¡ Los extraterrestres invaden la Tierra!


¡ Los extraterrestres invaden la Tierra !


Era una noche con luna, estrellas y fresca.

Aquella casa abandonada se destacaba enormemente bajo esa irradiante luna en el cielo. Esa era una noche tranquila en aquella ciudad, donde todos dormían.

¡De repente, un montón de luces y ruidos en el cielo hicieron desaparecer esa tranquilidad! ¡cui, ti, bun, ri! La gente se despertó poco a poco. Nadie sabía de donde salían, por eso no le dieron importancia, volvieron a dormir. Así fue durante varias noches. Todos empezaron a dudar. Pasaron muchas noches más con las luces y los ruidos en el cielo.

La gente empezó a tener miedo. Algunos empezaron a mudarse por miedo a que les pasara algo.

Un día, la casa que estaba abandonada se puso en venta y la compraron un par de amigos; pero la compraron por menos dinero, debido a las luces y los ruidos en el cielo. Desde que ellos se habían mudado, no volvió a suceder nada extraño; la gente poco a poco se fue olvidando de lo sucedido.

Una noche, los amigos hicieron una fiesta; las luces y los ruidos volvieron pero, la diferencia fue que esta vez se pudo ver quienes y que eran y donde habían parado. Las luces habían parado en la casa abandonada, que era ahora la casa donde vivían los amigos.

De la gran nave espacial bajaron unos seres muy extraños: eran rojos de la cintura para abajo y azules de la cintura para arriba; tenían ojos saltones y vestían un traje negro con muchos botones y lucecitas. Bajaron hablando un extraño idioma ¡ko, klñamo, starta, quiñome!

Eran muy, pero muy extraños y hasta asustaban. Pero al pronunciarlo, todas las personas que estaban en la fiesta fueron saliendo de la casa y subiendo a la nave como hipnotizados. La otra gente del pueblo, horrorizadas por lo que veían, corrían desesperados gritando y pidiendo ayuda, pero no sirvió de nada porque mientras ellos corrían, los extraterrestres se iban yendo con las personas arriba de la nave. Cuando partieron los extraños seres, mataron a todos y esos gritos desesperados quedaron olvidados en aquella calle donde estuvieron los invasores.

Yo lo cuento, no porque haya sobrevivido, si no porque YO ERA UNO DE ESOS MALDITOS EXTRATERRESTRES que invadieron la Tierra.

Bueno, ya saben mi secreto. Por lo tanto a todos los que lean esta historia LOS MATARE... como en aquel pueblo...

Muerte


Por: Cintia Pinco/7-5-99

Fuente: http://www.angelfire.com/ne/bernardino3/invaden.html
FIN.