La revuelta de los sunitas sirios
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Amigos, ante los acontecimientos que han consternado al mundo y leyendo muchos comentarios, me percate del profundo desconocimiento que muchos tenemos acerca de lo que ocurre en Siria, de ahí que me gustaría compartir con ustedes esta interesante lectura

El texto es revelador, en su momento, al parecer con una gran racionalidad predictiva, permite una comprensión histórica de la realidad, además es anterior a los recientes acontecimientos y se adelanta por un par de años a lo que ahora se nos presenta como un conflicto en vías de globalizarse, que no por ser sintético, no deja de abordar todas las perspectivas geopoliticas.

Deseo que se sientan en la libertad de comentar, en un marco de respeto y responsabilidad

Saludos!


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Nasrala

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La revuelta de los sunitas sirios

Abel Samir


La Primavera de los pueblos árabes también ha llegado a Siria y con fuerza, cosa que sorprende a muchos


La revuelta de los sunitas sirios



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Si escuchamos las palabras del dirigente libanés de Hizbollá, Sayyed Nasrala sobre el despertar de los pueblos árabes en distintas regiones del norte de África y en Oriente Medio, en un comentario que se tituló: “Vuestra Primavera ha comenzado” quedamos convencidos de su apoyo a estos movimientos, en especial cuando manifiesta:



“Hemos sido testigos del gran número de hombres jóvenes que se han sacrificado y han recibido disparos en sus pechos desnudos; esos regímenes no deberían ignorar que cuando tales personas entregadas, firmes y determinadas se alzan, nadie puede detenerlas. Ésta es una ley divina.

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Los sacrificios pueden ser enormes, pero con perseverancia y determinación, el destino será la victoria. Esto ha sido demostrado por los movimientos de resistencia a través del tiempo.


En lo que se refiere a los regímenes, ellos deberían haber iniciado un diálogo y reformas, pero en lugar de ello, han recurrido a acusaciones y asesinatos.


Una gran victoria fue lograda en Egipto y en Túnez y esto llevó al régimen libio a iniciar una guerra interna cruel y a los regímenes de Bahréin y Yemen a empujar a sus países al borde de la guerra civil. Si no hubiera sido por la determinación de sus pueblos para preservar la naturaleza pacífica de sus movimientos, habría habido guerras civiles como consecuencia de la actuación de los regímenes”.



Pero quedamos decepcionados ante el mutismo de Nasrala frente a los sucesos de Siria, en la cual se masacra y se tortura impunemente a la gente que protesta.



De esta forma la “Primavera de los pueblos árabes” deja al descubierto a los que realmente apoyan esta lucha y a los que solamente la utilizan para sus propósitos.


También los que apoyan de palabra y que en el fondo están preocupados de su propia existencia y de su poder al margen de una decisión democrática.


No hay duda que este despertar es muy complejo y está repleto de contradicciones. Nos preguntamos, entonces, la razón por la que Sayyed Nasrala no dice absolutamente nada sobre los terribles sucesos de Siria, que en lo esencial corresponde al mismo fenómeno político y social que los otros de todos los países árabes.


Creo que los motivos de Nasrala para mantener su boca cerrada en lo de Siria tienen mucho en común con los motivos de Obama en Arabia Saudita, en donde también ocurren hechos muy deleznables.


Esta monarquía sólo ve la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.


Para el rey Abdulah las protestas en el mundo árabe vendrían a ser una especie de triunfo para Irán y Siria; lo dice como una forma de despreciar el sentimiento de su propio pueblo y culpar a los gobiernos de esos dos países por la profundidad del descontento que existe en todo el mundo árabe.


El pueblo sirio sufre desde 1963 el estado de excepción que prohíbe todo tipo de manifestaciones.



La policía secreta de Assad domina toda clase de ámbitos.


Por tanto la gente vive atemorizada de ser detenidos por cualquier tipo de manifestación contra el régimen. Y como era en la URSS, sólo existe el partido político oficial, el Baas, que en verdad representa a una minoría de la población.



Los sirios no han olvidado las masacres cometidas por el padre del actual “presidente” contra los sirios agrupados en la organización islámica los “Hermanos Musulmanes”, en que fueron muertos o ejecutados más de 10.000 personas por el gobierno de Siria, ocurrido en el año 1982, durante el levantamiento en Hama.



Aún y a pesar de la represión, en las manifestaciones de hoy participan muchos de los militantes de esa organización, además de jóvenes de otros grupos.




Ellos no están por el empleo de la fuerza para sacar a Assad de su puesto de “presidente”, sino que aspiran a reformas solamente, pero no hay duda que Assad no está dispuesto a realizar ningún tipo de reformas democráticas y viendo lo que ocurre en Libia, hace uso de la violencia extrema, pero si bien hoy puede tener un efecto favorable a Assad, más adelante puede ser el motivo de una lucha con armas y la mayoría del pueblo sirio seguramente apoyará un levantamiento contra del gobierno actual, sobre todo por la pobreza que ha aumentado producto de la sequía que golpea al país.




Mohamed Tayfur, miembro de la dirección de la organización islámica, manifestó en Estambul en abril de este año, que no desean una segunda Libia, pero si es necesario recurrirán a la guerra.



Probablemente si estalla en Siria un conflicto armado, no participarán las fuerzas de la OTAN, aunque lo que ocurra en Siria será de primera importancia para Israel y, por esa razón, para USA y la OTAN, también para Irán y para Hizbollá en Líbano.




Un cambio de gobierno en que el poder pase a los sunitas sería catastrófico para Irán, ya que ellos aspiran a estrechar relaciones con Turquía (Miembro de la OTAN) y no tanto con Irán.


Si bien es cierto que un gobierno sirio con una mayoría sunita y con la participación mayoritaria de los “hermanos musulmanes” sería distinto del actual, no parece que ellos fuesen a acercarse a Israel, todo lo contrario, probablemente estrechen el cerco a Israel en una forma más estrecha ya que el movimiento palestino Hamás, que domina en la franja de Gaza, es también sunita.


Y los contactos con los “hermanos musulmanes” de Egipto, que ya existen, serían mucho más estrechos.



No hay duda que a Nasrala se le presenta un problema difícil de resolver por cuanto el gobierno Sirio, es esencial para que Hizbollá pueda seguir armándose y abastecerse de pertrechos iraníes que llegan a través de la puerta de Damasco.


Siria desde mucho tiempo hasta acá, ha tenido un rol muy importante en la política interna de Líbano.


En una época los sirios pretendieron crear la gran Siria extendiéndose hacia Líbano y de hecho, por muchas décadas estuvieron participando en la política interna de ese país, incluso por décadas el ejército sirio mantuvo una división blindada en territorio libanés.


Durante la guerra civil libanesa que empezó en 1975, cuando se enfrentaban los fascistas libaneses de Al-Kataeb (la Falange) con los republicanos, entre los cuales estábamos las fuerzas de la OLP, el ejército sirio apoyó militarmente a Al-Kataeb, aunque sabía de las masacres cometidas por esas milicias cristianas contra sus adversarios, en especial, contra la población palestina del campamento de Tel Al-Zaatar en 1975, porque no deseaba por ningún motivo que los republicanos (los sunitas, los drusos del partido socialista libanes, los comunistas libaneses y el Ejército de Liberación de Palestina) fuesen a triunfar.



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Hafez Al-Assad, el padre del actual “presidente”



Además que, en aquella época, los chiitas libaneses se mantuvieron neutrales, por tanto, para Hafez Al-Assad, el padre del actual “presidente”, esos eran enemigos de Siria y Al-Kataeb un aliado, aun cuando este aliado estaba armado y apertrechado por Israel que se había apoderado de las alturas del Golán que pertenecen a Siria durante la “Guerra de los Seis Días”. Una guerra en que el “glorioso” ejército sirio fue derrotado por Israel en sólo 2 días (entre el 9 y el 11 de junio). Así no era de extrañar que dos enemigos irreconciliables se encontrasen apoyando al mismo sector político de Líbano.



Por esa razón, la geopolítica no puede analizarse sólo desde la perspectiva económica, ni siquiera sólo desde el punto de vista de la lucha de clases y es sin lugar a dudas, una materia mucho más compleja de lo que parece.



En las sublevaciones de los pueblos árabes sí que existe en gran parte el componente de la lucha de clases, porque hay mucha pobreza en el pueblo trabajador.


Por ejemplo, ¿cómo explicarse que durante la operación norteamericana contra Hussein en Irak, en lo que se llamó la operación militar Tormenta del Desierto, el “presidente” de Siria, Bashar Al-Assad se uniese a esa coalición de países encabezada por USA?


Claro está que, desde que ocurrió la guerra entre Irak e Irán entre los años 1980 y 1988, en la que USA prestó su apoyo a Irak, Siria apoyó a Irán porque su gobierno era sostenido desde esa época por los chiitas de la secta alawi.



Pienso que si Israel devolviese las alturas del Golán a Siria, la actitud de este “presidente” sería parecida a la del rey de Jordania y se alejaría un tanto de Irán, para acercarse un poco más a USA, aun cuando esto podría ser difícil en un tiempo en que las dos ramas principales del mundo musulmán se encuentran todavía confrontadas y en algunos lugares mediante la violencia.



En parte es el caso de Siria, entre los sunitas y los chiitas.



Pero los israelitas quieren mantener el dominio de esas alturas por el valor geoestratégico que tiene y eso es un gran obstáculo para que se produzca este acercamiento y los norteamericanos lo saben, pero no pueden presionar a Israel, porque es su principal aliado en esa zona.


Claro está que la devolución de las alturas del Golán traería un cambio geopolítico importante en esa zona y los que probablemente ganarían sería en primer término USA, aunque Israel perdería un territorio que le es vital para amenazar desde allí a Siria.


Además que como ese territorio penetra como una punta de lanza en Líbano, es desde el punto de vista geoestratégico muy importante para Israel que se ve enfrentado a Hizbollá.


La revuelta en Siria es también un asunto muy controvertido para Mahmud Ahmadineyad, el dirigente iraní. A pesar de que en varias oportunidades Ahmadineyad se manifestó a favor de los manifestantes tanto en Túnez, como Egipto, Libia y Bahréin, ahora permanece callado con los sucesos de Siria. Su entusiasmo por la causa de los oprimidos del mundo árabe se ha venido precipitadamente abajo.


Nasrala


En Ahmadineyad influye poderosamente la razón de esta confrontación Chiita-sunita que no puede evitar, por ahora, aunque se lo proponga.



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Lamentablemente esta confrontación es un gran impedimento a la unidad del pueblo árabe en todo el norte de África y Oriente Medio.


La política vacilante de la Liga Árabe hacia Israel se debe, en parte, a esta división y en parte a la alianza y sometimiento de estos gobiernos con USA. Hasta aquí el gobierno Sirio se ha mantenido alejado de USA, más que nada por el apoyo del Imperio a Israel, pero cabe preguntarse, ¿qué sucedería si los sunitas se toman el poder en Siria? ¿Actuarían con el mismo criterio actual o cambiarían su geopolítica como lo hizo Jordania, por ejemplo?


Siria se encuentra en la órbita de los países que apoyan o son aliados de Irán.



Durante la guerra entre Irak e Irán, Siria estuvo de parte de Irán. Si la situación interna de Siria tiene un vuelco a favor de un sistema más democrático, los sunitas van a ser los que van a tener el poder del Estado, por ser mayoría y es probable, aunque no del todo cierto, que este país se aleje de esa órbita, aunque yo personalmente no lo veo posible.


Irán es muy importante para Siria, sobre todo por el material militar y el apoyo de Irán, en caso de una nueva confrontación militar con Israel. Aunque entre los sunitas hay muchos que están en contra de esa alianza y de la alianza con Hizbollá.



En Líbano, por ejemplo, los chiitas de Hizbollá no son, por ahora, aliados de los sunitas libaneses. Aunque parezca extraño, sunitas y los maronitas, religión cristiana ?en Líbano? están más cerca entre ellos, políticamente hablando, que como debería ser lo correcto, entre sunitas y chiitas, las religiones musulmanas de mayor significación en todo el mundo.


Todo el mundo sabe hoy lo que ocurre en Siria. Internet nos permite estar al día con las noticias de todo el planeta.


Siria está gobernada desde hace más de 40 años por un clan, el de los Assad.


Este clan pertenece a una secta religiosa cercana a la chiita denominada Alawi.


Esta secta, sobre todo el clan Assad, controla al ejército, a los servicios de seguridad y tiene el apoyo de la burguesía, la clase que domina la economía del país.


Existe un “poder judicial”, pero está controlado también por la presidencia que se ha transformado en vitalicia y heredable, es decir, una verdadera monarquía, aunque no reciba ese nombre.




Aquí también hubo una chispa que encendió la pradera:


Una discusión el día 17 de febrero, en el mercado de Damasco, entre un vendedor ambulante y un policía que lo agredió porque exigía dinero y como el comerciante se negase, terminó en un alboroto de ciertas proporciones, porque una multitud en el mercado se puso al lado del comerciante.


Allí el pueblo empezó a lanzar gritos contra la corrupción del régimen, los abusos cometidos por la policía y la falta de libertad. Fue el inicio de las protestas de los días viernes.


Al día siguiente, viernes 18, la policía cargó contra una manifestación pacífica en la ciudad de Deraa y arremetió brutalmente a los manifestantes, mediante el uso de las armas de fuego matando a tres personas e hiriendo a muchas más.



El día 19, durante los funerales de los asesinados por la policía, ésta arremetió contra la multitud usando gases lacrimógenos y golpes de bastones. Los manifestantes en un número no especificado, que periodistas de Al-Jazeera estuvieron allí, pudieron comprobar que eran varios miles, coreaban la frase


“Dios, Siria y Libertad”.



El que Assad pretenda hacer creer a la población siria, de que se trata de un complot internacional, es ridículo y habla muy mal de su capacidad de líder.



Claro está que, una forma de continuar en el poder es el engaño, que siempre ha sido una buena estrategia de los gobernantes puestos en entredicho.




Ni las manifestaciones por ahora pacíficas ni la acción brutal de la policía y de los servicios de seguridad de Siria han terminado. Al parecer, por ahora los Hermanos Musulmanes sirios quieren que su país entre en un conflicto armado como el que ocurre en Libia.



La revuelta de los sunitas sirios


Al menos dos importantes dirigentes de ese movimiento, Mohamed Riad Ash-Shaqfi y Mohamed Faruk Tayfur lo han expresado públicamente.


Aunque ellos no pueden ver la realidad desde dentro de Siria, sino desde el exilio en Turquía.



Ellos creen que a diferencia de los libios, los sirios nunca aceptarían una intervención militar extranjera en su país, pero eso lo dicen ahora en que todavía no existe una guerra civil y las muertes producto de la represión son todavía inferiores a un par de centenas.


Pero ellos entienden que de no producirse las reformas democráticas que se esperan de Assad, y de continuar la represión ?que se ve que no ha disminuido y que lo más probable es que se aumente? el país arriesga entrar en una guerra civil.




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La periodista y escritora siria Samar Yazbek, entrevistada por periodistas del periódico español “El País”, sostiene también que


si el gobierno de Assad continúa atizando el fuego entre las etnias y no disminuye la represión, el mosaico étnico y religioso de Siria puede resquebrajarse y eso podría conducir a una guerra civil.



Y a propósito de esta valiente mujer, me trae a la memoria el rol de la mujer árabe y lo que ellas desean para sí, en un mundo bastante machista, en el que la mujer es considerada como parte del hogar y sometida al arbitrio de los hombres.



Pienso que esta primavera de los pueblos árabes debería ser también una primavera de las mujeres árabes y llegar a tener realmente los mismos derechos que los hombres, en la práctica y no sólo en la teoría.



Aunque también es cierto que los árabes respetan a sus mujeres más que lo hacen muchos hombres en el mundo occidental. Y esto lo digo con conocimiento de causa por mi vivencia en ese mundo algunos años atrás.


Me parece que por esa terrible ruta se encamina Siria, toda vez que Assad parece no ser verdaderamente partidario de las reformas que pide casi todo el pueblo sirio.


Hasta aquí Assad se ha mantenido en la presidencia de su país gracias a que cuenta con el apoyo de los servicios de seguridad, con un cierto apoyo de masas (sobre todo los de la secta alawi), el apoyo de las monarquías sunitas y la neutralidad que al parecer guardan Irán y Líbano, además del silencio de la UE y de USA.


Pero el pueblo sunita se encuentra en ebullición.




El viernes 8 de este mes, las fuerzas de seguridad han reprimido las manifestaciones usando de las armas de fuego matando más de 30 personas y dejando heridos de bala a más de 75 personas.


Después de la dura represión en la ciudad de Deraa, un grupo de civiles armados atacó un cuartel policial dando muerte a 19 policías y dejando heridos a un par de decenas.



Se está entrando en una espiral de violencia y ya no se trata de gente civilizada o no, sino de una reacción natural contra la dura represión.


15/04/2011 Autor: Abel Samir - Fuente: Webislam


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