Beso es el acto de presionar los labios contra la superficie de un objeto (generalmente los labios de otra persona) como una expresión social de afecto, saludo, respeto o amor.
Si nos pusiéramos a hablar de las connotaciones del beso en nuestras vidas, bien podría dedicar una blog entero solo a eso… ¡y con mucho gusto! Pero no es el caso. He decidido ponerme orejeras y no ver más allá, para concentrarme en esos besos que a través de las letras nos han puesto a pensar… y a sentir. Solo narrativa, buscar en poesía hubiera sido ¿redundancia?.
Me acercaré despacio a las obras, robaré algunos fragmentos y para que el atrevimiento sea mayor, los clasificaré a mi antojo para divertirme un rato. Pónganle imaginación… ¡para eso fueron escritos!
El Beso Apasionado
(considerado por muchos el mejor beso literario de la historia)
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.
Novela Rayuela (capítulo 7)
Julio Cortázar.
El Beso Mortal
OTELO-…Si de su tallo la fresca rosa arranco, no puedo renovar su lozanía; es fuerza que se mustie. Aquí en la mata quiero aspirar aún su dulce esencia. (La besa). ¡Oh aliento embalsamado, a la justicia casi persuades a romper su espada! Un beso; y otro más.
Después de muerta estáte así: te mataré, y amarte podré después. Un beso más, el último; tan dulce y tan fatal no lo hubo nunca. Fuerza es llorar; pero es cruel mi llanto, y mi pesar es cual de Dios la ira: donde más ama, hiere.
Teatro: Otelo
Williams Shakespeare.
El Beso Equivocado
Riabóvich se detuvo pensativo… En aquel momento, de modo inesperado, se oyeron unos pasos rápidos y el rumor de un vestido, una anhelante voz femenina balbuceó: “¡Por fin!”, y dos brazos mórbidos, perfumados, brazos de mujer sin dudas, le envolvieron el cuello; una cálida mejilla se apretó contra la suya y al mismo tiempo resonó un beso.
Pero acto seguido la que había dado el beso exhaló un breve grito y Riabóvich tuvo la impresión de que se apartaba bruscamente de él con repugnancia. Poco faltó para que también él profiriera un grito, y se precipitó hacia la rendija iluminada de la puerta…
De la misma manera que el asesino se lanza contra su víctima, la arrastra, la destroza con ferocidad, dijérase casi con pasión, así también Vronsky cubría de besos el rostro y los hombros de Ana.
Ella apretaba la mano de él entre las suyas y no se movía. Aquellos besos eran el pago de la vergüenza. Y aquella mano que siempre sería suya, era la mano de su cómplice…
La mayor parte de las mujeres pierden su autoridad sin más motivo que el abuso de besar, del besar intempestivo. Si ven que el marido o el amante da señales de un poco de fatiga, porque hay horas de laxitud en las que el corazón, lo mismo que el cuerpo, piden reposo, ellas, en vez de comprender lo que a él le ocurre, se obstinan en caricias inoportunas, lo hastían con su obstinación de ofrecerle los labios, lo cansan al estrecharlo entre los brazos sin medida ni razón.
Presta fe a mi experiencia. Para empezar, no beses a tu marido en público, en un vagón o en un restaurante. Es un acto del peor gusto. Aguántate las ganas… Un beso torpe puede ocasionar un gran daño.
Los negros ojos de Rhett recorrieron la cara y viajaron hacia los labios de ella. Scarlett bajó los ojos excitada…si le permitía un casto beso, él podría traerle otros lindos presentes con la esperanza de conseguir otro beso. en esta forma los hombres almacenan besos, aunque solo el cielo sabe para qué…Sería tan interesante tener a Rhett Butler sometido a su amor, reconociéndola o rogándole un beso o una sonrisa. Sí, ella se dejaría besar. Pero él no se movió para hacerlo.
- No pretendo yo besarlo al menos.
- Entonces, ¿por qué tiene la boca fruncida tan ridículamente?
Novela Lo que el viento se llevó
Margaret Mitchell
El Beso Adolecente
El beso lo inventó la rotación de algún planeta. el beso lo inventó algún atrevido protozoario. El beso lo inventó una rana antes del salto. El beso lo inventó un mamut enternecido. El beso lo inventó el calor de las hogueras. El beso lo inventó el yaguar en plena selva.
El beso lo inventó el primer cocuyo cuando pujó por alumbrar. El beso lo inventé yo el día inaugural en que rocé tus labios.
8 comentarios
con un poco de onda mejor
que suene la orquesta
Lejos el mejor