MOTIVACIÓN Y DESMOTIVACIÓN

ANTE LOS ESTUDIOS.

RAZONES PARA NO ESTUDIAR…

¡Y PARA ESTUDIAR!



Razones para no estudiar...¡y para estudiar!


Seguramente, te habrás planteado en muchas ocasiones por qué tienes que estudiar. Incluso, en muchas más ocasiones te habrás quejado o habrás pensado que por qué tienes que estudiar ciertas asignaturas o materias que no te gustan o que incluso llegas a odiar.

La motivación para estudiar, para comenzar cualquier actividad, es como el motor que llevamos dentro de nosotros y que hace que seamos constantes y superemos las dificultades, o bien nos desanimemos o derrumbemos a la primera de cambio. Puede haber motivaciones más personales e internas (gusto por aprender, por saber cosas para decidir mejor en el futuro…) y otras más externas, que nos vienen de fuera y son menos firmes (estudio si me compran algo, por la recompensa…).

Víctor Frankl, en su apasionante libro El hombre en busca de sentido en el que narra cuáles son los sentimientos y desesperanzadas de unos prisioneros en los campos de concentración nazis, decía que quien encuentra un para qué, siempre encontrará un cómo. O sea, que quien encuentra una motivación o un sentido para hacer algo, se las apañará para hacerlo, sea de una forma u otra.

Te sugiero que pongas en un papel en blanco dos listas. Una en la que escribas qué desánimos, desalientos o desmotivaciones tienes para dejar/abandonar/no afrontar los estudios y en la segunda lista, aquéllos motivos, que seguro que los puedes encontrar, que te lleven a perseverar en las dificultades, a superar los obstáculos y a descubrir el gusto por aprender. Una vez hayas hecho estas dos listas, puedes continuar leyendo para comparar y completar con lo que continúo escribiéndote.

Algunas cosas que pienso y que no me ayudan “demasiado” a estudiar.

No estudio porque…

- Me cuesta
- No me gustan los profesores
- Odio tal asignatura
- No sé estudiar
- He fracasado en demasiadas ocasiones y paso
- Prefiero currar y ganar pelas, para hacer lo que me dé la gana

Ante los pensamientos y opiniones anteriores, que en algunos incluso puedes tener parte de razón, te propongo que pienses en otros que son más constructivos y positivos y con los que, posiblemente, llegues más lejos… Conozco a algunos chicos y chicas que dicen lo siguiente.

Algunas cosas que pienso y que me ayudan a estudiar...


- Me gusta saber cosas. Aprender me hace descubrir un mundo más grande, conocer más personas. Puedo ser más independiente, no depender tanto de las opiniones de otros, porque yo tengo las mías.
- Sé que las cosas que merecen la pena, lo valioso, lo que deseo, no siempre es fácil. Esforzarme es el camino para llegar a conseguir lo que quiero (lograr ser un buen batería, ser tan mágico jugando al fútbol como Raúl, salir con un/a tío/tía que me gusta y no me hace mucho caso…)
- Tengo unos buenos profesores y esto me anima. Sin embargo, con los peores profesores también aprendo lo que no debo hacer cuando sea mayor.
- Para ser alguien que controle, que sea bueno en mi profesión (un buen informático, médica o mecánica), es posible encontrarme algunas asignaturas que me gusten menos, pero que aprobándolas, llegaré a la meta que me proponga.
- Cuando antes no sabía estudiar, me desanimaba y quería dejar el curso. Pero me dí cuenta, que cuando aprendí a organizarme, a hacer buenos esquemas, subrayar lo necesario, etc. todo era más fácil y, claro, sacaba mejores notas.
- He pensado cuál es la causa de aprobar o de suspender las asignaturas. Aprender de los suspensos cuesta, pero se aprende. Es cierto que cuando me planifico y reparto bien el tiempo, cuando estoy atento en clase y pregunto las dudas, cuando hago muchos ejercicios y repaso, todo me sale mucho mejor. Más que lecciones fáciles o difíciles, hay lecciones bien o mal aprendidas.
- Sé que cuanta más preparación y formación tenga, más oportunidades voy a tener de trabajar en aquello que me guste. En muchas ocasiones, veo que otros colegas míos que dejan de estudiar, luego no pueden elegir en qué trabajar, sino que hacen lo que nadie quiere…
- Tengo derecho a estudiar, a aprender para trabajar de mayor en lo que me guste. Así, tengo la oportunidad de dar lo mejor de mí mismo/a y evitar que otros decidan por mí. Sé, además, que otros que quieren estudiar, no pueden porque no tienen las mismas oportunidades que yo.

Si alguna vez has pensado o dicho esto: ¿Es normal que me cueste tanto estudiar? ¿Por qué me resulta tan difícil ponerme a estudiar? No sé si dejar los estudios, porque ahora me encuentro muy desmotivado/a. Paso de estudiar, quiero ver qué otras posibilidades hay para mí ... puede que necesites un lugar donde puedas ser escuchado y comprendido.