Bueno gente, como todos sabemos, en lugares como youtube,facebook, y muchos lugares mas, esta llenos de historias que nos llegan al corazon y nos hacen reflexionar y de ese modo ver la realidad.
Por eso aqui decidi traerles un par de historias.
Espero sean de su agrado y comenten, que es lo mas me interesa...


Historia 1: Devuelveme mis manos:


Una familia se había comprado un auto nuevo, 0 km. hermoso, se mire por donde se mire, el tapizado, el color... todo. El padre amaba ese auto, su esfuerzo estaba allí.
Salieron el, su esposa y el pequeño de ambos de solo 3 años; llegando a una estación de servicio bajan los padres y dejan al niño en el auto, cerrando las puertas... el niño, encontró un marcador y comenzó a escribir en todo aquel tapizado, con un gran entusiasmo y amor, ya que los niños hacen sus cosas en esta condición.

Después de un rato llegan los padres y al ver el cuadro, el padre comenzó a encenderse en furia y al ver su "hermoso tapizado" todo rallado, comenzó a golpear al niño en sus manos y a golpearlo con mucha fuerza... hasta que tuvieron que sacarle al niño de entre sus golpes, el niño estaba en muy mal estado tuvieron que llevarlo hospitalizado.

Suena el teléfono en casa de la familia y atiende el padre... los llamaban del hospital, era necesario que se presentaran, se habían complicado las cosas...El padre se presenta y le notifican que debieron amputarle las manos al niño, ya que no había otra opción posible.

Entrando el padre a la habitación envuelto en lagrimas... el niño le dice sonriente... ¡¡Hola papi... ya aprendí la lección... no lo voy a hacer mas papi...pero por favor devuélveme mis manitas!! El padre salió de aquella habitación y se suicido...

¿Por que le damos tanta importancia a las cosas materiales al grado de lastimar a nuestros seres queridos?

MICRO - REFLEXION:

"Un día nací, un día moriré, y nada me llevare, pero ¿estoy realmente viviendo?"

"Una casa está hecha de roca y madera, ............y un hogar... de amor y entrega"

Historia 2: El murió por amor:


♀ Chica: baja la velocidad por favor… estoy asustada...

♂ Chico: agárrate muy fuerte a mí, esto es divertido…

♀: no, no lo es! por favor tengo mucho miedo…

♂: …dime que me amas

♀: te amo

♀: y ahora por favor baja la velocidad…

♂: …me das un abrazo?



(la chica se lo dio)





♂: quítame el casco por favor...date prisa!! me esta molestando…

♂: póntelo tú...

♂: póntelo ya!

♂: oye…

♀: que?

♂: …te amo…



En el periódico al día siguiente:

“Fatídico accidente de moto. El vehículo se estrelló ayer contra un edifico por un fallo de los frenos. Sólo sobrevivió una de las dos personas que iban en ella”.



La verdad:

De repente el chico se dio cuenta de que los frenos de la moto no reaccionaban...pero no quería que su chica lo supiera. Así que viendo que nada podía hacer para evitar la tragedia le pidió a ella que le dijera que le amaba, y el se lo dijo también. Le pidió además que le abrazara (por última vez) y le dijo que se pusiera su casco, (para que ella viviera) aunque ello implicara...su propia muerte.

Historia 3: El arrepentimiento:


Son esas que casi siempre estan en los Spam de los fotologs o en Youtube, la mayoria son fictisias, pero encontre una que me sorprendio;

Jenny pensó que sus padres no le darían permiso para irse de fiesta con unos amigos, de manera que les mintió y les dijo que iba al cine con una compañera. Aunque se sintió un poco mal porque no les dijo la verdad, tampoco le dio muchas vueltas al asunto y se dispuso a divertirse.
La pizza estuvo bien y la fiesta genial : al final su amigo Pedro que ya estaba medio borracho, la invito a dar un paseo, pero primero quiso dar una fumadita... Jenny no podía creer que él estuviera fumando eso, pero aún así subió al carro con él.
De repente Pedro comenzó a propasarse. Eso no era lo que Jenny quería del todo.

"Tal vez mis padres tienen razón" - pensó-;

"quizás soy muy joven para salir así. "

"¿Cómo pude ser tan tonta?"

"Por favor, Pedro -dijo- llévame a casa, no me quiero quedar


Molesto, Pedro arrancó el carro y comenzó a conducir a toda velocidad. Jenny, asustada, le rogó que fuera más despacio, pero mientras más ella le suplicaba, más él pisaba el acelerador. De repente, vio un gran resplandor.

"Oh, Dios ayúdanos.

¡Vamos a chocar!

Ella recibió toda la fuerza del impacto, todo se puso negro.

Semi-inconsciente, sintió que alguien la saco del carro retorcido, y escucho voces:

¡llamen a la ambulancia! "Estos jóvenes están en problemas".

Le pareció oír que había dos carros involucrados en el choque.

Despertó en el hospital viendo caras tristes. "Estuvistes en un choque terrible", - dijo alguien -

En medio de la confusión se enteró de que Pedro estaba muerto.

A ella misma le dijeron "Jenny, hacemos todo lo que podemos, pero parece ser que te perderemos a ti también".


¿Y la gente del otro carro? - Preguntó Jenny llorando -

"También murieron" le contestaron.

Jenny rezó: "Dios perdóname por lo que he hecho, yo sólo quería una no

de diversión.

Y dirigiendose a una de las enfermeras pidió:

"Por favor, dígale a la familia de los que iban en el otro carro que me perdonen que yo quisiera regresarles a sus seres queridos.
Dígale a mi mamá y a mi papá que lo siento, porque mentí, y que me siento culpable porque varios hayan muerto.

Por favor enfermera, ¿Les podrá decir esto de mi parte?.

La enfermera se quedó callada, como una estatua.

Instantes después, Jenny murió.

Un hombre cuestionó entonces duramente a la enfermera:

"¿Porque no hizo lo posible para cumplir la última voluntad de esa niña?"

La enfermera miró al hombre con ojos llenos de tristeza, y le dijo:

"Porque la gente en el otro carro eran su papá y su mamá que habían salido a buscarla".

Historia 4: "Mi angel..."


Un niño que estaba por nacer, le dijo a Dios.

Me vas a enviar mañana a la tierra; pero, ¿como viviré tan pequeño e indefenso como soy?

Entre muchos Ángeles escogí uno para ti, que te esta esperando: el te cuidara.

Pero dime: aquí en el cielo, no hago mas que cantar y sonreír, eso basta para ser feliz.

Tu Ángel te cantara, te sonreirá todos los días y tu sentirás su amor y serás feliz.

Y ¿como entender cuando la gente me hable? si no conozco el extraño idioma que hablan los hombres.

Tu Ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar, y con mucha paciencia y cariñote enseñara a hablar.

Y, ¿Que hará cuando quiera hablar contigo?

Tu Ángel te juntara las manitas y te enseñara a orar.

He oído que la tierra hay hombres malos ¿Quien me defenderá?

Tu Ángel te defenderá aun a costa de su vida.

Pero estaré siempre triste porque no te veré más señor.

Tu Ángel te hablara de Mi y te enseñara el camino para que regreses a mi presencia, aunque; Yo siempre estaré a tu lado.

En ese instante, una gran paz reinaba en el cielo pero ya se oían voces terrestre, y el niño presuroso, repetía suavemente:

Dios Mío, si ya me voy, dime su nombre, ¿Cómo se llama mi Ángel?

Su nombre no importa, tu le llamaras "Mamá".

Historia 5: Amigos...


Hace tiempo, al estar en mi casa, siendo como las 11:00 de la noche, recibí la llamada telefónica de un muy buen amigo mío.
Me dió mucho gusto su llamada y lo primero que me preguntó fue:
"¿Cómo estas?". Y sin saber por qué, le contesté: "Muy solo".
"¿Quiéres que conversemos?" Le respondí que sí y me dijo:
"¿Quiéres que vaya a tu casa".Y respondí que sí. Colgó el teléfono y en menos de quince minutos él ya estaba tocando a mi puerta.
Yo empecé y hablé por horas y horas, de todo, de mi trabajo, de mi familia, de mi novia, de mis deudas, y él, atento siempre, me escuchó.
Se nos hizo de día, yo estaba totalmente cansado, me había hecho muy bien su compañía y sobre todo que me escuchara, me apoyara y me hiciera ver mis errores, me sentía muy a gusto, y cuando él notó que yo ya me encontraba mejor, me dijo: "Bueno, me retiro, tengo que ir a trabajar".
Yo me sorprendí y le dije: "Pero, por qué no me habías dicho que tenías que ir a trabajar, mira la hora que es, no dormiste nada, te quité tu tiempo toda la noche". El sonrió y me dijo: "No hay problema, para eso estamos los amigos". Yo me sentía cada vez más feliz y orgulloso de tener un amigo así.

Lo acompañé a la puerta de mi casa ... Y cuando él caminaba hacia su automóvil le grité desde lejos: "Oye amigo, y a todo esto, ¿por qué llamaste anoche tan tarde?". El regresó y me dijo en voz baja ... "Es que te quería dar una noticia". Y le pregunté: "¿Qué pasó?". Y me dijo ..."Fuí al doctor y me dice que mis días están contados, tengo un tumor cerebral, no se puede operar, y sólo me queda esperar". Yo me quedé mudo... Él me sonrió y me dijo: "Que tengas un buen día amigo". Se dió la vuelta y se fue.
Pasó un buen rato hasta que asimilé la situación y me pregunté una y otra vez, por qué cuando él me preguntó ¿Cómo estas? me olvidé de él y sólo hablé de mí. ¿Cómo tuvo tanta fuerza para sonreírme, de darme ánimos, de decirme todo lo que me dijo, estando él en esa situación?. Esto es increíble, desde entonces mi vida ha cambiado, suelo ser más crítico con mis problemas y disfrutar más de las cosas buenas de la vida, ahora aprovecho más el tiempo con la gente que quiero... Por ejemplo, él todavía vive y procuro disfrutar más el tiempo que convivimos y conversamos, sigo disfrutando de sus chistes, de su locura, de su seriedad, de su sabiduría, DE MI AMIGO.

Historia 6: I Love You


Papito..., ¿cuánto me amas?

El día que mi Hija nació, en verdad no sentí gran
alegría por que la decepción que sentía parecía ser
más grande que el gran contecimiento que representa
tener una hija: ¡Yo quería un varón!

A los dos días de haber nacido, fui a buscar a mis
dos mujeres, una lucía pálida y agotada y la otra
radiante y dormilona.

En pocos meses me dejé cautivar por la sonrisita de
mi Carmencita y por la infinita inocencia de su mirada
fija y penetrante, fue entonces cuando empecé a amarla
con locura. Su carita, su sonrisita y su mirada no se
apartaban ni por un instante de mis pensamientos, todo
se lo quería comprar, la miraba en cada niño o niña,
hacía planes sobre planes, todo sería para mi Carmencita.

Este relato era contado a menudo por Randolf, el
padre de Carmencita y Yo también sentía gran afecto
por la niña que era la razón más grande para vivir de
Randolf, según decía el mismo.

Una tarde estaba mi familia y la de Randolf haciendo un picnic a la orilla de un río cerca de casa y la niña entabló una conversación con su papá, todos escuchábamos:
- Papi,... cuando cumpla quince años, ¿cuál será mi regalo?
- Pero mi amor, si apenas tienes diez añitos, ¿no te
parece que falta mucho para esa fecha?
- Bueno papito,... tu siempre dices que el tiempo pasa volando, aunque yo nunca lo he visto por aquí.
La conversación se extendía y todos participamos de
ella. Al caer el sol regresamos a nuestras casas.

Una mañana me encontré con Randolf enfrente del colegio donde estudiaba Carmencita quien ya tenía
catorce años. Randolf se veía muy contento y la
sonrisa no se apartaba de su rostro. Con gran orgullo
me mostraba las calificaciones de Carmencita, eran
notas impresionantes, ninguna bajaba de diez puntos y
los estímulos que les habían escrito sus profesores
eran realmente conmovedores. Felicité al dichoso papá.
Carmencita ocupaba toda la alegría de la casa, en la
mente y en el corazón de la familia, especialmente en
el de su papá.

Fue un domingo muy temprano cuando nos dirigíamos a
misa, cuando Carmencita tropezó con algo, eso creíamos
todos y dio un traspié. Su papá la agarró de inmediato
para que no cayera... Ya instalados en la iglesia,
vimos como Carmencita fue cayendo lentamente sobre el
banco y casi perdió el conocimiento.
La tomamos en brazos, mientras su papá buscaba un
taxi hacia el hospital.
Allí permaneció por diez días y fue entonces cuando
le informaron que su hija padecía una grave enfermedad
que afectaba seriamente su corazón, pero no era algo
definitivo, qué debía practicarle otras pruebas para
llegar a un diagnóstico firme.
Los días iban pasando, Randolf renunció a su trabajo
para dedicarse al cuidado de Carmencita, su madre quería hacerlo pero decidieron que ella trabajaría, pues sus ingresos eran superiores a los de él.

Una mañana Randolf se encontraba al lado de su hija,
cuando ella le preguntó:
- Voy a morir, ¿no es cierto? ¿Te lo dijeron los
doctores?
- No mi amor... no vas a morir, Dios que es tan
grande, no permitiría que pierda lo que más he amado
sobre este mundo, respondió el padre.
- ¿Van a algún lugar?
- ¿Pueden ver desde lo alto a su familia?
- ¿Sabes si pueden volver? preguntaba su Hija.
- Bueno hija,... en verdad nadie ha regresado de
allá a contar algo sobre eso, pero si yo muriera, no
te dejaría sola, estando en el más allá buscaría la
manera de comunicarme contigo, en última instancia
utilizaría el viento para venir a verte.
- ¿Al viento? ¿Y cómo lo harías?
- No tengo la menor idea hijita, solo sé que si
algún día muero, sentirás que estoy contigo, cuando un
suave viento roce tu cara y una brisa fresca bese tus
mejillas.
Ese mismo día por la tarde, llamaron a Randolf, el
asunto era grave, su hija estaba muriendo. Necesitaban
un corazón, pues el de ella no resistiría sino unos
quince o veinte días más: ¡UN CORAZÓN!
- ¿Dónde hallar un corazón?
- ¡Un corazón!
- ¿Dónde... Dios mío?

Ese mismo mes, Carmencita cumpliría sus quince años.
Y fue el viernes por la tarde cuando consiguieron un
donante, una esperanza iluminó los ojos de todos, las
cosas iban a cambiar.
El domingo por la tarde ya Carmencita estaba operada, todo salió como los médicos lo habían
planeado. ¡Éxito total! Sin embargo, Randolf todavía
no había vuelto por el hospital y Carmencita lo
extrañaba muchísimo. Su mamá le decía que ya todo
estaba muy bien y que su papito sería el que
trabajaría para sostener la familia.
Carmencita permaneció en el hospital por quince días
más, los médicos no habían querido dejarla ir hasta
que su corazón estuviera firme y fuerte y así lo
hicieron.

Al llegar a casa todos se sentaron en un enorme sofá
y su mamá con los ojos llenos de lágrimas le entregó
una carta de su padre:
"Carmencita, hijita de mi corazón: Al momento de leer mi carta, ya debes tener quince años y un corazón fuerte latiendo en tu pecho. Esa fue la promesa que me hicieron los médicos que te operaron. No puedes imaginarte ni remotamente cuánto lamento no estar a tu lado en este instante.
Cuando supe que ibas a morir, decidí dar respuesta a una pregunta que me hiciste cuando tenías diez añitos y a la cual no respondí. Decidí hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás haría por mi hija... Te regalo mi vida entera sin condición alguna, para que hagas con ella lo que quieras.
- ¡¡Vive hija!! ¡¡Te amo con todo mi corazón!! "
Carmencita lloró todo el día y toda la noche. Al día
siguiente fue al cementerio y se sentó sobre la tumba
de su papá. Lloró como nadie lo ha hecho y susurró:
- "Papi... ahora puedo comprender cuanto me amabas.
Yo también te amaba y aunque nunca te lo dije, ahora
comprendo la importancia de decir "Te Amo" y te
pediría perdón por haber guardado silencio tantas
veces".
En ese instante las copas de los árboles se mecieron
suavemente, cayeron algunas hojas y florecillas, y una
suave brisa rozó las mejillas de Carmencita, alzó la
mirada al cielo, intentó secar las lagrimas de su
rostro, se levantó y emprendió el regreso a su hogar.

Historia 7: Carta de un hijo adolescente a su padre...


EL padre entra al cuarto del hijo y ve
una nota encima de la cama.

Temiendo lo peor comienza a leer:

"Querido papá: con mucho pesar te informo que me estoy fugando con mi nuevo amor: Gerardo, un moreno muy lindo que conocí.

Estoy apasionadamente enamorado.
Es muy apuesto con todos esos "piercings" y tatuajes, y tiene una super moto BMW.

Pero no es solo por eso... es que descubrí que no me gustan las mujeres y como sé que no vas a consentirlo decidimos huir y ser muy felices en su casita rodante.

Él ya me dijo que quiere adoptar 1 o 2 hijos conmigo, y eso es algo que siempre quise para mí.

Además aprendí con él que fumarme un porrito de vez en cuando es una cosa natural y nos hace mucho bien; me prometió que jamás en nuestro hogar nos va a faltar marihuana para fumar.

Gerardo cree que yo, nuestros hijos adoptivos y todos sus amigos "gay" viviremos en perfecta armonía.

No te preocupes papá, yo me sé cuidar, y a pesar de mis 15 años ya tuve antes varias experiencias con otros chicos y tengo certeza que Gerardo es el hombre de mi vida.

Un día vuelvo, para que mamá y vos conozcan a nuestros hijos.

Un gran abrazo y hasta algún día. De tu hijo, con amor."

El padre casi desmayándose continua leyendo...

"PD: Papá, no te asustes. Es todo mentira. Estoy en la casa de Mariana una minita del cole que está re-fuerte.

Solo quería hacerte ver que existen cosas mucho peores que los aplazos de mi boletín que está en el primer cajón -y que tenés que firmarme-

Un apretado abrazo de tu hijo.. burro... pero macho !


Bueno gente... esto es lo que pude recolectar para ustedes...
Espero dejen sus coments sobre que les parecio... Que es lo que mas me importan... Sus comentarios...

Un saludo a todos/as las Taringeras y Taringeros..

Atte Jaleita33...

PD: Lo puse en la categoria INFO porq no sabia donde ponerlo bien, por favor ayudenme a ponerlo donde realmente va... Saludos!