La Enfermedad Mortal del Sida

Esta es la explicación estándar de lo que causa el SIDA. Pero, ¿qué evidencia tienen los científicos para sustentar esta teoría? ¿Y por qué hay algunos sitios web que dicen que el mundo se ha equivocado terriblemente y que el VIH no causa el SIDA para nada?

Como una organización independiente de lucha contra el SIDA fundada en 1986, AVERT se ha interesado en el debate continuo sobre qué es lo que causa esta condición. Además de haber investigado la posición consensual, hemos seguido y considerado cuidadosamente los argumentos de la minoría disidente que sostiene que el VIH es inofensivo o incluso que podría no existir. Este tema es de una relevancia vital para el funcionamiento de nuestra organización, enfocada a prevenir que la gente desarrolle SIDA y ayudar a aquellos que están sufriendo.

La opinión informada de AVERT es que la evidencia de que el VIH causa el SIDA es abundante y concluyente. Esta página delinea algunas de éstas evidencias, y menciona además, cómo algunos disidentes han interpretado las cosas de forma distinta. En particular, buscaremos pruebas de lo siguiente:

* El SIDA es una nueva enfermedad epidémica
* El SIDA no ocurre en ausencia de VIH
* La infección con VIH es el único factor que predice quien desarrollará SIDA
* Las estadísticas de vigilancia epidemiológica sustentan la teoría del VIH
* El tratamiento antiretroviral moderno es altamente benéfico.




¿Quién duda que el VIH causa el SIDA?

Por mucho, el científico más significativo que cuestiona la teoría del VIH/SIDA es el Profesor Peter Duesberg, un virólogo de la Universidad de California en Berkeley, quien escribió por primera vez sobre este tema en 1987. A lo largo de la década de los noventas, y en el nuevo milenio, mientras que los investigadores anunciaron muchos nuevos descubrimientos y juntaron volúmenes enormes de datos, el Dr. Duesberg siguió sin estar convencido. El admite que el VIH existe, pero mantiene que es inofensivo, y que el SIDA es causado por factores no contagiosos incluyendo abuso de drogas, desnutrición e incluso las mismas drogas que se usan para combatir al VIH.

Otros disidentes (muchas veces llamados “negacionistas” por sus oponentes) incluyen al Grupo Perth de científicos y médicos de Australia. El Grupo Perth (dirigido por Elena Papadopulos) sostiene que nadie ha probado de forma concluyente la existencia del VIH, por lo que cualquier prueba de que el VIH causa el SIDA no tiene fundamento.

Los argumentos de los disidentes han recibido la atención de los medios de comunicación populares, así como de revistas científicas. Con el surgimiento del Internet, estas visiones alternativas han encontrado una audiencia mucho más amplia, a tal punto que casi nadie interesado en el SIDA puede no haber escuchado sobre ellos.

Algunos de sus seguidores están fascinados por teorías de la conspiración que involucran a siniestras compañías farmacéuticas o la persecución de minorías por el gobierno. Pero las explicaciones alternativas también pueden atraer a aquéllos que han sido diagnosticados con VIH o SIDA, al leer que su condición puede no ser fatal, que no deben tomar fármacos tóxicos y que el sexo sin protección no implica ningún riesgo. Incluso algunas organizaciones que dan servicio a pacientes con SIDA han adoptado puntos de vista no-VIH.

Sin embargo, la proporción de científicos que dudan de que el VIH causa el SIDA es diminuta, y no muestra ningún signo de incrementarse. El interés por los puntos de vista disidentes parece haber disminuido después del alboroto que causaron el panel de Thabo Mbeki sobre el SIDA y la Declaración de Durban en el 2000. Parece probable que la nueva y mejor evidencia, incluyendo los beneficios obvios de los tratamientos modernos, ha causado que muchos antiguos disidentes cambiaran de idea.



¿Qué es el SIDA?

Antes de que podamos comenzar a buscar una causa, necesitamos primero aclarar exactamente de que tipo de enfermedad estamos hablando.

A principios de 1981, varios médicos en Nueva York y California empezaron a reportar algunos nuevos y extraños brotes de enfermedades. En ambos lugares, hombres jóvenes anteriormente sanos aparecían con enfermedades raras incluyendo sarcoma de Kaposi (un tipo de tumor) y PCP (un tipo de neumonía), cosa sin precedente hasta entonces en este tipo de personas. En pocos meses, docenas de casos similares fueron reportados en 23 estados de los Estados Unidos y en el Reino Unido, representando el inicio de una epidemia masiva y sin precedentes.

Los médicos rápidamente descubrieron una característica distintiva de estos casos. Más que ninguna otra cosa, estos hombres carecían de un tipo particular de glóbulos blancos, esencial para tener un sistema inmunitario sano. Normalmente, la gente tiene entre 600 y 1500 “células T CD4+” (también llamadas células T ayudadoras) en cada milímetro cúbico de su sangre. Pero los hombres con la nueva enfermedad extraña tenían típicamente niveles mucho más bajos. Esta deficiencia inmune explicó por qué es que eran tan susceptibles a las enfermedades.

Los casos estaban claramente relacionados en el tiempo y por grupo de población (inicialmente hombres homosexuales y usuarios de drogas intravenosas). No se pudo hallar ninguna causa de inmunodeficiencia, pero estaba claro que no era heredada. Los científicos entonces agruparon todos estos nuevos y raros casos bajo el título de “Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida” o SIDA.

En 1982, nadie clamaba saber que era lo que causaba el SIDA, así que la primera definición se basó en el diagnóstico de una de 13 enfermedades raras que se sabía que estaban relacionadas con la inmunodeficiencia (incluyendo sarcoma de Kaposi y PCP) “"ocurriendo en una persona sin ninguna causa conocida de resistencia disminuida a ésta enfermedad”." Con el pasar de los años, la definición de los Estados Unidos ha sido redefinida a medida que cientos de miles de casos similares han sido documentados, a veces involucrando otras enfermedades, pero siempre asociada con la misma inmunodeficiencia distintiva. Otras definiciones también han sido desarrolladas para adaptarse a situaciones diferentes en otras partes del mundo.

La más reciente definición de SIDA de los Estados Unidos fue creada en 1993. Bajo esta definición, alguien tiene SIDA si tiene una de 26 enfermedades específicas (28 en niños) pero ninguna causa conocida de inmunodeficiencia aparte del VIH (para algunas enfermedades, se requiere una prueba VIH positiva), o si tienen un número de T CD4+ menor a 200 células por milímetro cúbico de sangre, o menos de 14% del total de linfocitos, más una prueba de VIH positiva.

Europa y Canadá tienen definiciones de SIDA similares a la de los Estados Unidos, pero que no incluyen un número bajo de células T CD4+.



¿Problemas con la definición?

La definición de SIDA normalmente requiere de una prueba positiva de VIH. Esto quiere decir que cualquier conexión entre el VIH y el SIDA se encuentra artificialmente fortalecida puesto que cualquier caso de “SIDA sin VIH” es descartado. En otras palabras, la definición ya asume que el VIH causa el SIDA, por lo que no puede ser usada para probar esta teoría. Sin embargo es posible de redefinir al SIDA sin hacer referencia al VIH o incluso a ninguna otra enfermedad.

La definición alternativa de SIDA requiere un número de T CD4+ consistentemente menor a 200 células por milímetro cúbico de sangre, que no puede ser explicado por ningún otro factor que no sea el VIH (como cáncer, desnutrición, radiación o quimioterapia). No se requiere una prueba de VIH.

Resulta que la gran mayoría de personas diagnosticadas con SIDA llenan estos criterios. Forman una población que casi no existía antes de 1980, pero que hoy en día representa cientos de miles únicamente en Europa y Estados Unidos. Las personas con una inmunodeficiencia tan severa tienen un riesgo muy alto de desarrollar enfermedades graves y usualmente mueren en unos pocos meses (al menos que tomen fármacos antirretrovirales).Podemos usar esta definición simple e inequívoca para probar la asociación entre el VIH y el SIDA.



¿Cómo podemos probar que el VIH causa el SIDA?

Los Postulados de Koch

En el siglo XIX, el científico alemán Robert Koch desarrolló un conjunto de cuatro “postulados” para guiar a la gente que trataba de probar que un microbio causaba una enfermedad. Los científicos están de acuerdo en decir que si el VIH satisface todas estas condiciones con respecto al SIDA, entonces debe ser la causa del SIDA:

* Koch 1: El microbio debe ser encontrado en todas las personas con la enfermedad
* Koch 2: El microbio debe ser aislado de alguien que tenga la enfermedad y debe poder amplificarse puro en cultivo
* Koch 3: El microbio debe causar la enfermedad cuando es introducido a una persona sana
* Koch 4: El microbio debe ser reaislado de la persona infectada

Otras evidencias

El mismo Koch reconoció que en algunos casos no se podía cumplir con todas estas condiciones, por lo que otro tipo de evidencias también debían ser consideradas. Esto es particularmente cierto cuando el microbio es un virus y no una bacteria.Los científicos modernos están dispuestos a considerar una amplia gama de evidencias. En particular, nos podemos hacer cinco preguntas:

* ¿Las estadísticas de vigilancia epidemiológica muestran una relación entre el VIH y el SIDA?
* ¿Qué tan bien predice el VIH la progresión de la enfermedad y la muerte?
* ¿Los fármacos diseñados para combatir al VIH benefician a la gente con SIDA?
* ¿Existen otras causas creíbles además del VIH?
* ¿Qué podemos aprender de África?

Consideraremos estas cuestiones después de haber analizado los Postulados de Koch.



Koch 1: El microbio debe ser encontrado en todas las personas con la enfermedad

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention (CDC)) de Estados Unidos definen una condición llamada linfocitopenia idiopática de células T CD4+, abreviada ICL. Una persona es diagnosticada con ICL si tiene un conteo de T CD4+ por debajo de 300 células por milímetro cúbico o 20% de todos sus linfocitos T en al menos dos ocasiones, pero no tienen infección con VIH detectable ni ninguna otra causa de deficiencia inmune (como terapia anti-cáncer). Como lo han señalado muchos disidentes, esto es esencialmente una definición de “SIDA sin VIH”. Así que ¿qué tan común es esta condición?

En 1993, un grupo de trabajo del CDC publicó los resultados de una revisión exhaustiva de ICL en los Estados Unidos. Revisaron 230,179 casos semejantes a SIDA reportados desde 1983 e identificaron 47 pacientes con ICL (más 127 casos inciertos). Todas las demás personas con SIDA que habían recibido una prueba de VIH tuvieron un resultado positivo. Además, el equipo investigó de cerca los casos de ICL y descubrió que no correspondían al perfil típico de SIDA. Eran 29 hombres y 18 mujeres y 39 de ellos eran blancos (4 más eran de origen asiático). En 29 casos, los investigadores no pudieron encajar a las personas en los grupos de alto riesgo convencionales para SIDA (hombres homosexuales, hemofílicos, usuarios de drogas intravenosas y las parejas sexuales de dichos grupos). Lo que sea que estos 47 casos representan, no parecen ser típicos de la epidemia masiva en la cual estamos interesados.

Los resultados de la revisión de ICL son respaldados por estudios de monitoreo extensivos, incluyendo el “Multicenter AIDS Cohort Study” (Cohorte de Estudio Multicéntrico de SIDA) o MACS. Durante el MACS, los científicos monitorearon la salud de 2,713 hombres homosexuales y bisexuales negativos para anticuerpos de VIH. A lo largo de varios años, sólo uno de estos hombres tuvo conteos persistentemente bajos de células T CD4+ y estaba sometiéndose a una terapia anti-cáncer diseñada para debilitar su sistema inmune. Se han encontrado resultados similares entre donadores de sangre, receptores de sangre y productos sanguíneos, usuarios de drogas intravenosas y otros grupos: la inmunodeficiencia severa es virtualmente inexistente en aquellos que son negativos para una prueba de VIH.

Como lo ha señalado el Dr. Duesberg, mucha gente (sobre todo en los primeros años de la década de los ochentas) ha sido diagnosticada con SIDA en los Estados Unidos a pesar de nunca haberse realizado una prueba de VIH, y nadie sabe si estas personas eran VIH positivas o no. Sin embargo, basado en la muestra mucho mayor de personas que han sido probadas para VIH, el primer postulado de Koch ha sido claramente satisfecho. La única manera en la que los disidentes han podido encontrar un número significativo de pacientes de “SIDA sin VIH” ha sido usando definiciones mucho más laxas de SIDA. Tales definiciones incluyen muchas personas con inmunodeficiencias menos severas, que generalmente no son fatales.

¿Y que hay de los resultados falsos positivos?

El diagnóstico de una infección usando una prueba para detectar anticuerpos es uno de los conceptos mejor establecidos en medicina. La Organización Mundial de la Salud y los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos están de acuerdo en que las pruebas modernas de detección de VIH son extremadamente fiables y son incluso más precisas que las pruebas para la mayoría de las otras enfermedades infecciosas.

Sin embargo, algunos disidentes han intentado desechar la asociación entre SIDA y VIH afirmando que muchos de aquellos que resultan positivos no están realmente infectados con el VIH. En particular Christine Johnson ha enumerado docenas de condiciones en las que se han reportado reacciones de falsos positivos en al menos una ocasión (bajo condiciones particulares y usando kits particulares de detección).

Es cierto que ninguna prueba es perfecta. Sin embargo, lo que los disidentes usualmente no mencionan es lo raros que han sido los reportes de falsos positivos, especialmente en años recientes. Tampoco mencionan que cada persona que utiliza un kit ha sido entrenada para detectar los signos reveladores de un resultado sospechoso, y para continuar haciendo pruebas usando varios métodos hasta que no quede ninguna duda. Las condiciones que causan falsos positivos no sólo son muy poco comunes sino que además son de corta duración, mientras que la infección con VIH se mantiene.

La teoría disidente no puede explicar de forma satisfactoria por qué es que los científicos han podido usar varias técnicas para detectar el virus en sí mismo en virtualmente todas las personas con SIDA, así como en la mayoría de las personas que tienen pruebas positivas para anticuerpos, como se explica en la siguiente sección. Estos métodos (incluyendo PCR de ADN, PCR de ARN y cultivo viral) no son afectados por ninguno de los factores que se dice pueden producir falsos positivos en las pruebas de anticuerpos.

La teoría alternativa tampoco puede explicar por completo cómo es que la asociación entre el SIDA y las pruebas de anticuerpos es tan excepcionalmente fuerte: virtualmente todas las personas que tienen SIDA son positivas en las pruebas de VIH, mientras que más del 99% del público de los Estados Unidos es negativo. Además no pueden explicar por qué es que la proporción de personas positivas para VIH se ha incrementado de forma tan dramática en el tiempo. Por ejemplo, la proporción de mujeres de Sudáfrica positivas para VIH en sondeos prenatales anuales se incrementó de 0.8% en 1990 a 10.4% en 1995, 24.5% en 2000 y 29.5% en 2004. La distribución de edad de estos datos es similar a la de otras infecciones transmitidas sexualmente.



Koch 2: El microbio debe ser aislado de alguien que tenga la enfermedad y debe poder amplificarse en cultivo puro

Koch requería que el microbio fuera aislado de todo el material que pudiera posiblemente causar la enfermedad, para que su tercer y cuarto postulados pudieran ser probados adecuadamente.

En mayo de 1983, Luc Montagnier y sus colegas en Francia reportaron el aislamiento de un virus que llamaron LAV, que infectaba y mataba a células T CD4+. Un año después, el estadounidense Robert Gallo anunció que había aislado un virus llamado HTLV-III y encontrado una manera de cultivarlo. Más tarde se descubrió que los dos virus eran genéticamente indistinguibles y fueron rebautizados VIH.

Los investigadores han podido aislar y cultivar el VIH de la mayoría de los pacientes con SIDA que han examinado (así como de muchos otros pacientes con anticuerpos anti-VIH).28 Han aislado el virus de células de la sangre, plasma de la sangre, ganglios linfáticos, semen, fluidos vaginales, fluidos amnióticos, médula ósea, cerebro, fluido cefalorraquídeo, intestinos, leche materna, saliva y orina y han podido cultivarlo en varios tipos de células.29 Las imágenes tomadas usando el microscopio electrónico y otras técnicas han mostrado partículas semejantes a virus que tienen el tamaño, la forma, la estructura, la densidad, las proteínas y el comportamiento que se espera de un retrovirus.

Las técnicas desarrolladas a mediados de los noventas han vuelto mucho más simple la extracción y la secuenciación del material genético completo (genoma) de un virus aislado.32 33 La base de datos de Los Álamos contiene hoy cientos de genomas completos de VIH de alrededor del mundo, cada uno conteniendo los mismos nueve genes.34 Basándose en las similitudes y diferencias genéticas, estas secuencias han sido utilizadas para definir árboles genealógicos de los tipos, grupos y subtipos del VIH así como híbridos llamados formas recombinantes.

Se han detectado genomas totales o parciales del VIH en numerosos pacientes con SIDA, utilizando técnicas llamadas PCR (la misma tecnología que se usa para buscar evidencia de ADN con la cual condenar a asesinos o resolver una disputa sobre la paternidad, así como detectar a los microbios que causan hepatitis, tuberculosis y otras enfermedades). Casi todas las personas positivas para el material genético del VIH lo son también para anticuerpos anti-VIH y viceversa, mientras que aquéllos que son negativos para una de las dos, también lo son para la otra.36 Las personas que han sido expuestas a la misma fuente de infección contienen cepas de VIH genéticamente muy similares, lo suficientemente similares como para ser usadas en condenas en la corte.

Los científicos han utilizado una técnica estándar de la ciencia genética llamada clonación molecular para obtener VIH altamente purificado. El material genético que se extrae utilizando PCR u otras técnicas ha sido introducido en bacterias u otras células (usualmente utilizando fagos o plásmidos), que producen entonces muchas copias exactas (clones) de los genes virales. Si los genomas virales clonados son insertados (transfectados) en células humanas pueden entonces producir una nueva generación de partículas de VIH infecciosas que están libres de contaminantes.

Virtualmente todos los expertos están de acuerdo en decir que el VIH ha sido aislado de acuerdo con los estándares más rigurosos de la virología moderna, lo cual quiere decir que el segundo postulado de Koch ha sido claramente satisfecho.

¿Y que hay con el Grupo Perth?

Una pequeña banda de científicos y médicos australianos afirman que el VIH nunca ha sido correctamente aislado. El Grupo Perth nunca ha dicho que el VIH no existe, sino más bien que nunca se ha probado de forma concluyente que el VIH existe. No confían en ninguna de las pruebas de detección de VIH, porque no han sido verificadas utilizando su “estándar de oro” de virus aislado. El grupo utiliza el argumento del aislamiento del virus para desechar todo tipo de evidencia de que el VIH causa el SIDA.

Virtualmente todos los virólogos consideran que las condiciones del Grupo Perth son innecesarias. Dicen que nadie nunca ha utilizado tales reglas para aislar ningún tipo de virus y que las otras técnicas son mucho más efectivas. De acuerdo con las reglas del Grupo Perth, nunca nadie ha aislado o probado la existencia de los virus causantes de la viruela, la influenza, el sarampión, las paperas y la fiebre amarilla.

Los expertos sostienen que las reglas del Grupo son irracionalmente demandantes e imposibles de satisfacer por completo, a pesar de que sus requerimientos principales ya han sido satisfechos.El Dr. Duesberg es uno de aquellos que ha intentado en vano de persuadir al Grupo Perth que el VIH definitivamente existe y que ha sido aislado usando los métodos más rigurosos disponibles.Ninguno de los del Grupo Perth tiene preparación en virología o investigación en SIDA.

Koch 3 y 4: El microbio debe causar la enfermedad cuando es introducido a una persona sana y el microbio debe ser reaislado de la persona infectada

El tercer y cuarto postulados son mucho más difíciles de probar. No es considerado ético el infectar deliberadamente a alguien con VIH puro, por lo que tal experimento jamás ha sido llevado a cabo. Sin embargo, la transmisión no tiene por qué ser deliberada.

Ha habido tres reportes de trabajadores de laboratorio que han desarrollado la inmunodeficiencia después de haberse expuesto accidentalmente al VIH clonado y purificado. Como se mencionó mas arriba, este virus clonado está libre de todo contaminante de la fuente original. Ninguna de estas personas encajaba dentro de los grupos de riesgo convencionales para la enfermedad. En cada caso, el VIH fue reaislado del individuo y por secuenciación genética, se encontró que era la misma cepa a la que habían sido expuestos. Uno de estos trabajadores desarrolló PCP y tuvo una cuenta de T CD4+ menor a 50 células antes de comenzar un tratamiento antiretroviral.

Sin embargo, tres ejemplos no forman una prueba totalmente concluyente, por lo que vale la pena buscar más evidencias.

Una línea de argumentación puede ser basada en experimentos en animales. En algunos estudios, los chimpancés deliberadamente infectados con VIH-1 han desarrollado condiciones semejantes a SIDA (aunque esto parece ser raro),mientras que el VIH-2 ha tenido el mismo efecto en babuinos.Los monos macacos han desarrollado SIDA después de haber sido infectados con un virus híbrido llamado SHIV, que contiene genes obtenidos del VIH. Y en ratones diseñados para tener un sistema inmune humano, el VIH produce el mismo patrón de enfermedad que en los humanos.

Si estuviéramos preparados para doblar las reglas un poquito más, podemos tomar en cuenta las personas que han sido infectadas con VIH no purificado. Estos casos al menos sugieren que el SIDA es infeccioso, aunque no descartan la posibilidad de que más de un microbio esté involucrado.

Los científicos han documentado numerosos casos de personas que desarrollan SIDA después de haber sido infectados por el VIH como resultado de transfusiones de sangre, uso de drogas, transmisión materno-fetal, exposición ocupacional y transmisión sexual. En tales casos, han registrado el desarrollo de anticuerpos anti-VIH (seroconversión) utilizando una serie de pruebas de sangre, antes de la progresión a SIDA. La seroconversión muchas veces se acompaña de una enfermedad poco severa semejante a una gripa o de ganglios inflamados.

Hasta la mitad de los noventas, nadie afirmaba que el VIH había satisfecho los últimos dos postulados de Koch. Incluso hoy en día las pruebas no son perfectas. Pero la mayoría de los científicos piensan que la evidencia es hoy lo suficientemente fuerte como para despejar cualquier duda razonable.



Estadísticas de vigilancia

La mayoría de los países con altos índices de VIH han conducido estudios nacionales de vigilancia de forma regular desde los primeros años de la década de los noventa. El reporte de casos de SIDA comenzó mucho más temprano, al principio de los ochentas. Todos los datos están disponibles en línea para el público.

Se considera en general que las estadísticas de SIDA subestiman la escala de la epidemia de SIDA, especialmente en países africanos, puesto que muchos casos no son reportados. Sin embargo, es razonable suponer que las tendencias en el número de reportes deben corresponder aproximadamente a las tendencias de la epidemia global.

De todos los países, Tailandia tiene uno de los mejores registros de vigilancia del VIH, con alrededor de 70 sitios incluidos cada año desde 1990. Tailandia tiene además una infraestructura relativamente buena para el reporte de casos de SIDA. En la gráfica del lado derecho se muestran las tendencias de las estadísticas tailandesas entre 1984 y 2000.

La gráfica muestra que durante los años 90s hubo un incremento dramático en el número de casos de SIDA reportados. Este incremento vino después de un brusco aumento en la prevalencia de VIH, con un retraso de algunos años (casi 200,000 pruebas de VIH realizadas entre 1985 y 1987 dieron menos de 100 resultados positivos).Un tal retraso es exactamente lo que predice la teoría del VIH, puesto que se espera que muchas personas vivan con el VIH por algún tiempo sin desarrollar SIDA.

Tailandia no es única. Exactamente el mismo patrón puede verse en las estadísticas alrededor del mundo, desde Albania (donde el VIH y el SIDA son ambos muy raros) hasta Zimbabwe (donde los casos reportados de SIDA aumentaron vertiginosamente entre 1987 y 1995, siguiendo las tendencias en la prevalencia de VIH).

Esta tendencia puede verse tanto en países individuales como en regiones, ciudades o grupos de poblaciones en donde se reporta una prevalencia más alta de VIH y también se reporta una tasa más alta de SIDA.



¿Qué tan bien la infección por VIH predice la enfermedad y la muerte?

Una montaña de evidencia muestra que muchas cosas pueden predecirse de una prueba positiva. Por ejemplo:

* Al menos la mitad de las personas desarrollan una enfermedad definitoria de SIDA en los diez años posteriores a la infección con VIH si no toman fármacos antirretrovirales. Sólo un puñado de individuos no desarrolla SIDA en los 20 años posteriores a la infección.
* Los estadounidenses y canadienses VIH positivos tiene una probabilidad 1000 veces mayor de desarrollar enfermedades definitorias de SIDA (como PCP y sarcoma de Kaposi) que aquellos que son negativos.
* Un estudio en Uganda encontró que las personas VIH positivas tenían una probabilidad 16 veces mayor de morir en los siguientes 5 años que aquellas que eran negativas. Para los individuos entre 25 y 34 años de edad, la infección con VIH aumentaba la tasa de muerte de un factor de 27.Otros numerosos estudios han encontrado resultados similares en Tanzania, Malawi, Ruanda, y otras partes de África.
* Un estudio en mujeres sexo-servidoras en Tailandia encontró que la tasa de muerte era 50 veces mayor en aquellas que eran positivas para VIH. Todas las mujeres VIH positivas murieron de condiciones asociadas a la inmunodeficiencia, comparado con ninguna de las negativas para VIH.
* Durante un amplio estudio de monitoreo de 16 años en hombres homosexuales y bisexuales en los Estados Unidos, 60% de los VIH positivos murieron en comparación con sólo 2.3% de los VIH negativos.
* En el Reino Unido entre 1979 y 1992, las tasas de muerte aumentaron de forma masiva entre los hemofílicos VIH positivos, pero no cambiaron en el resto de los hemofílicos.69 Investigaciones similares en los Estados Unidos encontraron que los hemofílicos VIH positivos tenían una probabilidad de morir en los siguientes 10 años 11 veces mayor que aquellos que eran negativos.
* En un estudio europeo de bebés nacidos de madres VIH positivas, ninguno de los niños que resultó VIH negativo desarrolló SIDA comparado con 30% de los VIH positivos. Para su primer cumpleaños, 17% de los bebés VIH positivos habían muerto. Un estudio similar en Uganda encontró que más de la mitad de los bebés VIH positivos murieron antes de su segundo cumpleaños, comparado con un sexto de los bebés VIH negativos.

Las teorías alternativas no pueden explicar por qué las pruebas de VIH son tan efectivas para predecir la enfermedad y la muerte en tantos grupos tan diversos de todas partes del mundo.

Es incluso posible de predecir la probabilidad de que alguien pronto desarrollará SIDA midiendo la cantidad de VIH en su sangre, lo que se conoce como “carga viral”. Estas mediciones pueden hacerse usando PCR, amplificación de la señal de PCR ramificado (branched DNA signal amplification, bDNA) o técnicas de microcultivo cuantitativo. Por ejemplo, en la tabla que sigue, basada en un estudio a largo plazo de 1,604 pacientes, se ilustra qué tan útil son las predicciones de la técnica de bDNA.

El Dr. Kary Mullis, quien inventó el proceso de PCR, ha cuestionado la habilidad de la técnica para medir la carga viral. Sin embargo sus argumentos han sido puramente teóricos y no están respaldados por estudios a gran escala, los cuales han mostrado repetidamente una clara asociación entre la carga viral y la progresión a SIDA (en todas partes del mundo).Las objeciones del Dr. Mullis no se aplican a las técnicas de bDNA y de microcultivo cuantitativo que no están relacionadas. Las pruebas modernas de bDNA producen resultados muy similares de carga viral a los de las técnicas modernas de PCR (aunque esto era menos cierto para algunos modelos anteriores).Como con la detección de anticuerpos, no existe ninguna explicación alternativa convincente para el hecho de que las cargas virales sean indicadores tan útiles.



Tratamientos farmacológicos efectivos

El primer fármaco que fue autorizado para luchar contra el VIH fue la zidovudina, mejor conocida como AZT, que ganó la aprobación en 1987. Múltiples estudios encontraron que el AZT reducía las infecciones oportunistas y aumentaba el número de células T CD4+ y la supervivencia de las personas con SIDA. Sin embargo, los efectos positivos del AZT no duraban mucho tiempo y una investigación notable conocida como el Estudio Concorde encontró que las personas que empezaban a tomar el fármaco en una etapa temprana de la infección por VIH, antes del comienzo de los síntomas, tenían poco o ningún beneficio a largo plazo (aunque no les fue peor).

Desde mediados de los 90, otros tipos de fármacos anti-VIH se encuentran disponibles, incluyendo inhibidores de la proteasa, que fueron diseñados para atacar específicamente a las proteínas del VIH. Se ha encontrado que cuando diferentes fármacos se toman al mismo tiempo, se obtienen beneficios a mucho más largo plazo que con AZT sólo.

Numerosos estudios controlados y a gran escala han mostrado consistentemente que la correcta combinación de fármacos puede reducir de forma dramática la incidencia de SIDA y muerte. Un fármaco es mejor que ninguno, dos son mejores que uno, pero una combinación de tres fármacos (de dos tipos diferentes) es mucho mejor aún. Los virólogos explican que esto es porque al VIH le resulta mucho más difícil de desarrollar una resistencia a varios fármacos al mismo tiempo. Las combinaciones modernas de 3 fármacos reducen el riesgo de SIDA y muerte por más del 80%.

Muchos estudios recientes en África han encontrado que el tratamiento es igualmente efectivo allá que en Europa y Estados Unidos.

En la mayoría de las personas, los fármacos causan una disminución drástica de la carga viral. Sin embargo, algunos pacientes no experimentan tal efecto, y estas personas son mucho más susceptibles de desarrollar SIDA y morir. Este hecho por sí sólo sugiere fuertemente que el VIH causa el SIDA.87

Los beneficios de tratamientos más eficientes se pueden ver en las estadísticas nacionales de los países ricos en los cuales la mayoría de las personas han tenido acceso a los tratamientos. La gráfica muestra los diagnósticos de VIH, de SIDA y de muertes por SIDA en el Reino Unido entre 1988 y 2002. Esta gráfica muestra que el número de diagnósticos de SIDA y muertes cayó por más de la mitad entre el final de 1995 y el final de 1998. Esta tendencia vino justo después de la introducción en gran escala de terapias combinatorias.

Se pueden observar patrones similares en las estadísticas de otros países europeos, Canadá, Australia y los Estados Unidos.Sin embargo, se debe hacer notar que las estadísticas de los Estados Unidos fueron distorsionadas durante el periodo 1990-1996 a causa de una ampliación importante de la definición de casos de SIDA para vigilancia en 1993. Por primera vez, las personas podían ser diagnosticadas con SIDA con base en un número bajo de células T CD4+. La mayoría de estas personas habrían desarrollado una enfermedad definitoria de SIDA antes de morir, así que habrían sido incluidas en las estadísticas de todas formas, pero el cambio en la definición significó que fueran diagnosticadas más temprano, lo que sesgó las estadísticas.

La distorsión causada por el cambio en la definición fue temporal y no puede dar cuenta de la gran disminución en casos diagnosticados de SIDA y muertes que tuvo lugar en los Estados Unidos hacia el final de los noventas. Esta disminución tampoco puede ser explicada por tendencias en la incidencia de VIH. La incidencia de enfermedades definitorias de SIDA como PCP aumentó en los primeros años de la década de los noventas y después disminuyó de forma significativa entre 1995 y 1998.

La capacidad de los fármacos antirretrovirales para prevenir la transmisión materno-fetal del VIH ha sido demostrada alrededor del mundo. Luego de la introducción a gran escala de estos fármacos durante el embarazo, el número de casos reportados de SIDA entre los niños estadounidenses disminuyó a alrededor de 100 por año, comparado con los casi 1000 por año a principios de los noventas.

Se considera que la terapia antirretroviral, junto con el tratamiento de las infecciones oportunistas, han salvado por lo menos tres millones de años-vida en los Estados Unidos solamente



Abuso de drogas y otros factores

Los disidentes que mantienen que el VIH no causa el SIDA se han sentido obligados a encontrar causas alternativas. Estas en general incluyen drogas de recreación (incluyendo heroína, cocaína, anfetaminas y nitritos inhalados conocidos como “poppers”), desnutrición, falta de agua limpia para beber, factores de coagulación utilizados en las transfusiones de sangre y fármacos anti-VIH tales como AZT. Algunos grupos sugieren también semen, “sobrecarga inmunológica”, antibióticos, benceno, estrés o falta de sueño.

Al principio de los ochentas, cuando sólo un pequeño número de casos con SIDA habían sido reportados, el cuerpo médico consideró seriamente algunas de estas posibles causas. Pero estas teorías perdieron rápidamente peso a medida que aparecían más casos en hombres, mujeres y niños que no encajaban en los grupos de riesgo establecidos, y se estableció que las personas afectadas habían sido expuestas a los fluidos corporales de otras personas afectadas.99 Los datos epidemiológicos apuntaban ya hacia una causa infecciosa antes de que el VIH fuera aislado.

Hoy en día, la mayoría de los científicos están de acuerdo en que las investigaciones controladas en usuarios de drogas, heterosexuales, homosexuales, hemofílicos y bebés gemelos han mostrado de forma consistente que el VIH es el único factor que predice quién va a desarrollar SIDA. Las asociaciones en espacio y tiempo entre tendencias de uso de drogas o promiscuidad y SIDA se consideran demasiado débiles para probar causalidad.

El Dr. Duesberg ha afirmado que algunos usuarios de drogas VIH negativos han desarrollado enfermedades y anormalidades inmunes semejantes a SIDA. Pero su definición de “semejantes a SIDA” es muy vaga, y ninguno de éstos casos amerita un diagnóstico de SIDA.

Los fármacos antirretrovirales pueden tener efectos secundarios tóxicos. Sin embargo, no hay ninguna evidencia de que las drogas antirretrovirales causan la inmunodeficiencia severa típica del SIDA y existe amplia evidencia de que las combinaciones antirretrovirales recomendadas hoy en día mejoran el tiempo y la calidad de vida de las personas VIH positivas.

Ciertas enfermedades relacionadas al SIDA son más comunes en ciertos grupos de una población que en otros. Esto no es sorprendente y no quiere decir que no puedan todas tener la misma causa subyacente.

La desnutrición severa es una causa conocida de inmunodeficiencia (aunque no el tipo específico de inmunodeficiencia que es característica del SIDA). Es por esto que todas las definiciones de SIDA especifican que no debe haber evidencias de desnutrición severa. Se piensa también que una mala nutrición puede hacer que una persona VIH positiva sea más vulnerable a la enfermedad, así que mejorar la dieta es un componente esencial de los programas para ayudar a las personas infectadas con VIH alrededor del mundo. Sin embargo, estas acciones no son suficientes por sí mismas, puesto que miles de africanos que están bien alimentados y bien cuidados continúan muriendo de SIDA. Como se explica en la próxima sección, no hay evidencia de que el deterioro de la dieta o de las condiciones de vida puedan explicar el SIDA en África, la cual parece ser una enfermedad epidémica completamente nueva.



SIDA en África

Algunos disidentes mantienen que no hay una nueva gran epidemia de SIDA en África, sino solamente las mismas viejas enfermedades causadas por la pobreza, el hambre y las pocas medidas sanitarias. Dicen que las estadísticas oficiales son engañosas porque el SIDA en África puede ser diagnosticado con base en varios síntomas clínicos sin una prueba de VIH si ésta no está disponible. Desafiaremos estas afirmaciones utilizando cuatro líneas de argumentación.

Primero, los registros médicos de varios países de África muestran incrementos marcados en el número de enfermedades relacionadas a SIDA durante los últimos años de la década de los setentas y los primeros de la década de los ochentas. Estos registros sugieren que el SIDA era probablemente raro o inexistente antes de este momento.

Segundo, como se discutió más arriba, numerosos estudios han encontrado que las personas que son positivas en las pruebas de VIH presentan un riesgo mucho mayor de enfermedad y muerte. Estudios de vigilancia epidemiológica muestran que la prevalencia de VIH ha aumentado vertiginosamente en África sub-sahariana desde los primeros años de la década de los ochentas y es hoy en día extremadamente elevada. Luego entonces, es razonable estimar que hay millones de personas enfermas y muriendo.

Tercero, desde los primeros años de los ochentas, los países africanos con alta prevalencia de VIH han sufrido cada vez mayores cargas de enfermedades y muertes, como se ha medido en los censos y estudios. Por ejemplo:

* Entre los ochentas y la mitad de los noventas, las tasas de muerte en adultos aumentaron de forma significativa en países donde el VIH estaba ampliamente distribuido desde hace varios años (como Uganda, Zambia y Zimbabwe), pero no en países donde las tasas habían sido más bajas.
* Los incrementos en muerte y enfermedad han afectado de forma desproporcionada a adultos jóvenes y de mediana edad, especialmente aquéllos viviendo en áreas urbanas. Los profesionistas relativamente bien pagados incluyendo maestros y médicos han estado entre los grupos más golpeados por la enfermedad. Este patrón no es típico de enfermedades causadas por desnutrición o aguas sucias, que generalmente atacan a los pobres y a los ancianos.
* En varios países, el número de huérfanos ha aumentado de manera tan dramática que las comunidades ya no pueden arreglárselas y los hogares en donde el jefe de familia es un niño son muy comunes. Tales cambios indican que los adultos sexualmente activos están muriendo mientras que los niños (y los ancianos) están sobreviviendo. Estudios en hogares han revelado una fuerte correlación entre las tasas de orfandad y la prevalencia de VIH en adultos.
* Los patrones de la enfermedad han cambiado. Por ejemplo, las tasas de sarcoma de Kaposi han aumentado vertiginosamente, y la tuberculosis, que en una época estaba confinada a los pobres, los ancianos y los débiles, hoy en día mata numerosos africanos bien alimentados en la flor de la vida.

No toda el África Sub-sahariana ha sido igualmente afectada por los cambios recientes. Por ejemplo, África del sur ha sufrido mucho más que África del oeste, a pesar de que ambas regiones han experimentado niveles similares de pobreza extrema, malaria, escasez de comida y conflictos. El único factor asociado a los cambios es la prevalencia de VIH.

Cuarto, el número de casos reportados de SIDA ha aumentado a lo largo del África sub-sahariana. Los expertos creen que las estadísticas subestiman enormemente la escala de la epidemia puesto que los sistemas de registro de casos son inadecuados. Esta inadecuación se debe en parte a frecuentes diagnósticos erróneos (agravados por el estigma asociado al SIDA), pero sobre todo a la pobre infraestructura y falta de acceso a servicios de salud. Además, la calidad de los sistemas de registro de casos varía de un país a otro. Sin embargo es posible detectar dos patrones en los datos.

La primera tendencia evidente es que el número de casos reportados de SIDA aumentó por todos lados durante los ochentas. Como en todas las otras partes del mundo, este incremento siguió al aumento en la prevalencia de VIH. La segunda tendencia concierne el número de casos reportados de SIDA por millón de personas. En general, las tasas más altas han sido registradas en los países de África del sur donde el VIH se encuentra ampliamente distribuido desde hace varios años, mientras que las tasas más bajas tienden a venir de los países de África del oeste, con una prevalencia de VIH históricamente mucho más baja. La tasa más baja de SIDA la reporta la nación isla de Madagascar, donde, hasta recientemente, el VIH era extremadamente raro.

La única excepción mayor a este patrón de tasas de casos de SIDA es Sudáfrica, que ha reportado números relativamente bajos. Sin embargo, la prevalencia de VIH no alcanzó niveles muy altos en Sudáfrica sino hasta la mitad de los noventas, varios años después que en los países cercanos como Zambia y Zimbabwe. Asimismo, Sudáfrica dejó de reportar casos de SIDA a la Organización Mundial de la Salud en 1996, mucho antes que la mayoría de los otros países africanos y antes de que el aumento en la prevalencia de VIH comenzara a mostrar sus efectos

Los estudios de certificados de defunción forman una poderosa evidencia del impacto del SIDA en Sudáfrica desde ese momento. Estos muestran que el número anual de muertes reportadas (por todas las causas) aumentó en 79% entre 1997 y 2004. Entre aquellos con edades entre 25 y 49 años, el aumento fue de 161%.130 Las tasas de muerte de condiciones asociadas al SIDA aumentó siguiendo un patrón distintivo en grupos de edad, con un pico en los grupos de 0 a 4 años y de 25 a 49 años. Las otras condiciones no mostraron este patrón. El número estimado de muertes por SIDA basado en estos datos es similar a las estimaciones hechas basándose en la prevalencia del VIH.



Lo que no sabemos

Existen todavía algunas cosas que no sabemos sobre el VIH y el SIDA.

Por ejemplo, no sabemos realmente porqué es que el VIH y el SIDA son ambos tan comunes en algunos países de África pero no en Europa o Estados Unidos, aunque sí tenemos algunas teorías. Los factores que pueden contribuir incluyen la mucha más alta prevalencia de enfermedades de transmisión sexual no tratadas en África (lo que generalmente aumenta la posibilidad de transmisión del VIH) y, muy posiblemente, diferencias en los subtipos de VIH. Asimismo, las personas que tienen una salud general más pobre (incluyendo aquellos que tienen malaria o tuberculosis) tienen mayor tendencia a tener mayores cantidades de VIH en sus fluidos corporales, lo que los hace más susceptibles de transmitir el virus.

Los diferentes patrones de redes sexuales también tienen un efecto. Las cargas virales son particularmente elevadas durante las primeras semanas post-infección, así que el riesgo de transmisión es mucho más alto en este momento. Esto quiere decir que las personas que tienen varias parejas sexuales simultáneas pueden diseminar el virus de forma muy eficiente antes de que sean detectados como VIH positivos o de que se enfermen. Algunos estudios sugieren que, a pesar de que los africanos no reportan un mayor número de parejas sexuales a lo largo de toda una vida que otras poblaciones, el tener varias parejas simultáneas es más común en África y mucho más aún en África del sur.

Debido a la falta de acceso a pruebas de detección de VIH y tratamiento, así como a factores educativos y culturales, la gran mayoría de africanos no conocen su estatus de VIH, y muchas personas, particularmente las mujeres, encuentran muy difícil el adoptar estrategias que podrían disminuir su riesgo de ser infectadas o de infectar a otros. La alta movilidad, en particular de los trabajadores ambulantes, también puede ayudar a expandir el VIH.

La concentración de una enfermedad infecciosa en ciertos grupos particulares no es inusual. La Hepatitis B se transmite por muchas de las mismas vías que el VIH y en los países occidentales tiene los mismos grupos de riesgo. La Hepatitis C (que se transmite principalmente por vía sanguínea) se encuentra sobre todo confinada a los usuarios de drogas intravenosas, y los aumentos recientes de casos de sífilis (que se transmite usualmente por vía sexual) han sido estimulados por los brotes en grupos de hombres que tienen sexo con hombres. Las estadísticas de vigilancia epidemiológica de todo lo ancho del mundo occidental muestran que el SIDA se está volviendo cada vez más común fuera de los grupos tradicionales de riesgo, siguiendo tendencias similares en los casos de VIH. En el 2003, alrededor de un tercio de los casos de SIDA diagnosticados en los Estados Unidos, y dos tercios de aquellos en las mujeres, ocurrieron en personas heterosexuales no usuarias de drogas.138 La evidencia epidemiológica de transmisión sexual del VIH de hombre a mujer, de hombre a hombre y de mujer a hombre es abundante.

Otra de las cosas que no entendemos por completo es cómo es que el VIH causa el SIDA. De nuevo, sin embargo, tenemos algunas teorías que explican como el virus puede hacer que el sistema inmune deje de funcionar correctamente de varias maneras y no sólo matando directamente a las células. La ignorancia sobre la forma precisa en la que algo sucede no es prueba de que no sucede.



Conclusión

No hay un solo artículo científico que prueba que el VIH no causa el SIDA. En cambio, hay decenas de miles de artículos conteniendo una amplia gama de evidencias que, al juntarse, constituyen una prueba abrumadora.

Las personas deben ser alentadas a cuestionar la ortodoxia científica. Sin embargo, las ideas de los disidentes del SIDA, que han sido bien conocidas durante varios años y debatidas concienzudamente en revistas científicas, no han logrado ganar respaldo. El núcleo de los argumentos del Grupo Perth (que el VIH no ha sido aislado de acuerdo a sus propias reglas particulares) y del Dr. Duesberg (que nadie entiende completamente como es que el VIH causa el SIDA) no invalidan la amplia gama de evidencias descritas en esta página. La teoría del VIH es poderosa porque provee una causa simple y única que da cuenta consistentemente de todos los fenómenos observados.

Como una organización independiente de lucha contra el SIDA, AVERT se interesa primordialmente en lo que funciona. Los estudios han mostrado repetidamente que las pruebas de detección de anticuerpos son una forma altamente eficiente de predecir un riesgo de SIDA, que los tratamientos antirretrovirales modernos traen beneficios dramáticos, y que las personas que evitan la exposición al VIH no desarrollan SIDA. Por lo que continuaremos recomendando estas cosas sin reservas.


fuente del articulo: http://www.avert.org/evidencia-vih-causa-sida.htm

Fuentes de Información - La Enfermedad Mortal del Sida

Tags: sida | virus | hiv | ons

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2 comentarios - La Enfermedad Mortal del Sida

@alexcuervo1978 Hace más de 4 años
sida = estafa