Además del coro obscenamente pegadizo, escucha la crítica de como la industria de la música se alimenta de los jóvenes. Aprovecharse de las hormonas y las inseguridades nunca había sido tan mecanizado. No estoy diciendo que lo hayas hecho o algo por el estilo, pero esto puede cambiar la forma que escuchas a Justin Bieber y compañía.