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Muchas veces la espera del encuentro sexual es muy cruel, el deseo rebasa las expectativas y crea escenarios mentales que chocan duramente con la realidad, ya que lo que se planteaba como una noche mágica desbordante de pasión se resume en cinco minutos de egoísmo absoluto en donde la pareja se queda con cara de ‘¡¿ya?!’.

Para que eso no te suceda y ambos disfruten, en este articulo os damos una serie de consejos muy útiles para durar más .

¿Quieres conocerlos?

Haz deporte

La práctica deportiva comporta grandes beneficios para nuestra salud sexual. Se liberan endorfinas, mejora la presión arterial, aumentan los niveles de testosterona… Según estudios realizados en hombres con hábitos sedentarios, después de nueve meses yendo al gimnasio, el número de coitos practicados por estos conejillos de indias aumentaron un 30% . Por otro lado, el sexo también es beneficioso para nuestra salud mental, ahuyentando depresiones y cuadros de ansiedad.

Cuida tu alimentación

Es indudable que una alimentación sana y equilibrada influye positivamente en nuestro sistema cardiovascular , uno de los puntales para el buen funcionamiento de los órganos genitales y, como consecuencia, de nuestra vida sexual.

A nadie se le escapa que comidas excesivamente opíparas , acompañadas de digestiones pesadas, no son el mejor marco para pretender hacer del sexo algo placentero y, sobre todo, duradero.

Cambia de postura durante el coito

El inmovilismo no es buen compañero de las artes amatorias. Cambiar varias veces de posición durante el acto sexual permite , además de experimentar con toda amalgama de placeres sensoriales que ofrece nuestro cuerpo, conseguir un mayor grado de comunicación con nuestra pareja .

No vivas pendiente del reloj

Aunque a algunos les parezca mentira o actúen como así fuera, el acto sexual no es una modalidad deportiva que hay que cronometrar . Vivir pendientes del reloj y del timing en tales circunstancias simplemente aumenta la ansiedad y las posibilidades de fracaso.

El reloj no entra a la habitación , a la cocina, o a donde decidas hacerlo.

Crea un ambiente adecuado

La iluminación del espacio donde se va a desarrollar la actividad sexual es de gran importancia. Habitaciones iluminadas como quirófanos u oscuras como cuevas no facilitan la labor . Los expertos en sexo tántrico recomiendan el uso de velas y otros sistemas de iluminación tradicionales, aunque, si los pone nerviosos con la posibilidad de que ocurra un incendio o un incidente similar, es mejor recurrir a la electricidad. Eso sí, de baja intensidad.

El sexo también es fantasía y una iluminación tenue es el marco adecuado para dar rienda suelta a las más bajas pasiones. Ni que decir tiene que el lugar dónde vamos a hacer el amor es de vital importancia a la hora de aumentar la duración y calidad del coito.

Lugares transitados o con grandes posibilidades de recibir visitas inoportunas no son muy recomendables . En este sentido, playas, parques, coches, descampados o el domicilio paterno añaden al acto sexual altas dosis de estrés y nerviosismo que no ayudan en absoluto a la hora de desarrollar dicha actividad de una manera serena y concienzuda.

Eso de que uno cuida mientras el otro está en el tema, implica que uno de los dos no disfrute, evita situaciones en las que tengas que decir ‘tu cuida que no bajen mis papás’ o ‘fíjate que no pase el guardia civil’ .

Ejercita el músculo PC

El músculo pubo-coccígeo está en el interior del perineo (la zona que se encuentra entre el ano y los genitales) y puede ser ejercitado mediante los ejercicios Kegel. Con dicha gimnasia se consiguen unas erecciones más prolongadas y duraderas, así como un mayor control del reflejo eyaculatorio . En el caso de las mujeres, se fortalece el suelo pélvico y el control de la musculatura vaginal resulta más efectivo .

Los ejercicios se pueden realizar de forma discreta, sentados o de pie. Una vez localizado el músculo PC (como cuando intentamos detener el flujo de la orina) simplemente hay que realizar una serie de treinta contracciones de cinco segundos cada una, tres veces al día, durante tres semanas , acompañadas de respiraciones profundas.

Evita ciertas posiciones amatorias

Algunas posiciones no son muy indicadas. La peor es la del ‘misionero’ en la que la mujer se tumba de espaldas y el hombre se coloca encima, porque las partes más sensibles del pene reciben más fricción durante la penetración y es más complicado contener la eyaculación . Además, esta postura es la menos placentera para la mujer ya que durante la misma el clítoris no recibe ninguna estimulación.

La posición del ‘perrito’ o todas aquellas en que la mujer se sitúa encima del cuerpo de su compañero suelen asegurar una mayor duración del coito.

Controla la respiración

En contraposición a una forma de sexualidad caracterizada por la inmediatez y la economía del tiempo y medios, el tantrismo aboga por un sexo tranquilo y pretende recuperar los aspectos comunicativos que lleva implícito y a veces descuidamos. Aprender a observar, tocar, respirar … El sexo tántrico suele hacer especial hincapié en la importancia de la respiración a la hora de conseguir uan mayor duración en nuestras relaciones sexuales.

Algunos seguidores de esta disciplina oriental, como el cantante Sting, afirman poder estar 8 horas seguidas haciendo el amor . Según el tantrismo, la respiración y el goce sexual están relacionados . La respiración mueve la mente, lugar donde reside nuestra sexualidad. Por lo tanto, una respiración pausada relaja nuestra mente y como consecuencia dilata y calma nuestra forma de actuar sexualmente . Evidentemente, este tipo de ejercicios respiratorios y de resensualización no se aprenden de un día para otro.

La constancia y el tesón son la llave para conseguir buenos resultados.

Integra la colocación del preservativo al acto sexual

Muchas personas cometen el error de convertir la colocación del preservativo en un parón innecesario y absolutamente contraproducente con el clímax sexual. Tener los preservativos a mano e integrar su instalación dentro del acto sexual (jugando con él, utilizando la boca, etc.) es la mejor manera de asegurar que unos segundos de nada no dinamiten el coito.