Cómo transformar agua salada en agua potable


Cómo transformar agua salada en agua potable


El Watercone es un dispositivo que permite convertir el agua salada en agua potable a través de la energía solar. Su bajo costo y facilidad de uso lo convierten en una herramienta muy atractiva.
El funcionamiento del Watercone es realmente sencillo: se debe acumular el agua salada en una especie de sartén y colocar el cono encima. Con la acción del sol, el líquido comienza a evaporarse y luego el agua condensada cae por los lados del cono.

Sal


Con un costo aproximado de 20 euros, el Watercone tiene una vida útil de unos cinco años. Sus creadores esperan que pueda ser aprovechado en regiones con dificultades para el acceso de agua potable, como el África subsahariana y el sudeste asiático.

Según los cálculos de los fabricantes, con una docena de Watercones, un pequeño hospital de campaña podría obtener cerca de 15 litros de agua potable por día. De esta forma podría reducirse la triste estadística que maneja UNICEF: cada día, 5.000 niños mueren por causas relacionadas con la falta de agua potable.

http://elblogverde.com/como-transformar-agua-salada-en-agua-potable/

En casos más generales:


Existen diferentes técnicas para obtener agua en situaciones en las que parece no haber. Incluso del mar, donde por el alto contenido en sal el agua no se puede ingerir, aplicando diferentes técnicas podemos mantenernos hidratados.




Condensación


Hielo


Las raíces de las plantas extraen la humedad del suelo, pero un árbol puede extraerlo de un estrato de agua situado a 15 metros o más, un sitio muy profundo para alcanzarlo. Aprovechándonos de la naturaleza, ¿por qué no dejamos que el árbol haga el trabajo por nosotros? Si atamos una bolsa de plástico a una rama
con hojas, la evaporación de la planta creará un efecto de condensación que nos permitirá obtener el preciado líquido. A la hora de seleccionar la rama, ésta debe ser la más sana.



Destilación

Desierto


Para obtener el líquido elemento mediante la conocida técnica es necesario que cavemos un hoyo en el suelo de unos 90 centímetros de diámetro y 45 de profundidad. En el centro tendremos que colocar un recipiente para que se deposite el agua. Una vez puesto en el agujero que hemos excavado, debemos cubrirlo con un plástico para que se produzca la condensación. Para facilitar que caiga el agua en el recipiente, hay que poner una piedra en el centro. Con esta técnica podremos conseguir hasta 55 centímetros cúbicos en dos horas. Mediante el destilador solar también podremos conseguir H20 de líquidos venenosos o contaminados.



Agua de hielo

supervivencia


Es mejor derretir el hielo que la nieve, ya que el primero produce una mayor cantidad de agua con la mitad de calor. Si tenemos que calentar nieve, hay que añadirla poco a poco, según pase a estado líquido, ya que si se pone una gran cantidad en el recipiente se produce una bolsa de aire en la parte inferior del cazo que provoca que malgastemos energía.



Hielo del mar

H20


El hielo del mar es salado, con lo que no es potable. Para consumirlo, primero deberemos descongelarlo y más tarde destilarlo. Existen diferentes tipos de hielo marino: cuanto más azul, más antiguo y menos contenido salino tendrá.



¡Cuidado!

agua


Nunca hay que beber agua de mar u orina. Antes de consumirlas es necesario destilarlas mediante la técnica solar, con lo que conseguiremos agua potable. Si la misma proviene del agua marina, disfrutaremos de un residuo de sales minerales.




link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=1zg9YXmSgRA


Nanofiltración: cómo potabilizar el agua con energías renovables

Un equipo de investigadores de la UCA, coordinado por el profesor Juan Antonio López Ramírez, aplicará el proceso conocido como nanofiltración, una tecnología de membranas de última generación, en la potabilización de aguas. La novedad del proyecto, denominado ETAP-ERN, es el uso de energías renovables como la solar y la eólica en la fase de desalación del agua.

En los hogares andaluces, el agua que sale de los grifos es “completamente potable”, pero un equipo de científicos del grupo de investigación de Tecnología del Medio Ambiente de la Universidad de Cádiz (UCA), dirigido por el profesor Juan Antonio López, evaluará el tratamiento de aguas potables empleando energías renovables y tecnologías de membranas para estudiar hasta qué punto se puede mejorar, aún más, las características del agua que se bebe en la Bahía de Cádiz.

La fórmula que buscan es sencilla: obtener agua de mayor calidad que la actual, desde un punto de vista sanitario y microbiológico, minimizando el consumo de energía y maximizando la eficiencia energética. Los investigadores gaditanos tratarán de potabilizar el agua sin recurrir a las fuentes energéticas convencionales usadas en las plantas potabilizadoras. Para ello, emplearán energías naturales como la solar y la eólica, dos renovables que abundan en la provincia de Cádiz.

El proyecto, denominado Evaluación del tratamiento de aguas potables mediante energías renovables y nanofiltración (ETAP-ERN) y financiado con un presupuesto de medio millón de euros, ha sido concedido a través de Egmasa –Empresa de Gestión Medioambiental de la Junta de Andalucía- por el Instituto Andaluz del Agua (dependiente de la Agencia Andaluza del Agua) y tendrá una duración de tres años.

La planta experimental donde realizarán estos estudios, cuyas dimensiones rondan los 12 metros, se ubicará en las instalaciones de la Estación de Tratamiento de Aguas Potables (ETAP) El Montañés, en Puerto Real. Esta ETAP abastece de agua potable a diferentes municipios de la Bahía de Cádiz, entre los que se encuentran El Puerto de Santa María, Rota, San Fernando, Cádiz, Chiclana y Conil.

Tecnología basada en la separación


Para potabilizar el agua, uno de los procesos empleados son las tecnologías de membranas, y en particular la ultrafiltración, la ósmosis inversa y la nanofiltración, significativas por su capacidad de separación de contaminantes.

“Tradicionalmente, la ósmosis inversa se ha empleado para eliminar compuestos indeseables. Este elevado rechazo de sales minerales implica el consumo de gran cantidad de energía. Para evitarlo, la industria de las membranas requiere la eliminación selectiva de la dureza del agua, hierro, materia orgánica natural, pesticidas, trihalometanos, materia orgánica que genera color y sabor desagradables en el agua, microorganismos, etc. En estos casos, se busca la eliminación selectiva elevada de estos contaminantes sin perder la concentración de las especies disueltas para que el agua no sea ni corrosiva ni agresiva”, comenta López.

Esta combinación de ahorro energético y filtración exhaustiva de cualquier contaminante sólo es posible gracias a la nanofiltración. Esta nueva técnica permitiría obtener un agua de “gran calidad”, consiguiendo su ablandamiento, decoloración y la eliminación de microcontaminantes.

Aglutinar cinco unidades en una


Salada


En las estaciones potabilizadoras, el agua pasa por un proceso largo dividido en varias unidades de tratamient coagulación, floculación, sedimentación, filtración, y desinfección. En cada una de ellas, al agua se somete a una serie de análisis que garantizan su idoneidad.

En este sentido, los investigadores gaditanos quieren saber hasta qué punto se pueden sustituir estas cinco fases que conforman una planta de tratamiento convencional de agua por la nanofiltración.

Según el profesor López, “esta tecnología de membranas de última generación es una mezcla entre la ósmosis inversa y la ultrafiltración. Emplea membranas no porosas con las que se elimina la materia orgánica y la mayoría de los contaminantes, principalmente microorganismos. No olvidemos que el agua empleada para beber proviene de un embalse que no está cerrado herméticamente. Las tecnologías de membranas son una barrera para los contaminantes, ya que rechazan restos de algas y posibles vertidos, así como organismos en descomposición o plantas acuáticas. Este es un hecho que desde el punto de vista sanitario es muy importante. Además, una ventaja añadida desde una perspectiva ambiental es que al quitar calcio, sulfato y magnesio, estamos haciendo que el agua sea menos dura. Esto quiere decir que, entre otras cosas, los electrodomésticos como los lavavajillas, las lavadoras o los termos eléctricos no sufrirán la aparición de la tan temida cal y como consecuencia, los hogares gastarán menos electricidad en calentar el agua, puesto que no desperdiciarán energía por la suciedad de la cal y produciremos menos CO2”.

Pero los beneficios de la nanofiltración no acaban aquí. Tal y como explica el investigador de la UCA, “esta tecnología reduce mucho las necesidades de cloro para desinfectar el agua y esto impide la aparición de unos agentes llamados trihalometanos, compuestos indeseables en el agua por su peligrosidad para la salud. Sin embargo, estos compuestos químicos podrían originarse en circunstancias extremas durante el proceso de tratamiento convencional, aunque en la práctica no suelen aparecer y si aparecen lo hacen en concentraciones muy bajas”.

Otras aplicaciones de esta tecnología de membranas son la eliminación de pesticidas de las aguas subterráneas y superficiales y de metales pesados (plomo, cadmio, talio, etc.) procedentes de vertidos en aguas residuales.

Sistemas de alerta


Una vez construida y puesta en marcha la planta piloto, empezarán por introducir, en primer lugar, el agua que llega a los grifos de las poblaciones de la Bahía de Cádiz. “En principio, las membranas no deben ensuciarse, porque es agua limpia, sin contaminantes. Después, paso a paso, iremos eliminando unidades de tratamiento de la ETAP de ‘El Montañés’ para ver hasta dónde funcionan las membranas sin ensuciarse”, argumenta Juan Antonio López.

Además, desarrollarán sistemas que alerten cuando una membrana está fallando y evaluar cómo afectan los arranques y paradas de la planta sobre el rendimiento de las membranas. “Como dependemos en parte de la energía fotovoltaica para potabilizar el agua, ¿qué pasa de noche o en invierno, estación del año en las que hay menos horas de sol? Para asegurar la fiabilidad de esta tecnología de membranas, vamos a diseñar un sistema que nos indique el momento en el que una membrana no funcione adecuadamente”, anuncia el responsable del estudio.

En este proyecto trabajan expertos con una amplia experiencia en el tratamiento de membranas, como el catedrático de Tecnología de Medio Ambiente, José María Quiroga Alonso, los profesores María Dolores Coello Oviedo, Rocío Rodríguez Barroso y Miguel Suffo Pino, y la investigadora Asunción Acevedo Merino, así como el coordinador del Laboratorio de Energía Solar de la UCA, Rafael Jiménez Castañeda.

Todos ellos trabajan, además, en otros proyectos relacionados con la depuración y reutilización de aguas, un trabajo de investigación que realizan en los laboratorios de la UCA formados por tres plantas de ósmosis inversa, una de ultrafiltración y una quinta de microfiltración.

Cata ciega de agua


Por otro lado, comprobarán las propiedades organolépticas (percibidas por los sentidos: color, olor, gusto..) del agua una vez eliminado cualquier resto de compuesto químico mediante la nanofiltración. “El agua es fundamental para los seres vivos. Aunque es bastante subjetivo, normalmente el sabor va en función de las sales que contiene el agua y la gente sabe cuando le gusta y cuando no”, comenta el profesor López.

Este criterio personal será un indicador para los investigadores de la UCA, que someterán a diferentes colectivos sociales a una cata ciega de agua. Los ‘catadores’ no sabrán si están bebiendo agua potabilizada mediante la tecnología convencional, proceso habitual en las potabilizadoras, o si están probando agua purificada a través de la nanofiltración. Según el responsable del proyecto, “invitaremos a grupos de estudiantes, grupos sociales y asociaciones de vecinos para que sean ellos quienes emitan un dictamen sobre estos dos tipos de agua potable. Evaluarán el color, el olor, la textura, el sabor… todo para saber si esta tecnología que vamos a aplicar suministrará agua de tal calidad que se ajuste al gusto de los consumidores, que al fin y al cabo son los últimos destinatarios de todo este proceso productivo”.

La UCA y el agua, en la Expo de Zaragoza


potable


El profesor Juan Antonio López Ramírez será el único representante de la Universidad de Cádiz en la Cumbre Empresarial Mundial del Agua y el Desarrollo Sostenible, un foro de debate que reunirá a técnicos, políticos y representantes de la comunidad científica en el uso y gestión de agua en la Expo de Zaragoza 2008.

El objetivo de esta jornada, titulada El Reto Empresarial del Agua en los inicios del Siglo XXI y que se celebrará desde hoy y hasta el próximo 4 de julio, es propiciar intercambios e impresiones entre empresarios y los máximos responsables de las políticas de agua de los 103 estados integrantes en la Expo Zaragoza 2008. Además, este evento será una plataforma para dar a conocer los principales avances e innovaciones en materia de agua y sostenibilidad.

La jornada se dividirá en tres mesas redondas. En concreto, el día 3 de julio el profesor Juan Antonio López participará en la titulada Demanda-Ocio vs Agua, donde se debatirá sobre el uso recreativo del agua en espacios públicos (campos de golf, hoteles, gimnasios,…) y el uso del agua para consumo privado (jardines, piscinas…). El investigador de la UCA intervendrá para dar a conocer los últimos avances en tecnología de membranas en una ponencia titulada ‘Avances tecnológicos en los sistemas de depuración de agua residual para campos de golf’.

fuente: universidad de cádiz
http://www.ecoticias.com/20080702-nanofiltracion-como-potabilizar-el-agua-con-energias-renovables-.html

Finalmente


El agua potable: El agua potable es un recurso escaso en muchas partes del mundo. Además, se ve fácilmente afectada por diferentes tipos de polución. Antes de beber agua de una fuente desconocida, hay que realizar los tests de calidad pertinentes.

Test de calidad del agua:

Un buen indicador de la calidad de una fuente de agua es el olor, el color y la cantidad de partículas. Estos tres conceptos indican que, antes de beber el agua, se debería filtrar, o lo que es mejor, hacer un test de laboratorio, si es posible. Si el agua no es potable, existe un amplio abanico de procesos de filtración y depuración que pueden mejorar su calidad.

Para que el agua quede limpia y apta para el consumo existen varios procesos. Vamos a empezar con el de floculacion, donde utilizamos una substancia quimica llamada sulfato de alumino, que atrapa a las basuras mas pequeñas como tierra, arena lodo piedras pequeñas, etc. Este proceso tiene un limite de tiempo que son 40 minutos, con todas las basuras que recogio el sulfato se forma flocs o masas pesadas que se sedimentan. Luego entra el proceso de filtracion, con diferentes capas de arena y piedra( cama especial de arena como granito, grava, granilla, piedra pomes, piedras de ceramica, lapiedra pomes ayuda a retener excesos de minerales, y las de ceramica son para que el agua nuevamente tome velocidad)y por ultimo tenemos el proceso de cloracion donde se aplica cloro gas (0.025 ppm)

Filtrar el agua

Tanto en aguas contaminadas como en aguas de montaña sin filtrar/depurar, existen muchos organismos parasitarios y químicos inorgánicos peligrosos para los humanos; de ahí la importancia de filtrar el agua. Si no disponemos de tecnologías o energías para el filtrado, la forma más sencilla de filtrar el agua es utilizando una tela. El agua sustraída de cualquier fuente es introducida en un contenedor dónde permanece hasta asentarse. A continuación, se pasa el agua a través de una tela plegada en 8 capas. El mejor material es el algodón. Este filtro básico es efectivo contra simples organismos y hasta cierto punto contra el cólera. Sin embargo, este método no es efectivo contra la gisrdia o el Cruptosporidium. Los filtros más avanzados son los de carbón pero requieren un proceso de fabricación. Son de gran efectividad para el filtrado de la Clorina y compuestos orgánicos volátiles. Los sistemas de filtración avanzados utilizados por todo el mundo para limpiar el agua potable se componen básicamente de los siguientes elementos:

* un filtro de sedimentos que atrapa partículas.
* un segundo filtro de sedimentos con poros más pequeños (incluido en algunas ocasiones)
* un filtro de carbono activado que atrapa organismos químicos y clorinación.
* un filtro de osmosis reversible con una fina membrana de composite plástico.
* A menudo se utiliza también un segundo filtro de carbón para capturar aquellos elementos químicos que la membrana RO no ha podido filtrar.
* también se puede utilizar una lámpara de rayos ultravioletas para la desinfección y los microbios restantes.


Estos filtros varían en dimensión y capacidad si están orientados a grandes industrias que proporcionan agua a las ciudades o aparatos portátiles que utilizan la gravedad para filtrar el agua.

Así se filtra el agua potable:


Cómo conseguir agua en el Desierto