Porque nunca las habrá,
mas bellas en todo el mundo;
ni en el idílico azul,
ni en el tártaro profundo;
Porque ya nunca será,
la mujer que las ostente,
ya ni diosa, ni mortal,
ni carnal ni transparente...
Pues primero lloverán,
emeterios y saetas,
antes que Dios replicar,
el milagro de tus tetas!
Porque nunca ya vendrán,
tan regias ni tan graciosas;
ni tan firmes al tocar,
ni suaves ni apetitosas;
ni dulces al paladar,
ni de turgentes pezones...
el molde El Señor rompió,
porque Aquel no da razones!
Pues primero cantarán,
las piedras de las mesetas,
antes que el Cielo apagar,
el milagro de tus tetas!