juan XIII solía sacarles los ojos a sus enemigos y pasó por la espada a la mitad de la población de Roma que prefería como papa a Benedicto V en 965. Violó peregrinas, casadas, viudas, doncellas, y convirtió el palacio Laterano en un burdel. Un marido celoso lo sorprendió en la cama con su mujer y lo mató de un martillazo en la cabeza.

Sergio IV cayó asesinado junto en 1009 con su protector Juan Crescencio durante una revuelta en Roma. A Clemente II en 1039 lo envenenó con plomo Benedicto IX, quién luego abdicó en favor de su padrastro Gregorio VI, a quien Clemente II sucedió. El sucesor de Clemente, Dámaso II, murió en Palestrina a los veintitrés días de pontificado, según dicen envenenado por el mismo Benedicto IX

Inocencio III en el 1217, aprobó la creación de la orden de los Predicadores de Domingo de Guzmán, de donde surgieron los peores inquisidores de la iglesia como Tomás de Torquemada. En 1220 fué responsable de la persecución y muerte de 20.000 albiguenses considerados herejes, "si es necesario, suprimanlos a espada" ordenó.
Inocencio VIII, no bien fue elegido papa, promulgó la bula Summis desideran-tes affectibus que desató la más feroz persecución contra las brujas.

En el año 1600, Clemente III ordenó que el astronomo Giordano Bruno, quien propuso que el sol era solo una de miles de estrellas, fuera llevado ante las autoridades seculares de la inquisición, el cardenal Roberto Belarmino llamado "el martillo de los herejes" hace quemar vivo a Giordano en la hoguera, posteriormente, dirige un proceso similar contra Galileo. Belarmino, muere en 1621, en 1630 es beatificado y canozado por el papa Pio XI.

En 1277 Juan XXI, murió aplastado al derrumbarse su estudio. Se sospecha del cardenal Gaetano, que lo sucedió con el nombre de Nicolás III, quien muy sabiamente, mudó la santa sede al palacio Vaticano, con techos más firmes.

Urbano VI murió envenenado en 1389. Juan pablo I en 1978 duró 33 días, murió de un infarto y su muerte generó sospechas. Urbano VII no era sin embargo el primer papa inquisidor pues ya lo había sido Adrian Florensz Dedal, alias Adriano VI, uno de los sucesores en España de Torquemada.

Crímenes en la Historia de los Papas y la Iglesia Católica