Vidas vacias -lectura para reflexionar-


Vidas Vacías

Vidas vacias -lectura para reflexionar-
Todo empieza un día gris, hace mucho tiempo, en el que tus padres te dicen “Tienes que estudiar”. Normalmente, con una edad temprana de entre 12 y 14 años, no solemos cuestionar los mandatos de nuestros padres… A no ser que no nos gusten en lo mas mínimo. Y eso de estudiar, realmente no nos gusta nada:

- Pero por qué tengo que estudiar?

- Porque tienes que llegar a ser alguien importante en la vida. Además si no estudias no tendrás un buen trabajo.

- Y para qué quiero yo ser importante o tener un buen trabajo?

- Mira nene, algún día querrás tener una familia, casarte y tener hijos, y para eso necesitaras un trabajo estable. Así que tienes que estudiar!

- Pero qué pasa si no me quiero casar ni tener hijos?

- Vas a ser un mediocre toda tu vida? Te he dicho que a estudiar! Y eso es lo que hay…

Tenemos que estudiar. Pero nunca nos mencionaron que realmente no TENEMOS que estudiar, sino que NECESITAMOS estudiar, aunque tampoco nos dieron motivos del por qué lo necesitamos. Eso de “tener que hacer” tampoco nos sentó muy bien, así que a regañadientes, hicimos lo que teníamos que hacer, sin disfrutar para nada del conocimiento adquirido durante nuestros años en la escuela. A esas edades, lo que nos dicen se nos queda clavado a fuego, así que por el momento ya tenemos 3 objetivos en nuestras vidas: tener un trabajo estable, casarte y tener hijos.

Vas creciendo, empiezas una carrera universitaria que realmente no te gusta (dado que nadie sabe si algo le gusta hasta que lo ha probado), y en algunos casos la acabas a duras penas porque, ya que la has empezado… En otros tantos casos, decides que ese “trabajo estable” también puede conseguirse sin carrera y la abandonas. Tienes 20, 22 o 25 años, crees que ya va siendo hora de sentar la cabeza y tener algo “estable”. Te han hecho fijo/a en ese trabajo que, no es el trabajo de tu vida, pero que no estas mal del todo, pero que te agarras como a un clavo ardiendo, pese a que no tienes ni pareja ni hijos todavía. Sin embargo, aún no te sientes lleno.

De repente, un día conoces a una/un chico/a. Esa persona te gusta muchísimo, incluso llegas a pensar que lo que sientes es Amor…. Estas enamorado! Ya casi tienes tu segundo objetivo cumplido: casarte/vivir con alguien. Acabas de encontrar una aguja en un pajar, o mejor dicho, se han juntado el hambre con las ganas de comer, ya que la otra persona también andaba buscando lo mismo… Tienes casa, coche y alguien a tu lado, todo lo que una persona del siglo XXI podría pedir para tener una vida normal. Todo es fantástico durante el próximo año, pero después… Sigues sintiendo que te falta algo.

En tu cabeza resuenan las palabras de tus padres: “Tienes que casarte!” Entonces, le comentas a tu pareja que ya va siendo hora de tener algo formal, albergando la esperanza de que eso llenara el vacío que sientes en tu interior. Como los dos habéis sido grabados a fuego desde niños, tu pareja acepta y os casáis. Y todo vuelve a ser maravilloso… Hasta pasados unos meses, en que esa terrible sensación de vacío vuelve a invadirte.

Pasas varias semanas dándole vueltas a la cabeza, intentando averiguar de donde vienen esas crisis de nervios, esas depresiones, y esas peleas con tu pareja sin motivo alguno aparente. La relación casi se va al traste, pero nunca llega la sangre al río porque, más o menos os aguantáis, el cariño no se ha ido y lo más importante, los dos sabéis lo que creéis necesitar: hijos.

La ilusión rebosa durante los 9 meses del embarazo. La fiesta continua durante el nacimiento del primogénito: acabas de cumplir tu tercer objetivo! La alegría vuelve a irradiar en el hogar durante los próximos… 2 años? 3? Un día te levantas y descubres que todavía no estas lleno del todo y el terror te invade. Has hecho en tu vida lo que se suponía que debías hacer, todo lo que te inculcaron cuando eras niño, todo lo que la sociedad te ha ido susurrando al oído mientras envejecías pero, por alguna extraña razón, te sientes vacío. Entonces es cuando te das cuenta de todo… A pesar de que en tu vida has ido haciendo lo que el cerebro te iba dictando, desafortunadamente tu cuerpo no opinaba lo mismo, y amigo/a mío… tu cuerpo no es tonto. Ahora comprendes todas esas depresiones, esos cambios en el carácter, esos ataques de ansia…

Piensas en ese viaje que te hubiese gustado hacer, en las ganas que tenias de irte a trabajar fuera de tu país pero que nunca hiciste porque “tenias un trabajo fijo”. Te acuerdas de aquellas charlas que tenías con tus amigos referentes a abrir un bar de copas, un negocio juntos, que nunca llevasteis a cabo porque vuestras novias decían que era una estupidez, que nunca saldría bien. Te vienen a la cabeza aquellas vacaciones que quisiste tener, pero que nunca pudiste porque, la letra del coche, la de la casa, los pañales del niño… no llegaba para tanto.

Miras atrás y ves todo lo que podías haber hecho y nunca hiciste. Estas aterrorizado. Eres presa de un pánico que no habías conocido nunca antes en tu vida, pero desafortunadamente, no puedes volver atrás en el tiempo. En tu cerebro tenías grabados unos objetivos que no eran objetivos como tales, sino pasos, eventos que te van sucediendo en la vida mientras persigues tus sueños.

Ya es demasiado tarde.

Tu vida esta vacía…


http://www.cabezasdecarajo.com/

4 comentarios - Vidas vacias -lectura para reflexionar-

@greatleecher
Ya es demasiado tarde.

Tu vida esta vacía…


Baja la consola escribir \"regret2000\" y volves al nivel 2 (adolescencia)

Ja! Bien el post. Todo eso (bienes materiales, seres queridos y joda) no llenan a una persona. Ese no es el sentido de la vida
@facundov90
Buena onda el texto.. toma 5!