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El primer antecedente del 24 de marzo de 1976

"La única verdad es la realidad..." J.D. Perón


El 16 de junio de 1955, se cometió uno de los actos criminales más grande de la historia argentina. La Masacre de Plaza de Mayo, como fué denominado, hoy en día se encuentra investigado como un delito de "lesa humanidad". Aquel día un grupo de militares y civiles opuestos al gobierno del presidente Juan Domingo Perón, intentó asesinarlo y llevar adelante un golpe de estado y si bien fracasaron en su propósito, durante el mismo varios escuadrones de aviones pertenecientes a la Marina Argentina, bombardearon y ametrallaron la Plaza de Mayo y la Casa Rosada, ubicada a su vera, el edificio de la Confederación General del Trabajo y el edificio que en aquella época servía como residencia presidencial, causando la muerte de 308 civiles y más de 800 heridos. Perón se había retirado al Ministerio de Guerra ubicado a 200 metros de la Casa Rosada por lo cual no estaba en ella al comenzar los ataques aéreos y el intento de asalto por fuerzas de tierra. La violencia de una magnitud nunca vista anteriormente en Argentina con la cual se ejecutó el hecho y el desprecio por la vida de las personas sin duda sembró las bases para la ajustificación de los posteriores actos cometidos contra los argentinos, producto del terrorismo de estado.


link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=BhtaG2GsN3o


El Ataque

En horas de la mañana del 16 de junio el vicealmirante Gargiulo arengó a sus hombres del Batallón de Infantería de Marina 4 (quienes no estaban al corriente de la acción que se les pediría emprender) para que actuaran por la Patria y por su comandante, enviando luego a la tropa para que tomara la Casa Rosada. A los pocos minutos se les ordenó regresar: el despegue de los rebeldes de Punta Indio (estipulado para las 8 de la mañana) se había retrasado hasta las 10.45 por la niebla matinal,y el plan requería la coordinación con el ataque aéreo. La Flota de Mar tampoco pudo salir de Puerto Belgrano por falta de coordinación y por supuestos problemas técnicos en las calderas de sus buques.
Para el mediodía Perón fue notificado de estos extraños movimientos por el Ministro de Guerra, general Franklin Lucero, en el Ministerio de Guerra. Mientras se desarrollaba esta junta se produjo el ataque aéreo y el presidente se refugió en el Ministerio de Guerra y "se dispuso a sofocar la rebelión".
Nosotros, por nuestros servicios de información, ya habíamos sido advertidos con anterioridad, lo que nos permitió establecer inmediatamente nuestro puesto de comando y responder a las acciones que el enemigo inició sobre la Casa de Gobierno. Es indudable que de haber permanecido el Gobierno en su sede natural habría sido destruido.


El primer antecedente del 24 de marzo de 1976


El Bombardeo

A las 12.40, la escuadra de treinta y cuatro aviones de la Marina de Guerra argentina que había estado sobrevolando la ciudad desde hacia bastante tiempo (22 North American AT-6, 5 Beechcraft AT-11, 3 hidroaviones de patrulla y rescate. Consolidated PBY Catalina) , iniciaron sus bombardeos y ametrallamientos al área de la Plaza de Mayo.
La sorpresa del ataque hizo que el mismo cayera sobre la población, que realizaba sus actividades normales. Entre las primeras víctimas, cayeron los ocupantes de los vehículos de transporte público de pasajeros. Un trolebús repleto, recibió una bomba de lleno, muriendo todos sus ocupantes.


terrorismo


Este ataque a la población civil de su propio país, fue el bautismo de fuego de la Aviación Naval Argentina (hubo un segundo «bautismo» el 1 de mayo de 1982, en la guerra de las Malvinas). Se arrojaron 9500 kg de bombas, causando la muerte a 308 personas y heridas a más de 800. Como los confabulados no consiguieron bombas de alto poder explosivo, emplearon contra la ciudad abierta bombas de fragmentación de 50 kg, provocando rápidamente cientos de víctimas y daños materiales.
Fue el cuarto bombardeo sobre Buenos Aires; el primero, en ocasión de las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807; el segundo, en ocasión del Combate de Los Pozos (1826) y el tercero, cuando se produjo la Revolución del Parque (1890).
Las evacuaciones médicas se iniciaron de inmediato, algunas incluso entre los bombardeos aéreos y fueron realizadas por los habitantes que se encontraban en las inmediaciones. Esto provocó que algunos más cayeran heridos o muertos.


golpe


Combates en la Urbe

Desde el interior de la Casa de Gobierno y desde el Ministerio de Guerra comenzó a organizarse la resistencia armada. Las tropas rebeldes del Batallón 4 fueron transportadas apresuradamente en camiones a primeras horas de la tarde y desplegadas en la Plaza de Mayo frente a la Casa Rosada, pero fueron repelidos desde el interior, por efectivos del Regimiento de Granaderos a Caballo y desde el exterior, por tropas del Ejército que marchaban desde el sector del Ministerio de Hacienda bajo el mando del general Lucero. Las tropas leales fueron acompañadas por simpatizantes peronistas que empuñaron las armas.
Si bien Perón no deseaba que en la lucha se incluyeran civiles, estos fueron convocados por el Secretario General de la CGT Hugo Di Pietro, y por los dirigentes de la Alianza Libertadora Nacionalista. Los hombres se concentraron pronto en el sector noroeste de la plaza, y desde el Ministerio de Guerra también se hacía fuego contra los rebeldes.
El Batallón 4 se replegó en desorden hasta el Ministerio de Marina (a poca distancia de la Casa de Gobierno), combatiendo por las calles, quedando los rebeldes allí cercados junto con su líder Samuel Toranzo Calderón y el ministro de marina Aníbal Olivieri (plegado al golpe por un acto de «identificación moral» con los rebeldes). Los comandos civiles rebeldes entraron en acción bajo el mando de Zavala Ortíz, hostigando a los leales y enfrentándose con la policía. Durante la tarde, desde el sector del Correo Central, tropas adicionales del Batallón 4 de infantería de Marina intentaron perforar el cerco establecido por los leales sobre el Ministerio de Marina.
Después de la primera hora de bombardeo los gremios empezaron a convocar a los obreros para organizar una Marcha de Resistencia a la Plaza de Mayo en defensa de Perón. Una bomba cayó sobre la convocatoria a las 13.30 y mató a Armando Fernández, de la Asociación de Trabajadores Jaboneros, Perfumistas y afines. Su cuerpo entró en la morgue de La Matanza horas más tarde.


La Lucha en el Aire

Mientras se acentuaban los tiroteos en el centro porteño, el mando leal ordenó a la Base Aérea Militar de de la Fuerza Aérea en Morón el despegue de interceptores a reacción. Los pilotos se encontraban entonces en acaloradas discusiones sobre si debían adherirse o no al movimiento revolucionario. Rápidamente, se hace al aire una escuadrilla de cuatro Gloster Meteor que son leales al gobierno. Si bien no pudieron llegar a tiempo para impedir el bombardeo, lograron interceptar una escuadrilla naval rebelde que se retiraba de la zona. La escuadrilla de interceptores Meteor Leales estaba al mando del 1er. Tte. Juan García (volando el Meteor I-039), 1er. Tte. Mario Olezza (I-077), 1er. Tte. Osvaldo Rosito (I-090) y el Tte. Ernesto Adradas (I-063), frente a las máquinas rebeldes AT-6 Texan, pilotadas por el Tte. de Corbeta Máximo Rivero Kelly (en el Texan 0342/3-A-29) y el guardamarina Armando Román (0352/3-A-23). El combate se produce a baja altura sobre el "Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery" y el Río de la Plata, cayendo el Texan del rebelde Román bajo los cañones de Adradas. Román pudo saltar en paracaídas cayendo al río y Adradas logró el primer derribo de la FAA y el primer derribo de un reactor en el continente americano. Fue el verdadero bautismo de fuego de la Fuerza Aérea Argentina, que volvería a actuar contra compatriotas civiles en Tucumán, en 1975, y en el Atlántico Sur, en 1982, contra las fuerzas británicas que aún hoy ocupan las Islas Malvinas.
La Base Aérea de Morón caería entonces por poco tiempo en manos rebeldes, con lo que estos pudieron hacerse con 4 Meteors. Los hicieron despegar para continuar ametrallando la zona de Plaza de Mayo, en apoyo a los rebeldes emplazados en la zona del Ministerio de Marina, extendiendo sus acciones hasta las 17.20. Al no contar con bombas, uno de estos aviadores empleó su tanque de combustible como si fuese una bomba de napalm, que cayó sobre los automóviles que se encontraban en el estacionamiento de la Casa de Gobierno.


Retirada y Rendición

Ante el fracaso del combate en tierra y tras sufrir dos derribos por las baterías antiaéreas montadas en la zona, los aviadores rebeldes reciben la orden de huir al territorio uruguayo, pidiendo asilo. Miguel Ángel Zavala Ortiz logró llegar en avión a Uruguay junto con otros 50 conspiradores. Algunos aparatos no llegaron a aterrizar en el territorio uruguayo por el excesivo consumo de combustible invertido en los ametrallamientos; sus pilotos debieron descender forzosamente al Río de la Plata o en campos de la zona de Carmelo (Uruguay).
Treinta aviones rebeldes se dirigieron al aeropuerto de Carrasco, Uruguay, para buscar refugio en el vecino país. Iba con ellos Zavala Ortiz, y "en el camino bombardearon todo lo que se movía en la Plaza de Mayo". Hasta que la autodenominada Revolución Libertadora derrocara al segundo periodo del gobierno del general Perón, los sediciosos fugados siguieron exiliados en territorio oriental.
Tras el duro combate terrestre (que incluyó un incidente de falsa rendición por parte de los rebeldes, éstos decidieron entregar el Ministerio de Marina a las unidades del Ejército. Gargiulo se suicidó en horas de la noche.
En un mensaje radial emitido a las 17.15, el General Perón afirmó que "la situación está totalmente dominada. El Ministerio de Marina, donde estaba el comando revolucionario, se ha entregado y está ocupado, y los culpables, detenidos", e instó a la población: "nosotros, como pueblo civilizado, no podemos tomar medidas que sean aconsejadas por la pasión, sino por la reflexión".


Consecuencias

Fachada exterior del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, en donde aún se aprecian las huellas de los impactos de munición aéreaLa noche del 16 de junio, como represalia al bombardeo, simpatizantes peronistas (comunistas según Perón), en el conocimiento de la estrecha relación entre los sediciosos que provocaron el levantamiento y la cúpula ecleciástica, incendiaron la Curia Metropolitana, las catedrales de Santo Domingo y San Francisco, junto con otras ocho iglesias, sin que los policías y bomberos presentes hicieran nada por impedirlo. Según el informe entregado al gobierno, preparado por los servicios de informaciones, esa noche hubo tres grupos organizados de personas que partiendo del Ministerio de Salud Pública, del Servicio de Informaciones y del local del Partido Peronista se dirigieron separadamente a las iglesias atacadas. Este último grupo, integrado por unas 65 personas, fue el que inició el ataque a la Curia y la Catedral y habría estado bajo la responsabilidad del vicepresidente Tessaire. El grupo que salió del Ministerio de Salud Pública atacó las iglesias de Santo Domingo, San Ignacio, San Francisco y La Merced y el proveniente del Servicio de Informaciones se dirigió a San Nicolás y el Socorro.
Si bien se decretó estado de sitio, Perón intentó una política de reconciliación con los sectores opositores, abandonando su política de confrontación e intentando calmar mediante llamamientos por radio a la clase trabajadora.
El bombardeo es uno de los antecedentes directo del levantamiento cívico-militar que se produciría tres meses después, logrando deponer el 16 de septiembre al Presidente Perón e instaurándose la autodenominada Revolución Libertadora.
Si bien los cabecillas de la intentona temieron recibir la pena de muerte por «traición a la Patria», la pena más dura fue impuesta contra Toranzo Calderón (condenado a cadena perpetua). Los militares que se asilaron en Uruguay fueron dados de baja por el cargo de rebelión. Pero tras la «Revolución Libertadora» fueron reintegrados por los nuevos mandos.
El Batallón de Infantería de Marina 4 fue disuelto, y la Marina de Guerra fue despojada de su poder de fuego (se les quitaron las municiones para sus cañones navales de grueso calibre) y militares involucrados o simpatizantes solicitaron la baja al jefe de la fuerza. El resto de los culpables no fueron juzgados.
Claras huellas de los impactos de bala producto de las acciones de los sediciosos se aprecian aún hoy en el revestimiento de granito de la fachada del Ministerio de Economía de la Nación, en el lado sur de la Plaza de Mayo.


1976


Fuente:
masacre

6 comentarios - El primer antecedente del 24 de marzo de 1976

@14eltopo
Muy interesante el post hermanito

Y aparte es una GRAN verdad...

Solo por ser vos te voy a dejar mis 10 del dia


Salu2...

P.d: Nos veremos mas luego ...
@Andruus
acaa pasee a dejartee los puntitos =) qedo buenisimo!
@Armenio14
Muy interesante!! +10 por la info!!!
@Solusystems
Muy interesante che, la verdad me salvaste con un trabajo que tenia que hacer para la facu!!!
Justo me faltaba una partecita y la encontre en tu post...
Lastima que soy nuevito, si no te dejaria punties!!!
Mas que merecidos los tenes por el laburo!!!
@chrisgunner
buen post che!
+10 y tengo el honor de nombrarte

NEW FULL FUCKI USER
@chrisgunner
chrisgunner dijo:buen post che!
+10 y tengo el honor de nombrarte

NEW FULL FUCKI USER


Fuckin , me comi una N XD