Formas de masturbarse


Bienvenidos al excitante mundo de la masturbación masculina. Ya desde la más tierna infancia los chicos descubren el placer de tocarse el pinganillo; y si no que se lo digan a todos los bebés que aprovechan el cambio de pañal para pasárselo pipa. Especialmente desde que descubren que no se quedan ciegos ni les salen (más) granos. Como diría un famoso cineasta no hay nada mejor que hacer el amor con la persona a la que uno más quiere, es decir, uno mismo. Aquí van algunas formas algo diferentes para que ellos disfruten cuando más les apetezca.

Primero que nada necesitas el material con el que te deseas masturbar, entra a Poringa! y procede a buscar el que desees.

manualidades


Mano dormida


hombres


Esta forma será un clásico para muchos; y es que tiene su aquel pajearte teniendo la sensación de que lo hace otro. U otra. La mejor manera de conseguir esto es mediante la técnica de la mano dormida. Para ello siéntate sobre la mano que vayas a usar hasta que notes calambres. No aproveches para tocarte, que lo importante ahora es que se duerma. En cuanto dejes de sentirla, será el momento para otras sensaciones en otras partes del cuerpo.

Torquemada


manuela


Esta modalidad inspirada en el famoso inquisidor es sólo apta para aquellos a los que les gustan las sensaciones fuertes. Consiste en masturbarse como más le guste a cada uno y de vez en cuando golpearse donde más duele con algún objeto consistente que se tenga a mano. Para incrementar el éxtasis es aconsejable que el que está realizando la técnica se insulte a sí mismo.

La motocicleta


paja


Esta forma requiere una gran habilidad ya que es bastante complicada. Consiste en ponerse a la pata coja y con la pierna que está suspendida en el aire hay que intentar pegar patadas sobre el pene hasta conseguir encender el motor de tu moto particular. Si lo consigues avisa, que te hacemos un monumento.

La mosca


Formas de masturbarse


Seguro que esta técnica es del gusto de algún zoólogo, al que le gusten los pequeños animales. La zoofilia llevada al extremo. Es imprescindible contar al menos con una mosca, aunque si consigues una pareja el resultado será más gratificante. Con gran habilidad corta las alas a las moscas y déjalas reposar en una pequeña urna. A continuación date un baño relajante, para todos los músculos menos uno. Deja sobresalir del agua tu capullo en flor. Posa las moscas sobre él con cuidado de no sumergir tu pequeño periscopio y disfruta de como los bichos dan vueltas y vueltas intentando huir del agua.