¡Devuelvan los moais! Hoa Hakananai’a

¡Devuelvan los moais! Hoa Hakananai’arobo
Hoa Hakananai’a es uno de los moais más espectaculares de Isla de Pascua. Es el más grande, hecho de basalto y el único con el dorso tatuado. Pero hay un detalle: hoy descansa en el Museo Británico de Londres. Como éste –cuya irónica traducción es “el amigo robado”– existen decenas de piezas pascuenses diseminadas por el globo. ¿Intentos de repatriación? Ninguno.

En 1868, la Real Sociedad Geográfica de Londres encargó al navío inglés “HMS Topaze”, capitaneado por Richard Ashmore Powell, realizar una completa investigación por todo el océano Pacífico sur.En su larga travesía, el navío recaló en Isla de Pascua. Maravillados por los inmensos moais, la expedición decidió llevarse algunos ejemplares a modo de souvenir y de recuerdo del paso por ese misterioso triángulo de tierra emergido en medio del mar. Fue así como cargaron –con la inocente colaboración de los isleños– a Hoa Hakananai’a, la más espectacular de las esculturas hechas alguna vez en la isla. La única esculpida en basalto, de color rojo y blanco y con la espalda tatuada.A su regreso a Inglaterra, Ashmore regaló la pieza a la reina Victoria. Su majestad, sin saber bien en qué lugar poner el inquietante presente, optó más tarde por donarlo al Museo Británico de Londres, donde hoy es una de las muestras más visitadas del recinto.
Aunque ya ha pasado más de un siglo, Chile jamás ha reclamado oficialmente su devolución. Tal vez el intento más serio –y probablemente el único– de lograr su repatriación lo capitaneó hace 20 años el actual alcalde de la isla, Pedro Edmunds Paoa (DC).
La idea original era hacer una réplica exactamente igual a Hoa Hakananai’a, para luego intercambiarla con el museo londinense. Pero todo terminó sólo en eso: un intento. El plan no prosperó y la réplica nunca inició su periplo a Londres, lo más lejos que llegó fue al frontis de la Municipalidad de Peñalolén, donde se encuentra actualmente ubicada.
NO ES EL ÚNICO
No existe un catastro oficial de cuántos moais y otras piezas de incalculable valor han sido extraídas de la isla. El arqueólogo Gonzalo Figueroa reconoce la existencia de estos objetos en otros lugares del planeta, pero aclara que es imposible cuantificar la cifra exacta. Esa opinión es compartida por Francisco Torres, director del Museo Antropológico de la isla. Según Torres, existe un moai, llamado Pou Hakanononga, que fue sacado en 1930 por una expedición franco-belga y que hoy se encuentra en el Museo Real de Bélgica. Francia también se llevó un fragmento de moai en 1872 en el buque “La Flora”.
Betty Ahoa, experta pascuense del Museo Fonck de Viña del Mar, tiene una pequeña lista de las estatuas isleñas que se encuentran fuera del país. Señala que hay al menos una docena. Además de los mencionados por Torres, sabe de un moai que está en Nueva Zelanda, y que fue sacado por John Brander, un ex colono tahitiano en la isla. Ahoa cuenta que también hay otro en Estados Unidos, llevado por J. Thompson (oficial del buque de la Armada de Estados Unidos “USN Mohican”, que efectuó estudios sobre la isla en 1886), el cual tiene toba (sombrero), amén de una cabeza.
estatuas

También recuerda otra testa de moai que Thor Heyerdahl se llevó a Noruega, pero que a fines de los ’80 –en una gran ceremonia– fue devuelta a la isla por el explorador.
En Chile continental existen dos estatuas isleñas: la del Museo Fonck, llamada One Makihi, sacada de la isla en 1953, y la del Museo de La Serena, donada a la comunidad local durante la Presidencia de Gabriel González Videla.
RESTITUCIÓN
Pese a lo abultado de la lista de moais “robados” o extraídos, hoy no existe ningún esfuerzo oficial para intentar su restitución. En el Consejo de Monumentos Nacionales, órgano encargado de velar por la protección del patrimonio arqueológico, reconocen la inexistencia de un catastro que detalle con cierta precisión el número y la calidad de estas piezas (o de otra índole) que están fuera del país. También niegan que haya alguna iniciativa para intentar la repatriación de estos “exiliados” de piedra.
“Nuestra preocupación está más bien orientada a evitar que en la actualidad y en el futuro salgan ilegalmente piezas patrimoniales desde nuestro país”, explica María Elena Noël, especialista del Consejo de Monumentos Nacionales.
Noël agrega que en esa línea “existen notables avances, tanto por gestión propia como por una positiva coordinación con otras instituciones, además del aumento de la conciencia en el ámbito ciudadano y de las autoridades”, y destaca en esa coordinación interinstitucional a la Policía de Investigaciones e Interpol, al Servicio Nacional de Aduanas, al Ministerio Público, al Ministerio de Relaciones Exteriores y a la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos.
Noël reconoce que el regreso del moai desde Argentina “es un hecho aislado”. Pese a ello, Betty Ahoa estima que al menos debería hacerse un intento. “No estaría de más. ¿Qué mal le haría al Gobierno pedir algo así. Le daría a entender a la comunidad pascuense que existe voluntad de al menos tratar de recuperar su patrimonio”. LND 




Entregan pieza repatriada de Argentina
Este jueves 4 de mayo será entregado oficialmente a la comunidad de Isla de Pascua el moai repatriado desde Argentina. La ancestral escultura salió de la isla en 1927, cuando la comunidad local la obsequió al entonces Presidente, Carlos Ibáñez del Campo.
Años más tarde, el Mandatario lo regaló (aunque algunas versiones hablan que lo vendió) al corredor de propiedades Carlos Ossandón, quien a su vez la vendió en 1970 al anticuario chileno radicado en Argentina Mario Velasco. El comerciante de antigüedades volvió a vender la gigantesca pieza arqueológica a dos coleccionistas, un argentino y un estadounidense, que se la llevaron a Holanda.
Sin embargo, los coleccionistas pagaron con un cheque sin fondos, por lo que Velasco inició un litigio judicial con el cual logró que el moai fuera devuelto a Argentina.
La escultura fue a parar así a los depósitos de la Aduana de Buenos Aires. Ante la imposibilidad de Velasco de cancelar un impuesto, fue subastada en 1982 y adquirida por un químico argentino.
Sin embargo, Rosa Velasco, hija de Mario Velasco, compró el moai y lo instaló en el jardín de la casa de una familia amiga, en las afueras de Buenos Aires. Allí permaneció hasta diciembre pasado, cuando la mujer decidió repatriarlo.
chile
http://www.lanacion.cl/prontus_noticias/site/artic/20060429/pags/20060429175419.html

3 comentarios - ¡Devuelvan los moais! Hoa Hakananai’a

@juanberd -1
QUEMEMOS 1 AUTO POR CADA DIA QUE UN MOAIS ESTA AFUERA DE SU ISLA
@RECL_26 +4
Britanicos, siempre apropiandose de lo que no es suyo.
@Trolsete +3
No es el más grande

isla de pascua