Si estás por empezar a cursar la facultad (así como también los jóvenes que aún se encuentran cursando la primaria o secundaria) acá vas a encontrar tips para aumentar la eficacia al momento de estudiar.
La inteligencia Hay personas bastante inteligentes que apenas necesitan estudiar, así como otras para quienes, parece, que estudiar no es lo suyo. Pero lo normal es tener una inteligencia media y los buenos resultados se obtienen con una motivación adecuada que facilite el esfuerzo que supone estudiar. Pensá cuáles son las razones que tenés para estudiar. Cuanto más valiosas, mejor. Sin voluntad de estudiar, no hay nada que hacer... y los motivos que tengas para estudiar son decisivos.
No tengo voluntad Es algo que le ocurre a mucha gente y que tiene que ver con los cambios que se dan en la adolescencia. Hay muchísimas otras cosas que son más divertidas. Pero te estás jugando el futuro... en unos años decidís lo que vas a ser el resto de tu vida...
Hay alumnos que han repetido curso con buenas notas... Han cambiado, tienen un motivo. Así como vos lo tenés para oír música, hacer deporte, irte con los amigos y amigas... debes tenerlo para estudiar. Y ese motivo ha de salir de vos. Los premios y los castigos pueden ser eficaces, pero a la larga no son lo decisivo. Si tenés voluntad, pero hay que ejercitarla
Las técnicas de estudio Habrás oído hablar o lo habrán dicho de vos: "este chico no sabe estudiar". Hay maneras de aprender a hacerlo, muchos libros, páginas web, la ayuda de un profesor, de tus padres. Pero en el fondo, todo es sentido común. A estudiar se aprende estudiando y vos mismo vas a ver cuáles son los sistemas que te van mejor. Si querés aprender algo más, seguí leyendo.
Lo más básico Necesitás un lugar de estudio tranquilo, donde todo esté a mano, con una silla cómoda y luz suficiente. Y nada de música, ni TV. No te engañes, con música no se puede estudiar: podés dibujar, copiar..., pero no memorizar ni concentrarte. No te levantes a cada momento..., persevera sentado al menos 45 minutos. Luego descansa 5-10' y seguí.
Y también un horario. No tiene por qué ser rígido, ha de ser flexible pero lo normal en secundaria es que gastes entre media hora y una hora para hacer las tareas y tres cuartos o una hora para estudiar. Si entre lunes y viernes no has obtenido 10-12 horas de estudio, el fin de semana hay que recuperar. Y algo más en tiempo de exámenes. Deja, si podés, para el fin de semana las tareas que te lleven más tiempo: una lámina de dibujo, un trabajo para una asignatura, etc.
Es una pena que pases el tiempo haciendo como que estudias cuando tu cabeza está muy lejos. Deja de soñar despierto. Aprovechá el tiempo y luego, vas a poder hacer muchas otras actividades.
En clase...los apuntes Es una tontería perder el tiempo en clase. Si aprovechás ese rato, vas a tener mucho adelantado. Si, por alguna razón dejan tiempo libre de estudio, adelanta tarea.
Puede que el profesor siga el libro: en ese caso tomá notas de lo que dice, de aquello en lo que insiste. Si da apuntes, seguí atento y tomá nota en todo lo que puedas, con sentido común. Subrayá aquello que repita, es lo que considera básico.
De una manera u otra, luego vas a tener que repasar lo que escribiste (no hace falta que lo pases a limpio) pero dejá claro el tema de modo que lo entiendas, ahora y dentro de unos meses. Si faltaste a clase o tenés los apunte incompletos, pedíselos a un compañero.
Memorizar En la mayoría de las asignaturas tendrás que estudiar, memorizar los contenidos de las lecciones. No intentes aprenderte algo que no entendés; por eso es tan importante lo que te dije en el punto anterior.
Cada persona tiene su propio sistema para fijar en la memoria las lecciones: leerlo en voz alta, repasarlo varias veces e intentar repetirlo sin mirar el texto... lo importante es que tengas en cuenta que no te sabés un tema si no sos capaz de explicarlo. Y es muy conveniente que estudies cada día lo explicado en clase. Así te será más fácil, pues los tenés "frescos" en la memoria y es mejor aprender un texto corto que enfrentarte a un montón de páginas cuando lleguen las épocas de evaluaciones.
Los exámenes No valen excusas: ya estudiaré cuando llegue el examen es un enorme error. Si estudiás cada día cuando llegue el momento del examen sólo tenés que repasar conocimientos ya adquiridos, recordar lo que ya sabés. Si lo dejás todo para el final, vas a acabar con la cabeza llena de fórmulas, definiciones, fechas, etc... un caos.
Los exámenes son de distintos tipos: hay que preparar cada uno de modo diferente. Auto examinarse da buen resultado.
Dormí bien la noche anterior al examen, ni se te ocurra tomar ninguna pastilla (lo pagarás muy caro). Así vas a evitar el nerviosismo y el cansancio. Tampoco es bueno hacer comentarios con los compañeros momentos antes de empezar el examen: sólo vas a conseguir convencerte de que no lo llevas bien preparado y te pondrás más nervioso aún.
Leé detenidamente las preguntas antes de lanzarte a responder, incluso hacete un pequeño esquema siquiera mentalmente. Si te es posible, respondé primero las preguntas más fáciles y deja para el final las que no te sabés bien. Esto es especialmente importante en problemas de matemáticas, física, traducciones... Muchas veces gastás todo el tiempo de que dispones en hacer un problema y dejas el resto en blanco.
Comprobá los resultados, las unidades, la ortografía. No te precipites en entregar: usá todo el tiempo de que dispongas.
Para estudiantes de ciencias. Los problemas Aunque es difícil dar una regla común, en Matemáticas, Física, Química muchas pruebas incluyen problemas: a partir de unos datos tenés que hallar otros, mediante una fórmula o varias.
En primer lugar has de elegir la fórmula adecuada, luego sustituís las variables por los valores que te den ( ¡ Las unidades!) y te quedarán una o varias incógnitas para despejar. Hacelo con sumo cuidado y repasá los cálculos: es muy probable que te pidan los resultados exactos, y no bastará con que la solución esté bien planteada.
A pesar de todo, no consigo buenos resultados ¡Ánimo, todo tiene solución en esta vida! Pensá en cuáles son tus fallos como estudiante, sé constante, no te desanimes... los resultados tardan en llegar, y los fracasos sirven para adquirir experiencia, no para lamentarte.
Pedí consejo a alguien con experiencia, realizá algún test de técnicas de estudio y perfeccioná tus métodos como estudiante.
Quizá tengas problemas personales que te impiden concentrarte. Aceptalo y buscá una solución, aunque a menudo no es fácil. Intentá desconectar de él cuando toca estudiar. Te jugás el futuro.
Si estás todo el rato pensando en una chico/a, estoy casi seguro que lo que más le agradaría es que no pienses tanto y que estudiés con provecho, para ofrecerle algo valioso, que se sienta orgulloso/a de vos.
Fuentes de Información
El contenido del post es de mi autoría, y/o, es un recopilación de distintas fuentes.
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