"...cualquier cosa que se ofrece al público debería estar maduramente sopesada y expresarse con cautela"


La religion de Charles Darwin

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"En cierto sentido no estoy dispuesto a expresarme públicamente sobre temas religiosos, ya que no tengo la sensación de haber reflexionado lo bastante en ellos como para justificar su publicación"




La religión de Charles Darwin

En sus obras publicadas, mi padre se mostró reticente en el tema de la religión, y lo que queda al respecto no fue escrito con visos de ser publicado.1

Creo que su reticencia surge a partir de diversas causas. Él era de la firme creencia de que la religión es esencialmente una cuestión privada y que sólo atañe al interesado. Esto queda en evidencia en el siguiente extracto de una carta fechada en 1879:2

«Mis puntos de vista son un asunto sin consecuencia más que para mí mismo. Pero, ya que me lo pregunta, debería declarar que mi opinión suele fluctuar. [...] En mis fluctuaciones más extremas nunca he sido un ateo en el sentido de negar la existencia de un Dios. Creo que en general (y más lo creo a medida que mayor me hago), pero no siempre, agnóstico sería la descripción más correcta de mi estado mental».

Evitaba por naturaleza herir la sensibilidad de los demás en cuestiones religiosas, y estaba también influido por la percepción de que nadie debería publicar sobre un tema al que no le hubiera dedicado una reflexión especial y continuada. El hecho de que consideraba esta advertencia aplicable también a su persona queda demostrado en una carta al doctor F. E. Abbott, de Cambridge, Estados Unidos (6 de septiembre de 1871). Después de explicarle que la debilidad originada por su mala salud le impedía experimentar«una reflexión igual de profunda, sobre el tema mas profundo que puede ocupar la mente del hombre», o continua diciendo: «Con respecto a las anteriores notas que le remiti casi tengo olvidado su contenido. Tengo que escribír muchas cartas, y poco puedo reflexionar sobre lo que escribo; pero pienso de verdad y espero, no haber escrito jamas, una palabra que no creyera en su momento; y espero que este deacuerdo conmigo en que cualquier cosa que se ofrece al público debería estar maduramente sopesada y expresarse con cautela. Nunca se me ocurrió que fuera usted a desear imprimir un extracto de mis notas: de haber sido así, hubiera conservado una copia. Pongo "confidencial" por costumbre, ya que se han publicado algunas notas escritas por mi de forma apresurada, que no merecían ser publicadas de ningún modo, aunque fuesen irreprochables. Resulta simplemente ridículo suponer que merecería la pena envíarme la anterior nota que le remití, indicando las partes que debia usted publicar; pero si así quiere hacerlo, enseguida le diré si tengo alguna objeción. En cierto sentido no estoy dispuesto a expresarme públicamente sobre temas religiosos, ya que no tengo la sensación de haber reflexionado lo bastante en ellos como para justificar su publicación».

Lo que sigue es de otra carta dirigida al doctor Abbott (16 de noviembre de 1871), en la que mi padre expresa de manera más completa los motivos por los que no se siente cualificado para escribir sobre asuntos religiosos y moral

«Declaro con total sinceridad sentirme honrado por su solicitud de convertirme en colaborador de Index, y muy complacido por el borrador. Subscribo, también, el principio de que el deber de cualquier persona es difundir lo que considera como verdad; y le honro por hacerlo, con tanta devoción y celo. Pero no puedo acceder a su solicitud por diversos motivos. Discúlpeme por ofrecérselos con tanto nivel de detalle, ya que sentiria mucho quedar ante usted como un descortés. Mi estado de salud es muy débil: Nunca paso veinticuatro horas sin algún tipo de sensación de malestar, momento en el que no puedo hacer nada en absoluto. Como consecuencia de esto, esta temporada he perdido dos meses seguidos. Debido a esta debilidad, y a los frecuentes mareos que sufro, me siento incapaz de dominar nuevos temas que exijan gran reflexión, y sólo trabajo con materiales antiguos. Nunca he sido un pensador o un escritor rápido; todo lo que he hecho en el terreno de la ciencia ha sido únicamente resultado de largas reflexiones, paciencia y laboriosidad.

»La verdad es que nunca he pensado sistemáticamente mucho en la religión en relación con la ciencia, o en la moral en relación con la sociedad. Sin tener mentalmente presentes estos temas con regularidad y durante un periodo prolongado, me siento incapaz de escribir nada que merezca le pena enviar al Index».


“Autobiografia” Charles Darwin . APENDICE pagina 138: “La religion de Charles Darwin”