LA BELLEZA, EL BIEN Y LA VERDAD

¿Qué es lo bello? ¿Qué es lo bueno? ¿Qué es lo verdadero?


Rimol dijo:Hola, gente. Este es un texto que escribí originalmente como un trabajo, pero que luego me gustó como quedó e intenté profundizarlo. Espero que les resulte al menos interesante y que no los deje impasibles, si no con ganas de comentar y expresar sus puntos de vista, ya sean compartidos con los míos o totalmente antagónicos, siempre y cuando nadie se salga del marco filosófico del Post.






En nuestra actual sociedad estos tres términos (Belleza, bien y verdad) están incorrectamente vistos como algo absoluto. Ya desde la antigua Grecia se intenta generalizar sobre estas expresiones: Platón decía que los hombres alcanzarían la felicidad si llegaban a la belleza, el bien y a la verdad. Entonces una felicidad plena es imposible porque cada ser humano tiene una visión distinta de lo que pueden significar estas palabras, y por más que un ser “llegue a ellas”, por decirlo de alguna manera, estará rodeado de seres que no han llegado a ellas o llegaron de manera totalmente distinta, en el caso de que el individuo viva en comunidad. Hay tantas visiones del mundo como seres humanos sobre la tierra, y sería impropio de un humano no tener singularidad, por menos notoria que sea. Pero resulta mucho más simple para el vivir en comunidad prefijarlo todo e intentar que sus integrantes se mantengan atados a esos parámetros.


Reflexión Filosófica
Platón



Los seres humanos tienden a atraerse entre sí unos con otros, y cuando viven en comunidad suelen formar parejas. Si la belleza fuese algo totalmente estipulado esto no pasaría, puesto que física y psíquicamente cada humano posee características únicas e irrepetibles. Pero cada sociedad tiende a buscar los parámetros de la belleza, sobre todo en las mujeres. Estas características suelen ser casi inalcanzables para el común denominador de los individuos, por lo cual lo “bello” es escaso. Ya lo dice una frase anónima: “La belleza está en los ojos de quien la mira”.
Cabe resaltar también que a medida que han pasado los años se ha ido modificando constantemente el concepto social de belleza. En la actualidad se apunta mucho más a la belleza física, según se puede apreciar en la televisión o cualquier otro lugar, y la “belleza psíquica” parece estar siendo dejada de lado de a poco, cuando en épocas pasadas eran mucho más valorados el pensamiento y la reflexión.


El cánon de belleza es el conjunto de aquellas características que una sociedad considera convencionalmente como bonito, atractivo o deseable, sea en una persona u objeto. Es históricamente variable y no es común a las diferentes culturas.



Para poder gestionar una comunidad son necesarias las leyes, y quienes las hagan cumplir. La mayor parte de los individuos de esta comunidad tiene como “lo bueno” a lo legal, y se dice que una persona buena es quien cumple las leyes, muestra preocupación por su prójimo y cosas por el estilo. Pero no por esto quien no cumple la ley es visto como una “Mala persona”. Uno está acostumbrado a encasillar a las personas como “Buenas” o “Malas”, porque resulta sencillo, pero los seres humanos poseen infinitos rasgos en la personalidad, los cuales varían todo el tiempo. Cada segundo que pasa la persona se va renovando, y no es el que era antes. Mi opinión personal es que a los seres humanos se los puede definir sólo por sus acciones: Cuándo, cómo y por qué las ejecutan, y nada más que por eso. Ni por su pasado, presente, apariencia, ideas, gustos, capitales ni nada que no sean sus acciones. Por lo cual, volviendo al tema de la ley, quien la quebranta debe ser evaluado por lo anteriormente mencionado: El cómo, cuándo y por qué de lo que hizo.
Un individuo puede ser considerado “Bueno” por una persona y “Malo” por otra. Hasta los más grandes tiranos de la historia tienen gente a su favor que los consideran “Buenos”. De no haber estas visiones antagónicas no habría conflictos en el mundo. La mayor parte de la gente actúa bajo su propia idea de lo que es el bien. Al contrario que verdad y belleza, el bien es tautológico, es lo deseable. Por sí sólo el bien carece de valor, requiere del mal para ser apreciado, uno depende del otro.


JohnLocke dijo:“Aquello que tiene la capacidad de producirnos placer es lo que llamamos un bien, y lo que tiene capacidad de producirnos dolor llamamos un mal”


"No nos movemos, queremos, apetecemos o deseamos algo porque juzgamos que es bueno, sino que juzgamos que es bueno porque nos movemos hacia ello, lo queremos, apetecemos y deseamos"




Por último está la verdad. Si el bien y la belleza tenían distintas visiones, la verdad mucho más, y estas a su vez son más profundas y graves. Cada persona tiene su propia verdad, y depende de cada uno cómo defenderla.
Hay, principalmente, dos tipos de verdades: Relativas y Absolutas. Las verdades relativas son aquellas ideas o proposiciones que únicamente son verdad en relación a alguna norma, convención o punto de vista. Usualmente, la norma mencionada son los principios de la propia cultura. Las discusiones y conflictos entre individuos se dan a partir de la defensa de estos a sus verdades relativas.
Las verdades relativas pueden ser contrastadas con las verdades Absolutas. Estas últimas son ideas o proposiciones que son tomadas como verdaderas por todas las culturas y eras (según las enciclopedias). Por esta última razón es difícil, a mi parecer, hallar verdades absolutas, ya que estas varían de acuerdo a la época en que uno se sitúe (Ej.: En la antigüedad era una verdad absoluta que la Tierra era plana, y ahora todo lo contrario). Además, resulta imposible hablar de absolutismo, ya que para cada afirmación hay alguien que la desmiente, sea de la edad que sea (Al menos esa es mi verdad).
Para muchos seres humanos es difícil defender una verdad relativa sin ponerla como absoluta, ya que esto requiere la aceptación de distintos puntos de vista por parte de los individuos.
En fin, nadie posee la total verdad sobre nada.


Interesantísimo extracto del programa de José Pablo Feinmann (A partir de 2:30 habla sobre La verdad)




CONCLUSIÓN: Desde la cuna nos infunden lo que es bello, bueno y verdadero, por lo cual uno jamás puede tener una visión totalmente propia de estos conceptos. La comunidad, implícitamente, también lo hace; y de manera homogénea, llevándonos a todos a una idea más o menos similar de lo que significan. Afortunadamente esta influencia no es total, por lo cual la visión de cada individuo con respecto a estos parámetros varía, y esto, entre otras cosas, forma nuestra singularidad.

Por esto mismo, lo que propone Platón es correcto visto desde adentro de cada persona, pero resulta imposible al vivir en comunidad. Por otro lado, de no vivir en comunidad el individuo tendría muy pocos puntos de referencia acerca de la belleza, el bien y la verdad, por lo cual no se podría llegar a ellos tampoco.

La belleza, el bien y la verdad son utopías que el ser humano se propuso para tener un modelo de comportamiento, y poder así convivir en comunidad.